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Posts Tagged ‘sofía de la vega’

ARTISTAS, CUMPLEAÑOS, PROFECÍAS…

diciembre 10, 2019 Deja un comentario

 

Un artista homosexual de anteojos

Estoy en una muestra de arte contemporáneo.
E me decía que los artistas visuales muestran
toda la verdad de su intimidad y los poetas
no. Una vez vimos un video de un pasillo
con mensajes de Miranda July, decía que nunca
ibas a salir de ahí pero al final sí salías
y un montón de angustia creada
en 10 minutos se iba. Me gusta ver esas cosas sola
o con E aunque nunca lo hacemos. En realidad
le mando links y él a mí de cosas
que nos gustan. Siempre nos gustan las mismas
cosas. A veces no me acuerdo si él me copia
a mí o yo a él. No me interesa escribir
sobre las redes sociales o su intercambio.
Pero es cierto que no necesitamos eso
con mis amigos de la juventud, los de la adolescencia
cambiaron de teléfono. E ahora escribe sobre un artista
homosexual de anteojos. No sabía
que le gustaban los chicos, me dice
y señala la imagen de un hombre en la ducha.
Una vez armé un collage de hombres nadando, todos
estaban solos. Excepto dos chicas
en una fotografía con gorro rojo
mirando al frente sin rozarse. Igual que E
y yo mirando los videos.

 

 

 

 

Cumpleaños número 2

Estoy en el cumpleaños del hijo de una amiga.
Luci fue la primera del grupo del colegio en ser mamá
aunque todas tenemos más de 20.
Mi mamá se casó a los 23 y me tuvo a los 26,
yo me quiero casar a los 30 y ser madre a los 32.
A veces, no sé si mi deseo
de maternidad es real o es sólo el deseo egoísta
de sentir un amor inconmensurable.
Me da curiosidad transformarme
en algo nuevo para alguien nuevo
y pensar en que una persona sólo me conocería
con aspecto adulto y ni miles de fotos
serían suficientes para cambiar esa idea.
Es cierto que ahora tenemos que hacer
muchas cosas, obtener un título de grado
y doctorado, ganar becas, conocer países
de otros continentes, tener un depa
con pileta y un auto azul pequeño. Me gusta
mucho que Luci le cocine comida casera a su bb,
le lea cuentos y no le dé el celular
para que vea dibujitos. Me molesta la gente
que habla de manera odiosa sobre los hijos
y las madres. Casi todas nos imaginamos
alguna vez con un chiquito en brazos
que nos agarre el dedito de la mano.
Nunca sé qué pensar de todo esto,
si pensáramos tanto quizás
la gente dejaría de tener hijos,
el mundo desaparecería
o todos nos formaríamos in vitro
y ni siquiera haríamos el amor para tener un bb.
Todo hecho en compu parece el futuro.
Lo bueno es que depende de nosotras.

 

 

 

 

Casi efecto invernadero

Estoy en el parque de una ciudad muy grande.
Cierro los ojos y miro un cielo lavado de nubes
pesadas por la contaminación. En la televisión
dijeron que la capa de ozono se está cerrando.
Nunca lo distinguí, mi piel no se quema y casi
nunca me hace calor. Vivo en una de las provincias
más tropicales pero siento frío en otros lugares.
Cuatro chicas tienen la boca pintada
del mismo color.
Son las mujeres de un coro griego
o las muchachas que inspiraron a Jeffrey Eugenides
para escribir las Vírgenes suicidas. Siempre quise
tener linda voz para poder cantarles a mis hijos
los boleros más románticos del mundo.
En mi casa nunca sonaba música sólo el ruido
de la calle. Soñé que mi abuela tocaba el piano pero
en realidad se levantaba a pintar manteles. En mi familia
hay una tradición de manualidades. Todas cosen, pintan,
tejen, bordan. Sin embargo, nunca nadie tocó algún
instrumento ni cantó bien. En las manos parece
guardarse el talento. Yo heredé las de mi abuela:
son pequeñas y de dedos muy finos, tanto, que
pareciese que todo se me puede caer.

