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THIS IS YOUR HOME NOW

 

El Abuelo

Palabras de dolor
caen bajo sus dientes,
empiezan a fallar
como bailarinas en una línea.

Luz de julio alta y dura cruzando cenital
desde lo alto, atravesando bloques
amarillo verde, mordedores
de las moscas de verano.

Un mundo en emisión constante
de agrias verticales al espacio,
proyecciones de vejez en un cegador ámbar,
sugiriendo soledad y cigarrillos.

¿Vendrías?
Debes decidirlo justo ahora
entre dos llamadas de trabajo,
como decide la cabeza del conductor
en un cruce desconocido
en ruta a la conexión tal desde la vía cual,
treinta o cuarenta.

A mí, las letras también se me desligan
como basura desperdigándose
en un luminoso halo solar,
sus formas equívocas
como siameses en juego.

El que divide la luz soy
en el lado izquierdo queda
lo que nunca antes dijimos
(he estado esperando demasiado)

A la derecha, fuera de mi alcance,
la brillantez parpadea perpetua
calculando la distancia
entre los huecos.

Vendrás,
a llevarte esta mente
de modo sigiloso y extraño, como un bolígrafo lleva dentro su
sangre de mensajes.

Del córtex se escurren los nervios,
los axones detienen la entrega,
el rostro se distiende.
Una vida desenhebrada:
la máquina avisa a las enfermeras.
(Aquella revisión de los vínculos
y el recuerdo de una mujer
que cose a máquina
como un último crucigrama)

y
entre las distintas partes de su cabeza
la conversación frena.

 

 

 

Las Cosas

Desbordada
como el tanque de agua del municipio
(el día de la inauguración, es cierto,
con las autoridades vestidas de domingo
vomitó todo el sulfuro, el agua,
dejando tras de sí un rastro
de hojas lavadas sobre las mantas).

Y éste es nuestro teatro del verano:
Desierto bajo una luz desgarradora
de anomalía.

Sea lo que sea que se acerque
a este entorno pasivo
sé que cuidarás de mis notas en esta casa
sacarás la basura, comprobarás el hornillo
xcerrarás la pasta
y repartirás
los pedazos de carne
en porciones de hambre cotidiana.

Sé que quedarás guardando
cada momento discreto y concatenado,
el pan
las dos vueltas a la llave,
la factura del agua.

 

 

 

 

El Fin

En 1985
los crímenes no se resolvían como ahora,
sin pistas sin pruebas y sin sospechosos.

Su desaparición surgió durante mi turno
en otra jurisdicción,
a cincuenta kilómetros.

La joven empleada de diecinueve años
conoce a un tipo en el aparcamiento
y le lleva a la oficina de correos,
son vistos por un agente de policía
dirigiendo el tráfico
ella aparece a cuatro coma ocho
kilómetros de la tienda.

La policía de Amarillo envió a la científica
un kit de violación,
que incluía hasta muestras de las uñas
(fuentes de luz
que tornan el ADN fluorescente,
la mínima cantidad de materia genética,
un perfil femenino, otro masculino)
pero olvidaron analizar los calcetines.

De las pruebas biológicas tomadas del coche
el test roería espantosamente la muestra.

Él entró sobre lasa diez y se dio cuenta
de que era el último cliente
apagó las luces del establecimiento
y la retuvo a punta de cuchillo,
luego usó los calcetines
para atarle las muñecas
sacó las cosas del maletero
condujo hasta el bosque y dejó el cuerpo.

El cuerpo, con los calcetines en su sitio,
fue encontrado entre ciervos, en el barro.

 

 

 

 

(En Amarillo, Texas,
la mañana tras San Valentín
se ha encontrado a una joven en su domicilio.
En el tocadiscos sonaba sangre,
había una gran cantidad de canciones
alrededor de la cabeza)

 

 

 

Díaz Villarías, Mercedes. This is your home now. Ed. de autor, 2013.

 

EL PELIGRO Y EL SUEÑO – MERCEDES DÍAZ VILLARÍAS

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MERCEDES DÍAZ VILLARÍAS estudió Humanidades en Albacete y Teoría de la Literatura en Turku, Finlandia. Se especializó en Diseño en la Escuela Politécnica de Valencia y en el Istituto Europeo di Design en Madrid. Punlicó el poemario Finlandia en el 2002, y en el mismo año la colección de salmos Enviada Especial (Premio Internacional de Poesía Barcarola). Su tercera obra, Mi Nombre es Rojo, fue publicada por la Editorial Plurabelle en 2004. En 2008 promovió el proyecto literario colectivo Canciones en Braille, generado on line y editado en formato libro (lulu, 2009). En 2011 editó y publicó la colección de poemas This Is Your Home Now, un proyecto transmedia de literatura, vídeo, fotografía y pintura. Ha participado con creaciones audiovisuales en festivales literarios como el versatil.es de Valladolid o El Mapa Poético de Córdoba, y con relatos cortos en diversas antologías y publicaciones periódicas. En la actualidad trabaja como diseñadora de branding en Madrid.

 

 

POÉTICA

Recuerdo que me quedé sentado en el tabu-
rete de vinilo color púrpura, incapaz de comer,
mirando por la ventana y esperando el estalli-
do, esperando que los coches pasasen flotando
por el cielo, que la estatua de Hamburglar se
fundiera, que el suelo de terrazo se agrietase y
despidiera lava.

Por supuesto, no pasó nada.

xxxDouglas Coupland, La vida después de Dios

 

 

 

 

LAS COSAS

Desbordada
como el tanque de agua del municipio
(el día de la inauguración, es cierto,
con las autoridades vestidas de domingo
vomitó todo el sulfuro, el agua,
dejando tras de sí un rastro
de hojas lavadas sobre las mantas).

Y éste es nuestro teatro del verano:
Desierto bajo una luz desgarradora
de anomalía.

Sea lo que sea que se acerque
a este entorno pasivo
sé que cuidarás de mis notas en esta casa
sacarás la basura, comprobarás el hornillo
cerrarás la pasta
y repartirás
los pedazos de carne
en porciones de hambre cotidiana.

Sé que quedarás guardando
cada momento discreto y concatenado,
el pan
las dos vueltas a la llave,
la factura del agua.

 

 

 

 

COME WHAT MAY

Hay que poner las manos por detrás
así, a la espalda.

La fila de mujeres por aquí,
cuidado con algunas partes de la hierba,
puede ser resbaladiza,
así,
en círculos,
bien,
sí, sigue así, May,
el campo municipal se va a quedar pequeño,
bien, bien,
allá vamos con un trabajo
de adivinación de los sentidos
encontrando el camino en el frío aire
intuyendo los accidentes en el campo.
Aho. Ahora formen en círculo.
Fuera del cuerpo que una vez fui.
Del cerebro que me aburre
(los encargos de arreglos florales
como peces congelados en el hielo
aún con vida que puede ser reactivada).
Sigan girando.

Bajo el sol, sigan girando.

 

 

 

 

BETTY

Se aburre y posa la frente como un pájaro gris sobre el cristal de la
cafetería. Tedio tras tedio y tedio dentro del tedio. Cocacola con tedio
y una bola de helado de vainilla. No espero nada. Sin embargo, miras
hacia fuera, apoyando el maxilar sobre el puño de rayas. El aparca-
miento, los coches, busco un hueco. Fe, necesidad y eyeliner. Azules
blancas. Las rojas las veo desde aquí, a través de la doble cristalera.
De un tejido parecido al de los albornoces, que da sueño. Las cancio-
nes que quizá ahora recita dentro de su cabeza. Mira como tirando
polaroids a nada en concreto. Supongo, con el vestido que le pedí que
se probara. Entonces echo la llave a cada una de las puertas. Ojos
entornados arañas negras de mala hostia. Dónde ir, qué hacer, casi
todos los trenes y carreteras van hacia el mismo lado. 35.000 cabezas
de ganado observando. Se muerde la muñeca y deja ver un mechón
de pálido rosa tras la oreja. Veo mi reflejo sobre uno de los dos cris-
tales. Como en una de esas láminas que venden en la feria. Portadas
de los Grateful. Más allá el mostrador. Una vieja, envuelta en la luz
verde y podrida de los halógenos. Menuda en su diminuta apariencia,
removiendo uno de los dieciocho híbridos de sirope para helados.
De pronto no puedo respirar. Sigo caminando. Dejo atrás el centro
comercial. La cafetería. El aparcamiento. Paso por delante del equipo
local. Veo a los adultos ensayando el baile anual. Bloques homogé-
neos de viviendas. Reses. Raíles de tren, un paisaje inconcreto.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx(de This Is Your Home Now)

 

MI NOMBRE ES ROJO

mi nombre es rojo

 

SUPERCINCO. SUPERWOOBINDA.

