MI PAREJA CALVA Y YO VAMOS A TENER UN HIJO

 

UNA UNIÓN INSEPARABLE

Había una vez un gameto al que mamá le pidió ayuda.
Mamá quería unir su gameto a otro
Porque de ese tipo de unión nace un milagro
Que ninguna persona puede explicar.

El gameto vivía dentro de un amigo de mamá.
Pedir una ayuda así implica mucha confianza, mucho valor.
Solo los grandes amigos intentan pedirse esa clase de ayuda.
A veces ni siquiera funciona.
Un gameto es de las cosas más preciadas.
Pero el pedido fue hecho y la ayuda fue brindada.

En el vientre de mamá había otro gameto
Preparado para unirse al gameto de su amigo.
Era de noche cuando un gameto se unió al otro.

Cuando dos gametos se unen
y la unión es inseparable,
ocurre un milagro.

A veces se habla de un milagro
sin saber a ciencia cierta lo que se está diciendo.

Se habla y se gesticula
Y nadie sabe lo que se está diciendo.

 

 

 

 

EL AÑO DEL PERRO

¿Sabes por qué estoy contenta?
He sabido que este año es el del Perro.

Hoy es el año del Perro
Y mañana es el año del Perro
Y pasado mañana.
Cada día de este año será un día en el año del Perro.

Nacerás a mitad de año
Y será el año del Perro.
Los perros son de las experiencias
Más felices que me han pasado.

En mi vida hubo años
Que terminaron sin perros
Y esos han sido los peores.
Otros hubo, por cierto,
En los que he tenido más de uno,
Y esos han sido tristes
Porque los perros se han muerto.

Hace un año y medio tengo un perro
Sin grandes cualidades, sin pedigrí,
Pero tan especial como cualquier otro.
Ese también será tu perro.
Estará esperando detrás de la puerta
El día que tú nazcas.

Todos los perros son especiales.
Todos esperan detrás de la puerta
Como si algo hubiera nacido.

 

 

 

 

6 y 30

A las 6 y 30 pasaba el tractor
Que recogía a papá
Todas las mañanas
Para ir al campo.

A las 6 y 30 salía mi abuela
A despedirme.

Me gustaba irme temprano
Y ser la primera
En llegar
A la primaria.

A las 6 y 30 maúlla mi gata
Para entrar a comer.

Si supiera dibujar
Crearía una tela
Con friso de gata.

No sé dibujar.
No sé cantar.
No sé hablar en público.

Solo sé
Tocarme la barriga
Con las dos manos
Y sentir el movimiento
Universal
Desde las 2 y 30
Hasta las 6 y 30.

Todo el día me pregunto
Por qué tengo tanto sueño.

 

 

 

 

NUDO DE RAMAS

Hace mil años en mi país
Cuando se hablaba de una “encrucijada”
Significaba que esa “encrucijada” era incómoda
Y por así decirlo inevitable.

La hora de parir es mi encrucijada
La hora de traer al mundo a un hombre.

La hora de bañarlo y cortarle las uñas es mi encrucijada
La hora de criar a un hombre limpio.

La hora de enseñarlo a mirar de frente es mi encrucijada
La hora de criar a un hombre honesto.

La hora de abrir la puerta es mi encrucijada
Y esta sí, por lo que veo, será una incomodidad espantosa.

 

 

 

Rodríguez Iglesias, Legna. Mi pareja calva y yo vamos a tener un hijo. Cáceres; Ed. Liliputienses, 2019.

 

LEGNA RODRÍGUEZ IGLESIAS

 

LOUISE GLÜCK SOÑABA

Louise Glück soñaba.
Tuve una abuela tocaya de Louise Glück.
Pero en español.
Y esa también soñaba.

Muchas veces me llamó en sueños y yo acudí.
Cuando una abuela llama, acudir es lo menos que puedes hacer.
Aunque en la vida real cuando me llamó no lo hice.

Tal vez estaba lejos.

Me queda la duda de cuál vida sigo.
Si la real o la del sueño.

Cada vez que me despierto estoy tirándole piedras a las
puertas de cristal del Dolphin Mall.
Luego viene un policía a pedirme documentos.

Pero el policía no cree que Averno,
Un libro de Louise Glück que siempre cargo en mi mochila
Sea ningún documento de identidad.

 

 

 

 

LAS TOCAYAS

Al discutir sobre el nombre que le pondríamos al bebé
Mi pareja y yo nos dimos cuenta de los diferente que éramos.

No porque los nombres que cada cual elegía
Fueran distintos a los de la otra lista
Sino al contrario
Eran exactamente los mismos nombres
Solo que en otro idioma.

Al final decidimos ponerle Louise
Para que fuera tocaya de mi abuela
En primer lugar
Y también tocaya de Louise Glück
En segundo lugar.

Me imaginé redactando una carta a Louise Glück
Donde le informaba
De otra Louise en el planeta.

En caso de que el bebé fuera macho
Suprimiríamos la e.

Pero el bebé no fue macho.
Y tampoco hembra.

 

 

 

 

¿QUÉ QUIERO PARA MI HIJO?

En primer lugar un nombre.
En segundo lugar una madre.
Y en tercer lugar una casa.

Yo no puedo ser las tres cosas, para él
Porque no doy abasto.

Pero buscaré muy bien en el fango y en el fuego
En los pedazos de las ciudades y en mi cabeza
Y sé que algo encontraré
Digno de mi hijo.

Si no llego a encontrarlo todo
No importa
Cuando nazca le pediré que me ayude.

 

 

 

 

LA COSA EN PERSPECTIVA

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx¿Cómo ve un pez el río por el que nada?
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxNo puede salir del agua para poner la cosa en perspectiva.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCees Nooteboom

La figura del pez, tan manida,
La encuentro en un libro de crónicas sobre la caída del muro.

Una madre es un delta y su hijo es un pez.
Si el pez sale del delta antes de tiempo fallece.
Error.
El pez no se entera.
Fallece la madre.

Una madre es un muro hasta que su hijo fallece.
Cuando se produce el fallecimiento se produce también la caída.

Yo escribo la crónica sobre mí misma en forma de poema.
El poema es para mi pez.
Es decir para mi hijo
Que salió de su delta antes de tiempo.

