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Archive for julio 2022

MURCIA EN VERANO

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MURCIA EN VERANO

La ciudad es un ir y venir de yonkis
que corren tras la sombra de la gente,
en busca de cobre o de soles
que les permitan delirar junto a la luna
una noche más.

Corren despavoridos entre el rumor
de los aires acondicionados y las sombras
de las cornisas, sin encontrar a nadie
al que pedir un cigarro o una tregua.

Son como muertos vivientes,
como un rumor de cadáveres
salidos de un libro de Rulfo,
sólo que no son cadáveres, ni sombras
ni un rumor salido de un libro de Rulfo.

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Caride Brocal, Alberto. Narciso despeinado. Murcia; Ed. Azarbe, 2012.

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MI VENGANZA ES AMAR

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GENERACIONES

Antes de morir, mi madre dijo mamá, ven
mientras me miraba sin verme;
yo dije mamá, quédate
abrazando su cuerpo diminuto
envuelto en pañales y olor a talco;
mi hija dijo mamá, no llores
y me acarició la cabeza consolándome.

Cuando mamá murió, durante unos segundos
no tuvimos muy claros los lazos que nos unían
no supimos quién se había ido
y quién se había quedado
ni en qué momento de nuestras vidas
estábamos viviendo
o muriendo.

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LOS platos que me regaló mi madre
están ya deslucidos y pasados de moda.
Cuando hacemos limpieza
nos miran como enfermos agonizantes
que no entienden qué queremos de ellos.

Pero son los platos que me regaló mi madre
que ya nunca volverá a regalarme
nada.

Si un día nos decidiéramos a tirarlos
intentaré escuchar su voz en mi cabeza:
«las cosas, hija, son sólo cosas«.

Mi madre no está en un plato.
Mi madre está en el pan que como.

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EL CONTRATO

A todo me he entregado
como si fuera a durar.
Con cada persona
cada casa
cada ciudad
firmé un contrato
escrito sobre la piel.

Para decir adiós
he tenido que arrancarme
las cláusulas
a tiras.
Así ha sido
una y otra vez.
Con cada persona
cada casa
cada ciudad.

La letra pequeña
se esconde ya
entre cicatrices.

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SOY lista como un ángel
los segundos previos
a escribir el poema.

En el poema soy prudente:
cada verso un tablón
para cruzar el abismo.

Lejos del poema soy torpe
y los recuerdos no traen sabiduría
sino imágenes talladas en granito.

No vuelo, ni ando, ni me hundo.
Escribo palabras como barandillas.
Me asomo desde ellas y no me caigo.

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NO siento envidia por los grandes poemas.
Qué bien, pienso, alguien ya lo escribió
y por amor me ahorró este trabajo.
En momentos gloriosos imagino
que el gran poeta me alarga su pluma.
Pon tú el punto y aparte, me dice
aunque ambos sabemos que es artificio.
El gran poema es un palto de sopa
que ni se acaba ni se queda fría.

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xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxPara David Trashumante

Ni este poema ni ningún otro
evitará el trayecto de la bala
hasta el corazón del hombre.

Los versos llegarán discretos a la escena
unos volverán la cara hacia el muerto
otros se enfrentarán al asesino.

Así equidistantes a las dos partes
dirán de qué lado partió la bala
de qué lado se derramó la sangre.

Y si este poema tiene agujeros
quien lo encontró deberá completarlo
con las palabras que resultaron heridas.

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LAS PIEDRAS

Durante las vacaciones
recogemos las piedras
que el mar nos regala.

Son las piedras con las que luego,
en el invierno, reconstruimos
las ruinas de nuestras guerras.

No sólo les pedimos
que resistan.
También que nos recuerden
que el mar existe.

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SEGUIR amando cuando el mundo
conocido se derrumba, es
querer conservar la ventana
incluso en la casa sin techo.

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Pérez Cañamares, Ana. Mi venganza es amar. Ed. Aula literaria Jesús Delgado Valhondo, 2017.

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UNA BUENA HORA

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UN DÍA COMO HOY

En un día como este de hoy,
que de tan perfecto tiene algo de final,
no pido un resucitar futuro,
sino un no morir más.

Que se acaben los sometimientos,
que solo desee lo que aquí ocurre.

Este día de nada
con algún momento de otro,
hecho de lealtades más que de tiempo,
donde limpio la alberca
protegido con el sombrero de paja
que era de mi padre,
mantengo cerca lo que no precisa
demasiado misterio:

una luz cálida que ofrece
lo que está presente,

un cuerpo sin dolor.

Este día no conoce desengaño
y mantiene al fondo,

impasible,

un cielo azul.

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APENAS ES MARZO

Apenas es marzo,
pero ya un empleado público
alisa con su tractor la arena de la playa,
como quien pisa uva dura para adelantar el vino.
Sortea a los pocos que allí parecen esperar
ese jugo prematuro de lo que pronto corregirá noches:
la pareja de amantes que interrumpe la penetración
sin abandonarla; los dos estudiantes que fuman
en la orilla y balbucean un lenguaje de dioses;
y el que desde aquí observa y pone cercanía
a esa gracia de los justos.

Todos ellos saben que la caricia
es cuerpo elemental que se posa
y que insiste en lo vivo. Que lo eterno
concierne a esa mano que puede adelantar estaciones
o esclarecer los misterios más posibles
cuando se rinde despacio y permanece.

Todos ellos saben que estando allí
—esquivándose, cuidándose—
están salvando el mundo.

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BENDECIDOS

Y de pronto, del suelo,
se han alzado los tomates,
como una pasarela de luces rojas
con las que se inaugura el verano.
El animal en celo. Alguien encala la casa.
De repente, un exceso de vida
se ha impuesto en nuestra rutina.
Podemos saltar al vacío o amar sin cautela,
desparecer hasta que no podamos más,
pero salimos a la puerta
y nos sentamos al fresco.

Quiero decírtelo de la forma más sencilla,
sin laberintos: estamos bendecidos.

Ya nada va a poder con nosotros.

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DE HUMANIDAD VIVIDA

Si te digo que fui feliz, puede que no sea cierto.
Quizá te mienta como miente la felicidad
cuando se está produciendo y nos confunde
con euforia fugaz o calor azaroso.
Quizá solo haya tenido reflejos de dicha,
alguna certeza sobre la vida que acabó eclipsando
las ganas de vivir, o algún amor del que me quedan
(siendo generoso) dos o tres saberes,
pero he podido descifrar lo que sienten
esos patinadores que se descalzan con
un chocolate caliente esperándolos a su lado,
he sentido ese instante en que la memoria
—que todo lo vence— es vencida por un gesto
donde el presente se quiebra, y con él
la angustia por lo no conseguido.
Quizá no haya sido feliz,
pero sé que este es mi tiempo,
que tú eres mi amigo.

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ALBORÁN

Me he criado frente a este mar
y a este mar vuelvo siempre.

Ya no subo fotos
de esta avalancha de belleza
porque será redundante para muchos,

pero no puedo parar de agradecer
todas las bondades que este sol,
este yodo y esta montaña guardaespaldas
me ofrecen,

no es suficiente
esta insistencia en el poema
y en repetir el mismo poema,
ni la entrega de mi cuerpo
a la rutina primigenia
de toda la inocencia
que el hombre ha merecido.

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REPOSO

Me gustaría poner aquí
cosas decisivas o gloriosas,
compartir la luz de esta tarde que cae tras el pantano,
la intimidad en la que crece el secreto,
devolverle a Dios su naturaleza ignorada,

pero dejo esto para que me comprendan,
para volver a hablar con los niños
que me pegaron en la infancia,
con los hombres sobre los que caminé,
para que alguien que lo lea
me pare por la calle
y me tranquilice.

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UN DÍA SE DEJA DE AMAR

Un día se deja de amar
y todo lo que te rodea
pierde el sentido que hasta ahora tenía:

las fuentes son motores que mueven agua estancada,
y el jazmín arbusto, no ya tacto o regalo de Dios.

Hasta que un día sales
y esos matices cambian y vuelve
la capacidad de ver, y todo el tiempo
acude a ese instante.

Esta ha sido hasta hoy
mi experiencia humana:

lo poco que se necesita para vivir.

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A ELLOS, NO MÁS

Dios, acércame a ellos,
a la que recorre el paseo con el skate
empujada por su perro y por su seguridad;
a los que en la madrugada mezclan esto y lo otro
y por la mañana, en calzoncillos,
abren la nevera y beben a morro de la Fanta disipada;
a los que se entregan como si no hubiera mañana,
y al terminar se marchan alegres, sin más.

Acércame a los que se abandonan,

a los que temen de la vida
lo que para nosotros es la vida,

y que sobre el resto

—sobre lo demás—

la naturaleza haga su trabajo.

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CHICO EN PARO

Un chico en paro
está sentado en una terraza
y piensa en el origen del árbol
que le da sombra, y no en su futuro.
Quizá sea la poesía ese abandono de sí mismo,
esa forma de saber del milagro de otros
y esbozar, si acaso, como él hace, una sonrisa.

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ORACIÓN DE HOY

No necesita mucho
la vida para transcurrir,
para sucederse.

Quizá alguien que atienda
al abandono de sus nidos
o a la broza en sus caminos;

alguien que la ame,

como aman los dioses
a los cielos antiguos,

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxprofundamente.

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Simón Partal, Alejandro. Una buena hora. Madrid; Ed. Visor, 2019.

