Inicio > Poesía > LA CABELLERA DE LA SHOÁ

LA CABELLERA DE LA SHOÁ

Ha llegado, por fin, a mis manos uno de esos libros que hacen que la propia biblioteca aumente su calidad varios enteros. El libro es ‘La cabellera de la Shoá‘, del añoradísimo Félix Grande.

El libro es una auténtica joya para quienes se plantean tomarse la poesía en serio, una revelación para aquellos que quieran entender por qué se escribe poesía como se hace en las últimas décadas y uno de esos pilares esenciales para quienes escriben poesía en la actualidad.

Y todo porque junto a los impresionantes versos de Félix, el libro está acompañado por un texto de Juan José Lanz que, bajo el título de ‘Poesía e Historia: La cabellera de la Shoá y la poesía después de Auschwitz‘, donde el autor hace un repaso al hecho poético después de Auschwitz, recordándonos, como dijo Enzensberger, que “tanto Auschwitz como Hiroshima han definido la edad de la poesía contemporánea y solo aquellos que entienden la poesía como una coartada de la Historia no verán la conexión entre las grandes rupturas históricas y los versos fragmentados”. Muestra cómo en La cabellera de la Shoá “Lenguaje, Ser y Conciencia aparecen ligados como los tres ejes centrales de una escritura poética comprometida con el mundo y con la Historia”, un poemario que además “insiste en la necesidad de desaprender el lenguaje para dotarlo de una nueva potencialidad testimonial, un modo de otorgar voz a los silenciados de la Historia sin traicionar su ser silencioso”.

 

 

Y aquí dejo tres extractos que me han parecido sencillamente sobrecogedores en la primera lectura del libro.

 

 

Baja a esta cueva, sube a esta evidencia.
En esta gruta grieta del grafito del grito,
en esta inmensa odrina de piel humana, en este
corral lleno de perros látigos polainas y tijeras,
en esta pasta de Lager y rampa y trenes de ganado
el viejo cieno de los ríos de Europa
ha erigido el imperio de la abominación.
Baja a este charco. Pon a nadar tu brizna
en el naufragio planetario. Baja a esta cueva,
no seas medroso, no te esquives,
no medres calma, bájate a este fango,
chapotea en este lodo, resbala en este engrudo:
es justamente aquí donde te aguardan
el yom kippur de tus coartadas,
la expiación de tu espalda y de tu olvido,
la absolución de tu inocencia sorda. …¿Qué, no bajas
a los espasmos de la realidad? ¿Te atemoriza
la dentadura de esa cabellera?
¿Te asustan de memoria la ducha de zyclon,
el alicate, la corona de oro?

Baja a esta cueva megateriamente,
oh moderno! Desciende y príngate
tus impolutos poros y tus occipitales
con esta exhibición de calvicie, oh moderno!
En tu pellejo primitivo sapiens,
en tus garras henas de pravia,
en tus orejas de consentimiento
úntate una pregunta, esta pregunta:
Tras un millón de años
y otro millón de triunfos,
desde la cumbre de tu inteligencia,
desde tus clamorosos certificados
colgados en tus tapias como testas de tigre,
desde tu cibernesis, tus diplomas, tus récords,
tu pupila de cóndor astrofísico,
la magia impar de tus laboratorios,
tus adelantos ni antiyer soñados,
tu familiaridad con el bigbán,
en fin, tu complacencia de pensarte
lumbrera incontenible del Saber,
brujo de la Razón y mago de las Luces,
hechicero de la Objetividad,
chamán del esplendor de la victoria
contra la potestad de las tinieblas,
desde allí, tan arriba, tan everest del número,
tan aforrado de acumulación
y tan cacique de la certidumbre
…¿vas ahora a tener miedo, miedo tú,
cátedro del Progreso, domador de la Sombra?

 

 

 

 

[Miré los muros de la patria mía
y vide a un genio atrabiliario y cojo
instando a España a enjalbegar de rojo
desde la capital a la alquería.

Salime al campo. Vi una cacería
ojeando a cuantos duermen de reojo,
y derramada vi tras el despojo
sangre de Sefarad, sangre judía.

Entré en mi casa cuatro siglo luego.
El pasado gritaba a sangre y fuego.
¿Nada concluye y todo recomienza?

Navegaron en sal mis anteojos
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no me desollara de vergüenza.]

 

 

 

 

