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CLIMA MEDITERRÁNEO

 

LA FAMILIA DE JUAN CARLOS I

Una familia más.

Mejor un fondo blanco.
Ningún fondo mejor
para este trance hipnótico
de ver lo que no existe.

Di patata. Di Luis. Mira qué pintas.
Somos tan naturales que da miedo.
Se congeló la imagen, se nos heló
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxla risa
tras la resaca del 92.

Juntos la tradición y el porvenir,
naturaleza muerta y cuadro de costumbres.

La eterna controversia
entre el tiempo real y el relativo.

Antonio López mira, corrige, se retrasa.
Lo apremian con los plazos. A veces está a punto
de abdicar.

Que los juzgue la historia.

 

 

 

 

DON QUIJOTE 2.0

EL MAL DE QUIJANO

Un país de barberos.

Patria de mil exilios,
tierra para el destierro,
imperio donde nunca
llega a ponerse el sol que más calienta.

Un lugar que ha sembrado
molinillos de viento en los parques eólicos
y que ha vendido el suelo, la sed y la cordura
por la primera línea de un discurso
con vistas al vacío:
de la meseta al cielo,
del golpe de batán a la industria textil,
del vino peleón al red, red wine,
de Clavileño a Iberia.

En la quema de libros
salvaremos la Biblia y la Constitución.
Una plegaria, un voto:
dos formas de sufragio universal.

Pero a ti nada de esto te interesa,
superhéroe e hidalgo,
hijo de Cide Hamete,
ciudadano del mundo.

Yo también
sé quién soy.

 

 

LA RAZÓN DE CERVANTES

El sueño de una vida.

Puesto el pie en el estribo,
fantaseando aún con las segundas partes.

La gracia que no quiso darle el cielo.

Fuese, y no hubo nada.
Un hueso en un osario.

A otro perro con esa letanía.

 

 

 

 

TAUROMAQUIAS

EL RAPTO DE EUROPA: UNA ELEGÍA

Trashumantes, flemáticas, oscuras,
todas las vacas del Mediterráneo
reclaman su linaje.
Las vacas presocráticas
nunca pacen dos veces junto al mismo
arroyo cristalino de rumorosas aguas.
Y las vacas platónicas
son la sombra de vacas,
reflejos pixelados del mundo de las formas.
Y qué decir de las aristotélicas,
rumiando su tragedia sobre la hierba gris.

Llegaron luego
vacas racionalistas y vacas empiristas
y vacas apolíneas
y vacas dionisiacas
a las que no rozaron el epíteto homérico
ni los rosados dedos de la aurora.

Incendiaron los pastos.
Rescataron a Europa.

Incierto porvenir de vacas flacas.

 

 

 

 

CONTRA LO SUBLIME
(Variación sobre un tema de Kay Ryan)

No me dicen gran cosa
los valles, los glaciares,
ciertas formas abruptas,
todas las superficies escarpadas.

No me seduce el vértigo.
No me tienta el abismo.
No me fío de nada que no pueda medir.

Más que miedo, respeto.

Pido una proporción hospitalaria.
Busco la magnitud de lo habitable.

 

 

 

 

PINTURA RUPESTRE

Y entonces se trataba de pintar el bisonte
para cazar bisontes.

En eso se parece a la pornografía:
que nazca de la imagen la pura realidad.

Pero el gesto moderno consiste en preferir
la Capilla Sixtina al santuario rupestre.

¿Qué dice de nosotros
un muro de grafitis
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxpaleolíticos?

No hay mancha que no salga con lejía

Mordamos la manzana de Cézanne.
Huyamos del bisonte de Altamira.

 

 

 

Bagué Quílez, Luis. Clima mediterráneo. Madrid; Ed. Visor, 2017.

 

EL PELIGRO Y EL SUEÑO – ELOGIO DE LA PERIFERIA

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La antología “El peligro y el sueño. La escuela poética de Albacete (2000-2016)” se cierra con un epílogo múltiple, firmado por Antonio Lucas, Carmelo Guillén, Luis Bagué Quílez, Pablo García Casado, Carlos Alcorta, Dionisia García o Javier Sánchez Menéndez, entre otros.

Aquí dejo parte de lo que escriben por si aún no han tenido suficientes motivos para hacerse con el libro.

