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EL VIOLÍN MOJADO

Se lee en el prólogo de este libro, prólogo escrito por Rocío Fernández Berrocal, que ‘El violín mojado’ es una aventura de amor que aparece en la obra como un abismo, un designio y un destello, y que a partir de esta historia de amor encontramos una intensa reflexión sobre la existencia en una poesía cercana y directa de razón y emoción que bebe del recuerdo y la meditación para situar su presente.

 

 

Y aquí dejo una muestra de los poemas de este libro que fue concebido como una unidad.

 

 

Ocurre a veces que al llegar a tu casa
siento algo interior que me remueve,
que se consume e ilumina con la muerte,
como el cuerpo y su forma desdibujada,
como lo infinito que va dentro de mí
pero que fuera es limitado,
pues todo es apariencia.
No te engañes con llantos absurdos,
con voluntades divididas y huellas,
porque vivir es temblar al sentir
que voy llegando a tu casa,
que me esperas asomada al balcón
reflejando el cabello con la primera luz,
con el primer acierto,
con el primer suspiro,
con el primer cansancio
por estas infinitas escaleras
que me acercan a casa.
Y siempre es igual,
no ocurre a veces, pero llego a tu casa.

 

 

 

 

Y aquí ya es otra cosa,
de tanto recordarte he olvidado la esencia,
el pináculo azul
que tienes en tu cuarto
y al que miras constante para fijar el rostro,
para enfrentarte solo a la palabra azul.
Y siempre que lo observo
tan detenidamente como te observo a ti,
ocurre que la imaginación vaga elevada
con una risa loca que sale de tus labios.
Y he dicho ya que aquí me encuentro solo,
condenado a sentir la poca gente,
aunque te tenga a ti,
condenado a ser espacio y tiempo
en una misma causa;
y también duele
tener que olvidarte de tanto pensar
que miras la palabra azul.

 

 

 

 

EL PAÍS

Al tomar El País entre las manos
he leído que el sol acariciará esta tarde
la vertiente oeste de tu casa,
la zona cercana a la azotea,
el balcón irlandés al que te asomas.
Y es cierto, tan sólo leo el diario
para buscar el sol,
para saber si hoy vendrá el otoño
por tus largos pasillos.
No me importan los censos, las estadísticas,
las batallas sangrientas en el Oriente Medio,
los satélites rusos, las visitas reales,
no me importa el pasado
porque en el ayer ya estamos,
cuando miro hacia el sol y compruebo
que dirige su marcha a la vertiente oeste
de tu casa.

 

 

 

 

Este fin de semana he estado en Ayamonte,
he oído voces que embadurnaron el cansancio,
he visto ponerse el sol en la playa,
he llenado de amor mi solitaria vida
y me he reído un poco de mí mismo.
Allá ibas tú, descolorida, frágil,
distante y feliz,
como una desgracia en su inmortalidad,
como más que una ráfaga de oxígeno
que alimentara a cuantos en ti quieren ver
ruinas, pasados, vacíos.
Allá ibas tú, escuchando mis labios,
reclinando la noche en tu cabeza
y cerrando los ojos a las horas.
Ahora, mientras me torturo sin quejarme,
quiero volver a pisar los lugares que amé contigo,
las traiciones perdidas que socorrí contigo,
el fervor y la honra que celebro
cada vez que vuelvo a Ayamonte
en un fin de semana como el tuyo.

 

 

 

 

Si el día de ayer pudiera repetirlo
tan amargamente como lo viví ayer,
entre antiguas casas blancas decoradas de limpio,
donde olías a lenguaje,
y tú respiración se iba cerrando
como se cierra el origen del mundo,
como se cierra la ventana para evitar venganzas,
llantos de amor espantosos,
hermosuras y vejeces.
Tus huellas en la playa se han desdibujado,
tu sombra ya no vaga por las calles,
tus manos ya no consienten que las toque,
y tú, ayer, aspirabas a limpio
al pasar por las puertas.
El día de ayer quedó como una mancha,
y hoy me dices que la historia es falsa,
que todo es mentira y es febril.
El día de ayer ha sido irreparable,
amargo.