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EL NÁUFRAGO RESCATADO

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Contra la simplificación, contra la desmemoria (y a favor del olvido), contra el estrechamiento, contra la pertenencia,

contra la crítica utilizada como un cuerpo especial de desactivación de explosivos al servicio (consciente o inconscientemente) de los poderes,

contra la prosperidad colectiva lograda a costa de la miseria individual,

contra la humillación, contra la irrelevancia, contra el ruido, contra la realidad empobrecida y torturada de los telediarios y la política,

contra el imaginario que nos condena a aspirar a únicamente dos o tres modelos de felicidad,

contra la retórica banalizadora, contra las certidumbres, contra el relleno y el atropello de los espacios vacíos, contra la pureza,

contra el falso paternalismo que busca la foto y no la comprensión y el diálogo (que da sin buscar nada a cambio y sin poner en duda sus creencias),

contra la mediocridad como motor de la historia,

contra el orden, contra la tranquilidad, contra la pérdida de densidad, contra la inmunización, contra la domesticación, contra las zonas de exclusión, contra la deshumanización,

contra la teología como bricolage y como aduana (y a favor del misterio y del contrabando),

contra los que fingen ser víctimas y son de hecho verdugos,

contra la apatía y la no participación, contra la acefalia, contra las mayúsculas, contra las cárceles, contra el fundamentalismo, contra la multiplicación asignificativa,

contra el yo como agente provocador infiltrado en uno mismo con el fin de reducirle a lo que diga un informe,

contra la versión oficial,

necesidad de una crítica del salvavidas (o crítica de la razón salvífica),

y de una crítica de la razón ensambladora,

y de una crítica de la razón jerarquizadora,

y de una crítica de la razón institucional,

porque no se pueden dictar normas desde arriba sino sólo desde abajo, desde lo más profundo, desde la arena de las simas y desde las cuevas del fondo de los océanos,

y si no salen palabras sino burbujas, bueno, eso habremos ganado: las burbujas nos obligarán a inventarnos una nueva sintaxis sin pasado sangriento y, por lo tanto, esperanzadora,

el artista como vía de agua: contra los fontaneros,

el barco aparentemente seguro y acogedor esconde peligrosísimas hélices ansiosas de partir en dos a los náufragos,

una variante especialmente interesante del náufrago: el tragado por una ballena; desde Jonás hasta Pinocho pasando por, entre otros, J. Barnes y M. Rodoreda,

Defoe y Golding, Robinson y Martin: los cuatro puntos cardinales del náufrago,

el santo hindú que se arrojó maniatado al agua para morir ahogado pero fue mansamente depositado en la orilla porque nada (ni el agua, ni los peces, ni las rocas afiladas que sobresalían) querían ser cómplices en la muerte de un hombre-dios,

Jesús sobre las aguas en el lago Tiberíades, que muestra que los elementos naturales estarán siempre de parte de los que tienen el corazón puro,

y el mar no existe ya (Apocalipsis, 21, 1):

el Fin del Mundo es, en todas las tradiciones, un mito inventado contra los náufragos,

sólo como náufrago he viajado felizmente por el mar (Zenón de Citio),

a los hijos sólo había que darles aquello que se salvaría en caso de naufragio (Vitrubio sobre Aristipo),

el nacimiento del hombre es como un naufragio. La naturaleza proyecta al niño desde el vientre de la madre al litoral de la luz igual que el navegante es arrojado a la orilla por las furiosas olas (Epicuro),

(gracias a Hans Blumenberg, de cuyos libros Naufragio con espectador y La inquietud que atraviesa el río, he tomado las tres últimas citas),

nadie pierde la vida naufragando ya que el naufragio es, de hecho, el presupuesto existencial que diferencia a los vivos de los que no lo están,

el náufrago denuncia a la tierra firme como responsable de un exceso de estabilidad a causa de la cual los seres humanos confiamos más en verdades sólidas como bloques de granito en vez de en verdades buceables, profundas, cambiantes y experimentables con todo el cuerpo,

el náufrago reclama el derecho a medirse con los elementos naturales sin que nadie ni nada se lo impida alegando principios que le atienden como abstracción y no como individuo,

el náufrago, en consecuencia, no quiere que nadie le rescate sin su consentimiento, sobre todo si quienes pretenden hacerlo están, más o menos solapadamente, al servicio de los poderes,

el náufrago no quiere discutir de política en despachos con aire acondicionado y canapés, porque ya sabe qué clase de decisiones se toman en esas condiciones contra los que nos las disfrutan, sino con el agua al cuello, sin hacer pie, con la resaca haciendo de las suyas, con tiburones rondando, y la noche y la borrasca aproximándose del brazo aullando una canción de borrachos,

el náufrago se considera un resistente, un emboscado, un apátrida, un contrabandista, un fugitivo, un heterodoxo, un superviviente, un polizón, un desertor,

el náufrago invita a un arte atento más a las leyes de las corrientes marinas y las mareas que a las leyes del mercado,

el náufrago no cree en las ideologías pero sí en los símbolos, en la imaginación, en el amor, en la inteligencia,

el náufrago, como los niños, sabe dónde se encuentran las llaves: en el fondo del mar, matarile, lile, lile, en el fondo del mar, matarile, rile, ron,

una vía de agua es siempre más inteligente que el capitán de un barco,

la tierra firme nos obliga a pensar con nuestros pies, ese ir dando un paso detrás de otro que denominamos progreso,

sólo se hunde el que transporta grandes pesos (Seferis),

los flotadores son una crítica a las profundidades y, por lo tanto, un instrumento al servicio de lo superficial en el peor sentido,

las hélices de los transatlánticos de lujo son su cerebro inconfesado,

los icebergs son náufragos antiguos que buscan compañeros jóvenes a los que enseñar sus conocimientos milenarios,

las brújulas dan una apariencia de orden que no engañan al náufrago, ya que éste sabe que no existen direcciones o, mejor, que todas se reducen a una: la pasión de seguir con vida en este punto concreto de los mares,

un náufrago se fía de sus pulmones más que de una carta de navegación,

un náufrago reconoce a otro náufrago por la elegancia con la que acepta la invitación de cada ola,

las simas marinas son los palacios de los náufragos,

un ahogado es un náufrago que realiza una crítica de la supervivencia como motor de la Historia (un náufrago que se ha resistido hasta la muerte a ser rescatado a la fuerza),

los ahogados se disuelven en el agua y, aunque luego aparezcan cabeceando contra un arrecife o flotando hinchados en la orilla, su biografía ya no la cuentan ellos sino los peces y las gaviotas devoraojos, devorabocas, devoradedos,

aunque los ahogados ya no tienen biografía porque se han convertido en paisaje, y su valor es el de las arenas del fondo, las medusas, los caballitos salados, los corales, las algas o las caracolas: quedarse al otro lado del espejo en el que nos miramos los seres humanos,

el mar no recuerda el nombre de sus ahogados porque los ha incorporado al inquieto olvido universal que él simboliza, dispersando a manotazos ese enjambre de deseos que les constituye como vivos,

se ahogan peor los que saben nadar porque se ahogan dos veces: hacia arriba y hacia abajo, hacia el cielo al que claman y hacia las profundidades que tironean de sus tobillos, hacia el relato de su existencia y hacia el fin que lo interrumpe abruptamente,

Alfonsina Storni o Percy B. Shelley se ahogaron por todos nosotros.

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Aguado, Jesús. Heridas. Sevilla; Ed. Renacimiento, 2004.

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FRAGMENTOS DEL DIARIO DEL POLIZÓN

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Subir a bordo no fue difícil. No utilicé la escalerilla, ni gusaneé por la maroma, ni rompí un ojo de buey, ni me oculté en uno de los contenedores de la carga… No estoy tan desesperado como para confiar en las cosas. Cuando coincidí en una de las tabernas del puerto con el capitán esperé a que éste, ebrio y desfeliz y locuaz como un tifón ya viejo, contara una de sus historias. Entonces me acurruqué entre dos frases: me encajé a presión entre sucesos de la vida y los viajes de otro.

xxMi corazón borbotea por miedo a que me descubran en medio de palabras extrañas que nos entrevén con desconfianza. pero, por ahora, no pueden dar la voz de alarma porque se han quedado mudas. Son guardianas fuera de servicio, tripulación olvidada que sestea en los camastros atornillados de un compartimento maloliente de la sentina. Procuro no moverme, hacerme insignificante e invisible: como un acento, como una chinche en las mantas, como el cabeceo del barco, como la tos de los motores.

xxEscucho risas, el tintineo de unos vasos, canciones rudas. Sin poder estirar los miembros, con la circulación de la sangre estrangulada (viajera asaltada por la noche en un camino o joven suicida por motivos amorosos), me imagino dando largos paseos por esas canciones, buceando en los licores, estallando en sus risas.

xxEl chirrido al abrirse y el estruendo al cerrarse de una escotilla me han despertado. Soñaba que era un salvavidas pudriéndose en una playa desierta. El sueño no era más que eso: la acción del tiempo sobre el salvavidas: los microorganismos, las estaciones, los picotazos y el guano de las aves, la sal. El nombre rotulado sobre mí ya se había borrado pero aún estaba muy lejos de la nada.

xxEl hambre y la sed empiezan a hacerme preguntas para las cuales sólo hay una respuesta: no. Como no tengo fuerzas para pronunciarla, insisten, me acucian desde sus borrosos y merodeadores ojos de rata, se instalan en mi cabeza como tambores golpeados por el granizo.

xxSi al capitán se le ocurriese repetir la historia en la que me he agazapado, al caer yo, un ovillo raído desenrollándose de pronto por el corredor de su nostalgia, el asombro y la rabia que sentiría al hallarme (y el posterior castigo que sin duda me inflingiría: los grilletes, los tiburones, el látigo, el embudo, la horca…) no serían nada comparados con el hueco que mi presencia habría abierto en sus recuerdos. El vacío, que navega de polizón en el seno de ese otro polizón que soy yo, pero que no es tan pusilánime, caería sobre él y le aplastaría. Si el capitán me descubriera ambos estaríamos perdidos.

xxNo sé a dónde nos dirigimos ni me importa. Elegí este destino al azar porque, en el fondo, todos los destinos son el mismo para un polizón: borrarse, desaparecer de la vista, tacharse sin renunciar a ser. Un polizón no piensa en los lugares sino en el gesto que los obliga a desvanecerse. un polizón se encoge y se deja desllevar, literalmente, a donde sea. Donde sea: el único punto en el que un polizón no teme que lo sorprendan.

xxTodos nos hemos quedado en silencio. Quizás un albatros gigante nos tenga en su buche y esté decidiendo si tragarnos o no. Quizás un mäelstrom de piedra nos esté digiriendo. Quizás las anclas, amotinadas, nos hayan abandonado en un islote. Da igual. Por fin podré descansar un poco.

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Aguado, Jesús. Heridas. Sevilla; Ed. Renacimiento, 2004.

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DESDE EL FONDO DE LA BARRA

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SE ACABÓ EL CUENTO

Se acabó el cuento,
amigo: esto es la vida.
Todos los grandes sueños
con los que hasta ahora
te has entretenido, puedes
dejarlos a la entrada.
Aquí no sirven de nada.

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NADA, UN ESPEJISMO

Lucía el sol, el aire
estaba limpio, había
descansado diez
horas de un tirón,
el camarero me miró
como si fuese una persona,
el café no me sentó
como un tiro…

xxxxxxxxxxxxxxPero, ¿qué
estaba pensando?

xxxxxxxxxxxxxxxxxxMiré
al fondo, y unos
tipos a punto de ser
estrangulados por sus
corbatas, de esos
que mueven kilos
chasqueando los dedos,
con su sola presencia,
se encargaron de poner
las cosas en su sitio.

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LO DIFÍCIL

Enamorarse es fácil.

Uno puede enamorarse
—sin demasiado
esfuerzo—
varias veces al día,
a nada
que se lo proponga
y se mueva un poco por ahí;

y si es verano,
ni te cuento.

Enamorarse no tiene
mayor mérito.

Lo realmente difícil
—no conozco
ningún caso—,
es salir entero
de una historia de amor.

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LUNES, 8 DE LA MAÑANA, VERDE

Ahí los tienes:

se aferran al volante,
endurecen el gesto,
miran hacia el
futuro,
y pisan hasta
el fondo
el acelerador.

Pobres ilusos:

como si pudiesen
escapar
de lo que son.

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SENCILLO

Verás, es
muy sencillo:

los lunes
martes
miércoles
jueves
viernes,
son la vida.

Los sábados
no son más
que una efímera
ilusión.