Los escombros del muro están en una esquina.
Nadie toque ese cemento.

 

 

 

 

EL HIJO Y EL HADA

La librería donde trabajo es venezolana.
Los dueños de la librería son venezolanos.
La sección de libros venezolanos está a la derecha.
Los clientes venezolanos compran libros venezolanos
De fotos venezolanas y comida venezolana
Y biografías venezolanas de venezolanos insignes.

Casi todos los días me compro un libro y cuando llego a casa leo en voz alta
A ver si mi acento sigue siendo el mismo
O ya cambió.

De donde vengo le decimos “plásticas” sobre todo a las artes.

En tiempo de lluvias caen goteras
Y debo poner el “plástico” para proteger los libros.

Los chinos han inventado cierto tipo de arroz “plástico” y de lechuga “plástica”.
He visto los videos en YouTube.
Eso no es arte.

Si mi embrión crece, se desarrolla y nace
Soy capaz de eliminar todo el “plástico” del mundo.

 

 

 

 

UNA CASA DONDE NO VIVE NADIE

Al recibir la noticia mis amigos se alejaron.
No saber qué decir hace que uno se aleje.

A mi lado quedó ella vigorosa y linda.
Con su pequeña verruga  más linda que un maquillaje.

Los que no se alejaron nos aconsejaron.
Noticias así provocan consejos:
Deben cuidarse más. Deben hacerlo mejor.

A esa altura, lo mejor que pude hacer
Fue un silencio miccosukee de la talla del mejor casique.

Los que no se alejaron ni nos aconsejaron aún siguen afuera
Tocando la puerta de una casa donde no vive nadie.

 

 

 

 

DECÁLOGO DE LA MADRE IRRESPONSABLE

1
Leer Basura, de Archie Randolph Ammons,
La noche antes de quedar embarazada.

2
No dejar de tomar café, aunque sea una taza
Por la mitad, a las seis de la mañana.

3
Salir del trabajo a las diez de la noche,
bajo el sereno, diez cuadras y sin zapatos.

4
Compartir noticias políticas, en Twitter
O cualquier otra red.

5
Sentarse sobre la mesa, sabiendo que si te sientas
Sobre la mesa se te pueden romper los planes.

6
Pensar “qué delicia” mirando las masas de cerdo
Fritas en las cocinas de un supermercado.

7
Empezar a tomar ácido fólico una semana
Antes. Debería ser un año.

8
Robar gomas de mascar, por el placer de robar.

9
Gastar los ahorros en un tatuaje
Con el nombre del bebé que no ha nacido.

10
Jactarse de parecer la mamá más hermosa
De La Florida.

 

 

 

 

SEGÚN EL TAO

Según el tao el ser nace del no-ser
Y así sucesivamente.

Por lo que el fuego nace del no-fuego
Y el agua del no-agua.

En el caso de nuestro hijo
Supongo que queda libre
De toda tendencia filosófica
Y todo principio.

No es un ser ni es un no-ser
Simplemente es un deseo.

El deseo nace del deseo.
No existe el no-deseo.
Te lo prometo y te lo juro.

 

 

 

 

HACE TIEMPO MIS PADRES ME CONTARON

Hace tiempo mis padres me contaron
La historia de mi nombre.

En primer lugar decidieron tener dos hijas
Y en segundo lugar repartirse el derecho a nombrarlas.

De esta forma mi madre me nombró a mí
Y nuestro padre nombró a mi hermana.

Fue así que mi madre tomó el nombre de su padre
Virándolo al revés como un palíndromo.

Tengo el nombre de mi abuelo aunque nadie lo sepa.
Ahora tú lo sabes porque te lo he contado.

Mi abuelo fue un comunista que creyó en la revolución.
Así que mi nombre es tan comunista como mi abuelo.

La historia de tu nombre también te la contaré
Cuando salgas de mi vientre y te acostumbres.

 

 

 

 

ME IMAGINÉ LAS CARAS DE MIS PARIENTES

Empecé imaginando las caras de mis parientes
Cuando me vieran llegar con el bebé en brazos.

Me imaginé las caras de mis amigos
Cuando me vieran llegar con el bebé.

Me imaginé las caras de mis enemigos
Cuando me vieran llegar.

Temblé al imaginarme la cara de mamá:
Espera un momento, no me lo arrebates.

Difícil imaginar la cara de mi sobrina
Una niña de tres años a quien llamo “remolacha”
Por tener la tez oscura como su padre de sangre.

Vomité al imaginarme mi propia cara
Llegando sin avisar.

Después de vomitar me puse las manos en la barriga
Zona del cuerpo donde se almacena la felicidad.
Parece que la raya en la segunda ventana
Era cierta.

 

 

 

Rodríguez Iglesias, Legna. Mi pareja calva y yo vamos a tener un hijo. Cáceres; Ed. Liliputienses, 2019.

 

LOS POETAS NO SON GENTE DE FIAR 5

 

RAFAEL GARCÍA GODOS SALAZAR

INSTRUCCIONES PARA ESCRIBIR UN POEMA

lee todo lo que puedas .olvida todo lo que
lees para escribir un poema escribe con la
mano .abierta con .la .mano .vacía .olvida
todo xantes .de .escribir .un .poema .para
escribir un poema .no .hace falta decirlo o
escribir cómo .se .escribe .un poema para
escribir xun xpoema xhace xfalta xescribir
reescribir .escribir .reescribir .con la mano
vacía que no lee y con la cabeza como una
hoja seca en el cemento que no sirve para
nada sino para escribir un poema.

 

 

 

 

FLORENCIA MADEO FACENTE

CERCA DE LO PROHIBIDO

Tocaste mal el interruptor.
Está bien.
Emerge una nueva posibilidad:
el latido del corazón
de un director de orquesta
en un teatro que se apagó.
Dicen que a ciegas no se debe hacer nada,
la pregunta correcta sería:
¿creés que huyen despavoridas las hormigas
cuando levantamos la piedra
o que encuentran la libertad?

 

 

 

 

RACIEL QUIRINO

¿HAY ALGUIEN MÁS EN ESTA HABITACIÓN?