 

 

 

 

Una profecía de Valéry

En una habitación dormimos 10 chicas
de entre 20 y 25 años. Valéry dijo una vez
soy extremadamente social e infinitamente solitario
y estoy de acuerdo. Las cosas que se viven en una semana
fuera de casa son igual a un mes en el lugar donde nacimos.
Hay una idealización en el no estar, lo extranjero parece
bonito y nos da ganas de casarnos con un chino, un alemán,
un poeta de Valparaíso, un pibe que vive en Chacarita.
Porque a mil kilómetros ya no es parte de vos:
no sabés cuáles son las baldosas sueltas
de tu cuadra ni cómo se llama el hijo de tu portero.
Valéry también dijo que la poesía
es un animal disecado sobre una mesa. Entonces te topás
con 60 animales disecados pero quizás sólo 30
son verdaderamente extranjeros, 17 te hacen acordar
a tu casa, lo que buscamos en lo que queda lejos,
y únicamente 5 son menores de 40
y aptos físicamente para subir
la montaña que querés subir con el amor de tu vida.
Te das cuenta que en el colectivo al fin dormís
como en tu casa, sin despertarte pensando
que alguien va a sacarte las medias de tu valija
o escuchando cómo toma merca el dueño del hostel.
La tranquilidad es lo más aburrido, son las cosas
que te salen siempre bien o la felicidad
contenida cuando escribís un buen poema.

 

 

 

 

Curva de Lorenz

Estoy hablando por teléfono con un amigo. No hay nadie
en casa, puedo escucharlo bien.
Él vive solo hace un tiempo. Siento la caída de la vajilla
amontonada que seguramente no lava hace días.
Comenzamos a hablar de la teoría del caos
en un sentido romántico. Creo que los científicos
son mucho mejores amantes que los poetas.
Ni mi amigo ni yo somos científicos
aunque tenemos ese deseo. Él tiene un tatuaje
de la curva de Lorenz del efecto mariposa. A mí me interesa
su relación con la teoría del caos. Nunca estuve obsesionada
por la armonía perfecta, prefiero el accidente
y sus resultados. Mi amigo coincide. Quizás en la curva
entre aquí y allá, entre un no y un sí,
entre seguir y reventar, alguien montó un desorden
delicado para nosotros. El aleteo de una mariposa
puede producir tornados que tiren
toda nuestra ropa colgada.
¿Un mail o la foto de un árbol
puede cambiar nuestro futuro?
Lo que no esperamos parece hostil
si no tenemos fe en la ciencia.

 

 

 

de la Vega, Sofía. La idea es vivir cerca pero no encima. Cáceres; Ed. Liliputienses, 2019.

 

UN ICEBERG PARA ANIMALES QUE SE ARRASTRAN

 

Iceberg

Estoy hablando por teléfono con un amigo
que vive a 1.200 km de mi casa.
En Tucumán casi siempre se cumplen
las 12 horas de luz y 12 de oscuridad. En verano
amanece antes pero no somos como Islandia
donde hay días enteros luminosos o negros.
Le cuento que estoy interesada en las pinturas
de icebergs. Mi curiosidad empezó con un novio
que pintaba cuadros de 15×15 donde los hielos
eran rosados y lilas, a veces también celestes.
Eso lo hacía especial, como la quietud
en la que vivíamos. El único hielo que me gusta
es el que pongo para enfriar el té, se ríe
mi amigo. El té es agua sucia dicen
los médicos nutricionistas, pero llega una edad
en la que la leche te hace doler
la panza. Nunca entendí por qué las cosas
que nos hacen bien de chicos son malas
de grandes. Es como si fuéramos
mini-personas y después macro-personas distintas,
por eso se puede aprender cualquier idioma
hasta los seis años. Después no podemos pronunciar:
Un oiseau né en cage pense que voler est une maladie.
Me gustan los icebergs porque fueron gotas
de lluvia o algo así que se volvieron gigantes donde
está el futuro del agua potable.
Elizabeth Bishop dice que es mejor ser iceberg
que barco, aunque ello signifique el fin del viaje.
El hielo en mi memoria es ese amor
que veía el congelamiento de las cosas.
La imagen fija de lo que perdimos:
las fotos que no nos pasamos, el pelo de nuestros perros,
el libro que le regalé y empezó a leer,
los vasos de Coca aguados,
la pintura de un paisaje pequeño y gris,
la cama que sigue destendida
y no es de ninguna de nuestras casas.

 

 

 

 

Rompecabezas

La última vez que viajé a Buenos Aires no fue
como las demás. Me entristecí pero hablé mucho
con un amigo que también estaba triste pero siempre
lo oculta y también con un amigo que nunca
oculta lo que siente pero sí que yo le gusto.
Creo que lo quiero más
por eso. Un día me acosté en un banquito
miré unas ramas y me largué a llorar. Hoy me dijeron:
¿si no pasa nada malo no pasa nada bueno tampoco, no?
La inmovilidad de este casi bien no me sirve ya.
Vivir siempre en el barrio nos asegura un error duradero.
Todo se mueve más lento
desde que sabés lo que querés. Todo,
también, parece parte de un rompecabezas
por correo. Las piezas no se terminan de juntar
porque el fabricante ya no hace más envíos
a Tucumán. A la gente la pone triste
las cosas tristes, a mí me angustia no distinguirlas.
En Buenos Aires tampoco sentí mucho, amistad
y calidez sí, pero
no un desorden mental verdadero.
Entonces lo que quería vino
desde mí. Aunque un día fui a una terracita
a buscar libros de alguien que no conocía
ni había visto sus fotos y cuando llegué
pensé que todo era sorprendente, estaba estrenando
su sillón nuevo y sus zapatillas me gustaban mucho.
Fue emocionante aunque me sentí
fuera de mí. Un poema de amor salió después
de muchos meses camuflado con otras cosas
como mi perra enferma de 16 años,
historias de japoneses sin cabeza.