Y los domingos
nos sirven
para encajar
bien todo esto.

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NO HAY MÁS

Al principio
quieres
cambiar el mundo,
y al final
te conformas
con dejar el tabaco.

No hay más.

Así de cómico,
y así de trágico.

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VALORES EN ALZA

No sólo eres guapo,
fuerte y listo,
sino que además
de conciencia
ni una pizca.

xxxxxxxxxxxxEnhorabuena,
amigo:
xxxxxxxeste mundo
está hecho
a tu medida.

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AÚN HOY

Aún hoy, algunas veces,
después de soportar
su sucio aliento,
y, sobre todo, cuando
lo ve al rato roncar
como un oso satisfecho,

no puede evitar
lamentarse de su suerte:

«no había más que cafés
en aquel barrio,
y tuve que elegir
aquél precisamente».

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LA FECHA

Primero miramos
la foto,
y no pasó nada.
Pero después
vimos la fecha
al dorso,
y el momento
adquirió
otros matices.

Y no tuve
más remedio
que acariciarte
un poco
la nostalgia.

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OTRO MÁS

Una casa de trescientos
metros cuadrados,
otra similar en la costa,
ingresos fijos siderales,
hijos esposa amantes,
demócrata cristiano
y blablabla.

xxxxxxxxxxxxY sí,
aunque parezca curioso,
en mayo del 68
también estaba en París.

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POR SI ACASO

No queda nada
ya,
ni respeto,
ni valores
morales,
ni nada
—dicen—,

esto es
el acabose,
esta sociedad
está en estado
terminal
—apostrofan—,

y siguen
invirtiendo
en bolsa.

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SÓLO QUEDABAS TÚ

Me pasé más de diez años
por ahí, de bar
en bar, sin dirección,
solo, soñando,
borracho un día sí
y otro también.

Así quemé mi juventud.

Cuando abrí al fin
los ojos y miré,
nada quedaba en pie
de lo soñado,
sólo quedabas tú.

Cogí tu mano
y me eché a andar.

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MOMENTOS QUE NO TIENEN PRECIO

Llegar al fin
hasta la puerta
de tu casa,
entrar,
echar todas las cerraduras,
y, como quien saborea
el sabor de la venganza,
decirlo:

xxxxxxxx«ahí
os quedáis,
hijosdeputa».

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LO DEMÁS SON HISTORIAS

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxPara los Legorburu Arzamendi,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxbuena gente.

Mi mujer y mi hija,
estas paredes y estos
libros, un puñado
de amigos que me quieren
—y a los que quiero
de verdad—, las olas
del cantábrico en septiembre,
tres bares, cuatro
con el garito de la playa.
Aunque sé que me dejo
algunas cosas, puedo
decir que, de ser
algo, ésa es mi patria.
Lo demás son historias.

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LA CHICA DEL AKERBELTZ

Coincidíamos en el bar
casi todas las tardes,
a partir de las seis.
Ella tomaba té con leche
en vaso, y yo vinazo malo,
el peor, el que antes
te coloca. Y luego nos
mirábamos. Nos poníamos
ciegos de mirarnos. Hartos
de seducción. Después
llegaba aquel julai en moto,
ella se arrebujaba entre
sus brazos, y yo me hacía
el loco en el jukebox.

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TENÍA QUE SER ASÍ

Lo has pensado muchas
veces, es verdad. Que
todo esto —vuestra vida
en común, el que estéis
así juntos—, obedece
a un simple guiño del azar.
Que de no haber perdido
aquella noche el autobús,
nada tendrías que ver hoy
con esta historia. Lo has
pensado a menudo, es cierto.
Y sin embargo, cuantas
más vueltas le das, menos
te lo imaginas de otra forma.

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INVIERNO TRAS INVIERNO

Con esa resignación
casi inhumana
con la que ve pasar
la vida
—desde el fondo de la celda—
el preso,

así la veo pasar yo
—desde el fondo
de la barra—
invierno tras invierno.

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NADA NUEVO

Siempre en la misma
esquina de la barra;
siempre con el comentario
cínico a punto; siempre
más borracho que no.

No me dices nada
nuevo, amigo.

Tu película me la sé
de memoria, y no
te recomiendo el final.

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SANGRE

El tipo se bebió
la copa
de un trago,
y miró alrededor.

Como no quedaba
nadie,
mató de un manotazo
una mosca,
pagó,
y se fue a buscar
sangre
a otro bar.

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AL LÍMITE

Tienes veinte años,
tienes a la vida
por el cuello,
a tu merced;
pero no es suficiente,
quieres más.

Conozco
esa sensación.

Y te deseo mucha suerte,
porque la vas a necesitar.

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EXTERIOR NOCHE

Todos esos capullos
sacando las cabezas
por las ventanillas,
con la música
a todo trapo,
jugándose el pellejo
en cada curva,

casi han conseguido
ponerme nostálgico.

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EL VERANO A LOS 40

Es como estar
a dieta
en un buen restaurante:
una locura.

xxxxxxxxxxxLlegas
y de repente
por todas partes
venga que aparecer
cosas
y más cosas apetitosas,
que no te vas
a comer nunca.

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QUIÉN TE LO IBA A DECIR, A ESTAS ALTURAS

Encontrarte unas bragas
de tu mujer olvidadas
en el baño,
y, sin poder evitarlo,
acercártelas a la nariz,
y olerlas.

xxxxxxxxxY enseguida,
sentirte un tanto extraño,
como cuando
te escondías a fumar.

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PARA ESTO SIRVE LA GLORIA
iii(Frente al busto de Baroja)

Para que te caguen
las palomas
encima.,
y te meen los perros
debajo,

y tú te tengas
que quedar
ahí,
sin despegar
los labios,

porque ya
has dicho todo
lo que tenías
que decir.

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MALOS TIEMPOS PARA LA ÉPICA

Lo dice Hemingway:

«El hombre no está
hecho para la derrota;
un hombre puede
ser destruido,
pero no derrotado».

Y, lo que son las cosas:

cuanto más lo leo
más me recuerda 
a Alfredo Mayo.

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¡MIENTRAS DURE EL BUEN HUMOR!

Miras las facturas
amontonadas
—y creciendo—
sobre el aparador,
y no puedes evitar
una sonrisa.

xxxxxxxxxxxxQuién
te lo iba a decir:

del asiento de atrás
de un «850»,
a semejante mogollón.

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MIENTRAS ESPERAMOS LA MUERTE

Qué culo,
chaval.
No exagero,
cada vez
que lo movía
era como si la tierra
fuese a salirse
de su eje.

No termino
de verlo
—le dije—,
prueba
a exagerar.

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SOBRE EL PARAÍSO DE LA INFANCIA

Dicen que es
el único que existe,
y que una vez
que te expulsan,
se acabó.

No lo sé.
xxxxxxxxxPero a mí
me da lo mismo,
en cualquier caso:

allí no había
más que cruces
y sotanas,
y nunca hacía sol.

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EL CURITA

Encendía una vela,
te acercaba la llama
a la palma de la mano,
y te decía:

«eso mismo se siente
en el infierno,
de manera que ya sabes».

El curita psicópata
de marras
se llamaba Don Andrés.

Y por cierto:

nunca nos explicó
—¡tan bien!—
qué se sentía en el cielo.

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LOS QUE DOMINAN EL MUNDO

Mister Hammersmith
—dijo hipando
la mujer del senador—,

esta noche
su casa
parece un zoológico
tercermundista:

no hay más
que zorras
y ratas.

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EL PLAN

Por fin lo hicimos,
llevamos a cabo el
plan. Y después —y sin
siquiera la complicidad
de un guiño, una leve
caricia, o un triste
beso antes de separarnos—,
huimos del hotel como
un par de rateros, cada
uno por su lado, sin
atrevernos a mirar atrás.

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OTRA MANERA DE DECIRLO

Se acerca por la espalda,
lee en el ordenador
lo que era
hasta hace un rato
este poema,
y, como quien dice
hasta mañana,
me dice que no
fume demasiado.

Sólo te diré una cosa,
lector:

xxxxxxxsi hubieses leído tú
lo que ha leído ella,
sabrías por qué
adoro a esta mujer.

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GUAPOS, RICOS Y FAMOSOS

Míralos: siempre morenos,
siempre enseñando
esa sonrisa inmaculada,
siempre con esa felicidad
a flor de piel,
siempre de fiesta
en fiesta…,

xxxxxxxxxxxxxxxxy nunca,
nunca ni un puto
dolor de muelas.

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MARCHANDO UNA DE MASOQUISMO

Cosas de la edad,
supongo:

xxxxxxxxxxte da
por mirar
atrás,
hacia tu vida,
y ves que no ha sido
en el fondo
más que un puñetero
fraude.

xxxxxxxxxxY después
—para joderlo
del todo—,
no se te ocurre
otra cosa
que mirar
hacia delante.

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LA FELICIDAD

Te sientas en una terraza
a tomar algo.
A pocos metros de ti,
niños y niñas patinan, saltan
a la comba, se pelean…
Enciendes un cigarro,
fumas plácida-
mente. Al fin llega
la cerveza: en su punto,
espumeante, fresca.

Cierras los ojos
y «esto es la felicidad»,
te dices.

Luego los abres
y ves a ese pobre viejo
hurgando en las papeleras.

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ODA AL MUNDO LIBRE

Me ha sucedido
esta misma
mañana.
Me paro
—por puro
placer,
sin más—,
a fumar un cigarro
y ver llover
bajo los arcos
de la plaza,
y en esto
que se me acercan
dos iluminados
de uniforme
por la espalda,
y me escupen
a bocajarro
que qué hago.
(La imaginación
de estos mequetrefes
de arma al cinto
siempre
me ha maravillado.
Su infinita
capacidad
para joder
al personal,
también.
A más jodienda
más salario,
parece ser.
De ahí
que sólo piensen
en joder.
Pero, en fin,
al relato).
Total
que, tras
echarles un rápido vistazo
y considerar
—sin el más mínimo
esfuerzo,
por supuesto—,
su imperceptible
coeficiente
intelectual,
he optado por decir
que «nada»,
claro.
Qué iba a decir
si no.
Con estos
simios
hay que andarse
con muchísimo
cuidado,
son muy primitivos
ellos,
muy primarios,
y, a nada
que se sientan
mínimamente
acorralados,
pueden actuar
a la desesperada.
Lo mismo
trato
de explicarles
la verdad,
lo de la lluvia
y el cigarro,
no lo entienden,
y cargan.

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DEL ROSA AL NEGRO

Es lo que tiene,
el amor:

empiezas siendo
el galán
protagonista
de una maravillosa
comedia,

y acabas 
convirtiéndote
en un actor
sobrio, serio,
de carácter,

sólo que de tu
propia tragedia.

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AHORA HAN PUESTO UNA FÁBRICA

De novios íbamos mucho
por allí. Era una especie
de colegio abandonado.
Yo le decía: «venga, chavala,
aparca, vamos a delinquir
un poco». Ella me decía:
«eso está hecho, león». Ahora
han puesto una fábrica; aunque
no sé de qué. Justo cuando
nos acercábamos, esta mañana,
ella ha pisado el acelerador.