No .hay .anomalía xen xla ximagen xexcepto xpor .las .esferas
brillantes como motas de polvo .que .cruzan a cuadro. Excepto
por las luces que nacen en .ningún .lugar .de .la casa. Excepto
por las interferencias .en .el .escáner .térmico. Excepto por los
vórtices xique xiaparecen xien xila xiesquina xide xila xpantalla
desplazándose de izquierda a derecha y de arriba a abajo. Una
noche cualquiera .en .un barrio cualquiera. Alguien descubre a
su .padre .muerto. Otro .encuentra .a .su .novia .desaparecida
cruzando las escaleras. La gente .lo .sabe y hace misa de cabo
de año. Nada .del .otro .mundo. El muerto .quiere .un .vaso de
agua. Aún se escucha .la carrera de su caballo. El pobre Miguel
nunca xse xdio xcuenta. Esto xes xcomún. Muchas xveces xlos
muertos xentierran xa xsus xmuertos .y .nadie .lo .advierte. Mi
abuela cruza .el .pasillo y desaparece en la pared de su cuarto.
“¿Qué es lo que quiere, señora?”, pregunta .mi .padre .en .voz
alta mientras graba con su celular. “Salir de aquí”, oímos entre
chirridos debajo de nuestra respiración.

 

 

 

 

ZEL CABRERA

APUNTE ENTRE BOLÍVAR Y DR. DURÁN

Un anciano cruza la calle
sosteniendo un ramo de rosas
y una coca cola de dos litros, medio vacía.
Lo observo desde el taxi, camina despacio,
le sigo hasta que la calle lo pierde
lo guardo para siempre
como conservo el olor del cabello de mi abuela,
o la lentitud con la que hacía las gelatinas.
Porque la memoria es un milagro en el que anidan
las cosas simples: unas escaleras,
una caja musical, un beso,
algunas flores que nos ordenan
que al pudrirse nos desordenan,
como ese hombre que ahora cruza la calle
y desde sus pasos lentos
me lanza una pregunta
que no puedo responder.

 

 

 

 

PIERRE HERRERA

Me dan miedo los dentistas.

Estoy esperando en la sala del consultorio dental.
Frente a mí cuelgan Los girasoles (1888) de Van Gogh.
El cuadro, una copia exacta, fue pintado en pocas horas
y recorrió miles de kilómetros para llegar a la pared.

El análisis de la dentadura como método
de identificación de cuerpos.

Tal vez mi dentista piense que ese cuadro de flores
acaba con la angustia de todos
a los que nos dan miedo las consultas.

Los girasoles en realidad es una serie de cuadros.

Existen tres cuadros con quince girasoles en un jarrón,
dos con doce girasoles,
uno con cinco, y otro con tres.
Van Gogh pintó el primer Jarrón con doce girasoles
y el primer Jarrón con quince girasoles en agosto de 1888,
cuando vivía en Arlés.
Los siguientes los realizó en enero del año siguiente,
sobre lienzos de 93 x 72 cm.

El óleo frente a mí es una versión de quince girasoles.

Las flores están muriéndose.
Van Gogh se volvió loco en Arlés.
Llevaba una vida silenciosa
y solitaria.

Si se vendieran los cuadros más icónicos
de Van Gogh, Da Vinci o Picasso
en subasta alcanzarían montos más elevados
que la pintura más cara hasta ahora:
¿Cuándo te casas? (1892) de Paul Gauguin,
300 millones de USD.
Precios impagables.

Pero hay un lugar en China donde se compran por menos,
por 50 USD.
Existe una demanda importante de gente que no puede
pagar un Van Gogh,
pero busca la misma experiencia estética
por una fracción de dinero,
declaró el falsificador Van Meegeren.

En Dafen, una villa de pintores
en la provincia de Shenzhen,
a 30 km de Hong Kong,
más de diez mil artistas producen
anualmente cinco millones de cuadros
para exportar, copiando obras de maestros
como Van Gogh, Da Vinci y Picasso.

La pintura en Dafen prescinde de la originalidad
asociada con un artista como Van Gogh.

Los girasoles en realidad es una serie de cuadros
similares. Una misma idea repetida
varias veces por su autor.

Naturaleza muerta
en proceso de descomposición.

En proceso de reproducción.

En cada repetición existe una variante.

Cada cuadro copiado es único en sus mínimos detalles
a pesar de la repetitividad del proceso.

En el siglo XX se comenzó a debatir
sobre qué puede o no ser
duplicado.

Repetido.

Grandes piezas de arte democratizadas, accesibles
a un mercado mundial.

Ofrecidas como objetos de una recepción colectiva
simultánea:
algoritmos de gustos programados.

Objetos para la sala de espera de un consultorio.

 

SUPERPODERES

 

ARDOR

Otoño se dice tardor no hay que olvidarlo

Tardor tardor y un sol
que se pone va dejando el tendal
de un paisaje rosa y ancho
Me corrijo “no es atardecer ni puesta de sol tardor,
es otoño” pero a mí
me sale rosa
con algún que otro celeste y un violáceo
que traza un horizonte chueco
en la foto mental de hace mil años

Tardor se traba en la lengua
como una palabra en lunfardo
que hay que girar de golpe
para verla de frente

Y en realidad todo el asunto
no es más que el recuerdo de un verano que viví
cerca del mar y una lengua
extranjera pero hermana
se me iba aprendiendo sola en un punto del paladar

Apenas fue un idioma que se me dio prestado
por una temporada caliente y dura
que tuve que soltar de la mano como un carbón
ardiente

 

 

 

 

ESTO NO ES UNA FOTO

Las fotos color parecen fotos
las blanco y negro en cambio
parecen pedazos de realidad

por ejemplo esa que te saqué
en el barrio que inaugurábamos
planta baja a la calle de adoquines
la veo hoy y sigue
atrapándome del todo
la sensación de adueñarme
de mi vida

el claroscuro de la foto no fue intencional
tampoco tu gesto por partes iguales
de astucia y de sorpresa

¿las fotos se toman o se sacan?
los que saben dicen hacer fotos
pero nadie se pone de acuerdo

y mientras tanto las fotos
hechas tomadas o sacadas
juegan al juego de la silla
con el supuesto recuerdo verdadero

 

 

 

Fragasso, Florencia. Superpoderes. Cáceres; Ed. Liliputienses, 2016.