 

UN LLANO VUELTO LLAMA

Antonio Lucas

Sucede en Albacete lo inesperado. Algo que se sabe, pero que hasta ahora se mantenía en el rumor como una extrañeza, casi como un acontecimiento: la poesía española de las últimas promociones tiene allí uno de sus más abundantes caladeros. (…)
Estos poetas, nacidos entre los años 60 y los 80, establecen sus referentes desde una mundanidad que nace del conflicto, pero no exactamente del conflicto de provincia, sino del que busca espacio para los demonios o entusiasmos más allá de la jurisdicción de la casa. Su itinerario es contradictorio, quebrado y certero. No siguen reglas. No están organizados por estética, sino por el azar del territorio compartido. Así que la ciudad es su organismo, pero la política de todos ellos es pegar fuego al colchón y trazar el itinerario de unas poéticas individuales que están más allá de la construcción social de la provincia. (…)
Lo que estas páginas acogen no es exactamente una reunión de poetas, sino un despliegue de poéticas en marcha que se apuntalan y se niegan. Ahí está el don de sus intensidad. La revelación de su fortuna. Esta gente está inventando su paisaje. Las credenciales del origen, a esta hora, no pesan más que el anonimato en internet. Perder la raíz es un error y abrazar el chovinismo un desfase. La literatura es equilibrio y fuga. Descompensación y origen. Lo saben. Su país es la poesía.

 

 

 

 

UNA GENERACIÓN CONTEMPLATIVA

Carmelo Guillén Acosta

Por méritos propios y con el refrendo de importantes galardones nacionales e internacionales, Albacete es hoy día en España la provincia que concentra el numerador diversísimo más distinguido de voces poéticas jóvenes de proyección nacional a la par que un mismo denominador común fácilmente reconocible.
¿Qué la singulariza? Cuando, en general, la lírica española vive de escarceos individuales repetitivos aquí y allá, o bien suena a sus mayores, o bien no suena a nada, en Albacete se escribe una poesía de sello personal, ajena a localismos y, quizás, con el matiz de que es lírica que sabe a verdad, a tiempo interior intensamente vivido. (…)
Sucede de vez en cuando. Como en los místicos castellanos o en el 98, la desnudez total del paisaje albaceteño, lo recóndita que está la ciudad de las grandes capitales, el encanto sobrado de ser una provincia sobria, espiritual, explican la intensidad del verso de estos poetas que, sin enfrentamientos ni descalificaciones, constituyen un fenómeno literario digno de destacar.

 

 

 

 

EL TESORO DEL MAPA

Luis Bagué Quílez

Toda antología que se precie incluye también una cartografía, un mapa elocuente que nos invita a trazar nuestras propias coordenadas y a pisar una tierra insegura, más allá de la confortable equis que señala que “usted está aquí”. En El peligro y el sueño, esta carta topográfica se proyecta sobre un paisaje de aviesa genealogía y mala fama: el erial, imagen de un centro geográfico que padece las estrecheces de la periferia cultural. Sin embargo, el viejo páramo es ahora un llano en llamas, un suelo fecundo del que surge una poesía de alma indómita y vocación explosiva, con un pie en la tradición universal y el otro en un lugar de la Mancha. (…) El peligro y el sueño demuestra que en ciertas reservas protegidas aún corren buenos tiempos para la lírica.
En El peligro y el sueño, García Cerdán sugiere que el “juego de hacer versos” ha dejado de ser un placer solitario para convertirse en un reto público y —a ratos— en una ocupación de alto riesgo. No en vano, los poemas agavillados aquí configuran una precisa geografía física y una rotunda geografía humana. Al final, el tesoro era el mapa.

 

 

 

 

ALBACETE APROXIMACIONES

Pablo García Casado

Lo desconozco por completo. Por tanto, sólo puedo hacer aproximaciones. Desconozco por completo las dinámicas internas de una ciudad de la que sólo puedo decir que me trató muy bien, hablo de los poetas, de las revistas. De todo eso. Pero no sé nada del origen. (…) Estos poetas que hoy ya desarrollan una poética propia, seguro que en su día se aunaron y alimentaron por una búsqueda común de otros timbres, otras voces, otros ámbitos. Así ocurre en las ciudades de fin de siglo, de inicio del siguiente, que han perdido a posta los anclajes, y la poesía surge de la amistad, por alimentación mutua, por contagio, por imitación, por no quedarse en un rincón de la fiesta. Pero esto no es igual a una escuela, o a un timbre manchego, ni nada por el estilo, porque supongo, lo desconozco, que más allá de las afinidades personales, luego cada uno es cada uno, con sus lecturas, con sus fantasmas, con su particular manera de estar solo. Ya sea por escuchar mucho los Sonic Youth o el silbido del viento agreste de Chinchilla. Extrañamiento, y distancia, y deseo de ocupar con la poesía las preguntas. Nada de eso y quizá todo esté en esta muestra a la que estas palabras acompaña. Un grupo de escritores que dieron un sí a favor del lenguaje.