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CON LUPA

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxPara Honorio, el Cisne Negro
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxde radio Zintzilik.

Si eres un tío legal,
más te vale
estar alerta,
porque no
te van a pasar una.

Analizarán cada uno
de tus pasos
con lupa,
esperarán
al más mínimo error.

Recuerda que eres
como un espejo
para ellos,
y que no 
les gusta lo que ven.

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ELLOS

¿Olvidar el pasado?
¿Saldar cuentas
con él,
contigo mismo,
y empezar otra vez?

Aunque fuese
posible
—que no lo es—

ahí están ellos
para recordártelo.

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EL ÚLTIMO BAR

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxPara los adictos al Akerbeltz.

La televisión
estaba
encendida,
pero no
la miraba nadie
—en realidad,
en aquel bar
nadie miraba
mucho más allá
de su cerveza.

Entonces 
entró
un tipo,
y, señalando
hacia un tren
de mercancías
que cruzaba
a lo lejos,
dijo:

«por allí
vuelve a pasar
la vida,
amigos,
por si a alguien
le interesa».

Y todos
empezaron
a descojonarse.

.

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YA ENTONCES

¿Te acuerdas? Te daba
tu madre la paga
y salías disparado
a la tienda. Y una vez
con el botín en tu poder
—palotes, corazones,
regalices, culebras…,
lo que diese de sí el duro—,
te ibas a un banco
del parque, te sentabas,
y a vengarte del mundo.

.

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AHÍ, EN TU ROSTRO

De la forma más natural, como
quien se descubre las primeras
canas, un día te miras al espejo
y te das cuenta de que la fiesta
se ha terminado para ti, de que ya
no hay sonrisa improvisada que valga
capaz de camuflar semejante desastre,
de que, sencillamente, amigo,
la vida —sí, la vida— te ha pasado
por encima, y tú sin enterarte.
Un día, cualquier día, te das
cuenta de todo —de la trampa,
del fraude—, lo ves escrito ahí,
en tu rostro, pero ya es tarde.

.

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QUÉ CARAJO, A VIVIR

Después de hacer balance,
tras considerar la situación
de arriba abajo, en frío,
he decidido no volarme hoy
tampoco la tapa de los sesos.
Nunca se sabe con la vida,
me he dicho. Y además, qué
carajo: ya que me trata peor
que a un perro, que se tome
ella la molestia de matarme.

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Iribarren, Karmelo. Desde el fondo de la barra. Asturias; Ed. Línea de fuego, 1999.

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MENDIGO

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MENDIGO

xxxxxI

Si no te pido nada.

O sí:
que dejes intocada mi intemperie.

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xxxxxII

Monedas de vacío
para comprar la muerte

antes de que la muerte
me compre en la subasta.

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xxxxxIV

Tú eres mi enfermedad.
Tú eres el hambre de mis hijos.
Tú eres mi no trabajo.
Tú eres mi compañera triste.
Tú eres el frío y el calor.

Cualquier cosa tuya no bastará
para salvarnos.

.

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xxxxxVI

Harapos.
xxxxxxxxSuciedad.

Me duelen las rodillas.

Espero una limosna verdadera:
que alguien me cambie el sitio.

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xxxxxVII

¡Esa mosca, esa mosca!

Ah no,
xxxxxxque era una mano
arrojándome tiempo en calderilla.

Siempre igual:
me dan lo que ya tengo.

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xxxxxVIII

El mendrugo y el vino peleón:

el cubo de basura es más humano
que los hombres.

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xxxxxIX

En el portal:

las palabras de amor de los cartones.

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xxxxxX

Dos granitos de arroz
se alimentan de mí.

¿Se quedarán con hambre?

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xxxxxXI

El cuenco entre nosotros:

el pozo donde el tengo
se ahoga en el no tengo.

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xxxxxXIII

No me ves cuando pasas a mi lado.

Tu ceguera es mi pan.

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xxxxxXIV

El aguacero.

Dos gatitos maúllan.

Toldo de plásticos.

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xxxxxXV

Llegar al vertedero
con la sonrisa limpia

como un escalador
xxxxxxxxxxxxxxxxxa una cumbre nevada

y rebuscar, para el descenso,
los pasos y el oxígeno desechados por otros,
la muerte usada.

.

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xxxxxXVI

Me está grande el jersey.
Me están pequeños los zapatos.

Ni yo soy de mi talla.

.

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xxxxxXXIV

Mi propia hambre
xxxxxxxxxxxxxxxxinatendida:

cuando duermo una rata
sale de mí
y me lame los labios
xxxxxxxxxxxxxxxxxxen busca de miguitas
de pan o leche seca.

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.

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Aguado, Jesús. Heridas. Sevilla; Ed. Renacimiento, 2004.

.

NO HAY MÁS ESPACIO PARA EL CORAZÓN. DATA ERROR

.

NO HAY MÁS ESPACIO PARA EL CORAZÓN. DATA ERROR.

amar era lo mismo
que destruir
el desamor que fue quedando.

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Destrucción,
erigir templos
fundar nuevas religiones
es lo que pasa cuando un cuerpo se hace memoria de otro

solo sobreviviré de tus ruinas,
de tus ruinas mi lengua amará entre las flores.

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He fundado mi casa en tu nombre,
eso que bajo ninguna circunstancia
ciudad, cuerpo humano,
debía ocurrir
pero esto es lo que ocurre:

me entregas un puñado de arena
y quiero devolverte un desierto repleto de pirámides

me hiciste creer en el choque de imposibles;
yo a cambio quiero devolverte una certeza.

.

.

.

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¿Recuerdas cuando te enfadabas
porque me negaba a comprender las palabras totales
amor, muerte, deseo,
soledad?

Me detenía en mitad de la calle
y te miraba sin saber qué decir,
tú seguías hablando
sin ser capaz de explicar
a qué cuento venía mi rostro triste —según afirmabas—,
mi silencio de niña mimada y caprichosa.

¿Por qué no miraste dentro de mis ojos,
por qué no adivinaste mis ganas de huir de todo aquello,
por qué no anticipaste que me escurría, poco a poco,
entre los huecos de esas definiciones?

.

.

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LANDSCAPE, IN-OUT

prometo que aún no sé qué es mejor
si amar
de fuera hacia dentro,
o de dentro hacia afuera
¿en serio no se hicieron esa pregunta?
¿qué es lo preferible?
Los dos métodos dejan heridas
y una sensación de expansión hacia el mundo
fuera de lo común.
Qué raros los animales.

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ADOLESCENS, ANÁLISIS DE DATOS

no sé quién dijo
que el gesto de dar la mano a una amiga
es un intento desesperado
por encontrar un espejo en el que reconocerse,
fuera del útero,
al haber sido expulsada.

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Cabello, Estefanía. La teoría de los autómatas. Madrid; Ed. Hiperión, 2018.

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HERIDAS

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HERIDAS

xxxxxI

Lanceoladas. Oblongas. Espirales.
Arborescentes. Oceladas.

Se van probando formas en mi piel,
se van probando el mundo
en mis ojos y brazos, en mi luz, en mis sueños.

En raspaduras. En jirones.
A bocados.
xxxxxxxxxxEl mapa
de mis montañas y mis ríos:
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxyo.

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xxxxxIX

ESCARIFICACIONES:

por ellas
te reconoceré
cuando te olvide.

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xxxxxX

ESCARIFICACIONES:

por ellas
me reconoceré
cuando me olvides.

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xxxxxXIII

La piel se llena de preguntas
que de pronto ya nadie te quiere responder.

Eso quema.

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xxxxxXV

Las que viven adentro
darían lo que fuera por salir
y las superficiales por hundirse:

Que al alma la trataran como a un cuerpo
y al cuerpo lo olvidaran en el hueco de un árbol.

Entonces
se curarían sin nosotros,
ajenas a una historia,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxa un rostro,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxa una pasión.

Ésas se curarían tan perfectas
que nunca habrían existido.

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xxxxxxXVI

Heridas que se curan solas:

mi utopía.

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POR QUÉ

Por qué.

Dime por qué me abriste esas cavernas,
esos bostezos de hipopótamo

si me amabas.

Por qué me desarmaste
con caricias, promesas y milagros
y me invitaste al juego
de la luna, las velas, la mina y los caminos.

Por qué
si, apenas desarmado,
me clavaste alfileres en los ojos,
me desollaste lenta,
me aplastaste los huesos
usando ese almirez que llamas corazón

si me amabas.

Por qué,
si me amabas,
dejas que me desangre solo,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxsolo
y a merced de voraces sentimientos-hormiga,
sólo como un planeta
estallando en el tiempo,
solo como el cadáver de una espiral estrangulada con alambre de espino,
solo, muy solo, solo
xxxxxxxxxxxxxxxxxxx(¿no me sientes, ya no?)

si me amabas.

Por qué.

Por qué me desarmaste
si pensabas matarme aunque me amabas.

Por qué tantas heridas,
esas bocas de pozo, esos volcanes tristes,
por qué tantas heridas

si me amabas.

Por qué me desnudaste
con sonrisas, con manos, con música, con luces,
con licores y especias, con la tierra y la luna,
por qué me desnudaste
y me invitaste al sueño real de nuestra vida
para luego dormirme de un hachazo infinito

si me amabas.

Dime por qué me desarmaste con mentiras
que me dejaron indefenso
ante tu humor borroso y sanguinario

si me amabas.

Dime por qué me amabas
sin valor para amarme

y me sacrificaste en un altar al que accedí engañado
pensando que era el tiempo y la alegría
y que eras tú con los brazos abiertos.

(Yo, que fui confiado a nuestro amor
como un fuego a sus llamas,
como un mar a sus olas,
que me entregué a tu entrega
y dormí al centinela que vigila
la entrada al corazón,
me vi de pronto muerto de una muerte
que aullaba con mi voz que era la tuya.

Si me amabas

por qué.

Dime por qué me amabas si me amabas
sin valor para amarme
como el monte a sus rocas,
como el sol a su luz.)

Dime por qué me amabas si me amabas
para acabarme así, de cualquier modo,
permitiendo que me desangre
en un lugar oscuro
mientras tiemblo y sollozo y me asfixio despacio
y a tientas
xxxxxxxxxxcuando tú
no me sientes, ya no,
y por eso no sabes
lo solo que estoy muerto.

Si me amabas

por qué.

Dime por qué me amabas si me amabas.

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Aguado, Jesús. Heridas. Sevilla; Ed. Renacimiento, 2004.

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LA TEORÍA DE LOS AUTÓMATAS

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ÚNICA ZÜRN SOBRE FONDO DE PRIMAVERA

He abrazado a Única Zürn en suelo extraño.
Me pareció una mariposa muerta
de la que se desprenden las alas poco a poco.

Yo sí habría sostenido tu miedo junto al umbral de la puerta,
te habría dicho ven, túmbate aquí
te dibujaré cruces en las palmas de las manos
para entender mejor las diferencias entre los sexos.