 

 

 

 

Y ahora, que han pasado los años,
aquella sinfonía no es más que una mañana,
de abril o de septiembre, no importa,
pues lo que recuerdo es la mañana.
Y no recuerdo más,
porque el recuerdo duele,
y he aprendido a jugar con el recuerdo
como también he aprendido a querer en silencio,
a cantar al silencio,
a gastar los meses.
Contigo no importa que nos falten los días,
porque siempre he buscado lo imposible,
el misterio, lo más hondo del corazón del hombre.
Contigo no es necesario que hablemos de nosotros,
ni que nos pongan un preludio de luna,
ni siquiera merecemos un poco de cariño.

Quedará en el pecho grabado como a malva
aquella sinfonía de castillos calientes,
y así, junto a los meses,
permanece tu olor que baja de las crestas.

 

 

 

 

GERUNDIOS

Los veranos solía encerrarme siempre
desnudamente, esperando que algún rayo,
inoportuno, claro está,
abriera el sol, el día, tu cuerpo;
y así poder sudar mirando el fondo,
corriendo en los naranjos
o golpeando los olivos
para dejar caer sus frutos en el suelo.
¡Qué tranquila era la vida entonces!
Fuiste una tarde a verme
y te sorprendí mirando el paisaje:
los encinares, las floridas historias
de haber vivido a fuerza de segundos,
seguro que soñando con una tierra pura,
mucho mejor que ésta que pisamos.
Recuerdo tantas cosas de aquellos días,
era verano,
yo era desnudamente.

 

 

 

 

AYÚDAME A MORIR UN POCO SOLAMENTE

Y ahora,
que he perdido a dios
y a la mujer que más quiero,
y he arrojado mis huesos ante la vía de un tren
equivocado,
y he bebido mis noches en la acera,
y los días, mis días
han secado los llantos de las palomas hembras;
ahora,
…qué me decís del hombre
sino el pulso vital de su cansancio,
sin otra cosa que imaginar y recordar,
…qué me decís del hombre…

 

 

 

 

Te enseñé pocas cosas,
todo en mí es tan leve
que imagino el recuerdo
y lo acaricio.
Te enseñé que la vida
ha sido incompatible,
que los árboles tienen su llamada
como la tiene el sol
cuando descubre sus pasiones;
te enseñé a ser grande
y a merecer los seres de tu talla
que uno imagina, sueña,
recuerda respetando la luz,
la voluntad de los contrarios
que se hacen esclavos.

Te enseñé y lo recuerdo,
pero nunca entendiste por qué viví,
por qué a aquello que era tierra
o aire lo llamaba amor.

Te enseñé y esperé,
tenías un vestido nuevo,
de hilo,
que nunca pude ver
alguna tarde a solas;
tenías brazos morenos
y senos silenciosos,
y una voz de cansancio…

Pero mejor es no pensar,
mejor es no pensar,
imaginar y recordar
se superponen y confunden.

 

 

 

 

Y si después de todas las palabras os dijera
que la sigo queriendo,
me diríais que no es cuerdo
que un político persista con la nada,
porque los clásicos son políticos
y la política siempre es honesta
mientras la historia camina con paso tranquilo,
y no existen las críticas,
libre de la tormenta.

Querer o no querer, es el silencio,
imaginar y recordar
los días breves y gozosos.

Ahora ha pasado el tiempo
y los ancianos me dicen
que tengo toda la vida por delante,
a mí me gustaría
tener la vida alrededor.

 

 

 

Sánchez Menéndez, Javier. El violín mojado. Madrid; Ed. Libros del aire, 2013.

 

MARÍA ZAMBRANO

 

QUE TODO se apacigüe como una luz de aceite.
Como la mar si sonríe,
como tu rostro si de pronto olvidas.
Olvida porque yo he olvidado
ya todo. Nada sé.
Cerca de ti nada sé.
Nada sé bajo tu sombra amarilla
simiente del árbol del olvido.
Y todo volverá a ser como antes.
Antes, cuando ni tú ni yo habíamos nacido.
Pero ¿nacimos acaso?… O tal vez, no,
todavía no.
Nada, todavía nada. Nunca nada.
Somos presente sin pensamientos.
Labios sin suspiros, mar sin horizontes,
como una luz de aceite se ha extendido el olvido.

 

 

 

 

NI BRISA ni sombra.
¿Por qué, muerte, así te escondes?
Sal, salte, sácate de tu abismo,
escápate tú, ¿quién te retiene?
¿Por qué no borras con tu mirada el universo?
¿Por qué no deshaces las piedras
con tu sombra, muerte, sólo con tu sombra,
con tu mano desnuda,
con tu rostro de estatua,
desnuda presencia a quien nada resiste?
Enseña, muestra tu cara a los mundos,
que ya no haya espacio,
ni cielos, ni vientos, ni palabras.
Quiero hundirme en el silencio.

 

 

 

 

MADRE, AHORA ya niña
tú me esperas.

 

 

 

 

DELIRIO DEL PARAÍSO

Es con este dolor, con este llanto.
Sombra del Paraíso.

 

 

 

 

ES iDIFÍCIL ihablar ide iAmérica porque se nos
ha hecho difícil hacer una declaración de amor.

Amor = a lo otro.

Amor = rendir el corazón, desgajarse.

 

 

 

Zambrano, María. Poemas (Edición de Javier Sánchez Menéndez). Sevilla; Ed. La Isla de Siltolá, 2018.

 

EL BAILE DEL DIABLO

 

RELACIONES DE ESTRICTA CORTESÍA

Adoro la forma de mover tus manos,
la sonrisa difundida entre la niebla
y los ojos abiertos a la luz del abismo.

La suavidad de tu piel causa dolor
y hasta la destreza es distinguida.

Pero, por favor, no abras la boca,
ciérrala para siempre. Callada estás
más guapa. Hoy tendré que taparme
la cabeza con la almohada.

 

 

 

 

SATANÁS

Para esperar que venga un diablo a escucharte
o a recitarte versos a la luz de la luna,
no hace falta leer ni a Dante ni a Leopardi,
ni siquiera a Lewis. El demonio visita
sin llamar a la puerta, aprovecha
que abres para que el aire entre
y su sombra se cuela por encima del mundo.

Para esperar que venga Satanás a tu casa
y reparta las cartas de los que son poetas,
debes dejar encima de la mesa una copa
de vino y un puñado de rancios alimentos
de sobra.

Los demonios son ángeles, ellos viten de negro.

 

 

 

 

DEAD SEA

Siempre es tarde.
He jugado a besar el lunar de tu espalda
pero el mar es calor y la verdad su cielo.

 

 

 

 

RECIBO EN LENCERÍA

¿Y sigues preguntando
si lo que escribo son versos
o epitafios?

Relájate, respira,
bebe un sorbo de alcohol,
mira mi cuerpo.

¿Me amas o es miseria?

 

 

 

 

CUALQUIERA

Cansado de esperar que se acabe
lo bueno de la vida
y comience otra historia,
una tarea capaz de redimirme.

Cansado de decir a los amigos
que me dejen en paz,
hoy no mires, ni llames,
ni digas que me quieres;
necesitas de mí, esta historia
es ya antigua y delicada,
me molesta escuchar, duele
sorprender y hasta reír.

Una mala tarde la tiene cualquiera,
dos son una aspiración
al sufrimiento.

 

 

 

 

ELOGIO DEL GATO

Cuando viene la luz
vuelan las sombras,
el mito se engrandece
y el misterio es el color
del aire.

han crecido los sauces,
sus ramas cuelgan ya
de este tronco sagrado.

Es un elogio que el gato
roce su cola por mi pierna,
se ha llevado los males,
la clave sin revelación.

la palabra es de Bergson,
o de la Zambrano. Sus gatos
bailaban en la noche.

 

 

 

 

AHORA

Ahora respiro y hay aroma a romero.
Ahora dejaré de ser para seguir siendo
ese pobre infeliz que fumaba a escondidas
en el cuarto de baño.
Ahora vivo el presente, el pasado no existe.
Ahora que la virtud es compromiso y deseo.
Ahora llueve en el alma de los justos.
Ahora llaman mis padres desde el cielo y sonrío.

Mañana habré perdido la partida.

 

 

 

 

VIDA

llueve. No funciona el mechero
y el hielo se derrite, hace aguas
la vida y tu amor, como el mar,
me desespera.

Los ojos de los niños en las fotos,
una blusa colgada en el armario
y mal planchada,
el polvo de los muebles y la alergia.

Esto es vivir, lo noto
en su mentira.

 

 

 

 

MUCHA MIERDA

Hay deseos de verdad y de mentira.
El tuyo lo reservo a las capitulaciones.

Este verso dirá
que sigo vivo.

 

 

 

 

DAIMONÍA

Solo nosotros, la vida nos define
y acabamos huyendo para sobrevivir.

No hay mejor manifestación en el amor
que perder el equilibrio en tu regazo.

 

 

 

 

INFANCIA

He querido ser sombra nueve veces,
he aprendido del gato a dominar
la muerte y su pureza, a ser desgracia,
a sentirme infantil: un episodio de hombres
y dragones. Hoy solo el sol socorre
el pensamiento. Si morir fuera cierto
hay un sueño azulado que repite los cantos,
los recuerdos, los libros y el pupitre,
la sonrisa en el rostro, los zapatos
manchados de tierra dejando huellas
en el salón, en la cocina, los restos
de un trabajo o un descubrimiento.

Han muerto ya los árboles, las nubes,
las estrellas, los pájaros.
¡Si morir fuera cierto!

 

 

 

Sánchez Menéndez, Javier. El baile del diablo. Sevilla; Ed. Renacimiento, 2017.

 

LOS REGALOS DE LOS AMIGOS (LXVIII)

 

No sé cómo podré agradecerle a la literatura el haberme puesto a tanta buena gente en el camino y que, además, tengan a bien regalarme ejemplares de sus obras o de los trabajos que llevan a cabo.
Hoy le agradezco públicamente a Javier Sánchez Menéndez que me haya hecho llegar los tres libros que ven en la imagen.
De aquí a nada mostraré cosas de ellos.

 

LIFE LIE

 

LIFE LIE

¿En qué momento exacto se distingue
esa simple palabra, la justa?
Y, con una sonrisa en los labios,
respondió: Debes marcharte,
mi marido está a punto de llegar.

 

 

 

Sánchez Menéndez, Javier. También vivir precisa de epitafio (edición de José Luis Morante). Albacete; Chamán ediciones, 2018.

 

EJERCICIOS, MEMORIAS, BELLEZAS

 

EJERCICIOS DE IRREVERENCIA

Y cuando tú dominas todas las condiciones
llueve, aunque debe ser hora de que vayas dejando
esa letra pequeña. ¿Recuerdas? Nos miramos las manos,
nunca fueron los ojos los que dijeron basta.

Es ahora otro tiempo y no estamos de acuerdo.
Será porque el amor, como el tren, regresa de las aguas
y hoy he cogido un taxi, frena la luz y existe este poema
aunque no te conozco y sigues preguntando.

Vendo mi corazón si alguien lo quiere,
está de saldo siempre, y en lote regalo
un pañuelo, tres versos y un horizonte inútil
de pérdidas pulidas y libros por el suelo.

¡Dios, si has de decir algo que sea pronto,
que también nos cansamos los hambrientos!

 

 

 

 

EJERCICIOS DE PERSONALIDAD

Eres inteligente, bastante
diría yo, con esa carita
de no romper un plato,
sonrisa vertical sobre la cama,
y una lágrima siempre
en el momento exacto,
para justificarte.

Y donde dices digo
ahora es azabache,
y donde has dicho tú
fabricas niebla.

Humo, mucho dudar
sin fe de erratas.

 

 

 

 

MEMORY

No olvides la nostalgia,
está junto a la ira,
en el cajón de siempre.

 

 

 

 

HAT

Madre, me debe perdonar porque he pecado.
Compartí con Luzbel algunas horas
y su influencia dejó grandes recuerdos:
una chispa de sal, la grafía sobre el libro
de la vida de dios, las carreras de Ascot
con sombrero de copa sin glamur,
la mancha en el vestido de la vieja alcahueta,
la mentira a los niños a los que nunca
quise. Pero sigo mirando y le ruego,
por favor, perdóneme, lo siento.

Satanás se ha marchado para siempre.
Dejó las camisas planchadas en la cama
y un olor a vergüenza que no logra aliviar
ningún perfume. Levanto las manos
para llamar al aire, pero es tarde,
nadie acoge. Ahora estoy solo.
Un sombrero amarillo adquirido en Berkshire
muere en el césped. Y este dios,
ese dios, aquel dios que me odia
nos partirá la vida, madre.

 

 

 

 

STAND BY

Esperar y ser, crecer y perdonar.
Nunca dejes de ser, naces sin amor.
Respirar, saber, olvidar la nada
y seguir, seguir haciendo algo.
Aquello que sostiene el mundo
no agradará jamás. Sobrevivir.
Saltar, bailar, correr. Ser, dejar
de ser: encontrar silencio y soledad.

La puñetera sombra de la vida.

 

 

 

 

ES TARDÍSIMO

Es tardísimo.
¡Tenemos que dormir más deprisa!
Mañana hay que naufragar.