 

 

 

 

SEGUNDA FASE

Carlos Alcorta

A la chita callando, en los últimos años y en una provincia como Albacete —un tanto alejada no sólo de los centros económicos y políticos sino también de los culturales más inquietos, aunque sean dignas de elogio las iniciativas que diferentes sectores han llevado a cabo para mejorar esta situación (algunos de los poetas seleccionados en esta antología han sido sus impulsores)—, ha visto cómo se ha incrementado porcentualmente el número de poetas sobresalientes, muchos de ellos merecedores de los más importantes galardones de nuestro país. (…) El peligro y el sueño es una antología estéticamente plural que carece de voluntad unificadora, más allá del criterio geográfico y eso, en sí mismo, es una virtud, una de las muchas que ostenta. Pero es hora ya de entrar en la segunda fase, en la hora del lector, al que se le ofrece una oportunidad de oro para disfrutar de tan excelente poesía y para hacerse eco por los cuatro puntos cardinales de nuestro mapa poético.

 

 

 

 

SOBRE LA POESÍA ALBACETEÑA ACTUAL

Javier Sánchez Menéndez

La poesía escrita en la actualidad por los autores nacidos o residentes en Albacete, a diferencia de lo que ocurre en otras provincias españolas, entronca en una fiel simbiosis con la lírica española clásica. (…)
El respeto y la lectura hacen que se cree otro punto de grandeza peculiar, algo inusual en otros puntos geográficos de España. La poesía escrita por los autores de Albacete la conocen los autores de Albacete. Muy difícilmente este hecho ocurre en buena parte de nuestra geografía. Esto facilita el intercambio y la cultura se va consolidando.

 

 

 

 

DEL POEMA

Dionisia García

El ser humano con sus capacidades ilimitadas puede arder en su interior, encender la “llama” de lo poético y propiciar nuevas y variadas formas. (…)
Es cierto que en Albacete y sus “afueras”, al amparo de tierras recias, y quizá como reacción sensible al medio, surgieron en épocas anteriores autores de gran relevancia tanto en prosa como en verso, que fueron recogidos en antologías y cuyos impulsores están en la mente de todos. Es justo recordarlos en El peligro y el Sueño.

 

REVISTA MÜSU Nº5 VERANO 2004 -poesía-

septiembre 15, 2014 Deja un comentario

müsu 1

 

 

Aquí tienen una amplia selección de la sección de poesía de esta revista coordinada por Mertxe Manso y Elena Medel, ilustrada por Laia Arqueros y maquetada por labellavarsovia.

 

 

ANA MERINO

LOS SUEÑOS DEL PRISIONERO

La ciudad carcelaria ha cerrado sus puertas
y te has quedado dentro
acariciando el frío que hiela sus almenas.

Esta vez soñarás con la verdad metida
en un frasquito azul
y el abrazo vacío del que se siente solo.

Pensarás que en ti habita
la esencia del dolor
como un duende sin alas
que espera que el futuro
le deje conceder algún deseo.

La ciudad carcelaria
a veces se apodera del temblor de tus labios
cuando lloras dormido
y nadie te cobija en su regazo.

Te van a despertar
las palabras que escribes
convertidas en hormigas.
Las verás deshacer cada párrafo
y en hileras muy finas
recorrer las paredes de tu celda.

Esta vez soñarás que la ciudad no existe
y los poemas son el único lenguaje
que te queda.

A veces las palabras
anidan por si solas detrás de tu garganta
y dicen lo que piensas,
entonces se te olvida
que arrastras las cadenas
de una ciudad sin alma
donde sólo tus sueños
reconocen sus calles.

A veces nos miramos,
te apoyas en mi cuerpo
de gárgola deforme
y duermes como un ángel,
y yo que estoy despierta para siempre
te envidio cuando sueñas.

 

 

PIEDRA, PAPEL O TIJERA

Piedra
fría,
rincón silencioso
junto al regazo de los muertos.

Papel
para escribir
unas breves líneas,
la despedida apresurada
del viajero.

Tijera
para cortarle la lengua al mar
cuando suspira.

Tijera
para cortar los sueños
de los ahogados.

Papel
para escribir sus nombres.

Estrecho de piedra,
barquito de papel
arrecifes de tijera.

Un poema triste
para los que se quedaron sin aire
en las orillas.

Lágrimas de piedra
pateras de papel
y la boca del mar
con dientes de tijera.

 

 

 

 

MARÍA ELOY-GARCÍA

HIPERSUMMA

superhipermercado
tu summa teológica son los cinco caminos por los que se llega a la estática cajera
cordero degollado en bandejas reciclables
san juan lo hubiera aceptado
ascesis de barrio
grados de perfección hacia tus pulchrum detergentes
mi escolástica es tu cobijo de superficie inabarcable
movimiento primero de oferta
para la causa eficiente de nuestra demanda
mortales y solos
perfección-gobierno del mundo
ente sumo si azar no cabe
catedral de los oligoelementos
se sabe que dios eres
verum tetrabrik verum salami
es tu luz sobrenatural
el brillo que desprende un torrente de monedas

 

 