Sé que la soledad se nos antoja noble si estamos solas
pero se me antoja más noble cuando no dices nada
si, al menos, me devuelves la mirada
de animal asustado por la tormenta.

A todas mis historias le habría puesto tu nombre
si te paras aquí conmigo a mirarlas con tus ojos
que saben cómo nombrar la oscuridad.

Desde una edad tardía avisaste:
el mundo puede morir en un incendio,
arderé antes de que eso suceda.

Las cenizas hablarán de la vida más allá de la vida.
La vida no es suficiente para hablar de la vida.

A todos los críticos que decían que en ti no había locura,
sino elección estética,
¿puede elegir la grieta no formarse
y el mudo no hablar?

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KINO MURANÓW (CINE MURANÓW)

Dejé la salud en un hospital de la parte sur de Varsovia.
Zbigniew Herbert me hablaba de todos los sitios
que pueden ser sitiados, empezando por el corazón.
Quise que me poseyera ese señor de cincuenta años, sa-
biendo que él nunca sabrá cuánto quiero que me posea,
también ella,
tuve miedo de los martes trece
(aunque suene humano, ridículo e inofensivo eso de martes y trece).
Tuve miedo de dejar los colores en el amarillento color de las paredes,
dejar mis veinte años en el amarillento color de las paredes
sin saber cómo se pronuncia en polaco pared, me muero,
¿Ha amado usted alguna vez a alguien?

Pensaba en las manos abandonadas de Kieslowski
en el cementerio Powazki,
pensaba en las palabras de mi casera del piso del barrio
Muranów donde vivía
sobre los cuerpos de los judíos caídos en el guetto
—Kieslowski murió los últimos años sin salir mucho de casa,
recuerdo verlo bajar por la escalinata de casa de mi amiga,
¿sabe? Su hija era mi mejor amiga pero ahora estoy sola—.
Recuerdo su altura y su belleza de Europa del Este, re-
cuerdo su soledad.
A decir verdad, eso es lo que más recuerdo.

Ella decía que pintaba cuadros para ahuyentar el dolor
pero que ya ni siquiera sabía si sentía o no dolor
¿qué era esa masa que sentía?
Por eso no pintaba cuadros sino que por eso
pintaba su pelo cada vez más blanco y sus uñas más negras.
Recuerdo abrazarla y que me dijese pórtate bien, cuídate mucho
quizá nos veamos, quizá haga un largo viaje, después de todo
no tengo nada que me espere en tierra
y Polonia es demasiado fría en noviembre,
también en mayo tarda en llegar la primavera.

Recuerdo, como decía, las manos abandonadas de Kieslowski
en el cementerio Powazki,
el hombre abandonado a la puerta de un kebab
que recibía por nombre the Kebab Palace.
Recuerdo el papel que lo envolvía; la policía, amontonada.
Ese día viajaba sola en el tranvía, una señora
delante de mí se persignaba.
Nadie más en el tranvía lo vio.

Recuerdo haber pensado momentos antes
ah, el transporte comunista
qué fácil era vivir de línea en línea, pensé,
qué fácil es sobrevivir en esta ciudad.
Pero después vi aquel hombre muerto
que nadie más vería más.
Polonia y los restos del comunismo
como los restos de las brasas que arden en una hoguera
y manchan los dedos calientes, si los tocas,
o sopla vengativo un poco de aire.
Pensé en ponerle un nombre
Czesar, igual se llamaría Czesar.
Así, con la z después de la c de la fonología polaca.
Igual tendría cuarenta años,
igual alguna vez viajó en tren hasta Alemania,
igual nadie le cogió alguna vez de la mano.

Pensé en Miłosz, Herbert y Szymborska
delante de mí en el hospital polaco.
Pensé en Polonia y España,
tan parecidas siempre en la historia,
en el frío que seguro haría aquel invierno.
Pensé que si aquella mañana hubiera muerto en el hospital
habría muerto un poco más cerca de todos ellos,
aunque no supiese decir amor o muerte en su misma lengua,
sabría aún distinguir la lección triste de sus ojos,
el color de las paredes, el ruido del viento que aúlla
a través de las manos abandonadas
y se filtra por los huecos de las historias
que nadie más escuchará más.

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SISTEMA COMBINACIONAL: RESITUACIÓN

xxxxxI.

Saber apartar una mirada a tiempo
es erigir un monumento al futuro.

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xxxxxII.

Crecer no es aprender a despedirse,
crecer es mirar en los ojos de alguien
y reconocer todo el tiempo que has ganado.

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xxxxxIII.

La persona menos esperada me enseñó
que también amar era
un ir viniendo por la bondad y los silencios
hasta no ser,
para luego renacer
en otra sucesión de labios y pieles
que no nos recordasen más
a nosotros mismos.

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MÁQUINAS AUTÓMATAS I

No hay más lugar para el amor
dentro de mi pequeño cuerpo de autómata.
Una cicatriz en el brazo derecho,
a la altura del codo,
y las grietas de mi infancia
son los únicos signos
que me acercan a la vida.

Soy fría como un témpano,
como el viento del norte que vuelve
dorados a los árboles y a los niños impetuosos.
Soy fría y cruel, eso repiten mis amantes
(es decir, las personas que intentaron poseer mi cuerpo,
solo algunas de verdad intentaron de verdad poseer mi mente).

Qué otra cosa más prudente y a la vez arriesgada que dejar
salir el silencio que habla desde mí
a riesgo de que no lo escuchen,
a riesgo de que no lo entiendan,
el silencio en mis ojos,
como tampoco se puede entender a veces
el silencio de las hojas cayendo a mi lado
ni el silencio de todos los dioses
que un día escuché
merecer veneración.

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MÁQUINAS AUTÓMATAS II

Soy una autómata del siglo XXI,
analizar fríamente la situación
máxima discreción
no creer en relaciones.

Si incurro en juicios de valor
ordeno los sucesos
me marcho a los bosques
detengo el paso
observo mi cuerpo pálido
bajo la sombra de los árboles.

Si amo, amo sola,
no me gusta sentir mi cuerpo en una urna
de palabras y juegos de azar.
Qué fría eres, lo reiteran así, sin escrúpulos,
con voces de piedra, arrastrando las sílabas
y esperando causar algún peso en mis párpados
(así, por la forma de entonar se sabe lo que buscan).
Entonces me marcho.
Abro las Metamorphoseon libri
pienso en Ovidio escribiendo estas líneas, leo:
muchas veces encogió sobre el agua sus pies
de niña y temió el contacto del agua que salpicaba, muchas veces
el Dios prudente agachó hasta el agua su lomo para que ella pudiese
agarrarse más fuerte a su cuello

y lloro humanamente y pienso en todas cada una de las
personas a las que amo
y les dedico dentro de mí
las transformaciones de los dioses de Ovidio,
el frío de la noche,
mi poca humanidad —a veces—
y mi silencio.

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CONTRADICCIÓN

xxxxxI.

Todos los cuerpos tienen el tacto
de un silencio que existió
hace miles de millones de años.
Qué fácil es amar a un hombre,
también a una mujer

solo hay que adaptarse a su forma de luz, dejar
que te golpee su oscuridad en el cielo de la boca.

Olvidar ser tú, romper el molde
del que estamos hechos,
estar hecha de él y de ella
cuando arañan tu sangre;
nada más que eso,

volverse menos humana,
dejarse acariciar en las sombras.

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xxxxxII.

Debe ser un pecado ser una fuente de placer
—al menos eso es lo que alguien
al que no ponemos rostro, nos enseñó—
un canal para que el placer se pasee por ti, manso,
se apiade de ti, de tu forma humana tan absolutamente
prescindible y tonta.
Pero amo el placer, eso es lo que amo
¿quién dijo que amar no era una forma de verdad,
una de nuestras manías absolutas?
Que el amor me vuelva un canal constante,
natural, abierto en dos,
vulnerable y también prescindible,

pero que nadie venga a tocarme esta noche.

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ALGUIEN PREGUNTA POR LA PALABRA PATRIA

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxUno: estamos en peligro, un peligro mortal.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxDos: ya casi no podemos distinguir entre lo que
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxnos acaricia y nos aplasta.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxJorge Riechmann («Isla de Nuncaria»)

Las ventajas de no tener un hogar
es que puedo vivir en todo lo habitable
incluso lo que otros conocerían como ridículo,
esas montañas, ese montoncito de tierra
que se convierte en mi nombre,
los labios que me vieron besar por última
vez, un fragmento de aire, una fotografía,
un país, —ninguna patria,
ningún reino reconocible—,

toda la belleza alrededor.

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HIPÓTESIS

Por qué solo tú y yo
por qué no tú y yo y todos los que fuimos,
por qué no tú y yo y todos los que seremos.
Mira mi cuerpo inclinarse roto en furia
ante el peso de otros cuerpos
donde amar la vida.

Qué no aprendimos de los griegos.
Qué no aprendimos del pasado.
Estaré entonces hecha de tus manos más que nunca,
pero no me exijas tiempo,
es la única moneda con la que no puedo comerciar,
ni extiendas ante mí un mapa
repleto de nombres propios y reproches.
Volveré entonces a ti para refugiarme de las lunas
si sabes leer la intención de mis ojos en silencio,
aprenderemos a diferenciar la presencia de las sombras.

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Cabello, Estefanía. La teoría de los autómatas. Madrid; Ed. Hiperión, 2018.

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ENREDADO EN EL FANGO

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PEOPLE’S LANGUAGE JUST KEEPS GETTING WORSE

The programme on tv is about
the potential social benefits of prostitution.
The’ve got all these so-called experts
on the panel tonight.
Some are for; some are against.
But it’s a fat, sleazy woman in the audience
who finally steals the show.
She claims to be
a now happily married ex-whore.
«I don’t know about all this ‘darling I love you’ stuff,»
she croaks, «which women are supposed to like.
What I like is my man to get home and holler:
‘Open up, ya bitch, I’m gonna fuck ya
till you’re fuckin’ black and blue.’ «

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EL VOCABULARIO DE LA GENTE NO HACE MÁS QUE EMPEORAR

El programa de la tele
va de la potencial utilidad social de la prostitución.
Tienen a un montón de supuestos expertos
alrededor de la mesa, esta noche.
Algunos están a favor; algunos están en contra.
Pero es una mujer gorda y decadente del público
la que finalmente se lleva el gato al agua.
Dice ser ex prostituta,
felizmente casada en la actualidad.
«Pues a mí no me va todo ese rollo de «cariño, cómo te quiero»
—grazna— que se supone que nos gusta a las mujeres.
Lo que a mí me gusta es que mi hombre llegue a casa y me grite:
«Ábrete ya, zorra, que te voy a follar
hasta partirte en dos».»

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POETRY

She asks what poetry is.
Poetry, I tell her,
is a herd of cows crossing a bridge
over a motorway.

She looks at me, and smiles,
and that’s poetry,
too.

