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DEL ALMA A LA BOCA

diciembre 19, 2019 Deja un comentario

En junio de 2018 la editorial Huerga & Fierro sacaba esta antología que lleva por nombre ‘Del alma a la boca. 13 poetas madrileñas’. Aquí dejo un breve selección de textos de dicha antología, editada por las poetas e investigadoras Rosa García Rayego y Marisol Sánchez Gómez.

 

 

 

CARMEN PALLARÉS

CINECITTÁ

Abres el día en punto.
Cruzo el dintel funámbulo del sueño
y entro en tu soledad
como a un estudio
donde se está filmando el infinito.
En nuestros ojos tiemblan
las ovaciones del silencio.
Diciembre es otro actor. Y nuestro abrazo
el primer ademán de la mañana.

 

 

 

 

MARÍA ANTONIA ORTEGA

Los antiguos agricultores
construyeron sus viviendas
para ser enterrados debajo.
Pero mi huerto está demasiado cerca
del mar.
Es al que vienen las gaviotas,
y está abandonado con yodo,
tan blanco.
Debajo de mi casa
sólo hay un árbol,
y debajo del árbol
está el Dios de mi juventud,
y más abajo todavía
una mujer que juega sola.

 

 

 

 

ALMUDENA GUZMÁN

Señor,
usted no lo sabe
y sin embargo sus arrugas,
tersándome la mañana,
me han obligado a iniciar una huelga de novios
desde que lo conozco.

Y hoy
—mientras los dos nos mirábamos de reojo,
cada uno en un extremo de la barra—,
mi guedeja más anarquista
ha optado definitivamente por afiliarse a sus ojos.

 

xxxxxxxxxxxxxxxxxx* * *

 

Qué hago yo aquí medio borracha
escuchando a este cretino
que sólo sabe hablarme de la mili,
mientras me tapa baboso la calle y la vida
con su espalda.

Y encima estoy sin tabaco.

(Menos mal que desconecto enseguida
pensando en ese géiser de besos
que le provocaré a usted, sin duda,
cuando su camisa se digne o se resigne
a dejarse desabrochar por mi mano.)

 

 

La lluvia también se acuerda de tu forma de estar
en las cosas pequeñas.

Lleva mucho tiempo ahí fuera
con los ojos suplicantes como un chucho,
sin atreverse a entrar,
pero yo sé que lo daría todo
por quedarse dormida entre tus libros,
por salir con nosotros en la foto enmarcada
de mi mesa de trabajo
o ceñirse resuelta a tu albornoz.

Ella se desliza de hoja en hoja
de palmera
con la misma languidez de tu mano
cuando movías la torre o el alfil.

Antes casi siempre perdías.

Ahora acabas de darme jaque mate.

 

xxxxxxxxxxxxxxxxxx* * *

 

Esperaba tu carta
con la angustia de la nieve
que ve cómo se derrite
y va convirtiéndose en nada.

Esperaba tu carta
y es la poesía quien me ha escrito
después de tantas glaciaciones:
el sobre, tierra de sombra,
las hojas, negro de humo.

En vez de tu letra,
el viento y el musgo en mi cueva
y en la piel de mis huesos.

En vez del olor
del hueco de tu codo
la rosa que muere,
la cita a solas
con el miedo del Neolítico.

 

 

Y era verdad:
el príncipe rojo me esperaba
al otro lado del foso.

Rompió las cadenas
que se entrelazaban
como una hiedra sombría
en el sol de mis trenzas,
desató mi corpiño
y pude aspirar el aire
cuando el hielo
era el único aire de mi pecho.

Por fin un hogar.

Por fin una silla y unas pieles,
una ventana,
para ver desfilar sin estremecerme
al blanco ejército del invierno.

 

xxxxxxxxxxxxxxxxxx* * *

 

Después del amor,
a la luz de una vela,
el príncipe rojo acaricia mi pelo
y me escucha.

Grabando voy en su pecho
con la lengua y las uñas
todas las ofensas.

Afuera gime el viento
pero tampoco habrá piedad para él
por ser el primero
que olvida y hace olvidar.

La lluvia,
calentándose las manos
en el hogar,
y un gato negro en los huesos,
asienten con la cabeza:

ha llegado el tiempo
de abrir las compuertas de la rabia.

 

 

 

 

CRISTINA MORANO

SALIDA DE LAS OFICINAS, 1

Nunca tendréis un tiempo como éste:
la gente por la calle, los hombres y mujeres,
los trazos de cansancio acabando cada rostro
sobre el sudor del maquillaje
y las arrugas del vestido
llevado desde la mañana.

Tan feos y tan comunes volvemos del trabajo,
apenas sacudiéndonos
el inmediato olor del bar
y de sus restos de comida.

No entendemos nada.

No, nada; ningún libro, ni un cuadro ni señal,
ni verso alguno nos haría
ir más allá de esta fatiga.
Sólo esta luz final de las tardes de invierno
nos descubre desamparados
en busca del dinero y del calor,

disputándole el mundo a nuestros perros.

 

 

 

 

MARTA AGUDO

Ser en destrozos.
Adentro el cáncer
xxxxxconcede a la metralla
xxxxxxxxxsu trazo sosegado.
Así,
xxxxxserena y eficaz perduras:

xxxxxxxxxxxxxxxxxxnaturaleza.

 

xxxxxxxxxxxxxxxxxx* * *

 

Y la naturaleza olvidó
xxxxxque en su rostro
xxxxxxxxxde infinita variedad
xxxxxxxxxxxxxxxhabía sentimiento,
que cada nombre ante su fosa
xxxxxbien vale una excepción.

 

 

SINTAXIS

1. La sintaxis, .la .herencia, .variaciones del tiempo… ¿Se he-
reda .la .estructura .mental .de .lo .escuchado? ¿Hacia dónde,
pues, trazar la fuga?

6. Hay .un .rojo .sanguíneo: .la .transexual .periferia .del len-
guaje. .La .miro, .como .quien .contempla la perfección de un
muerto, como quien roza .el privilegio de la fecha o los saltos
de un día a otro con la dulce fluidez con que ríen los idiotas.

 

 

GEOGRAFÍA

6. El .mundo .y .el .yo, .inicio .y .fin, .la .inverosímil .coordina-
ción entre el tiempo y .las .venas. A .cada .segundo .los .centí-
metros se imponen y la edad convoca a las excusas. La madre
y el bulto del lenguaje. La .gran, .la grande y más grande que-
bradura.

 

 

SECUENCIA

1. Y .miro .mis .dedos .porque .sólo .desde la bruma se avista
la .montaña. Fracasa .la .luz .en .los .balcones. .Pronuncio .mi
nombre: .fonética, .sintaxis, .geografía, .pero .todo .se .altera.
Arruga incipiente que no te dejas nombrar…

 

 

Latidos, respiración, escuadrones de tripas: ¡paradójico há-
xxxbitat del silencio!

El .hábitat .del .silencio o el rumor inaudibe .que .derrocha
xxxcada vida.

La vida: existencia capicúa: nada-vida-nada.

La nada o el trayecto regido por el tiempo.

El tiempo: el despojo.

El despojo o el frescor de un llanto para oxígeno.

Oxígeno dador de existencia que mueve con sintonía ciega
xxxlos brazos del bebé.

El bebé y el imperio de la ocitocina.

La oxitocina: manos que desean manos hambrientas tendidas
xxxhacia el aire. Que nos acepten o la travesía muda del dolor.

El dolor: adicción, lapsus del cerebro.

Cerebro que nace para densificar la carne.

Carne que muta por estrías y traiciones.

La traición o esa última nada.

 

 

 

 

MARTA LÓPEZ VILAR

ADRIANO HABLA AL CUERPO MUERTO DE ANTÍNOO

Ya nada persigo, nada se presenta ante mi puerta.
Ninguna juventud sentí sino la tuya,
ninguna ciudad,ningún otoño desbordó
por mis manos el cabello de la luz,
los misterios del aire.

Duermen contigo aquella sangre derramada
en sueños, la noche sin refugio
con redes de oro, el perfume
cuajado de amapolas en tus labios
mientras yo contemplo la patria destruida de tu cuerpo,
recién abandonado.

Contemplo al dios que me arrojó a la vida
yaciendo en la sombra inmensa
de lo que ya no tendré…

La muerte ha llegado al mundo, mi dios,
y nada ya podrá espantar mi frío.

 

 

LAS HUELLAS

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxNo le reprocho a la primavera
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxque llegue de nuevo.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxWislawa Szymborska

Dejo mi palabra hundida en esta primavera.
De ella crecerán las hojas que cubrirán
la puerta de mi casa,
—esta casa, cualquier casa—,
los nombres
que no desaparecen, pero tampoco nombran.

Escribir es despedirse,
sellar con hielo el corazón de un muerto.

 

 

INDEMNE

Descanso tendida a la orilla del mar.
La luz parece no cambiar nunca, atraviesa el viento
apenas sin moverse. Su mano ligera, descarnada,
se agarra al frío erizado de mi piel.
Nace en mi cuerpo la vida, y permanece.
Miro, sin embargo, lo que queda al retirarse cada ola:
pequeñas conchas rotas, algas frágiles,
un trozo de junco partido y seco.
Presencias de que algo ha terminado.
Alguna vez seré simplemente eso, me digo.