xxxxxCiento setenta y cuatro mil quinientos dicisiete fue
descargado ien iAuschwitz iel idía i26 de febrero de 1944.
¿Conoció a alguna de las cuatro muchachas? i¿Vio icómo
las ahorcaban en enero de 1945? Ala Gertner, Rosa Robo-
ta, Ester Waisblum y Regina Sapir habían colaborado con
la isublevación ide ilos iSonderkommando. iDiez igramos,
doce igramos, iquince igramos ide ipólvora iocultos en los
nudos de los pañuelos con que cubrían su cabeza rapada.
Un idía, iotro idía, idiez igramos, quince gramos…: el día 7
de octubre de 1944 la Resistencia en Birkenau incendió el
crematorio iIV. …Tres isemanas idespués idel iahorcamien-
to ide ilas icuatro ichiquillas, ilas itropas idel iEjército iRojo
liberaron a todos los esqueletos ambulantes que quedaban
en iel fondo del Lager. i¿Recordó 174517 las cabezas rapa-
das sobre los cuatro cuellos asfixiados, ilas cuatro lenguas
derramadas, los ocho ojos abiertos y ya petrificados por la
muerte, los ocho pies ya sin espasmos, los cuatro cuerpos
pendulando isobre iel isudario ide iPolonia? …En la memo-
ria de 174517, ¿qué recuerdos horadaron durante cuatro
décadas la vigilia y el sueño? ¿Qué desmemorias le emba-
durnaron su página de culpa? (¡Esa “culpa” de los sobrevi-
vientes, ila más atosigada de inocencia de toda la historia
de la Culpa!). iQuienes lo conocieron después de la mons-
truosidad icontaron i(de ello da fe el comprador de aniver-
sarios) ique ia 174517 “muchas veces le torturaba no re-
cordar iel inúmero ique iHurbinek illevaba itatuado ien isu
brazo”. iDía itras idía, inoche ia inoche, i¿qué iatormentaba
más a 174517: los recuerdos omnipotentes como latigazos
de isombra, ilos recuerdos que se le iban desmoronando al
precipicio ide ila idesmemoria …o ila iansiedad ide isu icon-
ciencia, iamarrada ia ila inecesidad ide irecordarlo todo? Su
oficio de testigo de ila imonstruosidad, i¿jadeaba icon ibuli-
mia ide imemoria iabsoluta? i…Antes ide ique iel ipeso idel
cuerpo ile iapretara iel inudo ide la horca, una de las cuatro
chiquillas les gritó iuna ipalabra ia ilos iverdugos: ¡Zemsta!
¿Conocía 174517 esas idos isílabas ipolacas? iZemsta: Ven-
ganza. i¿Viajó iesa irotunda ipalabra idesde la bocacardio de
la ipreasesinada ihasta los tímpanos de 174517? …Sesenta
y cinco años después, aquellas cuatro matas de pelo de las
cuatro rapadas que murieron colgando ide iuna soga, ¿per-
manecen iaquí, xtras xel xcristal, iblanconegroamarilloceni-
cientas, iformando iparte ide iese iBulto? ¿Estáis ahí, estáis
aquí, ichiquillas, iseñoritas, iseñoras!? iAlaReginaRosaEster:
¿estáis aquí con cuatro nombres? i¿Nombres ipor ifin ipara
mentar iel iBulto? i¿Habéis ivenido xa xuntar xmedicina ide
nombres, pelillos de lenguaje, cuatro hebritas de sedación?
¿Venís con vuestros diez gramitos de pólvora en la lengua,
ahorcadas y oferentes, a servirnos una tacita de sosiego en
la bandeja ide ivuestro suplicio? iEn iestos i1950 ikilos ique
separan en dos mitades ila ihistoria de la Historia, ¿habitan
vuestras cuatro melenas iportadoras ide iuna ilimosna, iun
escalón, iun inombre, icuatro inombres ipor ifin para inom-
brar iel iBulto? …¡Ah, ilos inombres, iluminarias ide ilo mis-
terio, igrietas ide iluz isobre la obcecación del muro tinieblo
de ivivir! ¡Ah, ilos inombres, ileche imaterna idel icrecer ilo
hondo, xnutrición xde ilo imujer iy ide ilo ihombre desde la
infancia hasta la cana, calcio del Ser, vía iláctea en ique ise
nutre señorial la Conciencia! ¡Ah, vuestros cuatro nombres
recienllegados de la horca, iseñoras! …¿Visteis ialguna ivez,
jovencitas, iamadísimos nombres, entre la nieve y el marti-
rio, ial ifuturo isuicida, ial idesnombrado? …174517 fue víc-
tima iy itestigo idesde iel idía i26 ide ifebrero idel año 1944
hasta el día 11 de abril del año 1987. Cuarenta y tres años
y un mes y luego medio mes después de ser descargado en
Auschwitz-Birkenau, iel iantebrazo i174517 se arrojó por el
hueco idel iascensor idel iedificio ien que sobrevivía con sus
papeles, sus fichitas, sus recuerdos, su conciencia ofendida
por no poder recordar todo.

 

 

 

Grande, Félix. La cabellera de la Shoá. Madrid; Ed. Bartleby, 2015.

 

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

LOS QUE VIVEN CONMIGO

Literatura, música y algún vicio más

Hankover (Resaca)

Literatura, música y algún vicio más

PlanetaImaginario

Literatura, música y algún vicio más

El blog tardío de Elena Román

Literatura, música y algún vicio más

Del verso y lo adverso 9.0

Literatura, música y algún vicio más

DiazPimienta.com

Literatura, música y algún vicio más

El alma disponible

Literatura, música y algún vicio más

Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

Literatura, música y algún vicio más

Las ocasiones

Literatura, música y algún vicio más

AJUSTES Y OTRAS CUENTAS

Literatura, música y algún vicio más

RUA DOS ANJOS PRETOS

Blog de Ángel Gómez Espada

PERIFERIA ÜBER ALLES

Literatura, música y algún vicio más

PERROS EN LA PLAYA

Literatura, música y algún vicio más

Funámbulo Ciego

Literatura, música y algún vicio más

pequeña caja de tormentas

Literatura, música y algún vicio más

salón de los pasos perdidos

Literatura, música y algún vicio más

el interior del vértigo

Literatura, música y algún vicio más

Luna Miguel

Literatura, música y algún vicio más

VIA SOLE

Literatura, música y algún vicio más

El transbordador

Literatura, música y algún vicio más

Como no iba diciendo

Literatura, música y algún vicio más

SOLIPSISTAS DEL MUNDO

Literatura, música y algún vicio más

MANUEL VILAS

Literatura, música y algún vicio más

El fin de las siestas

Literatura, música y algún vicio más

Escrito en el viento

Literatura, música y algún vicio más

un cántico cuántico

Literatura, música y algún vicio más

Peripatetismos2.0

Literatura, música y algún vicio más

Daftar Harga Mobil Bekas

Literatura, música y algún vicio más

Hache

Literatura, música y algún vicio más

A %d blogueros les gusta esto: