Archivo

Posts Tagged ‘ruido de venenos’

RUIDO DE VENENOS

 

LA MADRE MUERTA

Otra vez huérfana.
¿qué madre me aliviará ahora
tu ausencia?
Otra vez me crece dentro
el monstruo del silencio devorando todo
lo que no te dije.
Conozco la asfixia de ese animal,
cómo aprieta mi garganta y me hace
nudos en las manos.
Pero nuevamente llegué tarde.
La muerte siempre me coge fuera.
¿Qué hacía yo mientras tanto?
¿A quién amaría yo como tú me enseñaste
mientras enlutecías por dentro?

El vértigo de la muerte te alcanzó,
brutal, como una sombra que se adelanta
a la persona.

¿Cómo pude yo imaginar tu cuerpo,
como una tierra de muertos
devorando ferozmente tus órganos
con una bulimia implacable?

¿Cómo pude yo saber que el lodo de la muerte
enfangaba tus pulmones, el hígado,
toda la belleza limpia de tus entrañas?
¿Cómo pude yo sospechar que la tierra
se arrancaba un trozo de sí
para hacerte un sitio a solas?

Ese Dios no te merece.

Eras la más sabia congregadora
de amor, como una metástasis de calor,
pariéndonos a diario en la tierra común
que soñabas para vivirnos juntos y para siempre.

Sé que te has puesto dormida y en paz.
Que te volviste pequeñita y leve,
un puñadito de ceniza. Una pizca.
Después de tu estertor
yo te habría besado la frente
y retirado el pelo de la cara.
Yo te amaba.
Yo te amaba.

Dime qué clase de morfina
me aliviará tu hueco de hielo.
Te has muerto tan resuelta
como hacías tu vida y la de todos.

Yo te quería desde el interior de mi hueso
porque fuiste la mujer más fuerte y tierna
que acogió mi lomo leve.
Sin ti, el mundo es menos vivible.
Vuelvo a la orfandad.
Otra vez te mueres, madre,
y ahora sé que será para siempre.

Para siempre es sólo la muerte.

 

 

 

 

A LOS TRES AÑOS Y MIEDO

Eva improvisa un castillo de arena
con una fiambrera.
Ahora todo le vale.
Prepara viajes a sus muñecos
en los zapatos monovolumen de su padre
o en el número veintisiete que ya le va quedando justo.

Yo la ayudo en su arquitectura de flan pétreo
y le traigo conchitas.
Le incrusto ventanas, ventanitas,
puertas, balcones, terrazas…

Eva, fácil y desbordada,
me dice:
Ya, mamá, ya…
que se te va a escapar
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxla princesa.

 

 

 

 

ÁNGEL NO EXTERMINADOR

Sé que estaré herida para siempre
en esta guerra sin muertos
que es vivir y vivirte
interrumpida, semanal, mensual,
según contrato,
y apareces siendo otra.
No crezcas a escondidas,
¿no ves que muero gota a gota?
Ocurre ahora.

Tu infancia se acelera
como un vértigo de pájaros ciegos
y yo no tengo cielo.
Los dañados en esta guerra de la vida
estamos mutilados para siempre
y no somos cielo de nadie.

Ten piedad, hija mía,
en esta guerra civil
de sangre contra la misma sangre.

Crece,
pero sin que yo me dé cuenta.

 

 

 

 

EL HUNDIMIENTO

Fue el instante de la lucidez antes de
la muerte. La rama verde.
Un instante: el amor, la vida, el embalse,
aquella cama silvestre ajena al desastre:
no íbamos a morir.
Y tú te hundiste dentro de mí
y los dos nos hundimos en el agua,
ahogándose en una cotidianeidad paliativa
hasta la muerte. La muerte inexorable,
la muerte paladeando lujuriosa
la membrana impermeable y nutricia
de nuestra familia.
Un huevo huero.
xxxxxxxxxxxxxxxxNada.

Hoy he vuelto a hacer el amor urgente
de la adolescencia. Él se ha hundido en mí
como un agua limpia disolviendo todos los coágulos.
Parecían medusas muertas.

Y ahora tú y yo somos dos extraños.

Y ahora nuestra vida no es más
que un tema de conversación.

Ni eso.

 

 

 

 

TERCERA PLANTA

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxBaja a mi habitación.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEstuve pensando en ti.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxY estuve a punto de seducirme
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxa mí mismo.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxLeonard Cohen

Sube a mi habitación, amor,
sabes que allí está la verdad.

Una mujer y un hombre
que comparten mucho más
que el miedo a la muerte.

Sube a mi habitación, amor,
no sea que la muerte se acerque
y nos coja
rezándole a otro Dios.

Un hombre encuentra
a una mujer desnuda
sobre la cama.

Ven aquí, amor,
vamos a matarnos de mentira.

 

 

 

 

JUEGO DE NIÑOS

¿A qué estás jugando ahora?
¿Qué soliloquio mantienen tus muñecas?
¿De qué hablan Epi y Blas?

¿Se aman tus padres?

 

 

 

 

ESTAFA

Escucho a Nick Drake
en una compañía de seguros
y te has venido a mis dedos
como una nube dorada.
Me acuerdo de cuando hablábamos
de nuestra música: te brillaban los ojos.
Eso era verdad.

Entonces eras una presencia exótica
con una maleza hermosa de cabello rubio
y largos huesos como hilos transparentes.

Ocupabas la estancia en la que estuvieras
con tu resplandor estético y tu misterio.
Era imposible no verte en mi cama.