Cierro los ojos: alguna vez seré simplemente eso..

 

 

EURÍDICE

Quédate así un instante,
que esta luz que ahora me cubre
la memoria —ese paraje inhóspito y helado—
nunca convertirá en final lo que ahora brilla
como una lluvia débil cayendo de los árboles.

Es la prueba más hermosa
de estar vivos para siempre.
La única, tal vez.

 

 

 

 

SANDRA SANTANA

Sin duda,
sus pequeños cuerpos siempre
estuvieron allí,

pero cuando un agitar
de alas interrumpió
la conversación del desayuno,

me mirasteis en silencio.

El orden inalterable
que garantizaba la noche
transcurrido el día

escapaba, como un agudo avispero
de palabras,
en nuestras voces.

 

 

xxixxPOR QUÉ LAS BRÚJULAS NO FUNCIONAN
EN EL INTERIOR Y CÓMO ADIVINAR HACIA DÓNDE
xxxixxSE DIRIGE LA AGUJA DESDE LA MIRADA

Tratamos de perseguir sus movimientos
pero el final de cada trazo
era vivido como un fracaso total en la búsqueda de la figura.

¿Será la eternidad esquiva —nos preguntamos escépticos—
lo que se oculta tras el color de nuestros actos?

(Y a todos nos pareció entonces que habíamos iniciado un camino
pero al encender la luz
encontramos de nuevo el muro en blanco).

 

 

 

 

BÁRBARA BUTRAGUEÑO

Debe usted saberlo
yo nací lejos del umbral
desconozco así su gesto
el canto sereno
con el que otros hablan
las grandes palabras
que a una se le ahuecan
como pájaros mojados
en la boca

durante años he visto hombres
que manejaban con premura el diccionario
y conocían el sentido exacto
de la palabra culpa

y les bastaba

pero a mí que el vocablo se me enquista
y me cava el pecho como un descendimiento
todo me resulta un vagar empedernido
por el líquido articular del dígase amor propio
dígase egoísmo
dígase umbral eterno entre las cosas.

Yo sólo busco callar el bisbiseo
alcanzar la paz de lo rotundo
hacer callar
al maldito perro
de la indefinición.

Y todo porque
tener un cuerpo limpio
requiere hacer hogar de la virtud
y no morar la periferia

y de ahí este
quemar con pavor los diccionarios
y exigir conocer no ya el sentido:
el intervalo la linde
la fina línea que separa
pongamos el amor del egoísmo
y su oscura simetría.

Mi congoja no es más que una forma cauta de certeza.

 

 

 

 

MARTHA ASUNCIÓN ALONSO

LOST GENERATION

Era un mundo sin protección solar.

Los sueños, las inmensas
antenas parabólicas sobre los tejados,
monos azules
tendidos en patios interiores: mapamundis
proféticos tras las manchas de aceite.
No teníamos miedo.
Fuimos a escuelas donde los maestros
habían llevado luto por nosotros,
que estábamos llamados a heredar
la transparencia.
Dicen que a la salida alguien nos daba
caramelos con droga.
Yo nunca tuve dudas. Era nuestro destino:
ser una nueva raza de gigantes,
hombres libres, mujeres que haríamos
el trabajo de cien hombres.

¿Cómo no ser valientes? Pasábamos
agosto con abuelos
que habían sudado todo el frío del país.
Fumaban y tosían
y aflojaban bombillas porque la luz
no es gratis, no. También tuvimos padres,
una nación sonámbula de padres
que venían del sur.
Por la noche, volvían tarde a casa
y exclamaban: “¡Señor,
ya me sacas al menos dos cabezas!”.

Éramos los mayores.
Crecimos un centímetro diario y
estrenamos mallas, ternura primogénita,
zapatillas Paredes
que atravesaban yonquis en la noche
para aprender francés.
Duendes únicos. Magos
de la calcomanía. Todo se nos quedó
pesquero tan deprisa:
el Colacao, los paraísos para mascotas
olímpicas, los cromos,
la fe de nuestra primera comunión.

Cuando al fin llegó el metro a nuestro barrio,
fue demasiado tarde.

Ya estaba preparado el plan de fuga.

 

 

AZA(HA)R

Pude haberme nacido tantas veces.

Cerca del río Vjosa, por ejemplo, en una kulla albanesa
de otro siglo: vivir tras celosías, siempre pisando alfombras;
rezándole a los cielos
un varón.

Sin embargo, mis padres quisieron parir hijas.