LA VIDA CÁMBRICA

he visto organismos anaerobios
en oficina sin aire con burbujas de lípidos vivos
y las fangosas comunidades de microbios
que se reproducen con la dureza antiquísima de la partición
luego medusas primigenias no muy lejos del lodo
con bocas tan antiguas
que no conocen la lengua para pronunciarse
y al fin el primer homínido
canal vertebral estrecho
tórax delgado
señales nerviosas tan limitadas que no hay control de la respiración
para decir yo mismo
estúpido bipedismo por el que abandonamos la mirada de la tierra
arduos instrumentales líticos
que nos hicieron pulimentar para siempre
con lo felices que éramos cuando la carroña
después el idioma por el que nos fuimos hablando y hablando
a repoblar las partes más distintas del planeta
hasta ahora en que la paleontología es un invento tan bien pulimentado
con departamento de humanidades primer piso quinta puerta
donde se especula la historia de lo que éramos
con el prejuicio insalvable de lo que somos

 

 

DE LO QUE CUENTAN LAS TABLILLAS EN LINEAL A

ya sé
ya sé de qué te conozco
tú eras una bacteria entonces de esas
con élitros ojazos que sorbían la orilla precámbrica
de centroeuropa
allá por el proterozoico
¿te acuerdas?
hace dos millones quinientos mil años
y estás igual
ya sé de qué te conozco
tu colectivo era el único sedentario
así que el primer bronce lo hiciste
con una simple mueca neolítica
todo tu campo era una urna
ya sé quién eres
eres el hombre
a fin de cuentas
nada nuevo

 

 

LA MEGALÓMANA

vivir en tu arriba
vecina cíclope de ojo mirilla
inscribiendo cuadrados en el círculo
qué coreografía la de tu planta
distorsionados vecinos de cabezas inmensas
lanzados cada día de sus casas
por la ley de la simple monotonía
tras ellos tu ojo de inventar conjeturas

vivir en tu arriba
gestando agujeros para mirar siempre
a qué horas de sencillas preferencias
de hipótesis empíricas de tercer piso
te lleva la tierna megalomanía

mirarte en tu arriba
más allá
grúas bestiales destrozando bloques que no sabes
con la silueta todavía
de escaleras subiendo por la pared intacta
y una puerta magritte por la que se ve el todo
ese que nunca percibieron
tus ojos sin estéreo
porque más allá del tercero
el mundo no existía

 

 

 

 

IVÁN VÉLEZ

SANGRE FRÍA

Un escuálido reptil
incubó escamas de metralla
en el colchón del turbio placer,
arañas sobre los puños cerrados.

Y la miel no ahoga el rescoldo.

Las rodillas mueren a la sombra
de huecas catedrales,
rueda el metal de la borrasca
por un pañuelo astillado.

Y la miel no ahoga el rescoldo.

 

 

EL ALQUIMISTA

Dentro de la burbuja,
carcoma mordisqueando lucidez.
Amanecer de nervios y siluetas,
mares de esfuerzos.

Mujeres negando sus suaves rasgos
al mundo.

A través de las lentes de hielo
el paranoico es ternura, belleza violenta,
y su sombra color ámbar,
engaño para el asfalto
de gorriones persiguiendo niños.

Astillas de un guiñol abarquillado
clavadas en los dedos
y nadie que pueda curarlos
pues no quedan ya costureras del delirio
para sanarlos con su hábil urdimbre.

Amanecer de cucañas envenenadas
que juegan al escondite
incordiando las miradas
en la penumbra espoleada de bombillas
de risa enferma.

La geografía incógnita del pirómano
se convierte en simulacro de lenguas
al recibir su caricia.

Simulando bienestar nos apartamos
de la espiral kamikaze
que desciende por la espalda del sueño.

 

 

LICÁNTROPO

Una gota de sangre
resbala
por el frío letal
de la bala de plata.

Plena luna,
láctea luna.

Un disparo se desvanece
entre el musgo
del caserón,
y en el parque,
el silencio se cuela
en las rendijas del chirriar
de un columpio abandonado.

Sin niña ya,
sin rodillas de mercromina
bajo sus tiernos,
deliciosos muslos.

 

 

 

 

ALBERTO SANTAMARÍA

MI CUERPO ES TU CASA
[NACE MI CUERPO DEL NOMBRE ESCONDIDO EN LOS BUZONES]

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxSobre las putas / me quedo frito
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxSr. Chinarro

A veces, dices, reconozco
tu voz al otro lado, reconozco el gesto de tus llaves
cerca de la puerta ese ruido de cerezas metálicas
que se agolpan involuntarias en mi nombre,
a veces, dice, reconoces mis pasos y su instinto,
el tacto de tu mano que no acierta a elegir su orden,
‒torpe es el deseo que busco‒.

