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LGC1

Hoy dejo aquí algunos poemas que aparecieron en el primer número de la ya extinta revista de poesía La Galla Ciencia.

 

 

JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ

COMO ASEGURABA KARL KRAUS, PUEDE QUE LA MUJER
SEA UN SATISFACTORIO SUCEDÁNEO DE LA MASTURBACIÓN,
PERO ESO REQUIERE UNA IMAGINACIÓN DESBORDANTE 
Y COMO DICE SAINT-SIMON —AUNQUE CREO QUE ÉL
SE REFIERE A LA DUQUESA DE BERRY—, ERA LA SIRENA
DE LOS POETAS, CON TODOS SUS ENCANTOS Y TODOS
XXXXXXXXXXXxxXXXXXSUS PELIGROS

Devórame, hija de la gran puta.
Mientras me corro sentir tus dientes de odio
y esos ojos obscuros como topacios fríos.
Chúpamela con esos labios
párpados de la Muerte.
Que sea lo último que vea.
Devórame así,
sin quitarte esa falda
viciosa, esa bisutería infernal.

Besar tus ojos, oler tu pelo,
esas axilas donde sombrea un vello mal rasurado,
morder ese vientre omnipotente,
esos muslos ambiciosos.
Así, como estás.
Entrar en tu coño
como debieron adentrarse
en la luz de Asia los caballos de Alejandro.

Y entonces te das cuenta:
No le hablas a nadie. Estás hablando
solo. Ella no te escucha.
No huele, no respira, su carne no se estremece.
Es una fotografía.
El cartel de una película.

Pero hay algo en esa fotografía…
Como una mano de hielo que te estrujara
las tripas.
Una belleza nueva. La Belleza de este
siglo.
Brutal. Pero te excita.
Despreciable. Pero la
deseas.
Y ahí está. Esperándote.
Para que te encanalles en la vulgaridad,
busques a ese que también eres tú
en el sabor de lo sucio, lo turbio, lo bestial.

Diosa de polígono
industrial, ninfa de hamburguesería, sirena
de botellón.
Dido de grandes superficies
y parkings monstruosos.
Tan brutalmente hembra te deseo.
Esa Nada de su mirada es hermosa,
sin futuro ni pasado.
Pero Helena de Troya cuando brillan
sus muslos
en la luz de un water de discoteca,
sobre el capó de un coche bajo la Luna.

Ah la Echegui en esa fotografía.
Su talento de actriz
+ el rugido de su cuerpo
+ mise en scène por Bigas Luna
+ eso que los arrastraba
más allá de ellos mismos; esa fuerza
letal
de la sexualidad nueva, ese insecto atrapado en ámbar.
Ah la Echegui en ese cartel.
Hija del photoshop que para siempre
así la entrega a nuestros sueños más lascivos.
Neón en vena.
Esa Diosa asesina.
Una fotografía ante la que soñar
con placeres feroces.
Y masturbarse, masturbarse, masturbarse.
Oh sagrado sightseeing.

 

 

 

 

ROGER WOLFE

MONÓLOGO DE JOHN DILLINGER,
xxxxxATRACADOR DE BANCOS

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCuando salga de aquí voy a ser el hijoputa más malo
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxque hayáis visto nunca.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxJohn Dillinger
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx(al ser recluido en la cárcel estatal de Indiana)

Si me jalo un par de cajas de pastillas y la palmo aquí dentro,
¿quién le da agua y comida al chuquel
hasta que llegue alguien y me encuentren tieso?
Ni espicharla me deja el perro.

Casa por la ventana, vaciar cuentas bancarias,
o dar un palo gordo. Alguien me habló de Australia.
Pero no dejan fumar ni en el váter. Y además…
El perro, claro. El perro.

Casa por la ventana, vaciar cuentas bancarias,
tiros en la calle, un camino lleno de polvo.
Me llevo conmigo al perro. Dillinger en Villadiego.
Nos veremos en el infierno.

Me gusta hacerle frente al subidón del miedo.
Trepa por el plexo solar comiéndote por dentro
como un atracón de anfetas. Mil veces mejor que un orgasmo,
¡y mucho más intenso!

Abrazar la locura. Puede pasar cualquier cosa.
Da igual, porque es el fin, es el final del mundo.
Ascuas de ira y mala hostia, mala hostia llevo dentro.
Esto acaba de empezar.

Hacedme más daño. ¡Hacedme mucho más daño!
¡Hacedme mucho más daño! ¡Seguro que podéis!
Para que me jodáis y CREZCA LA ESTATURA DE MI ODIO
la estatura de mi odio.

QUERÉIS hijos de puta. ¡Lo pedís a gritos!
No entendéis otro palique. OS GUSTA el horror.
Siempre que no salpique, no salpique demasiado;
ésa es la jodienda conmigo.

El mundo está lleno de enanos que por su cara bonita
creen tener el dominio de la palabra «no».
Pero eso no dura, no dura toda la vida.
Es un mortífero bumerán.
Os lo voy a meter por el recto y enderezarlo.

 

 

 

 

KATY PARRA

EL ÚLTIMO DISCURSO DE LOS PÁJAROS

Dejarás que se quede sin nombrarla
entre tus soledades y tus libros.

Voy recorriendo calles,
rutas que amortajaron a otros hombres
con el mismo fusil,
contra el triste sudario que heredé
de mi hermano.

Esta ciudad será, posiblemente,
un hermoso lugar para quedarse
a descubrir el mundo,
a explorar su belleza más indómita
bajo la insuficiencia de un paraguas,
sin otra pretensión que resistir
el último discurso de los pájaros.

He llegado hasta aquí para salvarme
—no sé si de morir o seguir vivo—.
La muerte es una amante desquiciada,
adicta a sorprender a su adversario
y sé bien que me aguarda rigurosa
en cada tentación de este otoño afligido,
sobre un papel sin patria.
Ha llegado con tiempo suficiente,
para expoliar la noche con sus ojos
y ser imprescindible,
hermosa, como el beso prometido.
Comienza a ser inútil esta tregua.
Sus buitres, como intrépidos vasallos,
siguen embalsamando la lluvia que no cesa,
la lluvia que envilece a la cigarra
y enciende entre otros muertos la hora de volver.

Voy recorriendo calles, y su sombra
avanza como un hijo bastardo tras de mí,
aullando como un perro.
Me acorrala y después
me deja respirar. Sabe que así
podrá seguir jugando conmigo a la ruleta.

 

 

 

 

CRISTINA MORANO

EL CORTE INGLÉS

xxxxx1

No todo era perfecto, a veces
no sabíamos qué decir,
se nos quedaban cosas colgando entre los ojos
como cuerdas de ropa puesta al sol.
Otras veces comprábamos comida
en El Corte Inglés los fines de semana
y sus radiantes avenidas
parecían medirse en nuestros pasos.

 

 

xxxxx2

Al Corte Inglés yo le he robado
unas gafas de sol color castaño,
libros, una docena de cucharillas.
Todo a las diez de la mañana
cuando los dependientes están de mala hostia,
y aún medio dormidos recorren los pasillos.
Es el mejor momento, más tarde la decencia
o la costumbre del trabajo
convertirán a todos —a ellos y a nosotros—
en perros adiestrados, pero por la mañana,
aún somos, en ayunas,
esas maldescansadas ratas sucias,
libres que todavía saben
descolocar estanterías.

 

 

xxxxx3

Cuando mi esposo y yo, el uno junto al otro,
aunque yo levemente adelantada
pues él entre la gente se aturulla,
vamos a hacer la compra al Corte Inglés,
sin rumbo por las caudalosas
arterias de sus plantas, yo le digo:
El aire está lleno de esperanzas.

 

 

xxxxx4

El Corte Inglés abarca al mundo,
lo dispersa en sí, lo desfigura,
engulle sus contornos
en sus inabarcables sucursales
con el poder astral de sus muestrarios.
Pero yo soy mayor que él,
mi pobreza es mayor que sus ofertas,
y mi soledad seguirá
perforándose a sí misma
en donde brille el légamo
del fondo del pozo de sus beneficios.