Mis padres eran hijos de una mina y un cuartel en Melilla,
xxxuna tinaja para aceite
con comunista dentro y un obrador
de pan.

Y me logré en Madriz, antes del SIDA, cerca de los gitanos
xxxy los trenes.

Escribo me logré, aunque es plural. Quiero pedir disculpas.

No sé cómo lo hicimos,
pero encontré
tu mano.

 

MARTHA ASUNCIÓN ALONSO – (TRAS)LÚCIDA

tras(lúcida) martha asunción alonso

 

NO ES POSIBLE SER UNA

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxExistes y crezco en tu mirada.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxAdela Sainz Abascal.

El árbol que se cae no existe porque suene
ni se caiga
y da igual quién lo escucha.

El árbol que se cae existe porque el bosque,
existe por raíces
y por aves.

Las complejas urdimbres de sus nidos
revocan el teorema
de lo impar.

No es posible
ser una: nacemos ya
de un nudo.

Blando amarre entre rocas.

Llegamos como después crecemos
y morimos: de la mano de alguien, con alguien
entre manos.

La isla, por ejemplo, es con el mar.

La isla es con el sol y el viento y la palmera.

La isla es la promesa de un velero o el horizonte firme.

No es posible ser una.
Una mismo, con suerte. Pero nunca
una sola.

 

 

 

VV.AA. (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). [Marta López Vilar ed.] Madrid; Bartleby editores, 2016.

 

SOFÍA CASTAÑÓN – (TRAS)LÚCIDA

tras(lúcida) sofía castañón

 

AUTORRETRATO DE MADRE EN EL PARQUE

Recogerse el pelo con un lápiz
ya no es de niña despistada.

[Aprovecha las flores de tu clavícula
porque mañana serás tan sólo una maceta.]

Una grieta en mitad del cuerpo
que no inicia ni acaba nada.

x
Empujas el columpio.

Le estás dando muy fuerte,
dice alguien a tu espalda.

 

 

 

VV.AA. (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). [Marta López Vilar ed.] Madrid; Bartleby editores, 2016.

 

LAIA LÓPEZ MANRIQUE – (TRAS)LÚCIDA

tras(lúcida) laia lópez manrique

 

BLIND

xxxxxxxxxx(i)

Perder la vista. Perder de vista. Perder el sentido.
Sin sentido, y solo entonces, cruzar el espacio. Sin achatar,
por primera vez, los objetos. Palpar la amenazadora, sinies-
tra, tercera dimensión.

 

xxxxxxxxxx(ii)

En un viaje de metro, de camino al trabajo, ella ve, sentada
a su lado, a una mujer con las cuencas de los ojos vacías.
La mira atentamente, con voracidad, casi con angustia.
¿Es eso, en realidad, lo más parecido a la muerte que ha vis-
to nunca, más allá del pensamiento árido de su propia fi-
nitud, de las lecturas discontinuas de Heidegger, de algún
poeta que habla sobre el límite?
Mira el horror en los otros, la transida indiferencia.
Se hace una pregunta ¿Conocerá esa mujer la historia de
Edipo?
Quisiera que no la conociera. Quisiera proteger a esa mu-
jer de la historia, de todas las historias. Quisiera, en el fon-
do, no haberla conocido ella misma.
Ver a esa mujer viva, allí, en aquel asiento, aparta de su
mente la idea, pocos minutos antes masticada, del suicidio.
Deja de ver la necesidad de morir e intuye que hay una
única, primaria dirección.

 

 

 

VV.AA. (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). [Marta López Vilar ed.] Madrid; Bartleby editores, 2016.

 

LUCÍA DE FRAGA – (TRAS)LÚCIDA

tras(lúcida) lucía fraga

 

CANCIÓN DE VOCES AUSENTES

Algo habitó dentro de ti súbitamente
y una canción sin letra salió de tu aliento,
invadiendo toda la casa.
Hasta el más simple murmullo me aterraba.
Penetró de tal manera en mi cerebro
que, a día de hoy, tengo que cantar muy alto
para ahogarla con mi propia voz.

A las cinco de la mañana el mundo me puso del revés.
Un guante humano dado la vuelta.
Miles de polillas devoraban mi interior al exterior.
No me dolía, te lo puedo asegurar.

A pesar de aquellas fauces insectívoras,
te juro que no sentí nada —inconsciente, pura analgesia—,
tan sólo la caprichosa situación de mi estado.
Sí, todo mi cuerpo, toda yo
en preciosas filigranas de carnicero, relojes, farolillos, campanas…
Todo sonando. Todo. También yo. Tan diminuta. Tan comestible.
Horrorizada por una simple canción.