Y levanté los ojos/ y observé/ y vi el lavabo lleno de acrílico ROJO/ sumiéndose por los seis huecos del fregadero./ Apreté los ojos fuerte, para que me condujesen en un coche gris metálico hacia Ti./ Vi la lengua de una chica sobre una carnosa flor fucsia./ Y dije al ángel: ¿Qué significa esto?/ Ni una sola respuesta./ Enormes gafas de cristales tintados. (Venga, cariño, vamos a meter algo de ruido.) PVC de colores iluminado, con precios de comida basura./ Un adolescente indio encima de una tabla de patinar (estampado en graffiti el Sagrado Corazón)./ Burbujas de cristal bajo la aurora boreal. Burbujas de aire en zapatillas de diseño./ Gente con estilo./ Resortes./ Fotos desnuda y herida, emisoras de países extranjeros./ Si supiera lo que quieres te lo daría./ Cambio climático./ Transformaciones irreversibles en mi amor hacia ti./ Baterías. Niños con flequillo y jersey rojo de cuello vuelto (y el día que te escribí: nunca he tenido el corazón tan ROJO, y me equivocaba)./ Sintetizadores analógicos. Balsas lentas en el río Lee./ Sushi en tu casa, al volver del autobús, de camino en el liquor compramos vino australiano. Conexión intercontinental./ Desconexión: (un pez muerto en medio de una calle peatonal, los demás no lo ven pero yo sí, significa que he vuelto a perder mi juego favorito)./ Voy a quemar todos mis cedés viejos. Lejía. Cuatro horas seguidas de vídeos glam./ Me equivoqué queriéndote para siempre. Líneas Skin Care. Vueltas a casa sobre atardeceres de aeroplano. Agarrarse a nada: llevo demasiado tiempo oyendo que esto es algo propio de los años formativos./ Miedo cuando sale mi padre por la puerta (hablo de miedo de verdad)./ Bacterias en botes de pomada. Crees que me estoy volviendo loca, si te llamo de noche y estoy triste. Me regalas rompecabezas. Para qué me llamas, entonces./ Clubes. Eventos. Tardes de película de vídeo. Todo es mentira./ Yo creo que soy buena chica. –No– dices tú–, eres mala mala./ Pues yo creo que soy buena. De verdad, para qué me llamas. Y luego. El polo sur del planeta trendy, el disco dance, el escándalo, todo lo que odio, noches ambiguas. Así es como te sentirás, me dijo todo el mundo. Adicciones compulsivas./
[Éstas son las bestias que hielan mis días uno a uno, Señor, sin que pueda levantar cabeza, éstas han venido para aterrarme, abatir mis mañanas laborales con pequeños objetos que a oscuras me golpean los meñiques.]

 

 

 

Y CADA VEZ QUE APRIETO MIS UÑAS EN LA ESPALDA DE OTRO ESPERO QUE LO SIENTAS. CATHERINE TEKAKWITHA.

1. Recuerdo la actitud de El Mando/ tal cual/ desde toda mi vida./ Las cosas apenas han cambiado./

2. Sufren/ mis amores enemigos/ arrastrando un eco de dolor hasta los talones del adversario y/ tal vez no ocurra nada/ pero no se diluye la amargura que ocupa mi seno con insectos. Obstáculos./

3. Mi primera vez fue con un capitán de barco. Inglés. (Con extraños es siempre más fácil,/ no preguntan,/ nunca vuelves a verlos.)/ Rubios americanos bebiendo whisky,/ moviendo pastillas de chicle/ en sus mandíbulas cuadradas./

4. En esos encuentros malvendí los restos del coraje y el olor a adolescencia./ En la escuela no pude prosperar mucho más lejos.

5. Soy torpe/ pero odio las deportivas/ el olor a establo del tabaco de contrabando/ las iniciales de asociaciones internacionales/ las armas para el desarme.