 

 

 

 

Fitclass

En el gimnasio al que voy no hay chicas
excepto Mica que alza 150 kilos
de cada lado. Más de tres veces lo que yo peso.
Los fisicoculturistas me hacen parte
de su mundo, como en esos videos de facebook
donde una leona amamanta a un antílope.
Me ayudan a ser más fuerte y pensar en resistir.
Los desafíos físicos me parecen más importantes
que los mentales. En mi familia nadie leyó poesía,
mi mamá mide 1.60 pero agarra las asaderas
del horno sin enfriar y puede
estar más de 24 horas sin comer.
No tiene las necesidades básicas
de un ser humano. De chica me dijo
que yo no era como el resto
y que podía hacer lo que quisiera. No fui
buena en gimnasia hasta después de los 20,
las piernas largas no me obedecían. Ahora
levanto 80 kilos y veo cómo los muslos se inflan
al caminar. Pasar tiempo en el gimnasio es horrible,
la música nunca me gusta. Estar ahí significa
pensar en el cuerpo
no para escribir, no para leer:
el cuerpo para ser un cuerpo.
En el baño me miro desnuda y cada
parte está donde pertenece. Mi piel brilla,
se tensa como si fuera a estallar.

 

 

 

 

Animales que se arrastran

En una habitación del quinto piso del hotel apago todo
y los focos comienzan a hacer ruidos metálicos.
En casa siempre algún chasquido o mínimo susurro
se escucha. Una sola vez sentimos
el silencio. Fue en medio de dos montañas
de piedra roja. Era todo azul cuando cerramos los ojos.
Nosotros en medio, como comadrejas
o esos animales que se arrastran para enfriarse.
Siempre quise tomarte la mano ese día. Es igual
a cuando estás corriendo en la clase
de gimnasia del colegio y te olvidás
de que tus 30 compañeros corren con vos.
Desde chica estar rodeada por grupos
me da miedo. Cuando es de noche, en la cama
no dejamos que ningún pie esté fuera de ella.
En realidad yo rezo o pienso que las sombras
extrañas son Dios. Estamos todos tristes
porque no se puede escapar. El aturdimiento
de la multitud del subte fue captada por un fotógrafo
norteamericano en japón. La gente salía
en poses incómodas. Brazos y piernas
de contorsionistas. Lo raro era la cara
de los japoneses no mostraba sufrimiento.
La incomodidad del amontonamiento
se hace parte de su vida.
Como el día que estaba sola con vos
pero al final nunca te diste cuenta.

 

 

 

de la Vega, Sofía. La idea es vivir cerca pero no encima. Cáceres; Ed. Liliputienses, 2019.

 

HELADO DE CHOCOLATE

noviembre 29, 2019 Deja un comentario

 

HELADO DE CHOCOLATE

Hay cosas que no tienen sentido como ir
a recitales donde todo se escucha mal. Ves a los músicos
flacos y con el pelo grasoso bailando y moviendo sus pelvis.
Ir a esas cosas en vivo me parecía medio tonto pero
me llené de calor viendo al cantante este fin de semana.
Eso era lo que tendría que haber sentido a los 15
con los chicos o a los 21, también. Los deseos de besar
alguien bonito y dibujarle ochos o infinitos en la espalda.
En un cuento de terror dos fans se comen los restos
de su músico favorito. los fanáticos me parecen
la evolución negativa de la especie humana.
Es como que toda su potencia física llega al extremo
con los gritos, saliva, sudor, el cuerpo en éxtasis
pero la mente apagada. Nunca supe
cuál cantante me gustaba o cuál era mi canción favorita.
Pero me encanta decir que el chocolate
no me gusta y que mi gusto favorito de helado
es el de chocolate. Es igual a cuando te gusta
mucho una persona y te hace daño, entonces,
consumís todo lo que la rodea tipo los amigos
y sus bares o cafés pero odiás cruzártela
o que te cuenten cosas de ella. La idea es vivir
cerca pero no encima.
Conocer cuándo va a llover no es lo mismo
que salir con paraguas.

 

 

 

de la Vega, Sofía. La idea es vivir cerca pero no encima. Cáceres; Ed. Liliputienses, 2019.

 

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