Trepanadme el cráneo o perforadme los tímpanos.
Que me abran en canal para dejar salir estos arpegios macabros.

 

 

 

VV.AA. (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). [Marta López Vilar ed.] Madrid; Bartleby editores, 2016.

 

ESTHER GIMÉNEZ – (TRAS)LÚCIDA

tras(lúcida) esther giménez

 

EN febrero
cuando busco la sombra
a todos les extraña.
No recuerdan que todos vivimos una vez en tinieblas,
en entrañas,
justo antes de todo,
antes del ladrido,
allí donde fuimos bestias sin ánimo de lucro.

 

 

 

VV.AA. (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). [Marta López Vilar ed.] Madrid; Bartleby editores, 2016.

 

ERIKA MARTÍNEZ – (TRAS)LÚCIDA

tras(lúcida) erika martínez

 

EL MUNDO CABEZA ABAJO

Echamos sus cenizas a un pantano
del viejo plan hidrológico. No al mar
ni a la recíproca montaña
desde la que bajaba nieve en burro
siendo niño. A un pantano.

Hoy que al fin lo visito, me cuesta recordar
la cicatriz que le dejó en la frente la metralla
cuando luchaba contra aquello que defiendo,
y hasta dudo —se borra antes lo madre—
de cuál fue su segundo apellido.
Quién sabe si allí al fondo los que mueren
se empiezan a llamar de otra manera.

En las calles que hay hundidas
bajo el agua, se camina lentamente
y se ve el mundo boca abajo.
Si me asomo, él se asoma.
Somos el uno para el otro
pueblo sumergido.

 

 

 

VV.AA. (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). [Marta López Vilar ed.] Madrid; Bartleby editores, 2016.

 

VANESA PÉREZ-SAUQUILLO – (TRAS)LÚCIDA

tras(lúcida) vanesa pérez sauquillo

 

POESÍA BREVE

Manadas, bancos, hordas de deseos,
colmenas y rebaños, termiteros de lágrimas
que acaban en poemarios
que duran lo que dura una estampida.

Toneles, frascos, cucharadas de sueños,
bidones, tazas, bocanadas de angustia
que acaban en poemarios
que duran lo que dura un nescafé.

 

 

 

VV.AA. (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). [Marta López Vilar ed.] Madrid; Bartleby editores, 2016.

 

SANDRA SANTANA – (TRAS)LÚCIDA

agosto 4, 2016 2 comentarios

tras(lúcida) sandra santana

 

DESAGUAR: conducir el agua a través de los signos. La pa-
xxxxxxlabra se abre, muestra el fruto que hay dentro. No es
xxxxxxla abundancia del corazón lo que hace hablar a la bo-
xxxxxxca sino la necesidad de alimento. También el terreno
xxxxxxresponde al hambre de las cosechas y el progreso.

La línea abre el campo. Allí donde llega el agua se abre la
xxxxxxtierra. Allí el hombre devorará la tierra con su boca.

La marca del hombre donde no está el hombre. El mismo
xxxxxxcultivo cubre el paisaje. Crece la vegetación idéntica
xxxxxxsiguiendo la línea del horizonte. Alguien pensó: este
xxxxxxfruto de la monotonía es bueno para el hombre.

xxxxxxxxxxxxxxx

Un proyecto humano inunda, hace desaparecer las huellas
xxxxxxde otro proyecto humano. Las calles son sustituidas
xxxxxxpor calles en otro lugar. Se cubren las ruinas y los cul-
xxxxxxtivos. Llega el lenguaje a la página y se abre el fruto.

 

 

 

VV.AA. (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). [Marta López Vilar ed.] Madrid; Bartleby editores, 2016.

 

LEIRE BILBAO – (TRAS)LÚCIDA

tras(lúcida) leire bilbao

 

EZ DUT NAHI

Ez dut lurperatuko nauen aberririk nahi,
izan nahi genuena ahora ekarriko didanik.

Ez dut nekatuko nauen maitasunik nahi,
lepora igoko zaidanik mendeku hartzeko ez bada.

Ez dut babestuko nauen amarik nahi,
alboan izango ez badut denbora badoanean.

Ez aberri, ez maitasun, ez amarik
ez badut, nora itzuliko naiz?

 

 

NO QUIERO

No quiero una patria que me entierre
que me traiga a la boca aquello que queríamos ser.

No quiero un amor que me fatigue
que se me suba al cuello sólo por venganza.

No quiero una madre que me proteja
si no la tengo al lado cuando el tiempo se vaya.

Sin patria, ni amor, ni madre
¿a dónde podré volver?