 

 

 

 

VIDA

Llueve. No funciona el mechero
y el hielo se derrite, hace aguas
la vida y tu amor, como el mar,
me desespera.

Los ojos de los niños en las fotos,
una blusa colgada en el armario
y mal planchada,
el polvo de los muebles y la alergia.

Esto es vivir, lo noto
en su mentira.

 

 

 

 

LUZ

Sobre la mesa el cenicero de cristal,
la servilleta blanca, una copa de vino
medio llena, un paquete de Camel
corto y sin boquilla, unas gafas,
la sombra y el reflejo de la lámpara.

El vicio, la aventura y la luz:
la verdad de mi vida.

 

 

 

 

BALANCE

Hoy he llamado a dios
a cobro revertido.
A los 50 se confrontan
los recuerdos de la vida:
vacilación, inseguridad,
misterio.

Me escondía en el baño,
cubriendo los oídos con las manos,
cuando mi padre maltrataba
a mi madre.
No he sido buen esposo,
pero padre imposible.
C’est la vie!

En las noches de miedo me tapaba
hasta arriba aguardando ese beso
que nunca emancipaba.
En los días de frío recogía bellotas,
patatas o lechugas:
el olor del alcohol me acompañaba.

Una tarde, sentado bajo un árbol,
me enseñaron a ordeñar vacas.
Recordé que el tabaco dudaba
si llorar, sonreír o pedía fumar
de otra boquilla ajena.

Nunca pedí nacer
aunque aquí estamos.

También vivir precisa de epitafio.

 

 

 

 

NADA

Se han marchado los pájaros,
las nubes, el olor a carmín
de aquellos labios,
el humo del cigarro entre los dedos,
la música de Wagner y su oficio.

No queda nada. Ya nada permanece.
El poema, el verso, la palabra,
todo viaja hacia la falsedad.

Hoy vuelves a decir,
como queriendo decir algo:
estamos en el inicio de la nada.

 

 

 

 

CARRUSEL

Vivo con todo lo que sobra de lo ajeno,
de aquella claridad desconcertante,
de la luz miserable en las mañanas,
de los afanes propios, de la música
infeliz de una muñeca
girando para sí,
girando para todos.

Vivo, tan solo vivo.

 

 

 

 

BELLEZA

La realidad no es bella.
La verdad no es bella.
La naturaleza no es bella.

No debe morir lo bello,
debe cambiarse.

 

 

 

Sánchez Menéndez, Javier. También vivir precisa de epitafio (edición de José Luis Morante). Albacete; Chamán ediciones, 2018.

 

LLEGADAS

diciembre 31, 2018 Deja un comentario

 

Este año han llegado a casa varios libros y algunos discos, y quiero dejar constancia públicamente del agradecimiento hacia quienes han hecho que mi biblioteca y mi discoteca particulares hayan aumentado en cantidad y calidad.

Gracias por sus libros a Vicente Velasco, a Carlos Vitales, a José Luis Martínez Valero, a Ramón Bascuñana, a Natxo Vidal, a Manuel Rico, a Eugenio Sánchez Salinas, a Alfredo Rodríguez, a Sandro Luna, a Óscar Navarro, a Luis Sánchez, a Javier Sánchez Menéndez, a la editorial El Sastre de Apollinaire, a Joaquín Calderón y a Pedro Gascón.
Además, no quiero olvidarme de los regalos musicales que me han hecho Paco Cifuentes y Lichis.
Por supuesto, también a Alberto Alcalá, a Ferrán Exceso, al niño de la hipoteca, al Kanka, al Manin y a Álvaro Ruiz, por contar conmigo cada vez que pasan por Murcia y traen su música a esta ciudad.
Y, por último, quiero agradecerle a María Marín que contara conmigo para presentar su primer libro.

Gracias a todos.