6. En ver y callar está mi fuerza, mayor/ que en una explosión en la plataforma petrolífera/ sobre púrpura mares./
Tengo una fe que me impermeabiliza.
Alá, aíslame en la secuencia de tu ADN.

 

 

 

(LA CINTA FAVORITA DE FRANK, EL NIÑO SOLDADO) MARLENE D.

Tabaco. Pinzas de depilar. Autopistas de piernas llenas de huesos. Ejércitos de amantes.
Todo lo que no me gusta inexiste. Toda mi energía erótica se esfuma en ser estrella, tarareo
con acento teutónico/ y todo el veneno toda mi fortuna
en esta basura de westerns.
Abracé a Rod, pequeño chico, tan delgado. Me invitó a un trago y le conté
lo de la unidad móvil para animar
a las tropas de la IIª
(yo era prácticamente un soldado prusiano.
Tremendas ovaciones caquis
reaccionando a mis bromas,
¿cómo negarles un momento interesante
antes de la mañana de su muerte?)
Aquella película:
Berlín Este
sobre el pieano. Medistraía. Detesto
a esas americanas,
sin planchas ni ondas ni lápiz de labios.
Oh, la belleza en la brutalidad bañadores de lycra costas blancas.
No era de las que se casaban.
Ochenta años y aún
los pómulos altos. Las Vegas…
Motel Retor Sahara armiño shorts oscuros vestidos que dejaban los pezones al descubierto,
gargantillas. (La única razón para perdonar a los hombres.)
Entradas vendidas anticipadamente de Japón a Broadway,
y océanos de Dom Perignon entre canciones.
Me gané al público hostil de Alemania. Los muy imbéciles
aplaudieron hasta que repisé el escenario
(y eso que cantaba en francés).
Cuando caí bajo los focos
fue
sólo un accidente. Después
gafas negras autodestrucción en la piel quebrada de la fama.
París.
Aislamiento, días enteros en la cama,
disminuido por la leyenda, un mensajero azul.

 

 

 

¿CUÁL ES EL SUEÑO DE LOS LABORATORIOS? THEA VON H.

Odio de ese tema el ruido final de aplausos,/ lo que más deseo es de doble vía, –estribillo–/ y este enjambre, por Dios,/ de casa no llevo ropa hace frío/
el cuarto huele a coma y esta noche/ echaban una peli y eso qué importa. Los chicos han quedado para unos electroshocks y beber cerveza,/ hay sonidos aquí que no son míos, no lo acepto. Libros que compré, y no he leído. A veces alguien regresa al cuarto/ deja ahumada la cocina, trastoca los objetos. Píxeles en desorden,/ cucharillas y
fuera los ferris, supongo, mantienen sus horarios, los aceleradores de fusión nuclear siguen generando potencia. No quiero remover nada/ ni salir/ ni estar aquí en el cuarto. No, por nada./ El cuerpo estoy desecando escurriendo el corazón entre costillas de lienzos aún blancos, instantáneas digitales, minidiscos/ pantis y papeles./ No me interesa no me interesa/ aquí nunca nada (lejos de viajes a lo largo de túneles) sucede, alguien sube el volumen de un tema atroz al lado.
Si ocurre algo procuro olvidarlo./ Voy a olvidarte porque vas a hacerme daño./ Permanezco aquí en el cuarto como víbora negñandose a mudar la piel,
entre sí las cosas desordenadas. Padre, quiero más vida
y una fuente de energía
limpia e inagotable.

 

 

Díaz-Villarías, Mercedes. Mi nombre es rojo. Córdoba; Ed. Plurabelle, 2004.

 

ENVIADA ESPECIAL

enviada especial

 

LA GLORIA DE DIOS LLAMA A MI CUARTO. (PARÍS/TEXAS)