 

 

 

VV.AA. (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). [Marta López Vilar ed.] Madrid; Bartleby editores, 2016.

 

CARMEN GARRIDO – (TRAS)LÚCIDA

tras(lúcida) carmen garrido

 

QUERENCIA Y ARTE DE LOS MILAGROS

Tú no crees en las leyes de la gravedad,
pero derrites los neveros para que los copos al caer afilen los cantos de las calaveras.
Desmientes la existencia de los agujeros negros,
pero los atrapas y los envuelves en una fórcola,
que guía estos cirros, hasta convertirlos en garúa a pie de fosa abisal.
Arqueólogo de mis pies, los descubriste a la intemperie del barrizal,
como la cerillera de Hölderlin,
y alejaste el frío que devoraba mis miembros paralizados,
encendiendo fogatas en la noche del solsticio.
Arribas a éste, tiempo de hielo.
“Sólo es una glaciación, pronto llegará la época dulce de las cabañuelas”.
Y en el día más largo del año me convences
de que transcurrirán siglos hasta la caída del primer relámpago.
Compones música sobre los trigos y los verdeas en tu condición de dios.
Por todo eso eres mío.
Porque no crees en los milagros, pero todos los días aumentan tus prodigios.

 

 

 

VV.AA. (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). [Marta López Vilar ed.] Madrid; Bartleby editores, 2016.

 

CARMEN CAMACHO – (TRAS)LÚCIDA

tras(lúcida) carmen camacho

 

EL MAL POEMA

En ciertos momentos
resulta útil llevar en el bolso un buen poema malo,
malo o a todas luces mejorable, con indicios suficientes
—un lugar común, rimas facilonas, adverbios de emergencia—
para sospechar de él:
un poema, propio o ajeno, posiblemente malo.
Un poema de almanaque, prefabricado, auxiliar,
con estrofas de fieltro y sin salida
que amontonan palabras manoseadas
como mujeres, árbol, lunas,
memoria, tristumbre, refectorio.
Un poema que parezca una poesía,
una carta de soldado, un chicle pegado a una carpeta,
un ripio catedrático, el tango de un progresista,
falso, previsible, desafinado,
que escondo y uso a solas
como un pedazo esculpido de látex.
Un texto de una noche,
que se pierda, que se pudra, que caduque,
un poema de papel
donde poder limpiarme las lágrimas,
las gafas, la cicatriz, el semen.
Palabras de amor donde el amor no quepa.
Este poema
u otro,
uno cualquiera,
de bote, temporero, de pared,
vital y fucsia como todos los poemas malos,
urbano y quejumbroso como todos los poemas malos,
malo como todos los poemas que ganan un certamen.
Pero práctico y de efectos inmediatos,
plegable y extensivo,
sobre el que sentarme a merendar en la era
o guarecerme de la nube que descarga de improviso.
Un poema feo, gastado, utilitario,
lima, abanico, naipe, encendedor,
una rampa, una navaja, un pasamanos.
Un poema
color carne
con que embridarme el pecho esta mañana
donde curar con sal aceitunas negras
y lavar a mi padre cuando ya no se valga.

 

 

 

VV.AA. (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). [Marta López Vilar ed.] Madrid; Bartleby editores, 2016.

 

OLGA NOVO – (TRAS)LÚCIDA

tras(lúcida) olga novo

 

ANQUISES

Arrastras os pés papá
lévote cos ollos ao carrelo
porque tentas fuxir da vellez coma dunha guerra ancestral
eu súbote ás miñas vértebras
combadas polo peso
arrastras os pés pero eu podo contigo
e lévote ao carrelo
ata o final da vida.

Arrastras a linguaxe e non che vén
á memoria un verbo
que aniñaba na parte esquerda do cerebro e eu
completo a túa frase coa palabra arar querer sachar tractor
xxxxxou balboreta xxxxxarrastras

a mente cara o pasado
e só lembras aquela feira de 1952
cando se lles caeron os cascos aos bois volvendo de Pedrafita
e lles sangrban os pés no río
a súa cornamenta aínda se abre nalgunha das túas neuronas
e volves ser un tratante de gando corenta anos despois.

Eu non sei ata cando lembrarás inda o meu nome
e saberás aínda que son a túa filla.
Descoñezo como se enrodelan as terminacións nerviosas
e se crispan e ás veces atopan unha luz silábica
que lles indican o camiño.
Como é que de súpeto non sabes talvez
que había que pór un pé diante do outro
para poder soñar
e que se arrodeas unha muller cos brazos iso é amor
e todo o demais
desaparece.