 

 

 

 

ANA PÉREZ CAÑAMARES

NO soy esta que veis palidecer
bajo el fémur tibio del fluorescente.
Tampoco la mujer que oye dar las tres
como el gong del martillo absolutorio
o la bala de un fusil encasquillado.
Ni la que escribe frases sin amor
y firma igual que quien mata una mosca.
Ocupo mi silla antes de que el sol
me bendiga la frente con un beso
y salgo a la calle infiel y huérfana.
Toso el virus de la resignación
cuando el mar es un rumor clandestino
y los lirios burlas del carcelero.
Soy quien sueña llegar a la vejez
para dejarse adoptar por gallinas
y vivir en la luz de las mañanas
que ahora abandono en la casa de empeños.

 

 

 

 

ANTONIO PRAENA

COMEBOLSAS

Tampoco en estas cosas es lo mismo:
los ricos, sola y buena;
los pobres, con alcohol y muy mezclada.
Las comebolsas lo saben:
te miran el reloj y los zapatos
y, si encima conduces un buen coche,
se te pegan al cuerpo y no te dejan
hasta que las invitas a unas rayas.
De pasta andan muy cortas,
por eso dejan a los tíos
más chulos en la pista
y se vienen contigo.

Las he visto muy jóvenes
montarse con un viejo en un Mercedes
camino de una noche más oscura.
A mí, concretamente,
las que visten peor me ponen mucho.
Un hotel de extrarradio les parece gran cosa.
Jamás se han visto en otra y es la tuya;
medio gramo y ya vuelan
dos gramos y te dejan medio muerto.
Las puedes encontrar siempre los viernes.
El sábado en la noche y el domingo
lo pasan en el barrio, con su novio,
curándose la culpa y la tristeza.

 

 

 

 

ANTONIO LUCAS

FUERA DE SITIO

Imagina que el tiempo sólo es lo que amas:
unas pocas palabras, unos seres exactos,
unas horas muy lisas, una playa (quizá)
donde el daño no acecha.
Imagina la vida como no es ahora,
no quiero decir como algo perfecto,
sino un resplandor, cierto abril de muy lejos,
un tributo al azar sin otro destino
que el confín fugitivo de un eco sin rostro.
Y después cualquier cosa.

Con qué precisión va la edad hilvanando el espino.
Y qué extraña la urgencia de ir en pie hasta la ola,
celebrar lentamente que aniquile mi huella,
mi escritura de hombre, mi certeza de surco,
ser la alta misión de lo que nunca concluye
como no cierra el mar su recado en la orilla.
Pero no es estar quieto la razón ni la meta,
sino un querer más pequeño, una conquista más clara:
ver la vida llegar de su noche a tu noche
en un cuerpo ajeno,
pronunciar su silencio,
abrazar su alambrada,
desear su vacío,
delirar sin camino, sin mapa, sin fuego,
hasta el tiempo sin tiempo
del país que no haremos.

 

 

 

 

ALBERTO CHESSA

TRAS EL ESCAPARATE

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxA Carlos Martín

El maniquí leía Fuga de la muerte tras el escaparate.
Aunque me reconcomen los escaparates, me paré.
Lo observé. Era alto y rubio, atlético. Vestido
A la moda primaveral. Elegante a la fuerza.
De pronto, dejó de leer y me miró él a mí.
Primero despertó mi compasión, aunque tan frágil
Que al instante sentía más bien un cierto terror libidinoso.
Me encontraba a la vez seducido y cautivo.
Con el valor que no tenía, me giré, le di la espalda.
Iba ya a reanudar mi camino cuando un ruido me detuvo.
El ruido propio de los pelotones de fusilamiento.
No quise darme otra vez la vuelta.
No quise mirar de frente.
Tan sólo recordé que era invierno y que el maniquí
(Qué cosas) es probable que tuviera frío.

 

 

 

 

JOSÉ ALCARAZ

LAS MÁSCARAS DEL VIAJERO

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxA Alejandro Hermosilla

Sólo quien se desnuda está viajando,
quien arroja sus máscaras al suelo
y, al contrario, parece llevar más,
porque al final de sí descubre a todos
y de todos arrastra las facciones,
de todos, desvestido ya, los pliegues.
Son las máscaras las que se refugian
tras él, ojos ajenos los que cubren,
nublados, su semblante, mientras mira
cómo el viento lo empuja, de qué forma
levanta polvaredas, escondiéndolo
del resto, despejando los caminos.

