Archivo

Posts Tagged ‘la máquina de follar’

LA MÁQUINA DE FOLLAR

noviembre 27, 2013 Deja un comentario

la máquina de follar

 

 

LA MÁQUINA DE FOLLAR –extracto–

xxTony se acercó más.
xx–conozco a un tío que ha hecho una máquina de follar. no esas chorradas de las revistas de tías. esas cosas que se ven en los anuncios. botellas de agua caliente con coños de carne de buey cambiables, todas esas chorradas. este tipo lo ha conseguido de veras. es un científico alemán, lo cogimos nosotros, quiero decir nuestro gobierno. antes de que pudieran agarrarlo los rusos. no lo contéis por ahí.
xx–claro, hombre, no te preocupes…
xx–von Brashlitz. el gobierno intentó hacerle trabajar en el ESPACIO. es un tipo muy listo, pero no tiene en la cabeza más que esa MÁQUINA DE FOLLAR. al mismo tiempo, se considera una especie de artista, a veces dice que es Miguel Ángel… le dieron una pensión de quinientos dólares al mes para que pudiera seguir lo bastante vivo para no acabar en un manicomio. anduvieron vigilándole un tiempo, luego se aburrieron o se olvidaron de él, pero seguían mandándole los cheques, y de vez en cuando, una vez al mes o así, iba un agente y hablaba con él diez o veinte minutos, mandaba un informe diciendo que áun seguía loco y listo. así que él andaba por ahí de un sitio a otro, con su gran baúl rojo hasta que, por fin, una noche, llega aquí y empieza a beber. me cuenta que es sólo un viejo cansado, que necesita un lugar realmente tranquilo para hacer sus experimentos. y le escondí aquí. aquí vienen muchos locos, ya sabéis.
xx–sí –dije yo.
xx–luego, amigos, empezó a beber cada vez más, y acabó contándomelo. había hecho una mujer mecánica que podía darle a un hombre más gusto que ninguna mujer real de toda la historia… además sin tampax, ni mierdas, ni discusiones.
xx–llevo toda la vida buscando una mujer así –dije yo.
xxTony se echó a reír.
xx–y quién no. yo creía que estaba chiflado, claro, hasta que una noche después de cerrar subí con él y sacó la MÁQUINA DE FOLLAR del baúl rojo.
xx–¿y?
xx–fue como ir al cielo antes de morir.
xx–déjame que imagine el resto –le pedí.
xx–imagina.
xx–von Brashlitz y su MÁQUINA DE FOLLAR están en este momento arriba, en esta misma casa.
xx–eso es –dijo Tony.
xx–¿cuánto?
xx–veinte billetes por sesión.
(…)
xxTony levantó una parte del mostrador y dijo:
xx–pasad por aquí. tenéis que subir por la escalera del fondo. cuando lleguéis llamáis y decís “nos manda Tony”.
(…)
xx–allí estaba aquel viejo chiflado con aire de palurdo, vaso de cerveza en la mano, gafas de cristal doble. como en las viejas películas. tenía visita al parecer, una tía joven, casi demasiado, parecía frágil y fuerte a mismo tiempo.
(…)
xxel profesor terminó otra cerveza, se levantó y se acercó la puerta del letrero SALA DE ALMACENAJE DE LA MÁQUINA DE FOLLAR. se volvió y nos sonrió. luego, muy despacio, abrió la puerta. entró y salió rodando aquel chisme que parecía una cama de hospital con ruedas.
xxel chisme estaba DESNUDO, una mesa de metal.
xxel profesor nos plantó aquel maldito trasto delante y empezó a tararear una cancioncilla, probablemente algo alemán.
xxuna masa de metal con aquel agujero en el centro. el profesor tenía una lata de aceite en la mano, la metió en el agujero y empezó a echar sin parar de aquel caeite. sin dejar de tararear aquella insensata canción alemana.
xxy siguió un rato echando aceite hasta que por fin nos miró por encima del hombro y dijo: “bonita ¿eh?”. luego, volvió a su tarea, a seguir bombeando aceite allí dentro.
xxMike el Indio me miró, intentó reírse, dijo:
xx–maldita sea… ¡han vuelto a tomarnos el pelo!
xx–sí –dije yo–, estoy como si llevara cinco años sin echar un polvo, pero tendría que estar loco para meter el pijo en ese montón de chatarra.
(…)
xxvon Braschlitz se echó a reír.
xx–jiii jiii jiii ji… es sólo mi bromita de siempre. jiii jiii jiii ji!
xxmetió otra vez el cacharro en el cuartito. cerró la puerta.
xx–¡ay, ji jiii ji! –bebió otro trago de schnaps.
xxluego se sirvió más. lo liquidó.
xx–caballeros, ¡yo soy un artista y un inventor! mi MÁQUINA DE FOLLAR es en realidad mi hija, Tanya…
xx–¿más chistecitos, von? –pregunté.
xx–¡no es ningún chiste! ¡Tanya! ¡ponte en el regazo de este caballero!
xxTanya soltó una carcajada, se levantó, se acercó y se sentó en mi regazo. ¿Una MÁQUINA DE FOLLAR? ¡no podía serlo! su piel era piel, o lo parecía, y su lengua cuando entró en mi boca al besarnos, no era mecánica… cada movimiento era distinto, y respondía a los míos.