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POESÍA

Me pregunta qué es la poesía.
La poesía, le digo
es un rebaño de vacas cruzando un puente
por encima de una autopista.

Y me mira, y me sonríe,
y eso es poesía,
también.

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JERK

The stewardess on the plane
back — a truly luscious
well-contoured slab
of beautiful
blonde meat —
is the same one who served me
on the flight out.

I say hello,
and try to smile,
but she just nods
before looking rapidly
away.

It’s almost
as if she knew
I’ve been jerking off to her health
for the last 2 days.

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GILIPOLLAS

La azafata del vuelo
de regreso —un bien torneado
y verdaderamente suculento
pedazo de hermosa carne rubia—
es la misma que me sirvió
en el vuelo para acá.

La saludo
e intento sonreír,
pero ella se limita
a sacudirme la cabeza
antes de desviar rápidamente
la vista.

Casi como si supiera
que llevo dos días pajeándome
a su salud.

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OVERTIME

I see men
standing in phone booths
whispering nervous endearments
into the night.

It’s strange
how even adultery
becomes a full-time job.

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HORAS EXTRAORDINARIAS

Veo hombres
de pie en cabinas telefónicas
susurrando nerviosos requiebros
a la noche.

Es extraño
cómo hasta el adulterio
se convierte en un trabajo
de cornada completa.

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THE TREASURE MAP

Women hold a treasure
right there,
between their legs.

Problem is
they buried the map
along with it.

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EL MAPA DEL TESORO

Las mujeres ocultan un tesoro
justo ahí,
entre las piernas.

El problema
es que el mapa
lo enterraron con él.

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THE WAY SOME PEOPLE DIE

«It’s a girl,»
the woman in the bank said,
«she’s out there
on the pavement.»
«Oh, no, wait a minute —
it’s a boy.»
«No, it’s a transvestite.
Oh my God!
He’s — she’s bleeding all over the place!»
People were bunched together,
pressing against the windows
of the bank.
Outside, on the street,
a crowd had gathered
and was growing by the minute.
Two policemen
were trying to help the transvestite
to her feet.
She was wearing a tattered
yellow blouse and jeans,
dirty brown hair done up in a pony-tail
with a pink ribbon,
two-day beard beneath
a thin pancake
of cracked makeup.
She tottered there
on broken stilettos
then crashed to the ground again
spewing blood.
One of the cops had got it all over
his ungloved hands.
He was staring down at them
and at the body on the street
as if he was somehow in a film.
As I crossed the square
to my house
I promised myself not to curse my luck
for at least
a couple of days.

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MANERAS DE MORIR

«Es una chica
—dijo la mujer del banco.
Está tirada ahí fuera,
en la acera.»
«No, no… Un momento…
Es un chico.»
«No, es un travesti.
¡Madre mía! ¡Está echando sangre
por todas partes!»
La gente estaba agolpada,
empujando contra las ventanas
de la sucursal bancaria.
Fuera, en la calle,
se había formado una muchedumbre
que aumentaba por momentos.
Dos policías
intentaban ayudar al travesti
a levantarse.
Llevaba una blusa amarilla
hecha jirones
y vaqueros,
el pelo castaño sucio recogido
en una coleta
con un lazo rosa,
dos días de barba debajo
de una delgada costra
de maquillaje agrietado.
Se tambaleó por un momento
sobre tacones de aguja rotos
antes de desplomarse al suelo otra vez
vomitando sangre.
La sangre había salpicado
las manos sin guantes
de uno de los policías.
Se las estaba mirando
y mirando al cuerpo que yacía en el suelo
como si de algún modo estuviera en una película.
Crucé la plaza
para dirigirme a mi casa
prometiéndome no maldecir mi suerte
durante al menos
un par de días.

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THOUGHTS UNDER THE SHOWER IN A COLD-WATER FLAT

Shit,
someone,
turno on
the mother-
fucking
gas.

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PENSAMIENTOS BAJO LA DUCHA EN UN PISO SIN AGUA CALIENTE

Me cago
en Dios,
que alguien abra
de una puta vez
el gas.

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THE SAD SUM TOTAL

There’s a section somewhere
in the lives of most of us
that comes under the heading
Write-Offs.
It’s like a huge trash-bin
that holds a truly motley
array of sundry waste:
old loves,
old dreams,
spent passions,
ideas that once sounded
fresh and new,
hopes and aspirations,
the bright clean laughter
of better times…
and it’s only when we start to piece it
all together
that we finally discover
it’s not really a section, after all:
it’s the sad sum total
of our entire useless life.

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LA TRISTE SUMA TOTAL

Hay una sección en alguna parte
de las vidas de la mayoría de nosotros
que lleva el encabezamiento
SINIESTROS TOTALES.
Es como un enorme cubo de basura
que contiene un variado surtido de despojos
de lo más abigarrado:
viejos amores,
viejos sueños,
pasiones marchitas,
ideas que una vez nos sonaron
frescas y audaces,
esperanzas y aspiraciones,
la limpia y reluciente risa
de tiempos mejores…
Y no es hasta que nos ponemos
a encajarlo todo
cuando finalmente descubrimos
que no es una sección, después de todo:
es la triste suma total
de nuestra inútil vida entera.

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SURE SIGN OF THE TIMES

Huge jets are ripping
the ozone to shreds overhead.

Smog from massive forest fires
in the north of Mexico
has suffocated the landscape
to a blur of purple haze.

But have no fear, dear flyer:
you are now entering
a Smoke-Free Airport.

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SEGURO SIGNO DE LOS TIEMPOS

Enormes reactores hacen jirones
la capa de ozono por el cielo.

El humo de masivos incendios forestales
al norte de Méjico
ha asfixiado el paisaje
hasta convertirlo en un borrón
de neblina púrpura.

Pero no tema, querido viajero:
está usted entrando
en un Aeropuerto Libre de Humo.

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SOME SHIT

Mistakes.
We all make them.
I for one
have just relieved myself
of two-hundred and twenty-five pages
seventy-nine thousand words
and three and a half years
of blood
sweat
tears
and failed work
into the trash bin.

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MENUDA CAGADA

Errores.
Todos los cometemos.
Yo mismo
acabo de aliviarme
de doscientas veinticinco páginas
setenta y nueve mil palabras
y tres años y medio
de sangre
sudor
lágrimas
y trabajo fallido
directamente
en la papelera.

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Wolfe, Roger. Enredado en el fango. Asturias; Ed. Línea de fuego, 1999.

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CINCO POEMAS DE ‘LA BESTIA IDEAL’, DE ERIKA MARTÍNEZ

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TRABAJO VIVO

COCINAR para tu gente no da ningún trabajo: es un acto de
xxamor. Y, sin embargo, las moléculas exactas de este cocido

puestas sobre la mesa vulgar de un restaurante son doce euros.
xxQuerer a quienes quieres te convierte en su riqueza. 

Un poema es un acto de amor. A cambio de sus versos, cada
xxpoeta se imagina juntando una suma delirante de capital

erótico, cuya unidad mínima tiene algo de sílaba o golpe de
xxcadera. Con ellos trastoca los ritmos del mundo: hace política

y sigue insistiendo en lo real (que algo de esclavo tiene, aunque
xxeso nos ponga como furias). Pero el siglo veintiuno,

el siglo veintiuno, el siglo veintiuno separa nuestras manos, y
xxaquello fue imposible, o eso dicen para quien se lo trague.

¡Mira! Entre tu idea del amor y mi idea del amor se ha abierto
xxun surco donde está creciendo la hierba.

Reñimos a menudo y siempre la regamos. Sabemos que la vida
xxno puede acumularse.

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UN CAMBIO DE POSTURA

ESCRIBIMOS separados: hoy quieres sexo en el marco de la
xxpuerta. Porque la puerta pertenece y no pertenece a dos
xxespacios. Lo hacemos

cambiando de postura, como un tronco de olivo o un verso
xxencabalgado, para volver después a la palabra y su deber
xximpar con el deseo

de ser mientras se escribe otros cualquiera.

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UNÍSONO

UN silencio empecinado es norma entre familias y enemigos.
xxDesafío para el monje. Insolencias de niña.

Son pocas las orquestas que sostienen con huelgas su silencio.
xx¿No hacen unísono también quienes se niegan a sonar?

El alcalde ha vaciado la piscina para sentarse al fondo con su
xxradio y escuchar cada nota con más eco. En nombre de la
xxcausa,

hay gente que camina cubriendo con tapones sus oídos. Y mientras
xxtanto la música, ah la música, siempre insistiendo ahí en su
xxvertical.

Camino al auditorio, la concertino ensaya su vibrato con cuerdas
xxvirtuales y el aire hace reproches de amor al oboísta.

Pero la orquesta viene a no tocar. Se sube al escenario y, con los
xxinstrumentos tumbados en las sillas, finge que aplaude fuerte
xxhacia el palco vacío.

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TRÍPTICO ELEMENTAL

UN cuerpo que duerme y se mira desde fuera produce su
xxfantasma. Algo queda también de los enseres.

El inventor en desgracia se despierta y cruza la salita esquivando
xxun escritorio que hace mucho jubiló. Se peina en el espejo

invisible de la entrada, como si allí no hubiera una humedad
xxcreciente y parecida al mapa

de su culpa. Rezonga por la calle hasta el laboratorio y, antes de
xxconfinarse entre sus aparatos, consulta el exreloj de su muñeca.

Val del Omar buscando un sonido de cuatro dimensiones. Val
xxdel Omar inventando una luz que te levante de la silla.

Val del Omar sorprendiéndose a sí mismo con los guantes posados
xxsobre el aura de un objeto.

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CODA (O FORMAS DE SER)

ESPAÑA es el cadáver seco de una paloma. España es Francisco
xxBrines hablando a través de la güija con Luis Felipe Vivanco.
xxEspaña es una paloma que resucita. España es Pere Gimferrer
xxhablando con José María Fonollosa. España es una paloma
xxno muerta. España es María Zambrano hablando con María
xxZambrano. España no es una paloma. España no es una
xxgüija. Santiago no es España.

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Martínez, Erika. La bestia ideal. Valencia; Ed. PreTextos, 2022.

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LA LENGUA DE UNA VACA (POEMAS DE ORDINARIA CORDURA)

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LLEGA TOCA LÁRGATE

La vida es
Una melodía
De tragedias
Interpretada
Por un mal músico
Con un instrumento
Desafinado

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BAUDELAIRE ME ESPÍA

Dignidad, esa jodida palabra,
en la estación de Chamartín, Madrid,
cuando se abre la puerta automática
del vagón, y un hombre menudo,
sin afeitar, vestido humildemente
y con el pelo grasiento pegado al cráneo,
a los viajeros nos anuncia:
«Ya sé que está prohibido mendigar
en los trenes, pero estoy en paro.
Pueden darme lo que buenamente
quieran o puedan, comida, dinero…
Tengo pañuelos de papel».
Y Caroline a más de mil kilómetros,
y la cabrona música de fondo
y el calor me maceran el cerebro,
y esta angustia y Gijón
en el más negro horizonte de seis horas.
Por veinte duros compro dignidad
y me ofrecen pañuelos de papel.
Pienso si en estos casos, no sería mejor
dar un mechero y una lata de gasolina
de cinco litros con mecha.
Y alimentar el espíritu de orgullo y rabia,
de dignidad, en una palabra.
Baudelaire me espía desde una esquina
del infierno con una cínica sonrisa.