 

 

 

 

ELENA MEDEL

UN CUERVO EN LA VENTANA DE RAYMOND CARVER

Nadie se posa en el alféizar —son veintiocho años
de espacio adolescente—,
pero qué ocurriría si el pájaro sobre el que he leído
en todos los poemas
se colara por el patio de luces y asomara
por el alféizar de mis veintiocho años,

un pájaro,
mi habitación adolescente.

Y qué ocurriría si yo escribiese aún
—si me preguntan, respondo que ya no—
y un pájaro cualquiera, ninguno de los pájaros sobre
los que haya leído en todos los poemas,
un cuervo o una de las palomas negras que asoman en la
oficina,
interrumpiese en la escritura
como el que se posó en la ventana de Carver.

¿Ganaría su lugar en el poema?
¿Dejaría de ser pájaro?

Alza el vuelo. Ya no hay
habitación en el alféizar.

 

 

 

 

BEATRIZ MIRALLES

EN ESTE POEMA mi cuerpo será la orilla
de tu cuerpo. La desnudez sobre mi piel
cubrirá tu piel, el tacto y la memoria.
Así ocurrirás dentro de mis manos,
lo anoto,
como si al fin pudieras sucederme.

 

 

 

 

TINO MOLINA

PUZLE INACABADO

Aquel torrente
cesó con tan inocente arma.
Como niños, en el suelo buscábamos
el color acertado, la misma curva
en cada pieza. Nada más había.

Tú lo compraste
esa misma mañana en la que el tedio
nos vino a visitar
y, ya cumplida su función,
no volvimos a distraernos
con su inocente juego.

Quedó tendido sobre el tapiz verde.
Con las piezas extendidas, ahí sigue,
todavía, esperando
las manos que atrapen su contorno.

Extraño dios de la tristeza,
a veces no lo vemos,
pero qué ligero es tu afán
entre los hombres,
qué vanos son tus negocios
si con un puzle nos basta
para firmar el armisticio.

 

 

 

 

GÜNTER EICH (Traducido por Jorge de Arco)

PRUDENCIA

Los castaños ya florecen.
Lo tengo en cuenta,
pero me abstengo de opinar.

 

 

 

 

C. K. WILIAMS (Traducido por Miguel Merino)

OLMOS

Llevan los tres hombres la mañana entera derribando los olmos
xxxxxenfermos que bordean las amplias aceras.

Las despiadadas sierras mecánicas plañen tenazmente variaciones de
xxxxxsus lacerantes escalas operísticas

y en la calle las cuchillas a gasoil despedazan los desbrozos
xxxxxresoplando febrilmente y sin cesar.

Uno tras otro cargan los camiones con los someros despojos,
xxxxxuniformados e inertes, de duramen,

de pequeñas ramas y hojarasca, y pronto queda el tronco desbrozado.
xxxxxEs como si hubieran cercenado el espejismo de la realidad.

Las filas de desnudos edificios de enfrente lo observan pensativos, sus
xxxxxdivagaciones más acuciantes de lo habitual:

«La espiral del tiempo», piensan, cargado el misterio de una tímida
xxxxxclaridad. «Es la espiral del tiempo…»

Toda la tarde, hasta entrada la desolada noche, las agitadas mentes
xxxxxrumian: «Es la insolente y desmesurada  espiral del tiempo…»

 

 

 

 

PAULO LEMINSKI (Traducido por Aníbal Cristobo)

NADA tan común
que no pueda llamarle
mío

nada tan mío
que no pueda decirle
nuestro

nada tan blando
que no pueda decirle
hueso

nada tan duro
que no pueda decir
puedo

 

PABELLÓN GENERAL PSIQUIÁTRICO

La semana pasada terminó el Mursiya poética de este año. El último de los recitales lo protagonizó Katy Parra, acompañada por Sebastián Mondéjar.
Con motivo del recital se publicó una plaquette que lleva por título ‘Pabellón general psiquiátrico’.