 

Porque así de sinxelo é o universo.
Como o pequeno lexema ao que te agarras algunha tarde
coma se fora o mango dunha gadaña.
Ti
que fuches un orador no medio do agro ante un público estupefacto
de corvos grilos toupas ovellas e libeliñas
Ti
que tiñas a intuición do poema na punta da lingua
e explotábache no ceo do padal coma un figo maduro
carnoso exacto e brutal.
Que sabías que na nosa lingua o trigo déitase
ante unha orde do vento
que a rama das patacas arde
que existen cousas tan finas
coma a lingua dunha pita…

e só lembras aquela feira de 1952
cando se lles caeron os cascos aos bois volvendo de Pedrafita.

Papá
como será
cando se che despalatalicen as consoantes
e vexas chover desde dentro sen entender a auga
e remexas a lingua ata atopar a forma máis adecuada
e sorrís porque sabes
que aínda non caíches definitivamente
na curva melódica do silencio.

Lembras
con toda exactitude
que mamaches ata os cinco anos nos peitos da mai Benigna
que parira dazaseis fillo no último cuarto da casa
agarrada á branceira rezándolle a algún santiño
rompendo tódalas augas coma quen escacha un océano…

Eu penso que a podes ver ata cos ollos abertos
espalancados ao alén
cando ficas absorto e ninguén alcanza a saber
en que dimensión da marabilla está pousado o teu cerebro
coma as patiñas pequenas dun paporroibo riba da galla dunha pereira.

Igual ves a neve por dentro
a estrutura molecular do amor
as partículas dun bico cando se está formando na carne dos beizos e o ar

igual ves
a enerxía
e non atopas no abecedario
ferramentas para o inefable
e por iso calas ou lle chamas culler á lámpada
e te trabas no medio da oración simple
e comenzas a falar feremosamente poñendo por diante a subordinada.

Porque á fin
papá
te dirixes a min sen orde nas túas ordes
e desfás a sintaxe igual que debullabas fabas
e todo cobra o senso profundo daquilo que non ten lóxica
nin está sometido a nada.

Igual ves a neve por dentro
igual entendes a sombra
e es quen de calcular o radio dunha paixón
aínda que o resultado non poida comunicarse
máis que a través de pel.

Igual ves como vén cantar o poema na caracol do oído
e lle ves esvarar do peteiro ese po dourado
e caerme no tímpano
cando empezo a chorar coa emoción da escritura.

Igual ves como se me encolle a alma
cando se che encolle a túa.

Igual ves como vén cantar o poema no caracol do oído
e lle ves esvarar do peteiro ese po dourado
e caerme no tímpano
cando empezo a chorar coa emoción da escrita
e ti só lembras aquela feira de 1952
cando se lles caeron os cascos aos bois volvendo de Pedrafita.

 

 

ANQUISES

Arrastras los pies papá
te llevo con mis ojos a la espalda
porque intentas huir de la vejez como de una guerra ancestral
te subo a mis vértebras
combadas por el peso
arrastras los pies pero yo puedo contigo
y te llevo a la espalda
hasta el final de la vida.

Arrastras el lenguaje y no acude
a tu memoria un verbo
que anidaba en la parte izquierda de tu cerebro y yo
completo tu frase con la palabra arar querer cavar tractor o
xxxxxmariposa xxxxxarrastras

la mente hacia el pasado
solo recuerdas aquella feria de 1952
cuando de tanto andar tus bueyes
perdieron en el monte sus pezuñas volviendo de Pedrafita
sus pies sangrando en el río
su cornamenta aún se abre en alguna de tus neuronas
y vuelves a ser un tratante de ganado cuarenta años después.

No sé hasta cuándo recordarás mi nombre
y sabrás aún que soy tu hija.
Desconozco cómo se enroscan las terminaciones nerviosas
y se crispan y a veces encuentran una luz silábica
que les indica el camino.
Cómo es que de repente no sabes tal vez
que había que poner un pie después el otro
para poder soñar
y que si rodeas a una mujer con los brazos eso es amor
y todo lo demás desaparece.

Porque así de sencillo es el universo.
Como el pequeño lexema al que te agarras alguna tarde
como si fuera el mango de una guadaña.

que fuiste un orador en medio del campo ante un público estupefacto
de cuervos grillos topos libélulas y ovejas

que tenías la intuición del poema en la punta de la lengua
y te explotaba en el paladar como un higo maduro
carnoso exacto brutal.
Que sabías que en nuestro idioma se acuesta el trigo
ante una orden del viento
que la rama de las patacas arde
que existen cosas tan finas
como la lengua de una gallina…

y sólo recuerdas aquella feria de 1952
cuando de tanto andar tus bueyes
perdieron en el monte sus pezuñas volviendo de Pedrafita

Papá
cómo será
cuando se te despalatalicen las consonantes
y ves llover desde dentro sin entender el agua
y remuevas la lengua hasta encontrar la forma más adecuada
y sonríes porque sabes
que todavía no has caído
definitivamente
en la curva melódica del silencio.

