Archivo

Posts Tagged ‘newcastle ediciones’

HOY SE PRESENTA ‘MAMÍFEROS QUE ESCRIBEN’, DE MANUEL MOYANO, EN EL MUSEO RAMÓN GAYA

 

Esta tarde, a las 19:30h, se presenta el nuevo libro de Manuel Moyano, ‘Mamíferos que escriben’, en el Museo Ramón Gaya. El libro, que ha sido editado por Newcastle ediciones, estará presentado Miguel Ángel Hernández Navarro.

 

APORTACIONES LINGÜÍSTICAS DE ESPAÑA AL MUNDO

Fumando en Marruecos

 

Fiesta y siesta no sólo son las modernas aportaciones de nuestra patria al lenguaje universal, sino el principal reclamo de nuestra industria turístico-hostelera. Así es: dominadas las poblaciones del sur de Europa por una clase empresarial analfabeta y feudal; agotados los recursos naturales y patrimoniales en la explotación rápida e ineficaz del medio; expatriados los contingentes de personal cualificado por el nulo crédito bancario; el Sur no ve otra manera de sobrevivir más que con el turismo de botellón y apartamento baratero. Secularmente ajenos a su propia ruina, en las fiestas populares de la costa continúan procesionando vírgenes, echando vaquillas a las calles y quemando castillos de fuegos artificiales. Y en todos los casos se aprecia, entre los farolillos y las banderolas, el emblema repetido de cajas y bancos locales patrocinadores del consuetudinario evento. Pues la fiesta en el Sur no es la celebración loca, gamberra e inocente que quisieran los jóvenes anglosajones, sino la plasmación de las buenas relaciones entre política, empresarios e iglesia que desean sus mayores.

 

 

 

Morano, Cristina. Hazañas de los malos tiempos. Murcia; Ed. Newcastle, 2015.

 

HAZAÑAS DE LOS MALOS TIEMPOS

Europa reducida a dinero

 

I y II Hazañas, los pagos y los cobros

Segunda hazaña: cobrar el paro cuando Tropa, la agencia de diseño gráfico y museografía donde trabajaba, quebró y los creativos acabamos en las oficinas de empleo, rellenando papeles con nuestro nombre, con nuestra dirección, con datos y fechas que ninguno de nosotros sabíamos que poseíamos o que constaran en algún sitio. Por ejemplo, la vida laboral. Llevo 19 años trabajando, con algunos intervalos de paro. En total, según la Tesorería General de la Seguridad Social, que es la encargada de estos cálculos, llevo 7.000 días trabajados. ¿No hay una canción o una película que se llame así? Debería haberla.

xxAhí estábamos los dos ex diseñadores, en la primavera del 2012, perdidos en las oficinas del Inem, usando los dedos anteriormente deslizantes por los carísimos teclados de Macintosh, marca registrada de Apple, para rellenar formularios laborales; contestando con monosílabos a las mismas preguntas que albañiles, peones, secretarias o camareros respondían con tiradas completas de artículos y subartículos de la legislación laboral vigente. Unos días después de empezar a cobrar el paro, me llamaron para reunirme con mi “tutora laboral”. Me senté en una sala junto con otras mujeres de mi edad (45 años: las expulsadas del mercado laboral, demasiado viejas para el Sistema, demasiado jóvenes para obtener una jubilación). Me sorprendió ver entrar a una señora vestida con chaqueta rosa imitación chanel y maletín de ejecutivo. Clase alta. La crisis empezaba a llegar arriba.

xxCuando llegó mi turno, la tutora miró mi expediente, leyó en voz alta diseño gráfico y edición, publicidad, poesía, manejo y creación de entornos multimedia y me dijo:

xx-Mejora tu empleabilidad. Si no sabes usar internet, te enseñaremos, es más fácil encontrar trabajo por las redes sociales virtuales. ¿Has entendido lo que digo? Pareces un poquito… triste.

xx“Está el mundo que arde y el mundo que no arde” Pilar Fraile.

 

xx7.000 días trabajados, cero euros obtenidos. La primera hazaña fue esa: trabajar durante 7.000 días. Algo que consistía en una resistencia, en un levantarse todos los días y obedecer.

xxTenía ahorros, pero los gasté desde que la agencia dejó de pagarnos el salario. Iba por la calle y sucedían cosas como que se cerraban negocios, manzanas enteras se quedaron sin tiendas, sin agencias inmobiliarias, sin oficinas. En los bajos abandonados se acumulaba el polvo. El vacío. Eran los edificios agujeros. Cuando pasaron los meses, en esas casas vacías anidaron palomas. Incluso creció hierba mala en las grietas. Las llagas de la ciudad son avanzadillas del bosque.

xxLo vegetal infecta, entonces. Lo vegetal inocula, enferma, progresa hacia virus.