 

 

Dejo aquí los dos poemas con los que se cierra la plaquette.

 

EL ÚLTIMO TANGO

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxNo puedo ahora frenar
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxla rotación inmensa del abrazo
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxpara medir su órbita.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxClaudio Rodríguez

¿Qué quieres que te cuente del amor
alguien que nunca ha escrito en el poema mariposa o abril?
Yo sólo puedo hablarte
de los escorpiones o de las garrapatas,
de la cara de imbécil que tiene mi vecino,
de lo triste que a veces me resulta
escuchar a Coltrane
sin otra compañía que mis gatos
o del abrigo excepcional de los violines
cuando tiemblan y dudan de su música.
Sin embargo, no puedo hablarte del amor.
Ese altivo juglar no me quiso en sus filas
y ahora estoy aquí como un intruso,
escribiéndote a ti que estás leyendo
y mirando el reloj para escaparte de toda esta indigencia,
que tal vez sabes algo de este tipo
y de sus maniobras,
que también —es posible— te haya dado plantón;
a ti, que desconoces mi lado más siniestro,
el tabaco que fumo
o a qué hora inservible
maldigo las canciones y me arrastro
hasta mi habitación sin dignidad
para seguir bebiendo esta indolencia.

¿Qué quieres que te cuente del amor
quien no pudo medir su abrazo ni su órbita?

 

 

 

 

PABELLÓN GENERAL PSIQUIÁTRICO

Hoy sólo quiero hablar
el idioma de los pájaros,
asirme a la voz de sus orígenes
y recorrer los pasillos deformes,
desde el acceso principal
hasta el Pabellón General Psiquiátrico,
donde reposa el hombre
ajustando las cuentas con su alma.

Hoy quiero destronar a la cigarra
y liberarla de todas las hormigas,
para escuchar su canto sin destino
y ser un participio de su enojo,
pisoteando infiernos
y devorando sombras.

Tal vez no venga nadie.
Las entradas de urgencia se cierran a las cinco.

 

NOCTEM

noviembre 28, 2016 Deja un comentario

goth-3

 

Dice Katy Parra en el prólogo de este libro que la editorial Raspabook publicó a principios de este año:

“Exponerse a los versos de Andrés de la Orden es enfrentarse a la verdad más demoledora, a palabras como puños que buscan tu mandíbula con la franqueza letal que tiene su poesía. Sus versos no han nacido con ánimo de ser amables. Han nacido para agitar la conciencia con su grito certero y remover las entrañas.

Todo esto lo hicimos nosotros, el estío escupe promesas/ y septiembre da nombre a las lápidas.

Bucear en su poesía es sumergirse en nuestra propia ruindad, para reconocernos verdugos y cómplices del caos, enemigos íntimos de nosotros mismos, pero también aliados de la mar, su mar, tan presente y todopoderosa a lo largo de su obra.

Noctem nos habla de la noche interior, y no sólo de la noche que alimenta al poeta; nos habla de una noche tuya y mía, nuestra, urgente, inmisericorde, terriblemente hermosa y desoladora: la noche eterna del poeta, incapaz de cerrar los ojos, de mirar para otro lado, incapaz de ponerse a salvo del dolor que le rodea. Andrés de la Orden lo vive en primera persona, lo hace suyo, y lo escribe sin medias tintas, sin retórica; arroja las palabras al papel sin escrúpulos, empujadas por la angustia y la desesperanza, otras por la resignación de saberse humano y mortal, limitado, condicionado por un mundo que en demasiadas ocasiones es poco amable.

qué Dios permite que la bondad se sienta tan inferior,/ que siempre se cuenten por victorias los zarpazos de los tristes humanos,/ qué he hecho mal

Sin un dios al que culpar de nuestra desdicha el hombre está completamente solo, indefenso ante su breve eternidad.

Creo que estoy solo en medio de esta letanía negra.

 

 

Y aquí tienen algunos poemas del libro.