Recuerdo, dices,
el olor a ciudad en llamas,
‒es sábado, y la luz en los parques se enciende‒;
son tus labios dos cuerpos desnudos que luchan
solos en la arena. Dos cuerpos: formas del racimo
y de la voluntad, que se hunden
en el eterno impulso de un quinto sin ascensor.
‒Las parejas se asoman al lento gemir de los bancos‒.
Formas, dices, ahora que llego
sin aliento al límite de tu aliento,
y me llevas enfermo con tus ojos a la cama
y muestras heroica y débil la frontera de tu rutina.
‒Y cada paso se repite, como una señal‒

A veces, reconozco en mi casa un cuerpo
donde cada imagen que cuelga
es una guerra remota, una factura escrita
en las huertas del sueño,
y cada grieta un grito acallado en el hueso
más hondo de las manos, y cada mano
una puerta que busca ansiosa la luz en otra parte.

A veces, dices, oyes vagar un cuerpo entre nosotros,
un fantasma,
y luego desciendes de ese coche y descubres
la lejana sed de una palabra,
los hombros tallados a mordiscos,
el seco temblor de tus límites.

A veces, dices,
reconoces en otros cuerpos
el terrible sabor de mi casa.

 

 

SANSONITE A MITAD DE PRECIO

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxY de repente,
xxxxxxno sé qué hacer con tanta soledad.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxKarmelo C. Iribarren

Ahora desayuno en una terraza: croissant, café, naranjas,
y observo desde estas hojas aquella lejana habitación
de mil novecientos noventa y siete.
Qué triste soledad me empuja al recuerdo
de nuestra vida en estas calles. Comprabas tabaco
en ese pequeño estanco, en esa esquina
esperabas el taxi y donde pedías pan
y fruta de temporada es ahora
una enorme tienda de maletas. Sansonite a mitad de precio.
Qué enfermedad es ésta que me hace reír
al saber que me dejaste sin dinero, sin coche,
sin hambre, y sin maletas, y lo que es peor,
sin lugares a los que viajar, sin proyectos.
Qué enfermedad es ésta que sube hasta mi lengua
y que busca tu cuerpo, una respuesta.
Qué terrible broma del tiempo es ésta.
“Su cuenta, caballero”, dice el camarero. Qué triste
soledad de me lleva a las viejas aceras conocidas,
pobladas por antiguos rostros que son yo
y van conmigo. Compraré una maleta lo sabes,
para atravesar la ciudad y recoger fríos
restos de mi cuerpo, de tu olvido
en los portales. Recoger aquel rojo
sabor del whisky en tus labios a las doce,
mi dolorosa manía de madrugar en domingo,
el olor del autobús lleno de bañistas, tu pelo
cuando Los Reginas nos llevaban en barco hasta la playa.
Recoger sobre todo el color del humo en tus labios
al decir mi nombre,
y agarrarme la cintura al salir a la calle.
Compraré una maleta, lo sabes. Es la cuenta que he de pagar
por tanta felicidad en tu nombre. Por tanta soledad este domingo,
por mi costumbre del whisky antes de las doce.

Ya lo sabía antes de pedir croissant, café, naranjas.

Son estas terrazas en el desayuno
amargos balcones al tiempo.

 

 

 

 

LUIS BAGUÉ QUÍLEZ

GLORIA

Gena Rowlands fuma junto a la ventanilla.
Su gabardina cruda,
que tantas veces barrió el asfalto de Manhattan,
ya no es sino un jirón de antigua sombra.
De nuevo llegará tarde.
Otra vez es culpa del maldito reloj,
del tráfico imposible en Central Park,
de los charcos que deja esta lluvia
sobre la piel marchita de las avenidas.
Las volutas de humo se enredan en sus dedos.
Sigue apoyada en el viejo Ford,
que le recuerda trágicamente sus arrugas.
Está bien. No piensa esperar más.
Aplasta un cigarro con el tacón del zapato.

No sabe que detrás de la puerta
le aguarda el milagro de una vida distinta.

 

 

LAS VÍRGENES SUICIDAS

xxxxxxxxxxxxxxxxxVirgen suicida.
xxxxxxxixxxxxxxxxEs inútil seguir
xxxxxxxen ese viaje al holocausto
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCruel Crux

Yo conocí a Lux Lisbon.
Recuerdo haberla visto
mirar vestidos en los escaparates
y esperar mucho tiempo un autobús
bajo el sol declinante de noviembre.
También coincidí con sus hermanas,
y puedo decir que eran bonitas
‒pero eso es ya sabido‒,
que les gustaba el licor de melocotón
y que, entrada la noche,
resultaban incluso algo vulgares.
Sus vidas se me antojan ahora
un cristal empañado, constelado de vaho,
desde el cual las veíamos difuminarse
hasta desaparecer
como una mancha de aguarrás sobre las manos.

En la última fila de algún cine,
yo acompañé a Lux Lisbon
por el extraño limbo de nuestra adolescencia.