Hoy que los balones me vienen demasiado cruzados/ y estoy tan tenso que encuentro calamidades en todo/ pese a la ventaja de haber sido como hijo de Dios e hijo de hombre/ me consagro a besar tus vestiduras sagradas./ La nube ambigua del metacrilato del hall en este hotel, neones, la mancha de soledad que se posa sobre mí, como las toallas usadas sobre la habitación número 122, logotipo grabado./
Llamo a Yavé como si fuera mi farmaceútico./ Hace falta tanta voluntad para vivir mantenerse abierto despierto peinado./ Por otro lado yo carezco de ofrendas, tengo una edad que se desparrama./ La luz del monitor se pierde en cada instante/ tal como Tu energía cósmica parpadea/ en su camino hacia mí./ Soy un viajante hijo de Dios./ Salgo en medio del desayuno de mi único hijo; / Le digo: voy a servir a otros dioses, otros que no has conocido./ El chico inquiere, Padre, examina y pregunta cuidadosamente./ No se imagina el aburrimiento de esta sórdida plaza hotelera, cómo me quemo sin arder en llamas/ justo al contrario que una de tus zarzas./ Yavé, soy tragador pasivo de programas basura./ No dejes que el olor de esta ciudad se me pegue a las manos./ Dame línea con mi hogar, haz al tedio respetar el cuarto./

 

 

 

ORACIÓN DE LA MAÑANA

Levántame, levántame, revísteme de fortaleza./ Sabes que mi ánimo choca, una vez, otra, llega a una nota tan alta que estalla, hecho añicos como el parabrisas en un accidente de coche./ Levántame, vísteme con lo más caro que tenga, desata los mechones empapados que quedan pegados a mi cuello como hilos de sangre seca en las mañanas./ Sacúdeme la purpurina de la pesadilla, pon proteínas en mi desayuno./ Déjame respirar tan fácilmente como un jersey hecho a mano, o una bolsita de Sainsbury./ Pues yo sé que puedes hablarme, Yavé, Tú que no temes a hombre mortal, a la vida humana que se desploma fácil como una grúa./ Como un ladrillo./ Por favor, Dios, ¿podrías darme cambio para esta incapacidad de iniciar mi día?/ Déjame ver los pies de tu mensajero en la terraza, sus alas multicolores y los rayos dorados saliendo de sus uñas./ Levántame, no dejes que me seque en la pereza, revísteme de fortaleza, atraviesa mi dragón, haz algo de café./ Comapdécete./

 

 

Díaz-Villarías, Mercedes. Enviada especial. Albacete; Editora Municipal, 2003.

 

FINLANDIA

Finlandia

 

UN CHAT SOBRE FUMAR NIEVE

Diciembre helado el aire es como una cuchilla seca, humo seco helado, llegaremos a sentir algo o sólo colisionar y aspirar
en ceros y unos.
Con una tecla puedo borrarle,
si se equivoca donde yo llevo razón,
si no es tan húmedo como la lluvia o tan frío como la nieve,
o me conduce hacia la cordura y el alma simple.
Me vendré a la sala de ordenadores, dame tiempo que conteste en la pantalla,
ya sabes cómo es.

 

 

 

EL ÚNICO SUPERVIVIENTE DEL ZEPELÍN LZ 129, HINDENBURG

Teníamos que montar en aerostatos no dirigidos,
dar un par de vueltas con ellos.
Con esa medida
evitaban que quedáramos traumatizados.
Sólo recuerdo que,
unos meses después, fui
a pasear con mi mujer
en mi isla natal
de Förh,
y me eché a llorar sin motivo alguno.

 

 

 

Díaz-Villarías, Mercedes. Finlandia. Albacete; Ediciones de la diputación de Albacete, 2002.

 

POSOLOGÍA Y LISTAS

nude

 

ERROR DE POSOLOGÍA

Querida amiga
no se preocupe
su accidente fue solo
un error de posología
Sabemos que resulta agotador
perder veintidós kilos
en solo cinco días
pero también sabemos
que es ahí
donde quiere llegar
ánimo
usted puede lograr
convertir ese cuerpo
en una idea

 

 

 

LO MEJOR (LISTA NÚMERO 3)

Cortar el pelo a un hermano
Desayunar café
(dos tazas)
Devolverle a alguien su disco favorito
Adivinar el lugar de los muebles
con la luz apagada
Fumar después de un largo rato
(como al salir de una iglesia,
salir del cine)
Dormir seguro
en la cama de alguien
Y fuera
el sonido de la lluvia.

 

 

 

Díaz-Villarías, Mercedes. La generación fanzine -poetas de Albacete para el siglo XXI- (Edición a cargo de Arturo Tendero). Albacete; Ediciones de la diputación de Albacete, 2001.