 

 

NO PUEDE SER

No puede ser.
Los ricos les mean a los pobres y luego les dicen que huelen mal.
Los niños de papá se visten con las marcas que cosen los niños chinos.
Dicen que la industria farmacéutica decide lo que se ha de curar.
Dicen que miles de muertos son muchos menos si resulta que son negros.
Veo que se han instalado caimanes en los tronos de palacio,
veo a tanto gilipollas hablando de su diferencia y su bandera,
los parados no estarán tan jodidos cuando beben cerveza en los bares,
los depresivos son un montón de antisistémicos que han dado la espalda
a la felicidad.
No puede ser, no.
Hay islamistas decapitando mujeres guerreras, y mientras
los tapices de kundalini yoga no dan abasto al blancor de Occidente.
En Melilla juegan al golf mientras los humanos se ensartan en la valla.
En Murcia multo con cien euros al que vende cedés para comer.
Estas sendas ubérrimas son hoy las de los buitres y los huesos.
Algo tiene que pasar, algo, pero aún
los caños de las almas manan, caudalosas, las aguas
podridas
del Leteo.

 

 

 

 

PUTAS

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxOh, but you who philosophize disgrace and criticize all fears
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxBury the rag deep in your face
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxFor now’s the time for your tears.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx(“The Lonesome Death of Hattie Carroll”, Bob Dylan)

El negocio parece bastante sencillo.
Les cobras a esas pobres chicas dos euros por quince minutos de cama.
Si se exceden en el servicio, la sanción es de cinco euros.
Ellas se quedan con el resto y con todo el asco, tú simplemente
eres un jodido empresario y has alquilado un piso en el Barrio del Carmen.

En tu libreta de anotaciones hay más de veinte nombres de mujeres,
más de veinte tumbas abiertas a las pollas de la gentuza más despreciable,
vas anotando sus oprobios diarios, sus enlaces de novia negra en tus malditas páginas,
y a fin de cuentas luego lo podrás negar todo porque te dirán que tienes derecho
a mentir.

Yo no entiendo una parte de todo esto.
No acabo de comprender cómo te acuestas por la noche y no revientas.
Hoy hay algo extraño en tu serenidad mientras te aferras contra lo evidente,
tu tranquilidad de bigardo que sabe dónde están y quiénes son sus hijos,
tu seguridad en que nadie se irá de la lengua o perderá
algo más que la vida que ya se les fue, algo más que sus noches de parásitos sociales
y de hombres que merecen ser colgados por los mismísimos cojones.

No lo puedo concebir.
Esa calaña que se ha repartido siete veces hoy a Hafiza,
esa sinfonía de condones moribundos que les cobras y consigues de la Cruz Roja,
ese agarrar los pechos y apretar las ingles en el último estertor,
quién es más cabrón, tú o quienes te pagan la farlopa,
no me entra en la cabeza que se esté violando a las gentes que no tienen otro camino,
que en las Rondas de Murcia la publicidad imperante sea la de los prostíbulos,
que nunca hagamos nada y nos riamos cuando hablamos de las putas,
lo veo diariamente y creo que los alacranes son bondadosos,
que la escoria que somos tiene tantas capas como las cebollas secas
que ya no lloran de tanto haberlo hecho.

Será que me estoy haciendo viejo.
Será que el dolor tiene forma de mujer y voz de seda rasgada, será
que el abandono tiene documentos de identidad extranjeros
y carne macerada al bendito sol de España,
será que somos unos hijos de puta bien occidentalizados.
Tiene que ser eso, sí, y es horrible
que no exista Dios para meternos por el culo un bate de béisbol por toda la merecida
eternidad.

 

 

 

 

MAR

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxDorme, dorme meu menino
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxdorme no mar dos sargaços
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxque mais vale o mar a pino
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxque as serpentes nos meus braços.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx(Mário Cesariny/Moonspell)

Quiero hablar de la mar,
quiero decir que puede que esa nostalgia sea nuestra única verdad,
que de lunes a viernes tengo migrañas de tierra,
zarpazos de dominios públicos, ahorcaduras de reloj penitente,
yo sólo quiero hablar de la mar, de su completud, de su impertérrito
presenciar las estantiguas de estos sexos paranoides
con los que nos nombramos.