 

 

ANTOINE DOINEL

xxxxxxxxxxxxxxxxxQue reste-t-il
xxxxxxxxxxxxxxxde nos amours?
xxxxxxxxxxxxxxxxCharles Trenet

París era una fiesta
con lluvia y con paraguas,
con zapatos y lágrimas
perdidas en el metro.
¿Qué queda ya de nuestro amor?
Yo te buscaba entonces
en la puerta del cine;
te ponía mi bufanda
o mi mejor sonrisa,
te pintaba los ojos con un beso.
¿Qué queda ya de nuestro amor?
Sólo la Torre Eiffel,
la soledad de los parques en junio
y tantas noches consumidas
en fugas hacia ninguna parte.
Mi nombre, Antoine Doinel,
un nombre que no es nadie,
unas breves cenizas
marchitas en la piel del celuloide
y amarillas por el polen del tiempo.
¿Qué queda aún de nuestro amor?

 

 

AL CUADRO DE UNA JOVEN CON CIUDAD AL FONDO

Lejana como las aves en la noche
sospechas la ciudad a tus espaldas.
Y quisieras comprender la soledad:
el porqué de este horizonte sin aristas,
la brisa imperceptible que humedece las calles,
las lágrimas altivas de neón en los párpados.

Y no sabes que la lejanía que contemplas
es patria y margen, es destino y exilio.
Me gustaría decirte que tras esa alambrada
hay sombras que te acechan en cada jardín,
en la cola del cine,
en la respiración de los semáforos.

Si te detienes a escuchar el tibio murmullo
de unos pasos sobre el gris del asfalto,
igual que nieve enferma,
advertirás que en ciertas avenidas
también habitan labios y palomas.

Porque la ciudad no es sólo un bosque de ceniza.
A veces la ciudad tiene un alma encendida.

Pero al final la soledad no importa,
pues tu vida depende de un pincel
y el lienzo te condena
a esa rara mirada que hiere tus pupilas.

 

 

 

 

MARTA LÓPEZ VILAR

LO EXACTO

Esta vez comienza la noche
a olvidar la exacta medida del olvido.
Basta el silencio, una palabra florecida en la memoria
para que regreses.

 

 

LOS CIEN OJOS

Es la aurora quien nos observa con los cien
ojos de Argos, quien recorre
uno a uno tus cuerpos fatigados y dormidos,
tu brillo constelado entre la cama.
Dentro de ti se despierta un cauce
de olvido y de memoria
del que yo bebería cada amanecer
si no durmieras.

 

 

ENCUENTROS

Ahora, qué triste tu cuerpo tras la ropa,
rodeado de gente,
fluyendo en el silencio de los cuerpos más lejanos.

 

 

CONVERSACIÓN A SOLAS

Hablo de tu cuerpo y el mío
renaciendo de este hielo que enfurece
al saber que todo se concluye
aunque el dolor nunca termine
de calmarse en la memoria.

 

 

 

 

ALEJANDRA VANESSA

PRODUKT OF HUNGARY

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxy mi gorría

hombres pequeños del mundo y mujeres altas,
no dañéis a las poetas porque ellas vendrán
a examinar vuestras necedades
con unicum y sus zapatos blancos nuevos.

 

 

MUJERES

sushi
paté pasta a la carbonara
fideos gordos con marisco estofado
para la cena
aperitivo merienda
después del desayuno
y más más cenas
‒con pata a la cuchiflé‒
de todos los gustos:
agria amarga dulce extra dulce
picante extra de extra picante
cumplida la caducidad
de todos los nombres:
alejandra elena ana
judit teresa
di modesto
y
mujeres el título mujeres

 

 

HOMBRES

mierda
mierda en los quicios
en las aceras en los árboles
en el parque
dos manzanas más abajo
en la puerta del colegio
en mis tacones
no los he vuelto a usar
de todos los colores
marrón marrón claro marrón
oscuro intermedio rojiza
parda amarillenta
ocre
de todos los nombres
paco juan javier
modesto óscar pedro
luis
y así mientras aguante tu razón

 

 

ENSAYOS PARA LEER UN POEMA

xxxxx> ¡te quiero!

xxxxx> te quiero…

xxxxx(el amante dispone su brazo izquierdo a modo de hamlet)
xxxxx> te-qui-e-rooo…

xxxxx> ¿te quiero?

xxxxx> ¡¡TE QUIERO!!

xxxxx> te quiero

Da igual cómo te lo digan.

 

LOS REGALOS DE LOS AMIGOS (XXX)

Ex Libris

 

 

Hace unos días recibíamos tres ejemplares más de ‘Ex Libris’, la revista de poesía que desde 1999 dirige Luis Bagué y desde el año 2003 también codirige Joaquín Juan Penalva.

En el último número que han publicado –ya el número 13– pueden encontrarse poemas de José Saborit, Jesús Aguado, Ana Merino, Pablo García Casado, Sandra Santana o Laura Casielles, entre otros.