xxme lancé inmediatamente, le arranqué la blusa, le metí mano en las bragas, hacía años que no estaba tan caliente; luego nos enredamos; de algún modo acabamos de pie… y la entré de pie, tirándole de aquel pelo largo y rubio, echándole la cabeza hacia atrás, luego bajando, separándole las nalgas y acariciándole el ojo del culo mientras le atizaba, y se corrió… la sentí estremecerse, palpitar, y me corrí también.
xx¡nunca había echado un polvo mejor!
xxTanya se fue al baño, se limpió y se duchó, y volvió a vestirse para Mike el Indio. supuse.
xx–el mayor invento de la especie humana– dijo muy serio von Brashlitz.
xxtenía toda la razón.
xxpor fin Tanya salió y se sentó en mi regazo
xx¡NO! ¡NO! ¡TANYA! ¡AHORA LE TOCA AL OTRO! ¡CON ESE ACABAS DE FOLLAR!
xxella parecía no oír, y era extraño, incluso en una MÁQUINA DE FOLLAR, porque yo nunca había sido muy buen amante, la verdad.
xx–¿me amas? –preguntó.
xx–sí.
xx–te amo, y soy muy feliz. y…teóricamente no estoy viva. ya lo sabes, ¿verdad?
xx–te amo, Tanya, eso es lo único que sé.
xx–¡cago en tal! –chilló el viejo–. ¡esta JODIDA MÁQUINA!
xxse acercó a la caja barnizada en que estaba escrita la palabra TANYA a un lado. salían unos pequeños cables; había marcadores y agujas que temblequeaban, y varios indicadores, luces uqe se apagaban y se encendían, chismes que tictaqueaban… von B. era el macarra más loco que había visto en mi vida. empezó a hurgar en los marcadores, luego miró a Tanya.
xx–¡25 AÑOS! ¡toda una vida casi para construirte! ¡tuve que esconderte incluso de HITLER! y ahora… ¡pretendes convertirte en una simple y vulgar puta!
xx–no tengo veinticinco –dijo Tanya–, tengo veinticuatro.
xx–¿lo ves? ¿lo ves? ¡como una zorra normal y corriente!
xxvolvió a sus marcadores.
xx–te has puesto un carmín distinto –dije a Tanya.
xx–¿te gusta?
xx–¡oh, sí!
xxse inclinó y me besó.
xxvon B. seguía con sus marcadores. tenía el presentimiento de que ganaría él.
xxvon Brashlitz se volvió a Mike el Indio:
xx–no se preocupe, confíe en mí, no es más que una pequeña avería. lo arreglaré en un momento.
xx–eso espero –dijo Mike el Indio–. se me ha puesto en treinta y cinco centímetros esperando y he pagado veinte dólares.
xx–te amo –me dijo Tanya–. no volveré a follar con ingún otro hombre. si puedo tenerte a ti, no quiero a nadie más.
xx–te perdonaré Tanya, hagas lo que hagas.
xxel profe estaba corridísimo, seguía con los cables pero nada lograba.
xx–¡TANYA! ¡AHORA TE TOCA FOLLAR CON EL OTRO! estoy… cansándome ya… tengo que echar otro traguito de aguardiente… dormir un poco… Tanya…
xx–oh –dijo Tanya– ¡este jodido viejo! ¡tú y tus traguitos, y luego te pasas la noche mordisqueándome las tetas y no puedo dormir! ¡ni siquiera eres capaz de conseguir un empalme decente! ¡eres asqueroso!
xx–¿CÓMO?
xx–¡DIJE “QUE NI SIQUIERA ERES CAPAZ DE CONSEGUIR UN EMPALME DECENTE”!
xx–¡esto lo pagarás Tanya! ¡eres creación mía, no yo creación tuya!
xxseguía hurgando en sus mágicos marcadores. quiero decir, en la máquina. estaba fuera de sí, pero se veía claramente que la rabia le daba una clarividencia que le hacía superarse.
xx–es sólo un momento, caballero –dijo dirigiéndose a Mike el Indio–. ¡sólo tengo que ajustar los cuadros electrónicos! ¡un momento! ¡vale! ¡ya está!
xxentonces se levantó de un salto. aquel tipo al que habían salvado de los rusos.
xxmiró a Mike el Indio.
xx–¡ya está arreglado! ¡la máquina está en orden! ¡a divertirse caballero!
xxluego, se acercó a su botella de aguardiente, se sirvió otro pelotazo y se sentó a observar.
xxTanya se levantó de mi regazo y se acercó a Mike el Indio. Vi que Tanya y Mike el Indio se abrazaban.
xxTanya le bajó la cremallera. le sacó la polla, ¡menuda polla tenía el tío! había dicho treinta y cinco centímetros, pero parecían por lo menos cincuenta.
xxluego Tanya rodeó con las manos la polla de Mike.
xxél gemía de gozo.
xxluego la arrancó de cuajo. la tiró a un lado.
xxvi el chisme rodar por la alfombra como una disparatada salchicha, dejando tristes regueruelos de sangre. fue a dar contra la pared. allí se quedó como algo con cabeza pero sin piernas y sin lugar alguno donde ir… lo cual era bastante cierto.
xxluego, allá fueron las BOLAS volando por el aire. una visión saltarina y pesada. simplemente aterrizaron en el centro de la alfombra y no supieron qué hacer más que sangrar.
xxasí que sangraron.
xxvon Brashlitz, el héroe de la invasión rusonorteamericana, miró ásperamente lo que quedaba de Mike el Indio, mi viejo camarada de sople, rojo rojo allá en el suelo, manando por su centro… von B. se dio el piro, escaleras abajo…
xxla habitación 69 había hecho de todo salvo aquello.
xxluego le pregunté a ella:
xx–Tanya, habrá problemas aquí muy pronto. ¿por qué no dedicamos el número de la habitacón a nuestro amor?
xx–¡como quieras, amor mío!
xxlo hicimos, justo a tiempo; y luego entraron aquellos idiotas.