 

UN POEMA DE ÁLVARO DE CAMPOS TRADUCIDO POR JUAN CARVAJAL

 

POEMA EN LÍNEA RECTA

Jamás conocí a nadie que se hubiera hecho apalear.
Todos los que conozco han sido campeones en todo.

Y yo, tantas veces canalla, tantas veces cerdo, tantas veces vil,
y tantas veces irresponsablemente parásito,
inexcusablemente sucio,
yo, que tantas veces no he tenido la paciencia de tomar un baño,
yo, que tantas veces he sido ridículo, absurdo,
que he tropezado en los tapetes de la etiqueta,
que he sido grotesco, mezquino, sumiso y arrogante,
que he sufrido afrentas y he callado,
que cuando no he callado he sido más ridículo aún;
yo, que he sido payaso para las criadas de hotel,
yo, que he percibido los guiños de los mozos de cuerda,
yo, que he cometido vergüenzas financieras, pedido prestado sin pagar,
y que, llegada la hora de la verdad, me he escondido
para evitar toda posibilidad de verdad,
yo, que he sufrido la angustia de las pequeñas cosas ridículas,
verifico que no tengo igual en este mundo.

Toda la gente que conozco y habla conmigo
jamás ha cometido un acto ridículo, nunca ha sufrido afrentas,
sólo han sido príncipes —todos ellos príncipes— en la vida.
¿No puedo esperar una voz humana
que confiese no un pecado, sino una infamia;
que cuente, no una violencia, sino una cobardía?

No, todos son lo Ideal, es lo que les oigo decirme.
¿Quién en este vasto mundo me confesará que una vez fue vil?

¡Oh príncipes, mis hermanos!
¡Vamos, que estoy harto de semidioses!
¿Es que no hay gente en el mundo?

¿Soy el único que es vil y equivocado en esta tierra?

Podrían no haber sido amados por las mujeres,
pueden haber sido traicionados —mas ridículos ¡nunca!
Y yo, que he sido ridículo sin haber sido traicionado,
¿cómo puedo hablar con mis superiores sin titubear?
Yo, que he sido vil, literalmente vil,
vil en el sentido mezquino e infame de la vileza.

 

UN POEMA DE FERNANDO PESSOA TRADUCIDO POR FRANCISCO CERVANTES

 

Todas las cartas de amor son
Ridículas.
No serían cartas de amor si no fueran
Ridículas.

También yo escribí, a mi tiempo, cartas de amor,
Como las otras,
Ridículas.

Las cartas de amor, si hay amor,
Tienen que ser
Ridículas.

Pero, al final,
Sólo las criaturas que nunca escribieron
Cartas de amor
Son quienes fueron
Ridículas.

Qué me importaba eso, en el tiempo que las escribía,
Sin preocuparme, que fueran
Cartas de amor
Ridículas.

La verdad es que hoy
Son mis memorias
De esas cartas de amor
Las que son
Ridículas.

(Todas las palabras esdrújulas,
Como los sentimientos esdrújulos,
Son naturalmente
Ridículas.)

 

LOS REGALOS DE LOS AMIGOS (118)

Pues todo esto que pueden ver en la imagen me ha llegado a casa. De aquí a nada les voy contando.

 

 

DOS POEMAS DE UMBERTO SABA TRADUCIDOS POR FABIO MORÁBITO

 

EL MOZO DE LA CARRETILLA

Es bueno hallar en nosotros amores
pasados, olvidar viejas ofensas;
pero si adentro te pesa la vida,
sácala afuera.

Abre todas las ventanas y mézclate
con la gente: verás que basta un poco
para alegrarte: un animal, un juego
o, vestido de azul,

un mozo con su carretilla
que se abre paso a puro grito
y cuando una bajada encuentra
no corre sino vuela.

La gente que camina por las calles
impreca y se hace a un lado.

Aumentan el estruendo y el enojo
por él, que corre y canta como un loco.

 

 

 

 

MI PADRE PARA MÍ FUE EL “ASESINO”

Mi padre para mí fue el “asesino”
hasta los veinte, hasta conocerlo.
Entonces me di cuenta que era un niño
y que él me dio este don que yo poseo.

Tenía la mirada que yo tengo
y una sonrisa dulce que era astuta.
Las mujeres lo amaron y mimaron
y anduvo cual gitano por el mundo.

Era alegre y ligero; quien sentía
todo el peso del mundo era mi madre.
Como un globo él se le fue de las manos.

“No seas como tu padre”, repetía.
Hoy entiendo lo que no pude antaño:
eran dos razas irreconciliables.

 

DOS POEMAS DE CATULO TRADUCIDOS POR CARLOS MONTEMAYOR

 

LESBIA ILLÁ

Celio, nuestra Lesbia,
aquella Lesbia,
aquella, la única,
la que amó
xxxxxxxxxxxmás que a sí mismo Catulo
y más que a los suyos,
ahora en cruceros
y en callejuelas
la pasa rascando descendientes del honorable Remo.

 

 

 

 

ODI ET AMO

Odio y amo.
¿Por qué lo haré?, quizás te preguntas.
No sé, pero esto es lo que me sucede.
Esto es lo que yo siento:
xxxxxxxxxxxxxxxxxy estoy atormentado.