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INDULTO

Con el traqueteo
De latón del tren de cercanías
En el trayecto Gijón Oviedo
Descubro a través
De la ventanilla del vagón
Un prado con dos vacas
Una de ellas lame
El cuello de la otra
Y durante el día
Y mientras escribo este poema
La imagen mitiga
La necesidad de alcohol
Y la soledad
Y la picadura de la angustia
La lengua de una vaca
Me indulta de un jueves de ceniza

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CONSEJO DE MINISTROS

Ser pobre
debe de ser
como un dolor
de espalda.
No te lo puedes
quitar de encima
y tienes que ir
tirando.

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CAMUS CON ANÍS

Releo El mito de Sísifo
Y subrayo
Las primeras líneas
No hay más que un problema filosófico verdadera
Mente serio: el suicidio
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Y esta madrugada
—Con una botella
De Anís de la Asturiana
(Destilado especial)
1/2 litro
y 36% vol.—
La lucidez me deja
El sabor amargo
De una certeza:
La vida es el polvo
Que dejan
En los dedos
Las alas
De una mariposa

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RELACIONES PELIGROSAS

En la cama
Lees
Un buen libro
Una mujer
Se quita
Las bragas

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POR UN PLATO DE GARBANZOS

Por un cajetilla de tabaco
Por un café a las once y otro a las cuatro
Por un par de zapatos italianos
Por una cena en el restaurante el sábado
Por un mes de vacaciones al año

Porque no se juega con los garbanzos
Vendo mi alma al diablo

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VIERNES DE DOLORES

Amanece
y en la penumbra,
sobre la mesa,
una botella vacía
de ginebra.
El viento mece
la lápida
azul del cielo,
con la oscura
caridad
de la cocaína.

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EMPIEZO A RAZONAR

Hacía tiempo
Que no nos veíamos

Me preguntó
«Cómo te va»

Le contesté
«Me he convertido en todo
Lo que no quería ser»

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EL LARGO ADIÓS

Hay un hombre triste
En cada bar
Tranquilo del mundo

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EL FILO DE UNA NAVAJA

Cuando estoy solo
Y el alcohol me deja
Con la resaca una pátina
De ansiedad
Como el filo de una navaja
Y me vence el miedo al tiempo
Soy consciente de todo
Lo que voy a perder
Soy consciente de las personas
A las que voy a sobrevivir

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MIRO ALREDEDOR EN MI HABITACIÓN

Estanterías
Desordenadas
Atestadas de libros
Centenares de nombres
Que se pierden
En mi memoria
Y se borran en lápidas
De tumbas anónimas
Me pregunto
Si es posible
Todavía
Que al abrir un libro
Brote sangre

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MORIRSE DE PENA

¿Hay otra forma digna
De morirse en esta vida?

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EL PRÍNCIPE

Dame
un punto
de apoyo,
y moveré
el mundo.
Dame
el mundo,
y tú serás
el punto
de apoyo.

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BÚSCAME

Quién lo diría con el paso de los años
Y los ojos clavados en la pared
Tengo treinta años y dentro de un mes
Uno más con ese miedo a la vida
Pobre balance
Pobre balance y los gritos
Búscame y dales acción
Esas tetas me las quiero comer
Y a lo nuestro y a privar

Sólo son letras de canción
Un pasatiempo con los ojos clavados
En la pared

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EL SUDOR DE LOS ESCLAVOS

Hay gente que afirma
Que el sudor
De los negros
Huele diferente
Será que se olvida
De la frase
Ganarás el pan
Con el sudor
De tu frente

Será
Que trabaja poco

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COPROFAGIA

Veo la imagen
De un niño
Con la cabeza
Abierta
Como una granada
Madura
Un tipo vestido
De caqui
Kalashnikov
En bandolera
Coge el fardo
Por los tobillos
Y lo arrastra
Por el suelo
Echo más ketchup
A las patatas
Y subo un par de puntos
El sonido

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L’ENNUI

Te asalta
En esos momentos
Cuando tienes en el bolsillo
De la cazadora
La tarjeta de crédito
Con saldo a tu favor
Y unos gramos
Es víspera de fiesta
Los garitos están abiertos
Toda la madrugada
Y las hembras brotan
Como setas en primavera
En esos momentos
En que no necesitas nada
Y vas de bar en bar
Mientras esperas que te suceda
Algo extraordinario

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CADA ANO TENDRÁ SU VOTO

Cuando un político
se acuerda del pueblo,
de ese pueblo sencillo,
ingenuo, llano, sabio…,
y se levanta el telón
y eres un simple comparsa,
algo quiere,
algo te quiere quitar.
Cuando un político
adula al pueblo,
está diciendo: «Date
la vuelta, inclínate
y ábrete de piernas».

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NO AL SÍNDROME TERESA DE CALCUTA

Hombres
Grandes
Importante
Poderosos
Os damos
Las gracias
Por no acordaros
De nosotros

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POESÍA DE LA EXPERIENCIA

El que da
Primero
Da
Dos veces
El que da
Dos veces
No siempre
Da el último

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LA COSTILLA DE EVA

Cuando paseaba por la acera de tu calle
En una esquina el dolor
Me sorprendió a traición
Y en un relámpago de rabia
Quise joderte viva
Y no por verte con otro
Ni por pasear abrazada a un cretino
Sino por darme cuenta de que estaba solo

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VEINTE DE MARZO DE 1996

Esta madrugada que he perdido
Al regresar a mi habitación
Me sentía Judas buscando una higuera
Consumido por los remordimientos
Con el peso del caudal acumulado
Las monedas de plata a cambio
Del beso de una botella

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ME GUSTARÍA DESENFUNDAR UN AK-47

Esta tarde
Esta jodida tarde de octubre
Esta tarde lluviosa y fría de Francia
En el café Saint-Cristophe de Lorient
Frente a la estación del tren
Al lado del hotel Términus
Donde se alquilan habitaciones
Con baño televisión y vídeo
Por ciento cincuenta francos
Me hablan de España
De la joven democracia de España
De Dalí y Picasso
De Serrat y Paco Ibáñez
Y de Alberti y Lorca
Me hablan de libertad humanidad
Y de la paloma de la paz
Escucho en silencio
Con un gesto hostil y esquivo
Y la taza de café en la mano
Y el cigarrillo en los dedos
Que hacen más soportable
Esta tarde
Esta jodida tarde de octubre
Esta tarde lluviosa y fría de Francia
Me preguntan por España
Por la joven democracia de España
Y contesto que la libertad
Es un juego sucio de palabras
Donde se colgaban crucifijos
Y retratos de Franco
Hay alambradas reflectores
Vigilantes
Hay celdas de castigo para niños
Para jóvenes internos
Setenta y dos horas incomunicados
Y se justifican
Con un reglamento interno
Democrático
Y contesto que la humanidad
es un juego sucio de palabras
Donde locos con mirada bovina
Se paseaban por jardines
Hay minusválidos psíquicos
En sillas de ruedas
Con los ojos clavados
En televisores encendidos
Y a través de la ventana se ve
Un poblado de chabolas con ratas
Que devoran a niños gitanos
La autovía Gijón Oviedo
Y las dos agujas de la catedral
Y contesto que la paloma de la paz
Es un juego sucio de palabras
La abstracción de un pintor
Que imbéciles
Ecuménicos convirtieron
En la cruz de la paz
Esta tarde
Esta jodida tarde de octubre
Esta tarde lluviosa y fría de Francia
Cuando me hablan de libertad
Humanidad y de la paloma de la paz
Me gustaría desenfundar un AK-47

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DESDE EL CORAZÓN

Escribo desde el corazón herido del mundo
Escribo desde el corazón enfermo del hombre

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MUERTO EL PERRO

La vida
Se combate
Con mentiras
Mi dinero
Mi casa
Mi familia
Y sólo hay
Un remedio
A la enfermedad
Carga
Y dispara

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Recio, Ignacio. La lengua de una vaca (Poemas de ordinaria cordura). Asturias; Ed. Línea de fuego, 1999.

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CURSO PRÁCTICO DE INVISIBILIDAD (CASI POESÍA 2000-2020)

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EL PROFESOR DE LITERATURA

xxPor lo general, al profesor de literatura no le gusta la literatura.
xxHabitualmente, al estudiante de literatura la literatura no lo interesa.
xxEn cuanto al escritor, sin tiempo para minucias, bastante tiene con leerse a sí mismo.

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LOS POETAS INVENTADOS O EL TRAJE NUEVO DEL EMPERADOR

xxSe sabe de algunos poetas que no existen, poetas que no han sido creados por dios, sino por su editor. El truco es bastante simple. No hay más que seguir a pies juntillas los siguientes pasos.
– Primero. Debe elegirse a un escritor (o escritora) joven y de provincias, preferiblemente con aire lánguido, mirada perdida y gafas de pasta.
– Segundo. A continuación se le concede uno de los premios que publica la propia editorial (aquí interesa darle mucho bombo a la noticia, asegurar que se trata de la nueva promesa de la poesía española o algo así).
– Tercero. Seguidamente, el editor omnisciente se encargará de ir publicando los sucesivos libros que el pretendido cuasigenio vaya produciendo.
– Cuarto. Los poemarios de marras se distribuirán por todo el país y se regalarán a cuanto crítico habite los principales suplementos literarios.
– Quinto. Aprovechar el efecto el traje nuevo del emperador para volver a afirmar que, sin duda, nos encontramos ante una de las voces más intensas (a pesar de sus silencios) de la poesía patria. Dejar que tales cantinelas corran de boca en boca.
– Sexto. Lograr que, como prueba indiscutible de su talento, vuelva a ganar otro premio (no olvidemos poner cara de sorpresa al abrir la plica) publicado por la misma editorial de siempre.
– Séptimo. Por último, sacar, transcurrido un tiempo, una antología del citado escritor (o escritora) como confirmación de que prácticamente es un clásico vivo y, mediante encendidos elogios en la solapa o la contraportada, animar a los indecisos lectores que aún no lo hayan hecho a comprar de inmediato su obra completa.
xxMano de santo.

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LAS MANOS DEL ARQUITECTO

xxCada vez que termino un poema, me acuerdo de aquel arquitecto cuyas manos, cuando acabaron las obras del mausoleo, el emperador mandó cortar.

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GALERADA

xxPrueba de composición de un libro que se entrega al autor con la esperanza de que se dé cuenta de hasta qué punto la vanidad lo había cegado y comprenda que lo más sensato es tirar todo aquello al fuego.