Aquí dejo dos de los poemas que pueden encontrar en la revista.

 

ANTONIO GRACIA

UN POEMA SOCIAL

Miro la lluvia, su ancestral imagen
de lágrima sin ojos, y recuerdo
la tristeza del mundo.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxDe este lado
de los cristales yo te beso, envaino
en tu cuerpo mi cuerpo, y tus entrañas,
cálidas como un vino, se repliegan
alrededor de mi lasciva carne,
haciendo seminar dentro de ti
el desencanto de mi amor airado.

Miro la LLuvia: cada estela de agua
escrita en la ventana como un cauce
es un surco de miel que voy trazando
con mi cuerpo en tu cuerpo; y cada muerte
que sucede allá lejos, en la patria
que hemos abandonado para amarnos,
es un grito de vida en este abrazo
que mantenemos en nuestra trinchera
para sobrevivirnos y hallar paz.

Qué lasitud tras cada acometida
y qué desasosiego cada vez
que observo el horizonte y veo la lluvia
caer interminable sobre el mundo.

Ayer fue todo igual, y lo será
mañana: aquí, la vida; allí, la muerte;
la soledad, al fin, en todas partes.

Me siento derrotado; quiero huir
del dolor y del gozo: de la lucha
y también del descanso del guerrero.
Me invade una letal melancolía
ante tanta tragedia.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxPero miro
tus ojos sorprendidos por la luz
de este mágico encuentro, tu fulgor
que estría la mañana:
y pasan ante mí,
como un desbocamiento innumerable,
todas las hecatombes de la Historia,
los niños masacrados, y el Amor
cabalgando desde el remoto origen:
y en ese instante de veneno y triaca
la ley universal de la alegría
escancia sus aljibes redentores
transfigurando toda realidad.

Y vuelvo a amarte y a decirte: vamos
un día más afuera, a la batalla:
detengamos el odio.

 

 

 

 

BEN CLARK

QUIZÁ

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxIf we could see all all might seem good.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEdward Thomas

Cuando no había labores y la gente caminaba
de norte a sur huyendo de un dios niño
salvaje, cuando con pocas
palabras era fácil hacer fuego,
debió existir por fuerza un hombre bruto,
el primero de todos los que habrían
de poblar los pasillos con nuevas mansedumbres.
Debía parecerse en algo a mí,
quizá,
mirando hacia la luz del horizonte
y caminando solo.
Yo no sé si él llegó a intuir entonces
el increíble número no nato
de cuerpos y kilómetros que aún
faltaban todavía.
Y si hubiera contemplado el vasto horror incumplido,
todo el dolor que podría evitarse
si abrazara aquel niño dios del norte,
si quieto fuera fósil, roca, nada.
Si tuviera delante guerras y noches ciegas
y llantos y niñas serias vestidas con uniforme;
un ejército de miércoles sin fin marchando hacia atrás;
hundiéndose en su pecho,
susurrando los nombres de los muertos
que nunca nacerían si él muriera.
Si este abuelo imposible pudiera verlo todo
y en un instante lúcido
pudiera vislumbrarte aquí dormida,
fruto extraño de la sucia deriva de los milenios,
quizá le pareciera todo bueno.

 

LUIS BAGUÉ QUÍLEZ

En una de las visitas que hicimos Cris y yo a Madrid en el verano de 2007 nos topamos con ‘Un jardín olvidado‘ y, como uno compra libros por militancia, el libro terminó en mi biblioteca. Aquí tienen un par de poemas del libro.

 

 
BIBLIOTECA PERSONAL

xxxxxxxxxxxxxxxxxxA Joaquín Juan Penalva

Solapas clausuradas por derribo,
libros en doble fila
que persiguen un territorio propio
donde exhibir su nombre
–acaso su verdad–,
volúmenes recién encuadernados,
heridos por un óxido invisible
que erosiona la nieve de sus páginas
con un rencor antiguo
tras el fuego tenaz de la derrota,
inevitables clásicos modernos,
aventuras de Verne y Salgari
que surcaron la fiebre y la vigilia,
catálogos que duermen
en las manos abiertas del desprecio,
traducciones baratas,
fragmentos en versión original.

Nos observan en un raro silencio
desde la esclavitud de su dominio:
son la isla remota
donde mueren los sueños
que arrastra la marea después de los naufragios,
la deriva final donde despierta
quien ha leído ya todos los libros.

 

 
VARIACIÓN SOBRE UN TEMA DE POE

xxxxxxxxxxxxxxxHace muchos, muchos años,
xxxxxxxxxxxxxxxen un reino junto al mar…
xxxxxxxxxxxxxxxxxRADIO FUTURA

Cuando ya no hay castillos
ni nombres en la arena,
cuando el agua ha borrado las palabras
y las gaviotas vagan por un cielo
vacío de milagros,
como una cinta gris y transparente,
vuelves a mencionar la misma sombra.