 

HORACIO – ODAS – LIBRO III

 

xxxxxIX

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEsta oda es la única en toda la obra del poeta cons-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxtruida en forma de diálogo amebeo, en el que el segundo
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxinterlocutor recoge los sentimientos expuestos por el pri-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxmero, manifestándole los suyos con la misma estructura
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxformal. Lidia, antigua amante de Horacio, tenía como
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxamigo, ahora, a Calais de Turio; Horacio, a la rubia
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCloe. En la oda, de clara influencia helenística, Horacio
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxcelebra su reconciliación.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas asclepiádeas 3. ª.

xxxxxxxxxxHoracio:
Mientras te fui grato
y ningún joven a mí preferido echaba los brazos
a tu blanquísimo cuello
fui el favorito, más feliz que el rey de los Persas.

xxxxxxxxxxLidia:
Mientras no te apasionaste por otra más que por mí
ni Lidia fue postergada a Cloe
—la Lidia de tanta fama—
fui la favorita, más renombrada que la romana Ilia.

xxxxxxxxxxHoracio:
Manda en mí ahora la tracia Cloe, conocedora de suaves melodías
y hábil con la cítara,
por la que no temería morir
si los hados concediesen a su alma sobrevivirme.

xxxxxxxxxxLidia:
Me hace abrasar de amor, con fuego recíproco,
Calais de Turio, hijo de Ornito,
por quien moriría dos veces
si los hados concediesen a ese muchacho sobrevivirme.

xxxxxxxxxxHoracio:
¿Y qué pasará si vuelve la antigua Pasión
y, separados ahora, nos vuelve a unir con su yugo de bronce?
¿Si la rubia Cloe es desechada
y se abre la puerta a la rechazada Lidia?

xxxxxxxxxxLidia:
Aunque él es más hermoso que las estrellas
y tú, en cambio, más liviano que el corcho
y más iracundo que el furioso Adriático,
desearía vivir contigo; gustosamente moriría a tu lado.

 

 

 

 

xxxxxX

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxOda amatoria, dirigida a Lice, en la que Horacio le
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxreprocha su crueldad, ya que, al no querer abrirle sus
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxpuertas, lo tiene expuesto a las inclemencias del tiempo.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEs, probablemente, una imitación de las odas griegas de
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxese mismo tipo.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas asclepiádeas 4. ª.

Aunque bebieras, Lice, del lejano Tanais,
casada con un cruel marido,
aun así llorarías al exponerme,
tirado en el suelo ante tus severas puertas,
a los Aquilones que aquí moran.
¿No oyes con qué estrépito las puertas,
con qué estrépito a causa del viento brama el bosque
que crece en medio de tu hermosa casa,
y cómo Júpiter vuelve hielo la nieve caída
por su serena voluntad?
Depón tu soberbia, molesta a Venus,
no sea que al correr la rueda al revés se escape la cuerda.
Tu tirreno padre no te engendró una Penélope
reacia a los pretendientes.
¡Oh, aunque ni los regalos, ni las súplicas,
ni el pálido rubor de los amantes,
ni tu marido enamorado de una concubina Pieria te dobleguen,
compadécete de los que te suplican,
no más blanda que la dura encina
ni más amable en tu ánimo que las serpientes mauras;
no siempre estará mi cuerpo dispuesto a soportar tu umbral
o el agua del cielo.

 

 

 

 

xxxxxXV

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxOda de carácter irónico dirigida a Cloris en la que el
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxpoeta le reprende porque, siendo ya madura, intenta
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxcompetir en frivolidades y amoríos con su hija Fóloe.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas asclepiádeas 3. ª.

Mujer de infeliz Ibico,
pon ya un límite a tu desenfreno
y a tus conocidos menesteres;
cercana ya a una próxima muerte,
deja de retozar entre las vírgenes
y de esparcir niebla entre las brillantes estrellas.
No porque algo le esté bien a Fóloe
te está bien a ti, Cloris:
con más razón asalta tu hija las casas de los jóvenes,
excitada como una bacante cuando ha sonado el tambor.
El amor de Noto le obliga a triscar
semejante a una cabra traviesa:
a ti te está bien la lana
cortada cerca de la noble Luceria,
no las cítaras, ni la flor purpúrea del rosal
ni, ya vieja, las jarras apuradas hasta las heces.

 

 

 

 

xxxxxXXVI

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxHoracio renuncia con esta oda a sus antiguos deva-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxneos amorosos y dedica a Venus, en su templo, como un
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxsoldado sus armas, los instrumentos del amante y la lira
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxque tantos combates amorosos le hizo ganar. Pero, hu-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxmorísticamente, termina pidiendo a Venus que cambie,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxen su favor, los sentimientos de su amada Cloe.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas alcaicas.

Hasta hace poco he vivido complaciente con las jóvenes
y he combatido no sin gloria;
ahora, sostendrá mis armas y mi lira,
que han terminado su combate,
este muro que defiende el lado izquierdo de la Venus marina.
Aquí, colocad aquí las lucientes antorchas
y las palanquetas y los arcos amenazantes
para las puertas que se resisten.
Oh diosa que gobiernas la feliz Chipre
y Menfis, libre de nieve sitonia;
oh reina; toca una vez, alzado el látigo,
a la arrogante Cloe.

 

 

 

 

xxxxxXXVIII

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxOda dirigida a la citarista Lide, en cuya casa se en-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxcuentra Horacio durante las fiestas de Neptuno. Le pide
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxque saque su mejor vino y le invita luego a cantar a Lato-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxna, a Diana y a Venus.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas asclepiádeas 3. ª.

¿Qué es lo mejor que puedo hacer
en el día de la fiesta de Neptuno?
Saca, diligente, Lide, el escondido Cécubo
y quebranta tu precavida cordura.
Ves que el mediodía declina y,
como si el tiempo fugaz se detuviese,
te cuesta sacar de la bodega el ánfora
que envejece desde el cónsul Bíbulo.
Por turno, yo cantaré a Neptuno
y a las verdes cabelleras de las Nereidas,
tú celebrarás con tu lira curvada a Latona
y los dardos de la veloz Cintia;
con el último canto, a la que gobierna Cnidos
y las lucientes Cícladas
y que visita Pafos con sus uncidos cisnes.
También la Noche será cantada con lúgubre canto.

 

 

 

Horacio. Odas-Epodos-Arte poética (Trad. Alfonso Cuatrecasas). Barcelona; Ed. Bruguera, 1984.

 

UN POEMA DE WILLIAM BUTLER YEATS TRADUCIDO POR JAIME GARCÍA TERRÉS

 

EL VIAJE A BIZANCIO

xxxxxI

Ése no es país para viejos; los jóvenes ahí,
unos en brazos de otros, pájaros en los árboles
—esas generaciones fallecientes— cantando,
cascadas de salmones, macarelas por mares,
parvadas, cuerpos o cardúmenes, encomian al estío
cuanto la vida engendra, cuanto nace y perece.
Presas de tanta música sensual todos descuidan
los monumentos de la sempiterna mente.