Recuerdas
con toda exactitud
que mamaste hasta los cinco años en los pechos de tu Benigna madre
que parió dieciséis hijos en el último cuarto de la casa
agarrada al cabecero de la cama rezándole a algún santo
rompiendo todas las aguas como quien hace añicos el mar…

Yo creo que tus ojos la ven
abiertos al más allá
cuando te quedas absorto y nadie alcanza a saber
en qué dimensión de la maravilla se ha posado tu cerebro
como las pequeñas patas de un petirrojo
sobre la rama de un peral.

Igual ves la nieve por dentro
la estructura molecular del amor
las partículas de un beso cuando se está formando en la carne de los labios y el aire

igual ves
la energía
y no encuentras en el abecedario
herramientas para lo inefable
y por eso callas o le llamas cuchara a la lámpara
y te trabas en medio de la oración simple
y comienzas a hablar hermosamente poniendo por delante la subordinada.

Porque al fin
papá
te diriges a mí sin orden en tus órdenes
y deshaces la sintaxis igual que desgranabas habas
y todo cobra el sentido profundo de cuanto no tiene lógica
ni está sometido a nada.

Igual ves la nieve por dentro
igual entiendes la sombra
y eres capaz de calcular el radio de una pasión
aunque el resultado no pueda comunicarse
más que a través de la piel.

Igual ves como viene a cantar el poema en el caracol del oído
y ves cómo resbala de su pico ese polvo dorado
a caerme en el tímpano
cuando empiezo a llorar con la emoción de la escritura.

Igual ves como se me encoge el alma
cuando se encoge la tuya.

Igual ves como viene a cantar el poema en el caracol del oído
y ves como resbala de su pico ese polvo dorado
a caerme en el tímpano
cuando empiezo a llorar con la emoción escrita
y tú solo recuerdas aquella feria de 1952
cuando de tanto andar tus bueyes
perdieron en el monte sus pezuñas
volviendo de Pedrafita.

 

 

 

VV.AA. (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). [Marta López Vilar ed.] Madrid; Bartleby editores, 2016.

 

MIRIAM REYES – (TRAS)LÚCIDA

tras(lúcida) miriam reyes

 

EN aquel momento no perdí la inocencia
sino la idea de continuidad
esperar que las series de números
siguieran una progresión lógica

perdí mi nombre las algas
partes imprescindibles de otros cuerpos
por ejemplo el lóbulo de una oreja
tres pares de piernas en el sofá
con sus tres cálidos cuellos
y el hedor de los cerdos
aparcados en la esquina

también esa esquina y todas las demás
hasta perder la ciudad y más allá de la ciudad
donde el camino llevaba a la montaña
y olía a quemado

perdí crecer y reproducirme
hablar en voz alta
el punto de articulación
todo el amor y la posibilidad
de decir lo que pensaba

 

 

 

VV.AA. (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). [Marta López Vilar ed.] Madrid; Bartleby editores, 2016.

 

BEGONYA POZO – (TRAS)LÚCIDA

julio 28, 2016 2 comentarios

tras(lúcida) begonya pozo

 

A VOLTES…

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx(Diàleg amb Miguel Ángel Arcas)

Hi ha dies com sols
on obrir els ulls és trobar-se
plena d’obscuritat i maduixes.
Hi ha dies com mans
on l’olor a sàndal perffora els oblits
i dies con un misteri
on la bellesa és guix intens a punt d’esclatar.
També hi ha dies sense Bach
com hi ha fronts sense besos.
O hi ha dies com llunes plenes
que esperen un esguard de luxúria cansada.
I, a voltes, hi ha dies com la nuesa
on clareja más d’una vegada.

 

 

A VECES…

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx(Diáogo con Miguel Ángel Arcas)

Hay días como soles
donde abrir los ojos es encontrarse
llena de oscuridad y fresas.
Hay días como manos
donde el olor a sándalo perfora los olvidos
y días como un misterio
donde la belleza es tiza intensa a punto de estallar.
También hay días sin Bach
como hay frentes sin besos.
O días como lunas llenas
que esperan una mirada de lujuria cansada.
Y, a veces, hay días desnudos
en los que amanece más de una vez.

 

 

 

VV.AA. (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). [Marta López Vilar ed.] Madrid; Bartleby editores, 2016.

 

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