 

FRACTAL 2012 –UNA GENERACIÓN DE FUEGO–

Ya les comentaba antes de ayer que en las dos ediciones de Fractal se han publicado sendas antologías que en la primera edición incluía poemas de 48 autores y que este año se ha visto reducida a 15 autores (aunque con más poemas, ya que ambas antologías llegan casi a las doscientas páginas). Hoy dejaré aquí algunos de los poemas inéditos de la antología de este año.

 

 

MERCEDES DÍAZ VILLARÍAS

 

JÜERGEN

contempló durante demasiado tiempo
cuál iba a ser su lugar de residencia,
puso mucho dinero para la fianza
acolchando con su cuerpo la ciudad de armazones,
filmó y filmó cada día
y aparecía el filmando, retardado y blando,
sin intentar recuperar los minutos
cambiando la película a cámara lenta.
Nunca dormía tampoco
y te decía por la línea
“ayer me quedé dormido frente a la tele”
cuando sabías que en realidad era un bucle
de él encendiendo y apagando cucharas.
Resolvimos educarle cuando ya había pasado los veinte años
el siete de septiembre de 1985
con una canción de pupitre para cepillarse los dientes
de acampada en el lago
escupiendo a lo mohawk en arcilla y resina.
Con el hueco de las manos estuvimos en silencio y
con el silencio, cayó en el hueco de nuestras manos,
con recetas de medicamentos autorizados.
Dejó de percibirnos al poco rato
y pasó los ojos a toda velocidad por encima de las chicas garaje
con bambas stan smith y camisetas blancas
y lamió de un vistazo la belleza robótica de las películas porno
y metió los dedos en el deseo de los vaqueros sucios
y metió violencia en los motores trucados
a un ritmo increíble
contactó con lo vivo
y en todo ese tiempo no apagó el CD de Fernando Alfaro.
Nueve de la mañana del siete de septiembre de 1985,
todas las prendas están por el suelo
él finge estar dormido frente a la tele
y ya ha cambiado.
Encuentro en su lavabo corrector de ojeras
encuentro panecillos de hotel con hormigas
encuentro pintada a lo Mtv a una camarera latina
los encuentro, al fin, demasiado reales
derivando como una maqueta de ellos mismos
y durante un breve momento
implosiona un agujero blanco
y siento, como madre, la urgencia en el desastre
de ponerle un regalo entre las manos.

 

 

 

SARA HERRERA PERALTA

 

¿Por qué te vas tan lejos?,
me preguntó la abuela.
Tengo que trabajar, le dije.

Nosotros también nos fuimos,
igual nuestros hermanos:
ellos no volvieron.

Te vas tan joven y sola, decía,
serás extranjera.
Y señaló el mapa.

¿Por qué te vas tan lejos?,
repetía, con lo bien que estabas
aquí –coche, hipoteca, préstamo–.

Voy a buscar una vida grande, abuela.
Y la abuela me miró a los ojos,
acariciando mi cara con sus manos:

que el viaje no sea duro,
que el país sea una casa,
que los amigos te duren para siempre.

 

 

 

LUIS MARTÍNEZ-FALERO

 

Quizá nos baste
un fragmento de lluvia
xxxxxxxxxxxpara decir que el tiempo
acaba por arrastrar materiales o nombres
en que alguien basó su mundo o su existencia,

el golpe exacto de una gota
xxxxxxxxxxxque resuena un instante
en la clepsidra incierta del vacío.

 

 

 

DAVID ELOY RODRÍGUEZ

 

No dejes que se acerque a tu hacienda
ni que roce tu cuerpo ni a tus hijos.
No le abras la puerta de tu risa
ni le digas el sitio donde guardas tu dolor.
No concedas que se instale en tus huellas,
que anide en tus ojos o que susurre en tus gestos;
que no ponga en tu boca sus palabras,
que no ponga en su boca tus palabras.
No le hagas espacio, no le invites a tus días.
No permitas que pase el cazador.

 

 

 

JAVIER TEMPRADO

 

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEn vano he luchado
xxxxxxxxxxxxxpor enseñar a mi alma a doblegarse,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxien vano le eché en cara:
xxxxxxxxxxxxxxxiixxHay almas más grandes que tú

Mi palabra. Suena absurdo.
Como si acaso me perteneciera
esto que prostituyo en las calles
de una ciudad amiga.
Aquí donde reposo, en las caderas huecas
de una música que ha cesado.