 

 

xxxxxII

Triste cosa es un viejo:
un andrajoso abrigo montado en una estaca,
excepto cuando el alma bate palmas y canta
mejorando su brío
por cada desgarrón de su mortal vestido;
ni hay escuela de canto que no reconsidere
los propios testimonios de su magnificencia.
He cruzado por ello los mares y venido
a la urbe sagrada de Bizancio.

 

 

xxxxxIII

Oh sabios enhiestos en el divino fuego
cual en áureo mosaico de un panel,
desde el fuego llegad, revolviendo la espira,
para ser los maestros de canto de mi alma.
Consumid ya mi corazón; vasallo del deseo
y al animal agónico ligado,
no sabe lo que es. Llevadme luego
al artificio de la eternidad.

 

 

xxxxxIV

Una vez desprendido de la naturaleza
no tomaré jamás, al recobrar un cuerpo,
la forma de ningún objeto natural,
sino aquella que labran los orfebres griegos
amartillando el oro y con esmaltes de oro
a fin de sacudir la imperial somnolencia;
o ponen a cantar sobre dorada rama
para los caballeros y damas de Bizancio
acerca de las cosas que pasaron,
xxo pasan, o vendrán.

 

ODA V DEL SEGUNDO LIBRO DE ODAS DE HORACIO

 

xxxxxV

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxDelicada oda, cuyo destinatario no se menciona, en
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxla que el poeta le pide paciencia en sus amores por Lála-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxge pues ella no está aún en edad de tomar marido.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas alcaicas.

Todavía no tiene fuerza para aguantar el yugo
con sumisa cerviz;
todavía no, para equipararse en el trabajo con sus iguales,
ni para aguantar el peso del toro que corre a la cópula.
Está en los verdes campos la querencia de tu novilla
que, a ratos, mitiga en los arroyos el riguroso verano
o desea ardientemente, en otros, retozar con los novillos
en el húmedo saucedal.
Abandona esa pasión por las uvas agraces;
el variado otoño te matizará pronto
de color púrpura
cárdenos racimos.
Pronto te seguirá,
pues el tiempo corre sin tregua
y le añadirá a ella los años
que a ti te habrá robado.
Pronto Lálage solicitará, con atrevido semblante, un marido,
amada como no lo fue la esquiva Fóloe
ni Cloris, tan resplandeciente por sus blancos hombros
como la luna llena resplandece de noche en el mar,
ni Giges de Cnido, que si lo ponías entre un coro de muchachas,
podía equivocar, sorprendentemente,
a avispados forasteros;
difícil dictamen, con sus sueltos cabellos
y su ambiguo rostro.

 

 

 

Horacio. Odas-Epodos-Arte poética (Trad. Alfonso Cuatrecasas). Barcelona; Ed. Bruguera, 1984.

 

UN POEMA DE DELMORE SCHWARTZ TRADUCIDO POR RAFAEL VARGAS

 

BAUDELAIRE

Cada noche, cuando voy a dormir, e incluso durante el sueño,
escucho, bien diferenciadas, voces pronunciando
frases enteras, lugares comunes y trivia,
que no tienen ninguna relación con mis asuntos.

Querida madre, ¿nos queda todavía algún tiempo
en el cual ser felices? Mis deudas son inmensas.
Mi cuenta bancaria está sujeta a juicio en la corte.
No sé nada. No puedo saber nada.
He perdido la capacidad para hacer un esfuerzo.
Pero ahora, como antes, mi amor por ti aumenta,
aunque tú siempre estás dispuesta a castrarme, siempre,
es cierto. Ello data de la infancia.

Por primera vez en mi larga vida
soy casi feliz. El libro, a punto de ser terminado,
casi parece bueno. Perdurará, monumento
a mis obsesiones, mi odio, mi disgusto.

Las deudas y la inquietud persisten y me debilitan.
Satanás resplandece ante mí, diciendo dulcemente:
“¡Descansa un día! Hoy puedes jugar y descansar.
Ya trabajarás esta noche”. Cuando la noche llega,
mi mente, aterrorizada por las letras vencidas,
aburrida por la tristeza, paralizada por la impotencia,
promete: “Mañana: lo haré mañana”.
Y al día siguiente la misma comedia se repite
con la misma resolución, la misma debilidad.

Estoy harto de esta vida de cuartos amueblados.
Estoy harto de resfriados y dolores de cabeza:
tú conoces mi extraña vida. cada día trae
su cuota de ira. Pero sabes poco de la vida
de un poeta; querida madre: debe escribir poemas,
la más fatigosa de las ocupaciones.

Esta mañana estoy triste. No me reproches.
Escribo desde un café cercano a la oficina de correos,
entre el clic de las bolas de billar, el ruido de los platos,
el latir de mi corazón. Me han pedido que escriba
“Una Historia de la Caricatura”. Me han pedido que escriba
“Una Historia de la Escultura”. ¿Debo escribir una historia
de las caricaturas de las esculturas que de ti guardo en mi corazón?

Aunque te cueste incontables agonías,
aunque puedas no creerlo necesario,
y dudes de que la suma sea exacta,
por favor envíame dinero suficiente
por lo menos para tres semanas.

 

HORACIO – ODAS – LIBRO II

 

xxxxxIII

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEsta oda dirigida a Quinto Delio es un reflejo de la
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxmoral epicúrea de Horacio, manifestada en los consejos
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxque da a este inestable político para poder llevar una vi-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxda feliz mientras espera la inexorable muerte.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas alcaicas.

Acuérdate de mantener en los momentos difíciles
un espíritu sereno,
e igualmente en los felices,
preservado de la insolente alegría, oh mortal Delio,
sea que hayas vivido triste en todo momento,
sea que hayas vivido feliz
recostado en una lejana pradera los días de fiesta
con la clase más selecta de tu Falerno.
¿Con qué fin el enorme pino y el blanco chopo
gustan de unir la hospitalaria sombra de sus ramas?
¿Por qué la fugaz agua se afana en brincar
por el tortuoso río?
Manda traer aquí vinos y perfumes y rosas,
flores demasiado efímeras,
mientras que tu situación y tu edad
y el hilo funesto de las tres Parcas lo permiten.
Dejarás los bosques comprados, y la casa,
y la granja que el amarillento Tíber baña;
dejarás, y las poseerá tu heredero,
las riquezas acumuladas.
Si rico, descendiente del antiguo Inaco,
o pobre y nacido de ínfima condición, a la intemperie,
nada importa;
morirás, víctima del Orco que de nada se apiada.
Todos estamos constreñidos a lo mismo:
se agita la suerte de cada uno
que, tarde o temprano, saldrá de la urna
y nos colocará en la barca hacia el eterno exilio.