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HABLAR SOLO -extracto-

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxAlguien tiene que decirlo:
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxmás que literatura
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxesto es deforestación.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxLuis Chaves

xxMe gusta ir solo en el coche porque, así, puedo poner la música que yo quiera.

xxCuando llevo a la niña al colegio, debo estar pendiente de sus cosas.
xx¿Has cogido todos los libros?, ¿te has lavado los dientes?

xxCuando voy con los compañeros al trabajo, toca preguntar por cómo les ha ido el día o qué tal se encuentran sus familias.

xxCuando Chose y yo hemos de ocuparnos (odio las perífrasis de obligación) de cualquiera de las nuestras (el judo de Irene, las clases particulares de Manuel, las continuas visitas al médico de su padre…), bastante tenemos con ir repasando en voz alta todo lo que aún nos quedará por hacer en cuanto terminemos lo que en ese momento estemos haciendo.

xxSin embargo, reconozco que lo que de verdad me gusta del hecho de ir solo en el coche es que en el coche puedo hablar solo.

xxSin testigos, mentir vale tanto como decir la verdad.

xxAlgunos lugares no están hechos
xxde distancias en los mapas,
xxsino de todo lo que en esos lugares
xxfuimos,
xxtuvimos
xxy perdimos.

xxEl suiseki es el arte oriental de buscar, coleccionar y contemplar piedras. Se considera que la belleza de una piedra estriba en su capacidad para sugerir un paisaje, un animal o un objeto y que, cuanto más simple sea la piedra, más capacidad de sugestión posee.

xxSegún aseguran los psicólogos (lo he buscado en Google), hablar solo no es síntoma de locura.
xxPor lo visto, sirve para ordenarlos pensamientos y librarnos de la tensión.

xxMe quedo más tranquilo.

xxLa piedra perfecta representa en unos cuantos centímetros la tierra entera.

xxEl invierno no es el frío:
xxes el desamparo
xxde las piscinas vacías
xxo un rebaño de ovejas
xxpastando sobre la nieve.

xxTambién parece que lo de hablar solo (sigo leyendo) es algo común en los niños, pero que, al hacernos mayores, vamos reprimiendo poco a poco.

xxDentro del coche resulta más sencillo disimular fingiendo que nos han llamado por teléfono y que estamos usando el manos libres.

xxCualquier cambio de dirección
xxo de sentido
xxobliga a enfrentarse
xxa una curva.
xxHay luces para ver
xxy luces para ser vistos;
xxdías en los que no se hace de noche
xxy noches en las que parece
xxque nunca va a hacerse de día.

xxEl cuentakilómetros marca la velocidad
xxcon la que fracasamos.

xxEsto se supone que iba a ser un libro de poesía.
xxAunque, a estas alturas, casi todo empieza a darme lo mismo.
xxAntes creía que escribir era algo importante.
xxQue había que ser original.
xxQue había que esforzarse por conseguir «una voz propia».
xxQue había que cuidar la estructura del libro.
xxQue había que llegar a los quinientos versos que exigían los concursos.
xxHabía que.
xxHabía que.
xxHabía que.
xxOdio las perífrasis de obligación.

xxEn las primeras fases de su entrenamiento, los astronautas se inician en el aprendizaje de las técnicas elementales de submarinismo.

xxAcordarse de algunas personas es como comer fruta deshidratada.
xxO como abrir el trastero y no saber para qué habíamos guardado todo aquello.

xxEn un experimento realizado por investigadores de varias universidades estadounidenses, se invitaba a un grupo de veinte voluntarios a que encontrasen diversos objetos diseminados por una habitación. Los científicos observaron que aquellos que iban repitiendo en voz alta el nombre de esos objetos tardaban menos tiempo en dar con ellos.

xxLe pido a Manuel que no tome tanto Nesquik con galletas, pero, como siempre, hace lo que le da la gana.
xxSi se lo pidiese su padre, sería otra cosa.
xxSu padre.
xxCon el que nunca he hablado, a pesar de que lleve media vida escribiendo sobre él.

xxEn octubre Manu cumplirá dieciséis años.
xxCuando lo conocí tenía tres.
xxNo entiendo por qué continúa justificándolo todo el rato.
xxMientras era pequeño me consolaba imaginando que, al crecer, se daría cuenta de qué era en realidad su padre.
xxAhora ya no sé con qué engañarme.

xxRepito en voz alta
xxel nombre de lo que busco
xxno hasta que lo encuentre,
xxsino para encontrarlo.

xxDe entre los ocho tipos de mentiras que describe San Agustín, sospecho que nunca he sido capaz de diferenciar las que hacen daño y no ayudan a nadie de las que hacen daño y si ayudan a alguien.

xxSubo a su dormitorio para despertarlo. Con la excusa de que es verano, se quedaría la mañana entera dormido. Y eso que tiene que estudiar para los exámenes de septiembre. Ya estamos. Anoche le dije que dejase el móvil en el salón y me lo encuentro debajo de su almohada.

xxLevanto la persiana tropezando con la ropa tirada en el suelo. No sé cuántas veces le he repetido que así no puede tener la habitación. En su estantería hay varias latas vacías del refresco que toma de vez en cuando. Al menos están limpias y ordenadas. Las colecciona porque llevan impresa la cara de varios de esos raperos a los que en youtube siguen miles de chavales. Cojo una y pienso en que, dentro de no demasiado tiempo, terminarán en la basura y que, además, será el propio Manuel quien la tire, incluso con cierta vergüenza por haber dado alguna vez tanta importancia a esa imagen, a lo que representaba esa imagen y a lo que esa imagen le hizo creer.

xxMás o menos lo mismo que nos ocurre a todos cuando miramos fotos de hace veinte años y no nos explicamos cómo era posible que nos gustasen aquel peinado y aquella ropa.

xxSan Agustín menciona también las mentiras que no hacen daño y ayudan a alguien. Luego añade que una mentirijilla no es realmente una mentira.

xxLa colección de latas de Manuel.
xxMi colección de cromos de futbolistas.

xxLa memoria conoce todos los atajos para encontrarnos.

(…)

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EXCUSAS PARA DEJAR DE ESCRIBIR, EXCUSAS PARA SEGUIR ESCRIBIENDO

xxCada vez escribo menos.
xxCada vez me da más vergüenza escribir.
xxPor lo general, se piensa que la inseguridad suele ser el lastre de quien empieza, aunque quizá el momento en que se duda de verdad llega después.
xxAl principio las cosas sencillamente se hacen.
xxLuego uno empieza a preguntarse no tanto por qué las hace (cualquier palabra, convenientemente golpeada, se convierte en una excusa), sino a quién cree que va a engañar con todo esto.

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Cumbreño, José María. Curso práctico de invisibilidad (Casi poesía 200-2020). Cáceres; Ed. Liliputienses, 2020.

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ANTES QUE EL TIEMPO FUERA

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AJUAR

Una navaja siempre a mano,
colgada al delantal o en el bolsillo.
Igual corta las setas, los cardillos, las fieras
tan verdes del arroyo
que el pan en rebanadas al almuerzo.

Al casar una moza,
su regalo primero la navaja.

Escarba criadillas y collejas,
simula gorrioncillos y pequeñas cariátides
si tala las bellotas,
o pincha una tajada
de magro y en la cena
le alarga pedacitos a su niña.

Con navaja y cuchara ya el cubierto
al tajo y en la mesa.

Pelar un higo chumbo
y al gallo rebanarle su resuello,
la madre de familia
madura con navaja.

Doméstica y cerril,
fulgurante y sencilla,
primorosa.
Hoja bien afilada, recias cachas.

Una moza ya está
puesta de largo
con su fértil navaja.

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DERIVA CONTINENTAL

Náufraga es alguien
encallada de pronto en la prehistoria.
Sin casa, sin espejo, sin zapatos.
Alguien que frota desesperadamente dos astillas
para inventar el fuego,
que sorbe hojas con rocío
mientras excava un pozo entre las uñas.

Quien no haya sido náufraga no sabe
la desnudez de cada hora
ni el silencio flotando a la deriva
ni el dormir vigilante como cuando
se amamanta a un hijo en la tormenta.

Replegarse en la concha
o ir hacia la llama
ondulante del sueño y la ceniza
.

La náufraga dibuja
siluetas de carbón en una cueva
y le hablo del agua o de la luna
—por no volverse loca—
a una traza de hombre,
anegado fantasma
entrevisto en la niebla de algún árbol.

Día a día la náufraga
se hace más y más dócil
y ya no espera nada que la salve.
La náufraga está allí
a solas con su asco y con su isla
comiendo crudités del mar y de la tierra.

Ser náufraga, viajar
a un futuro de dunas esquilmadas,
aprender a vivir en una mente sola,
centrifugada y sola
como un faro de luz en la boca de un lobo.

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AGOSTO

En la hora terrible
sólo el silencio solo.
Ni un leve respirar.

El aire como un sapo
inmenso sobre el mundo.
¿Qué esperan? Qué esperamos,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxsin resuello
en el día
de la devastación.

Dónde el agua, la sombra,
qué de los tantos trinos,
de la garganta ardida
de los pájaros.

No más.
Tan sólo el gran escuerzo,
su manto poderoso
ahogando la mañana.
(Y el relente, vencido, en nuestras bocas.)

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LUMINARIA

Morir con treinta años. Eso era
la vida. Desamparo, dolor,
el miedo
entre las hojas, en el río, en la boca
como un pozo de noche del mamut
o en el diente mortal de cada víbora.

El hielo y el sudor. Los veranos y un mar
de escalofríos por la espalda
y la fiebre.

Y en medio de la cueva, el milagro
novel de la belleza.
Los caballos. Su trote
esbelto y limpio, las crines
de color rompiendo el aire.
La furia.
La manada. Su fulgor en la tarde.

Alguien logra rememorar con líneas
el instante. Surge el arte, todavía
sin nombre, la pintura de luz
sobre la piedra. El cuévano
de sombra que cobija
del peligro y la llaga,
de la muerte.

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BIVALVA

Esta madre no sabe más amar.
Y ahí voy xahí va
con la cazuela en ristre
horas en el fogón xen los fogones
para darte xhijo mío xpara daros
comida xtentempiés xrebanadas
con que aliviar cadenas y sudores.

Esta madre tuya no sabe más amar.

O no sabe o no puede
aquesta madre tuya
xxxxxxxxxxxxxxxxxmegahuérfana
en besos achuchones en flor
en carne abrazos miedo.

La madre de la madre no supo no sabía
de cuerpos su rozar
encendido de sangre que palpita
que asalta el corazón y lo levanta fuera.

No la culpéis.
Su manera de amar es la cuchara.
Llena cuencos xla tarde xla sartén.
Comer platos xviandas xrefrigerio xsoles
rebosantes alcuzas
que espanten pesadillas
por su arteria venial.

Vuestra madre
la vieja cefalópoda sin remos
sólo sabe llenaros el mantel
colmaros la boca xla despensa
daros pan y viático.

Llorad
llorad con ella
la manca
la manca del puchero y el dolor.

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Castro, Juana. Antes que el tiempo fuera. Madrid; Ed. Hiperión, 2018.

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