Sí, el sábado a la tarde cae la mar como una maza de agua ácida,
nos damos cuenta de que hemos enumerado los pecados del prójimo,
nos dividimos en los restaurantes esnobs por la estirpe del bolsillo,
mas el sábado a la noche la mar se adorna de tules y reparte las hostias
por igual.
Yo quiero hablar de la mar, yo quiero recordar que la tela que vestimos
no nos esconde, que una sonrisa es peligrosa como un ramo de mierda,
que tras las persianas están apostados los cuerpos inútiles de los fieles a Dios,
que el Mal tiene el coño depilado y va al gimnasio a moldear su abdomen de machote,
que el consuelo del vino llegó demasiado tarde.

Los faros están vomitando haces incapaces contra el tiempo,
nadie saca los clavos a los maderos a los que nos clavamos
las almas llevan su contabilidad paralela y muñen su gran estafa,
sólo quiero decir que a la mar habremos de rendir nuestras cuentas,
que las togas ahogadas no conocen del principio de oportunidad.
Decidme al menos si aún tenéis miedo,
si sabéis ya quién es vuestro más fiel enemigo,
yo quiero hablar de la mar y recordar que la mentira es nuestra primera derivada,
ensalzar el galipote que tizna por igual al sabio cobarde
y al imbécil del poeta.

 

 

 

 

SÁBANA

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxBut it was long ago and it was far away, oh God it seems so very far
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxAnd if life is just a highway, then the soul is just a car
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxAnd objects in the rear view mirror may appear closer than they are

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx(“Objects in the Rear View Mirror May Appear Closer than They Are”,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxJim Steinman/Meat Loaf)

Otra vez ha ocurrido.
La impoluta sábana blanca que tapa el asfalto
del estrecho carril de La Albatalía,
la piel aún caliente sobre el firme que fue su última mortaja,
las gentes prontas al disfrute del nuevo réquiem mórbido,
por qué, por qué, por qué no cubrimos la muerte del negro
de los ojos de las viudas,
por qué luchar contra el alba si al final vendrán los documentos oficiales,
el atestado con las medidas exactas de las huellas de arrastre
y la precisa situación de la vida que pasó de sangre
a coágulo, por qué relatar los tremendos desperfectos
de los ciclomotores que exhiben sus roturas a las luces de emergencia,
quién has sido esta vez, quién te va a llorar esta noche,
qué sentido tiene todo esto, qué cura te arrojará agua bendita,
qué buen pastor escribe la fecha de degüello en el crotal
de sus ovejas.

 

 

 

 

JUSTOS

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxThey escaped the weight of darkness
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxTo forge a path into the marrow of the spirit
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxThey chose to drown in a deeper vacancy
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxAn emptiness that quells the null
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxA pool for the forgotten.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx(“To Drown”, Agalloch)

No, no me impresionas.
No hay butrones en tus  en tus muros, inquebrantable
servidor de las normas que te impusieron,
tu lacrimal cerrado y tu voz autoritaria,
tu perfección mientras sucede la vida a tu lado,
no me jodas, bien ya nos conocemos,
las monedas de tus manos se enrobinan con tu sangre,
las bebidas espirituosas hacen dormir al carcelero
pero no abren la mazmorra donde te pudres
mintiendo al tiempo, obviando el final.

Sí, eres un tío cojonudo.
Razonas tus actos y sazonas tus fallos.
No follaste hasta los veintipico y complaciste a Dios.
Tuviste hijos, compraste hacienda y forjaste apellidos.
Qué quedará de ti cuando seas traspasado a merma.
Qué mares muertos yacen en tus playas de la nada.
En qué mercado se subastan las sonrisas que perdiste,
quién te va a compensar la puñalada trapera
del olvido.

 

 

 

 

AHMED

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxThey had sex in Pennsylvania
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxA Brazilian grew a tree
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxA doctor in Manhattan
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxSaved a dying man for free
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxIt’s a miracle
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxAnother miracle
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxBy the grace of God Almighty
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxAnd pressures of marketplace
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxThe human race has civilized itself
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxIt’s a miracle.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx(“It’s a Miracle”, Roger Waters)

Esta noche
hacía frío en Granada.
El regente de una bodega
cocina las tapas de las cervezas de los chicos.
Es sirio,
es ateo,
es hijo de musulmanes,
vive su familia a cuarenta kilómetros de la línea,
de la cambiante línea,
de hoy, 25-XII-2014, con el Estado Islámico,
hablamos de black metal,
le apasionan los Gorgoroth,
él es un animal, así se define,
sabe todo de Lou Reed y de Pink Floyd,
puede vivir aquí o en medio de la tierra,
en otro lugar también sería feliz,
ha comprobado que no somos más que carne.