 

 

 

 

xxxxxIV

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEn esta oda de tono irónico dirigida a Xantia, Hora-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxcio le anima a proseguir, sin avergonzarse, sus relaciones
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxcon la esclava de la que está enamorado. No será el pri-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxmiero en hacerlo. Además, ¿quién sabe si es hija de re-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxyes?
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas sáficas.

No te sea motivo de vergüenza el amor de una esclava,
Xantia de Fócida:
ya antes la esclava Briseida, de níveo color,
enamoró al orgulloso Aquiles;
enamoró a su amo Ayax, hijo de Telamonio,
la belleza de su cautiva Tecmesa;
se apasionó el Atrida, en medio de su triunfo,
por una doncella capturada
después que los escuadrones bárbaros
fueran derrotados por el victorioso Tesalio
y que la muerte de Héctor proporcionase a los cansados griegos
una Pérgamo más fácil de ser conquistada.
¿Puedes tú saber si unos afortunados padres de la rubia Filis
no van a realzarte al ser su yerno?;
se lamenta ella, a buen seguro, de un regio linaje
y de unos injustos Penates.
Ten por seguro que ella, siendo de infame estirpe,
no hubiese sido escogida para ti,
ni habría podido, tan fiel, tan desinteresada,
nacer de una madre despreciable.
Alabo sin reservas sus brazos y su rostro
y sus torneadas piernas;
no receles de aquél cuya edad se ha apresurado
a cumplir el octavo lustro.

 

 

 

 

xxxxxVI

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxOda dedicada a Septimio, amigo y compañero de ar-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxmas del poeta. Horacio le manifiesta su voluntad de reti-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxrarse a Tíbur o a Tarento para acabar en paz su vida, y le
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxinvita a reunirse allí con él.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas sáficas.

Septimio, tú que irías conmigo a Gades
y a Cantabria, rebelde para aceptar nuestro yugo,
y a las bárbaras Sirtes
donde hierve sin tregua el mar de Mauritania;
ojalá Tíbur, fundada por un colono argivo,
sea la tierra de mi vejez;
sea mi reposo, cansado ya del mar, y de los viajes,
y de la milicia.
Y si las injustas Parcas me lo impiden
me dirigiré al río Galeso,
plácido para las ovejas, cubiertas de pieles, y a los campos
en otro tiempo gobernados por Falanto de Laconia.
Ese rincón de la tierra me deleita por encima de todos,
donde la miel no desdice de la de Himeto
y las olivas rivalizan con las del verde Venafro;
donde Júpiter nos obsequia una larga primavera
y un tibio invierno,
y el fértil Aulón, amigo de Baco,
nada tiene que envidiar a las uvas Falernas.
Ese lugar y sus deliciosas cumbres nos reclaman a ti y a mí;
allí derramarás las lágrimas debidas
a las calientes cenizas de tu amigo poeta.

 

 

 

 

xxxxxVII

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxDedica Horacio esta oda a Pompeyo Varo, amigo su-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxyo y, en la batalla de Filipos, compañero de armas. Ho-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxracio volvió a Roma después de la derrota, pero Pompe-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxyo debió unirse después probablemente a Antonio hasta
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxque la amnistía dada por Augusto tras la batalla de Ac-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxcio le permitió volver a Roma. El poeta festeja con esta
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxoda su regreso.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas alcaicas.

¡Oh tú tan a menudo expuesto conmigo al más extremo peligro
cuando era Bruto el jefe del ejército!
¿Quién te ha devuelto, como ciudadano,
a los dioses patrios y al cielo ítalo,
oh Pompeyo, el primero de mis amigos,
con quien frecuentemente acorté con vino los lentos días,
ceñidos por una corona mis cabellos
brillantes por el malobarto sirio?
Contigo conocí Filipos y nuestra veloz huida,
abandonado sin gloria mi escudo
cuando nuestro abatido valor y nuestras amenazas
tocaron con la barbilla el vergonzoso suelo;
pero a mí Mercurio, veloz,
me sustrajo, asustado, de entre los enemigos,
en una densa nube;
a ti el mar te devolvió de nuevo con sus tempestuosas olas
a la guerra, que volvió a acapararte.
Ofrece, por tanto, el obligado sacrificio a Júpiter
y reposa bajo mi laurel
tus miembros cansados por la larga campaña,
y no des tregua a las tinajas de vino para ti reservadas.
Colma las finas copas con el Masico que hace olvidar;
derrama el perfume de las espaciosas conchas.
¿Quién se preocupa de tejer, presuroso,
coronas de húmedo apio o de mirto?
¿A quién designará Venus rey del convite?
Yo caeré en frenesí báquico,
no más cuerdo que los Edonios.
Me es dulce enloquecer por un amigo recobrado.

 

 

 

 

xxxxxIX

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEn esta oda Horacio recomienda a Galo Valgo Rufo
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxmoderación en su dolor por la muerte de Mistes. No de-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxbe este dolor permanecer siempre ni ser el tema único de
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxsus elegías. Le pone ejemplos del pasado y de la natura-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxleza. Le exhorta a cantar, más bien, las hazañas de
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxAugusto.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas alcaicas.