Los secretos de tu vida eran intrascendentes,
insignificante tu procedencia o sexualidad,
tus amantes. Tu homoerotismo.
Eras joven y hermoso: habría sido criminal
no enamorarse de ti.

Luego ocurrió.

Ocurrieron tus amantes ilustres…

Allá donde ibas, dejabas
un estanque de polvos.
¿Te llamarán ahora tus insignes?
¿Ya se olvidaron de ti?

Ven aquí, ve, ven a mí,
quítate el disfraz y confiesa que
eres una mentira,
que nunca exististe,

que me quieres.

 

 

 

 

CEMENTO

Somos la placenta de la tierra,
el rumor del útero primigenio,
somos la sangre del sistema límbico
y un ruido de heroínas en los tiempos.

Somos el silencio de los libros,
las páginas en blanco de la historia,
la costilla de menos,
el rostro escondido,
las costureras silentes de la historia.
Somos un grito que no se oye
y una nana de seda para los niños.

Somos el alimento del mundo,
la mano derecha y la mano izquierda,
el corazón abierto
y los ojos saturados tantas veces.

Somos el estiércol,
pero del estiércol también nace
la vida.

 

 

 

 

POESÍA PARA UN LUNES

Vuelve el lunes tras el hiato;
vuelve con los ojos llenos de sueño
y con menos sueños posibles,
vuelve funcionarial, rutinario,
como la tormenta tras el rayo,
como un matrimonio.

¿Dónde están las buenas noticias?

El lunes huele a detergente,
a vacío,
a comida congelada.

Los lunes nunca hacemos el amor.

Lunes, tediosa palabra de orden
depurativo y famélico.

No hay poesía los lunes. Ni pescado fresco.

Es lunes, pero te quiero
y eso me salva del mundo.

 

 

 

 

LLUVIA ÁCIDA

Hubo un hombre con el que
hablaba de política y bebía vino.
A la segunda botella
subíamos a la habitación
sin política ni vino.
Sin ganas.
Y comenzábamos a follar.

Ese tío
follaba despiadado y bestial
y sudaba gotas como golpes.

Córrete ya.
xxxxxxxxCórrete ya.

Iba deprisa
y el sudor me golpeaba
los ojos,
la piel,
mi pelo.

Córrete ya.
xxxxxxxxCórrete ya.

Me quemó la piel.

 

 

 

Vaz, Eva. Ruido de venenos. Huelva; Ed. Crecida, 2013.

 

DOS POEMAS DE ‘RUIDO DE VENENOS’, DE EVA VAZ

 

ENTELEQUIA

Hubo magia. Eso dicen,
pero yo estaba fuera,
en el día siguiente:

el 7 de enero.

En mí habita el horror de los regalos.
La muñeca sin párpados,
la caja vacía,
las pilas descargadas.
Estoy en la fractura de las muñecas rotas.
En mí, el caramelo envenenado,
la barba postiza.

Soy lo que sobra,
lo que no se recicla, lo que se amontona,
la basura:
una mujer, no joven.
Nadie.
El despojo de este país,
otro olvido,
un tumor social.

En realidad no existo: soy una invención
basada en hechos reales.

De mí habla la mitad de un telediario,
titulares, cifras, porcentajes.

Pero soy un número goloso,
venid a lamerme, perritos,
chupad mis lamentos,
jugad con ellos entre ministros.

Os dejo la desesperación:
haced un buen caldo con mis miserias.

Sois unos cabrones.

 

 

 

 

EL PLACER Y EL SIMULACRO

Todos te prometen
un éxtasis único
y acabas masturbándote
a escondidas.

 

 

 

Vaz, Eva. Ruido de venenos. Huelva; Ed. Crecida, 2013.

 

Daftar Harga Mobil Bekas

Literatura, música y algún vicio más

El lenguaje de los puños

Literatura, música y algún vicio más

Hankover (Resaca)

Literatura, música y algún vicio más

PlanetaImaginario

Literatura, música y algún vicio más

El blog tardío de Elena Román

Literatura, música y algún vicio más

Del verso y lo adverso 9.0

Literatura, música y algún vicio más

DiazPimienta.com

Literatura, música y algún vicio más

El alma disponible

Literatura, música y algún vicio más

Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

Literatura, música y algún vicio más

Las ocasiones

Literatura, música y algún vicio más

AJUSTES Y OTRAS CUENTAS

Literatura, música y algún vicio más

RUA DOS ANJOS PRETOS

Blog de Ángel Gómez Espada

PERIFERIA ÜBER ALLES

Literatura, música y algún vicio más

PERROS EN LA PLAYA

Literatura, música y algún vicio más

Funámbulo Ciego

Literatura, música y algún vicio más

pequeña caja de tormentas

Literatura, música y algún vicio más

salón de los pasos perdidos

Literatura, música y algún vicio más

el interior del vértigo

Literatura, música y algún vicio más

Luna Miguel

Literatura, música y algún vicio más

VIA SOLE

Literatura, música y algún vicio más

El transbordador

Literatura, música y algún vicio más

naide

Literatura, música y algún vicio más

SOLIPSISTAS DEL MUNDO

Literatura, música y algún vicio más

MANUEL VILAS

Literatura, música y algún vicio más

El fin de las siestas

Literatura, música y algún vicio más

Escrito en el viento

Literatura, música y algún vicio más

un cántico cuántico

Literatura, música y algún vicio más

Peripatetismos2.0

Literatura, música y algún vicio más

Hache

Literatura, música y algún vicio más