No confíes en mi palabra.
En este torrente invertebrado
que quiere vagar fuera de mi piel.
En esta cáscara reseca
donde arremolino los días.
Cuando es ella quien hace de mí
un prisionero.

Porque mi palabra
conoce el secreto de los días oscuros
y de las líneas que se estiran en el tiempo.
Y ante eso, no hay silencio en el mundo
que pueda desgarrarla
o deslizarla en el olvido.

 

FRACTAL 2012

noviembre 5, 2012 4 comentarios

El viernes y el sábado no subí nada al blog porque Cris y yo estábamos en Albacete, disfrutando de la segunda edición Festival Fractal de Poesía Joven. Es cierto que nos perdimos la presentación de la antología publicada para esta segunda edición y el primero de los recitales (el que dieron Maurice Chandler, María Moreno y Javier Temprado el jueves en el Café Época), pero asistimos a todo lo que desde Fractal estaba previsto durante el viernes y el sábado.

Una de las razones por la que fuimos al Festival Fractal fue porque el año pasado Cris y yo participamos en él y fuimos incluidos en la primera de las antologías que han publicado (una antología en la que compartíamos espacio con poetas de la talla de Pablo García Casado, Joaquín Pérez Azaústre, Elena Medel, Javier Moreno, Ben Clark, Ángel Paniagua, Alberto Chessa, Raquel Lanseros, Alberto Santamaría, Raúl Quinto, Ana Gorría o Luna Miguel); la otra razón es que uno de los organizadores y su compañera nos insistieron tanto que no pudimos negarnos a estar con ellos un par de días.

 

 

El cartel de este año, que demostraba que Fractal quería mayor fusión entre las distintas disciplinas artísticas, ha corrido a cargo de Chema Arake y era éste:

 

 

Y la antología publicada este año, y preparada por Rubén Martín Díaz, incluye a Jesús Bernal, Mercedes Díaz Villarías, Juan Andrés García Román, Sara Herrera Peralta, Javier Lorenzo Candel, Luis Martínez-Falero, José Martínez Ros, José Ignacio Montoto Mariscal, Antonio Praena, David Eloy Rodríguez, Elena Román, Basilio Sánchez, Estelle Talavera, Javier Temprado y Arturo Tendero.

 

 

Fue genial asistir a la inauguración de la exposición conjunta de fotopoesía, escultura y libros de artista albergada en el Museo Provincial de Albacete; digo que fue genial porque quedó demostrado que los políticos son iguales en cualquier parte del territorio nacional: un cúmulo de excusas baratas, tópicos y demagogia  de supermercado; y fue genial porque algunas de las fotografías y las esculturas nos parecieron absolutamente geniales, así como muchos de los poemas visuales creados por alumnos de la Escuela de Arte de Albacete. Aquí tienen a Andrés García Cerdán dando paso a la inauguración de la exposición:

 

 

Por la noche, en el Viktor’s Café asistimos al recital que ofrecieron Matías Miguel Clemente y Javier Moreno. Matías Miguel Clemente fue un descubrimiento del que habíamos oído hablar y que nos impresionó con su búsqueda de los límites. De Javier Moreno, que leyó poemas de su último libro, ‘Cadenas de búsqueda‘, no puedo decir nada en este blog que no sea que Javier me parece uno de los mejores poetas que hay en este país (a la misma altura que su vertiente de escritor). Aquí los tienen en acción.

 

 

 

 

 

Y aquí dejo un poema de cada uno de ellos:

 

predolor

no quiero hablar del dolor para eso ya están las agujas y los pies
descalzos y los padres y alguna materia viscosa no quiero hablar
sino del predolor de lo anterior  de  la  hacienda  de  lo  pretallado
y de lo que hizo al  hierro  volverse  amarillo  y  pudrirse  debajo
de las manos aquellas que labraron a golpes de cuello una savia
que no absorbe y quiero hablarlo desde una silenciosa caravana
de cometas que amenace con cumplir su neura de mudanza
aleteando desde el  cielo con lámparas de infierno  y peregrinos

hablaré desde allí de lo que se hizo antes del dolor lo haré
y lo haré bien  porque  la piel desertizada  sabe lo que pasa antes
lo que inaugura lo que predestina y rige la piedra y su chispa

 

(Matías Miguel Clemente)

 

 