 

 

 

Bukowski, Charles. La máquina de follar (Trad. J. M. Alvarez y Ángela Pérez). Barcelona; Ed. Anagrama, 2001.

 

Daftar Harga Mobil Bekas

Literatura, música y algún vicio más

El lenguaje de los puños

Literatura, música y algún vicio más

Hankover (Resaca)

Literatura, música y algún vicio más

PlanetaImaginario

Literatura, música y algún vicio más

El blog tardío de Elena Román

Literatura, música y algún vicio más

Del verso y lo adverso 9.0

Literatura, música y algún vicio más

DiazPimienta.com

Literatura, música y algún vicio más

El alma disponible

Literatura, música y algún vicio más

Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

Literatura, música y algún vicio más

Las ocasiones

Literatura, música y algún vicio más

AJUSTES Y OTRAS CUENTAS

Literatura, música y algún vicio más

RUA DOS ANJOS PRETOS

Blog de Ángel Gómez Espada

PERIFERIA ÜBER ALLES

Literatura, música y algún vicio más

PERROS EN LA PLAYA

Literatura, música y algún vicio más

Funámbulo Ciego

Literatura, música y algún vicio más

pequeña caja de tormentas

Literatura, música y algún vicio más

salón de los pasos perdidos

Literatura, música y algún vicio más

el interior del vértigo

Literatura, música y algún vicio más

Luna Miguel

Literatura, música y algún vicio más

VIA SOLE

Literatura, música y algún vicio más

El transbordador

Literatura, música y algún vicio más

naide

Literatura, música y algún vicio más

SOLIPSISTAS DEL MUNDO

Literatura, música y algún vicio más

MANUEL VILAS

Literatura, música y algún vicio más

El fin de las siestas

Literatura, música y algún vicio más

Escrito en el viento

Literatura, música y algún vicio más

un cántico cuántico

Literatura, música y algún vicio más

Peripatetismos2.0

Literatura, música y algún vicio más

Hache

Literatura, música y algún vicio más