Quizá en ese momento
recitarás de nuevo las palabras de Poe
sobre alguna muchacha
perdida entre las ruinas de la literatura.
Aunque puede que finjas
que olvidaste la historia y su canción,
que no sabes de lápidas románticas,
del aroma febril de las magnolias,
de unos labios tan fríos
como el mármol de aquellos veladores
donde dejas la copa
en que apuras la vida en lentos sorbos.

Luego descubrirás
que no hay ningún misterio en el dolor,
ni es más bello el poema
que la playa en septiembre,
sin testigos que sepan que ahora mismo,
bajo la débil luz
que filtran tantas nubes,
has vencido a los mitos de la infancia.
Annabel Lee no existe.
Un cuervo está graznando Nevermore.

 

 

BAGUÉ QUÍLEZ, Luis. Un jardín olvidado. Madrid: Hiperión, 2007.

BABILONIA, MON AMOUR

septiembre 29, 2012 Deja un comentario

Conocí a los dos autores del libro, Luis Bagué Quílez y Joaquín Juan Penalva, cuando estuvieron en Murcia presentando este libro, que se había alzado con el accésit del V Premio de poesía ‘Dionisia García’.

Este ‘Babilonia, mon amour‘ es un libro lúdico ante el deslumbramiento del cinematógrafo; de hecho, la cita que abre el libro pertenece a José María Álvarez y dice: “He visto muchas cosas en mi vida / Algunas increíbles y magníficas / Pero ninguna tan hermosa / Tan fabulosamente grande y loca / Como esta insólita aventura / Del cinematógrafo”. Y aquí tienen tres de los poemas del libro.

 

 

CORTO MALTESE

“Regresaré a Shanghai.
No fiaré mi fortuna en otros barcos
que habrán de repetir las escasas hazañas
que ya he vivido antes:
los mismos naufragios en semejantes islas,
e idénticos tesoros
custodiados en mapas polvorientos.
Surcaré los espejos, el opio y el acanto,
olvidados del mundo,
desdeñoso de tantas tentaciones
que nunca me tentaron.
De otros serán los sueños,
las riquezas, los títulos y honores.
Algún pirata tuerto y ya vencido
será mañana el gran Sir Francis Drake;
Long John Silver apurará su ron añejo
mientras sigue trazando el plano del tesoro.
Yo olvidaré las ondas de este mar
donde las sirenas entonaron su canto;
sabré de los peligros que acechan en el puerto:
las risas mercenarias que guardan cada esquina,
los marineros ebrios de noches y burdeles,
las especias que exhiben su reclamo
en cajas perfumadas con incienso,
pues el coral que fulgura en el rojo arrecife
no es preferible al carmín de cualquier prostituta,
y quien agota el misterio del océano
está sentenciado a loco o a bufón”.
Cuando Corto Maltés volvió a Shanghai
ya nadie recordaba las sílabas lejanas de su nombre,
y todos le llamaron el viejo hombre del mar.

 

 

FILM NOIR

Desde que tengo uso de razón
siempre he querido ser un gángster,
dice Ray Liotta, pero podría ser
De Niro, Harvey Keitel o hasta Willem Dafoe.

Más tarde, Sam “Ace” Rothstein vuela
sobre el espectro de Las Vegas,
y el brillo de las luces de neón
se le antoja un párpado de fuego.

Más tarde, Vincent Hega regresa
de la pista de baile. Ha envejecido a su pesar,
y el violento deseo de antaño ya no vale
el amargo susurro del carmín en sus labios.

Más tarde, Jackie Brown se conmueve
con la música de los años setenta,
y Max Cherry no puede dejar de mirarla;
porque Max Cherry no es el Señor Blanco.

Y así vuelve a suceder otra vez todo.

El boxeador que le había prometido amor eterno a una starlette
la abandona entre los montes rocosos de Nevada,
pensando que no podrá olvidarla mientras viva.

 

 

LOS HERMANOS COEN VIAJAN POR AMÉRICA

Han recorrido la América profunda
y han habitado sus oscuras trastiendas:
las llagas ardientes de la Gran Depresión,
las cicatrices dormidas del deseo,
la cara oculta de los sueños baratos.
Han atravesado el desierto de Arizona,
las nieves perpetuas de Minnesota,
las boleras de Ohio y los prados de Iowa.
Se han bañado en las piscinas
que pintó David Hockney,
y han dormido en moteles
que ni Hopper ni Norman Bates imaginaron.
Han amanecido en un Hollywood
que Hollywood ha preferido olvidar.
Ulisses Everett ha cantado su historia,
Barton Fink la escribió en su vieja Olivetti,
pero nadie como Lebowski “El Nota”
supo encarnar su espíritu:
un descapotable abandonado,
barba de dos semanas
y una lata de cerveza por toda compañía.

 

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