LUBINA SALVAJE

Fui al mercado, caminando deprisa a través del frío
de diciembre hasta la pescadería. Allí pregunté por la lubina
y, a pesar del precio, opté por la salvaje
Me gustó la reciedumbre de sus escamas
su color oscuro, como si todavía guardase algo de la profundidad
del mar pegada a su piel. Y salí del mercado con mi lubina
bajo el brazo, y al llegar a casa me di cuenta de que no
cabría de ninguna manera en la vaporera
Así que me puse manos a la obra, tomé el cuchillo
más grande de casa y me dispuse a trocearla
Era una tarea de pescadero. Algo difícil abrirla
longitudinalmente, hacer que el filo
hendiese la carne tangente a la espina
cortar la cabeza
Tuve que ayudarme del mazo del mortero
para seccionar la enorme cola
Las escamas parecían de acero
Comenzaba a sudar, a pesar del frío
Entendí que ser salvaje era una cualidad de algunos cuerpos
una resistencia a ser atravesados por personas
que leen y hacen versos
Y entonces sentí por un momento envidia de aquella lubina
de aquel ser salvaje

 

(Javier Moreno)

 

 

 

El sábado por la mañana empezaron a torcerse las cosas (visto desde fuera por alguien que ha asistido los dos años seguidos al Festival). Y es que una de las mejores ideas del Festival, las ‘Cañas poéticas‘ –un evento en el ‘Shangri-Lá Bar’ en el que los asistentes leen poemas que no sean suyos y a ser posible que se encuentren en la antología que publica Fractal mientras se remoja todo en cerveza– fueron este año un caos organizativo, un evento deslabazado al que sólo asistió durante todo el evento uno de los organizadores…sí, lo han adivinado: Andrés García Cerdán.

Ya por la tarde, en el Café Indiano, asistimos a la presentación de tres libros premiados en el último año de tres autores albaceteños (Antonio Rodríguez, Javier Lorenzo Candel y Rubén Martín Díaz), que junto a Arturo Tendero ofrecieron una lectura poética excesivamente reposada a mi parecer. Después, una Mesa Redonda bajo el título ‘Poesía y crisis’ que moderó la poeta Cristina Morano, mostró a unos autores que se fueron demasiado por las ramas ante preguntas directas como el planteamiento de los temas clásicos en la poesía actual que los poetas de la mesa contestaron refugiándose en los autores clásicos y en la tradición y sin contestar a la pregunta de si el planteamiento debe cambiar o no.

 

 

 

Y casi para terminar el Festival llegó la bomba del mismo, un evento ante el que los amantes y los curiosos de la poesía deberían estar haciendo cola, un acto en el que se pudo palpar lo que cierto amigo dice que le falta a la mayoría de la poesía española actual: volar. Pues bien, si hubieran visto el recital que se llevó a cabo como penúltimo evento de este Festival Fractal, habrían escuchado, visto y sentido en cada poro de su piel cómo la poesía puede volar hasta cotas insospechadas. El recital en cuestión lo dio Juan Carlos Mestre y sé a quién se le saltaron las lágrimas viendo a este poeta que este país ignora enciclopédicamente. Joder, qué amor a la palabra, qué lucha a brazo partido ante quienes pretenden robarnos el significado de los más altos términos, qué musicalidad en la sabiduría…joder, qué gustazo haberlo visto, haberlo escuchado y haberlo disfrutado como pude hacerlo el sábado en Albacete.

 

 

 

 

 

La despedida definitiva se llevó a cabo en el ‘Torito Bar’ y corrió a cargo de La Cooperativa DJ. Esa es una de las mejores maneras de terminar una fiesta como Fractal Poesía (no se imaginan la sed que dan estas cosas).

Eso sí, aunque fue un placer reencontrarse con Luis Merino, con Antonio Rodríguez o con Constantino Molina, y conocer a jóvenes poetas como Javier Temprado, esperamos que el año que viene se solventen hechos como que de todos los organizadores sólo uno estuviera en todos y cada uno de los eventos (no como ocurrió el año pasado), porque si no es así, el evento podría terminar muriendo de agotamiento por culpa de muchos de los males que aquejan al mundo poético español. Desde aquí espero que todo se solucione y vaya mejor el año que viene, porque es este un festival que merece la pena.

 

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