 

xxCuando no sólo los negocios españoles, sino hasta los bares españoles empezaron a cerrar por quiebra, el pánico se instaló en mi cabeza. Pronto daría sus frutos en mi vida, en mis relaciones, en mis textos. Antes de quedarme en paro, después de ir a un concierto (¡todavía iba a conciertos!), salí de la habitación del hostal a las 7 de la mañana con la intención de volverme a casa, pero en lugar de eso, me tomé un café mordiéndome las uñas, volví a la habitación sin saber qué hacer con mi vida y estuve fumando dos horas en la oscuridad, pensando en el trabajo, en el traslado de las lujosas oficinas de Tropa a un polígono industrial, al lado del famoso puticlub Star Flamingo (o Flamingo Star, pues tiene dos puertas y está escrito el rótulo de ambas maneras).

xxLa crisis económica nos estaba afectando de manera muy curiosa a las empresas relacionadas con la cultura: teníamos el mismo volumen de trabajo que siempre, pero nadie pagaba desde el año 2009. Por eso no cobrábamos los sueldos, por eso mis jefes no podían pagar el alquiler del local, por eso los proveedores (imprentas, productoras audiovisuales, carpinteros, fotógrafos…) se negaban a seguir trabajando con nosotros. Yo me agarraba al cigarrillo, intentaba creer que aquello no era el fin.

xxPorque aquella etapa no podía ser el fin, ¡no! ¿Acaso no era feliz en mi nueva vida? A fin de recortar gastos, antes de declarar la quiebra, la agencia había reducido nuestros contratos y el horario: de nueve horas diarias a seis. Ya no me quedaba dormida en el sofá y podía ver mis series favoritas en la tele. Seguía acostándome sola porque mi pareja estudiaba por las noches, pero empezó a no importarme.

xxAlgunas cosas no terminaban de cuadrar con ese optimismo: el perrito de mis ancianos vecinos se puso muy enfermo, él también era muy anciano, era un pequeño animal en el final de su vida. Yo coincidía con el marido en el descansillo, cuando iba a pasearlo por la mañana, vestido con una camisa blanca recién planchada, y opinaba que estaba mejor, que “hoy no ha vomitado nada”. Luego una tarde vino y me dijo, “lo he dejado en la sala con el médico y el chico lo ha puesto encima de la mesa, arropado. Le he mirado hasta que se ha dormido”.

xxCuándo caes, cuánto caes y nos dejas en el borde, cachorro blanco.

 

xxA mi alrededor, inestabilidad, augurios. Dos de mis mejores amigos pasaron por el hospital para tratarse un cáncer, pero cuando me lo decían, yo miraba para otro lado y cambiaba de conversación. Metía las manos en los bolsillos y arrugaba un kleenex que siempre llevo ahí. Soren Peñalver, el alma de la vida literaria en la pequeña Murcia, sufrió un ictus. Más kleenex estrujados.

xxTodo se movía bajo nuestros pies. Literalmente: la ciudad de Lorca se vino abajo en un terremoto que fue aún más terrible por el estado de sequía del subsuelo murcian. Está la gente sin casas todavía. Hoy son escombros lo que ayer tesoros de la gente corriente. Han perdido sus fotos, sus joyas, sus platos, sus sábanas, sus ropas, sus papeles. Entonces aprendieron esto: pusieron junto a la puerta de entrada de sus pisos un pen drive con fotos, documentos y recuerdos.

xxTodo esto eran signos, contactos con La lenguaje.

xxDesiertos.

 

 

 

Morano, Cristina. Hazañas de los malos tiempos. Murcia; Ed. Newcastle, 2015.

 

POSTS

septiembre 30, 2015 Deja un comentario

Coca sobre la cartera

 

xxSe me acerca Rafa, me dice: te he visto pasar vertiginosamente, pateando veloz los cuatro garitos que siguen abiertos. Parecía que buscabas lo que yo vendo. Pues no. Pues qué ansiedad. Pues sí. Pero. Pero lo que yo busco, que yo busco, busco, busco, busco, vosotros, oh dioses. Oh dioses de la coca, dioses de la juventud, oh dioses de la noche, vosotros no podéis apaciguarlo. Vosotros, oh dioses, no podéis domesticarlo.

 

 

 

Morano, Cristina. Hazañas de los malos tiempos. Murcia; Ed. Newcastle, 2015.

 

Daftar Harga Mobil Bekas

Literatura, música y algún vicio más

El lenguaje de los puños

Literatura, música y algún vicio más

Hankover (Resaca)

Literatura, música y algún vicio más

PlanetaImaginario

Literatura, música y algún vicio más

El blog tardío de Elena Román

Literatura, música y algún vicio más

Del verso y lo adverso 9.0

Literatura, música y algún vicio más

DiazPimienta.com

Literatura, música y algún vicio más

El alma disponible

Literatura, música y algún vicio más

Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

Literatura, música y algún vicio más

Las ocasiones

Literatura, música y algún vicio más

AJUSTES Y OTRAS CUENTAS

Literatura, música y algún vicio más

RUA DOS ANJOS PRETOS

Blog de Ángel Gómez Espada

PERIFERIA ÜBER ALLES

Literatura, música y algún vicio más

PERROS EN LA PLAYA

Literatura, música y algún vicio más

Funámbulo Ciego

Literatura, música y algún vicio más

pequeña caja de tormentas

Literatura, música y algún vicio más

salón de los pasos perdidos

Literatura, música y algún vicio más

el interior del vértigo

Literatura, música y algún vicio más

Luna Miguel

Literatura, música y algún vicio más

VIA SOLE

Literatura, música y algún vicio más

El transbordador

Literatura, música y algún vicio más

naide

Literatura, música y algún vicio más

SOLIPSISTAS DEL MUNDO

Literatura, música y algún vicio más

MANUEL VILAS

Literatura, música y algún vicio más

El fin de las siestas

Literatura, música y algún vicio más

Escrito en el viento

Literatura, música y algún vicio más

un cántico cuántico

Literatura, música y algún vicio más

Peripatetismos2.0

Literatura, música y algún vicio más

Hache

Literatura, música y algún vicio más