Dios ha nacido hoy, me dice,
en la Calle Elvira Dios ha nacido hoy,
le da monedas de euro a pobres muy pobres,
él es de extrema izquierda, dice,
yo no puedo simular que podría amarle,
Dios ha nacido mientras prepara sándwiches para los estudiantes,
Dios ha nacido mientras habla con El Líbano para expatriar a los suyos,
les van a cortar la cabeza, me dice,
él no cree en Dios, pero Dios ha nacido,
al menos para mí Dios se llama Ahmed,
es ateo,
lleva trece años debajo del frío Mulhacén,
lleva trece años demostrando que Dios no existe,
lleva trece años invadiendo las tripas de quien osa
mirarle a la cara y quejarse,
es feliz, está vivo, los pijos se hacinan en Sierra Nevada,
su familia no tiene agua en Siria,
les van a cortar la cabeza, me dice,
tienen que marcharse, y me habla de Roger Waters,
Dios no existe, Ahmed, Dios no existe,
existe el hombre, y hay mierda en las aceras, hay lefa
en las caras de las últimas vírgenes, y sabe a desdén,
el hombre es Dios, Ahmed, el hombre es Dios,
tú comandas el Valhalla a la espátula que fríe las tapas,
tú y tus freidoras y tus parrillas y el indecente hostión en el morro
de quien demuestra que dos hermanos nunca son hijos
de la misma madre.

 

 

 

 

QUELOIDES

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxRaining blood
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxFrom a lacerated sky
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxBleeding its horror
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCreating my structure
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxNow I shall reign in blood.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx(“Raining Blood”, Slayer)

Han servido las mesas
con esos manteles que acarician
los muslos que, internos, han de catar
la lengua.
La costa nos tiene por testigo.
Las mareas que saben ser recíprocas, cómplices,
ansiadas.
Han pasado tantos años.
Ha sido tu vuelta última razón.
No hemos triunfado, no.
La musa habla el lenguaje de los muertos.
No nos han anhelado las orillas.
Las hemos tomado como se cabalga al dolor.
Hemos alzado la copa contra la isla donde esperaban
los ahogados.
Todo tuvo nombres y todo los perdió.
Los pies desnudos también conocen las llagas,
las incisiones de cada nueva mañana
contra el vestidor, las suturas en la dermis
trófica
de los tangas que cantan con Bob Dylan
la última nana de su recorrido
por la desolación.
Fue hace ya más de treinta años.
No somos, no, distintos
de las olas.
No sabremos, siquiera, la dirección que anclar
al remite de las cartas que otrora
recibimos.
Postales del Cabo desde los buzones oxidados.
Nunca hubo respuesta, la telegrafía
calló como hacen las espumas
sobre las lapas desencantadas.
Fue hace más de treinta años.
Y hoy la munición intenta
disparar las salvas fantasmas de aquel
viejo
agosto.

 

 

 

de la Orden, Andrés. Noctem. Murcia; Ed. Raspabook, 2016.

 

DE NADIE A NADIE

contra-katy-parra

 

El mar escupe muertos,
muertos imprevisibles,
muertos de cuatro años,
muertos recién nacidos,
mujeres y hombres muertos,
hinchados por la ausencia del oxígeno,
muertos desconocidos que aceleran
el paso decisivo de la muerte.
De nadie a nadie llegan,
tristemente escupidos
a un país extranjero,
escupidos no sólo por el mar,
sino por la barbarie y la metralla.

El mar escupe muertos
sin identificar,
y nadie quiere muertos si son desconocidos,
si llegan a tu casa huyendo de una guerra
y vienen abrasados por la huida.

Es más fácil mirar para otro lado.
El mar sabré por qué se deshace de ellos.

 

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