No siempre en los campos abruptos caen lluvias de las nubes
o azotan sin interrupción al mar Caspio caprichosas tormentas,
ni durante todos los meses, amigo Valgo,
permanece inerte el hielo en las costas armenias
o padecen con los Aquilones los encinares Gárganos
ni los olmos se ven privados de sus hojas.
Tú, en cambio, siempre atormentas con acentos luctuosos
al desaparecido Mistes
y no disminuye tu sentimiento con la salida del Véspero
ni cuando huye ante el rápido Sol.
No lloró toda su vida el amable Antíloco su anciano padre,
que vivió tres edades,
ni sus padres o sus hermanas frigias
lloraron siempre al adolescente Troilo.
Déjate ya de blandos lamentos
y cantemos, mejor, los nuevos triunfos de Augusto,
nuestro César,
y al helado Nifates,
y que el ría Medo, añadido a los pueblos vencidos,
discurre con menos remolinos,
y que los Gelonos, dentro del territorio asignado,
cabalgan en reducidas llanuras.

 

 

 

 

xxxxxX

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEn esta oda aparece otra de las ideas éticas básicas de
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxHoracio: la «áurea mediocritas», el «feliz término me-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxdio» aristotélico en el que se encuentra la felicidad y la
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxvirtud. El poeta exhorta también a Licinio Murena, a
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxquien dirige la oda, a estar preparado para los cambios
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxde Fortuna.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas sáficas.

Vivirás mejor, Licinio, no corriendo siempre hacia alta mar
ni acercándote demasiado a la costa peligrosa
cuando, precavido, temes las borrascas.
El que prefiere un feliz término medio
ni, prudente, tiene la sordidez de un techo miserable
ni, más austero, posee una mansión envidiable.
Con más frecuencia es zarandeado por los vientos
el enorme pino,
y las elevadas torres caen con más terrible caída
y hieren los rayos los montes más elevados.
Tiene esperanza en las adversidades
y teme en la prosperidad un cambio de Fortuna
el espíritu bien preparado.
Júpiter hace volver el riguroso invierno
y él mismo lo destierra.
Si las cosas no van bien ahora, no siempre serán así;
Apolo despierta, de vez en cuando, con su cítara
su Musa silenciosa
y no siempre tiene tenso su arco.
En las situaciones difíciles
muéstrate animoso y fuerte;
de igual manera, con prudencia,
arriarás las hinchadas velas ante un viento
demasiado favorable.

 

 

 

 

xxxxxXI

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEn esta oda, netamente epicúrea, el poeta aconseja a
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxHirpinio Quincio no preocuparse de temas que no le
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxconciernen o que le sobrepasan. La vida pasa rápido;
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxhay que disfrutarla mientras nos es posible.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas alcaicas.

Deja de indagar, Hirpinio Quincio,,
qué piensa el belicoso Cántabro y el Escita,
alejados de nosotros por el interpuesto Adriático,
y no te angusties ante las necesidades de una vida
que exige poca cosa.
Queda atrás la ligera y bella juventud,
desechando la estéril vejez los amores lujuriosos
y el sueño fácil.
Las flores primaverales no tienen siempre la misma belleza
ni la rojiza luna brilla siempre con una única cara.
¿Por qué fatigas tu espíritu efímero con proyectos eternos?
¿Por qué no bebemos, tranquilamente echados
a la sombra de este alto plátano o de este pino,
perfumando con rosas nuestros cabellos
ungidos por nardo asirio?
Evio disipa las cuitas que consumen.
¿Qué muchacho será el primero en calmar,
en esta corriente de agua,
el ardor de las copas del Falerno?
¿Quién sacará de su casa a Lide,
esa perdida prostituta?
¡Ea!, dile que se apresure, con la lira de marfil,
sujeto su pelo con un nudo
compuesto al estilo de una espartana.

 

 

 

 

xxxxxXV

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxHoracio se lamenta de la proliferación de lujosas ha-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxciendas particulares con estanques y jardines en detri-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxmento de los terrenos destinados al cultivo y del patri-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxmonio público.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas alcaicas.

Ya pronto las regias construcciones
dejarán pocas yugadas al arado;
por doquier se verán estanques mayores que el lago Lucrino
y el plátano sin maridar sustituirá a los olmos.
Entonces las violetas y el mirto y toda clase de olores
esparcirán su aroma en los olivares,
fértiles para su anterior dueño;
entonces los espesos laureles impedirán con sus ramas
los cálidos rayos.
No fue así dispuesto bajo los auspicios de Rómulo
y del hirsuto Catón
ni por el criterio de nuestros mayores.
La hacienda privada era, para ellos, pequeña;
grande, la comunal.
Ningún pórtico de diez pies de ancho
acaparaba para los particulares la umbrosa Osa
ni permitían las leyes despreciar el silvestre césped,
ordenando decorar, a costa de todos,
las ciudades y los templos de los dioses
con el nuevo mármol.

 

 

 

Horacio. Odas-Epodos-Arte poética (Trad. Alfonso Cuatrecasas). Barcelona; Ed. Bruguera, 1984.

 

UN POEMA DE LAURA RIDING TRADUCIDO POR FELIPE GARRIDO

 

LOS EMPEÑOS DE UN LIBRO

De un libro empeño es, el primero,
no ser para nadie pensamientos,
y entonces yacer no escrito por tan largo tiempo
como será el que permanezca no leído,
y entonces palabra a palabra construir un autor
y ocupar su cabeza
hasta que la cabeza se declare desocupada;
declarar a voz en cuello
que se queda vacío.

De un libro empeño es, el segundo,
mantenerse alerte y vigilante
a la escucha como un posadero,
deseoso y no deseoso de tener un huésped,
desgarrado entre la esperanza de no descansar
y la esperanza del descanso.
Vacilantemente las páginas dormitan
y abiertas hacen un guiño a los dedos transeúntes
con una sonrisa señoril, después se cierran.

De un libro empeño es, el tercero,
pronunciar su sermón y después volverse hacia el otro lado,
despertar conmoción en ese punto
en que coinciden la lengua con el ojo,
pero no alardear de ninguna experiencia de terror,
de ninguna complicidad con el alarido.

De un libro es la ordalía no dar indicios
de ordalía alguna, ser llano y no tener conciencia
del probo sentido de lo impreso.

De un libro empeño es, sobre todo,
no ser otra cosa que patentemente un libro;
portar los forros como forros,
enterrarse en la muerte-libro,
y sin embargo sentirse todo menos libro;
alentar palabras vivas, si bien con el aliento
de las letras; dirigir el pulso de la vida
a los ojos lectores, recibir como respuesta
letras y libresco amor.

 

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