 

UNA NUBE CON FORMA DE POEMA

diciembre 26, 2018 Deja un comentario

 

UN NUBE CON FORMA DE POEMA

Hay días en los que el aire falta. Intento respirar a ritmo de campanas, pero no me doy cuenta, lo que falta es un poco de ti, un poco más de luz. Pero la luz molesta si entra en línea recta. Suelo bajar persianas o correr las cortinas, creando un ambiente íntimo, un refugio perfecto que permita a las sombras acampar a sus anchas. Los veranos solía encerrarme, desnudamente, evitando que ese rayo dañara los secretos del alma. Ahora soporto un poco más la herencia de la luz y sus conjuros. Pienso en la luz como deseo la verdad. Hay que decir que no y perder la patria, la casa, el mundo. Hay que dejar el corazón y pasar las hojas como pasan las puestas de sol, oscureciéndose un poco.
Una nube con forma de poema ha cubierto al sol temeroso. Es una nube alejandrina. Por arriba es muy blanca y mientras bajas la vista, se va haciendo más gris hasta confundirse en el cielo. Debemos refugiarnos, han cerrado los bares y las farolas tardan más de la cuenta en encenderse. Es una premonición, un desconcierto. La diferencia que existe entre una nube alejandrina y una nube endecasílaba es la misma que existe entre un hombre y un verso.
Soporto el frío con carbón y vino. No molesta la luz. Anochece. Sigue faltando el aire, aunque te tenga cerca. ¿Estás ahí? Debes decir algo, que también nos cansamos los que tenemos hambre.

 

 

 

Sánchez Menéndez, Javier. También vivir precisa de epitafio (edición de José Luis Morante). Albacete; Chamán ediciones, 2018.

 

TRES POEMAS DE ‘TAMBIÉN VIVIR PRECISA DE EPITAFIO’

diciembre 10, 2018 Deja un comentario

 

LOS PROS DE LA VIDA

Todo lo que uno sabe está siempre
en un estado de provisionalidad,
pero no es relativo,
es susceptible de una mayor profundización,
y eso sí que es relativo.

 

 

 

 

DIALÉCTICA

Dicen que no hay belleza
y la realidad sonríe para gloria del arte.

 

 

 

 

SENTADO EN UNA SILLA ME DAN NOTICIA DE LA MUERTE DE EZRA POUND

No partió silencioso por los canales súbitos
o por aquel puente prisión de los viajeros.
Recostó su mirada y deseó salvarse como cada día
y no pudo, su firmeza era inútil.

Detrás de él viajaban la música y el arte
y ardían los madrigales como ritos
mientras aquella tarde hacía frío en su alma,
en sus viejas colinas.

Partió la incandescencia hacia el ocaso
y gozamos, porque el hombre no olvida
tu pasión, tu fe segura en el lenguaje,
tu nacimiento, tu vivir, tu atardecer sombreado
en mi melancolía.

Hoy me han dado noticia de tu muerte
y he comprendido que vives, el temblor
de las piernas me reduce en la silla
que sostiene recuerdos.

 

 

 

Sánchez Menéndez, Javier. También vivir precisa de epitafio (edición de José Luis Morante). Albacete; Chamán ediciones, 2018.

 

BUSCANDO EL MAGISTERIO EN UNAS CITAS

noviembre 29, 2018 Deja un comentario

 

BUSCANDO EL MAGISTERIO EN UNAS CITAS

En esta habitación de 3 por 2 1/2,
como dijo una vez Carmelo
G. Acosta, el gran poeta social
del Aljarafe,
con un cenicero repleto de colillas
y el vaso de whisky
medio lleno,
como dijera entonces Gil de Biedma,
y a quien honro también eso
de que este tiempo que corre
no es el mío,
porque mi tiempo siempre ha sido
el de las guirnaldas,
el de las flores azules
y el de las cantantes chinas;
y además reconozco que con veinte años
uno entra en crisis por muchas cosas,
y hasta me recompongo de sufrir,
como apunta Colinas en El Heraldo,
y además, muy además,
Pepe Hierro dice algo así como que
si puede morir lo que fue vida;
yo mando a la puñeta mi egoísmo,
y a dios conservaré como a un amigo
bueno, que me quiere,
aunque yo a él poco,
y escribo aquí encerrado para sobrevivir
de los mortales que son el macrocosmos,
y no puedo querer a nadie
que me quiera porque yo no me quiero,
como dice mi madre con sus lágrimas,
y el tiempo corre tanto, tanto,
que recuerdo también al gran Manrique.

 

 

 

Sánchez Menéndez, Javier. También vivir precisa de epitafio (edición de José Luis Morante). Albacete; Chamán ediciones, 2018.

 

JAVIER SÁNCHEZ MENÉNDEZ Y EL ‘CAMPO DE LIRIOS Y VISTA DE ARLÈS’

noviembre 25, 2018 Deja un comentario

 

EL TELEDIARIO ha dicho que un cuadro de Van Gogh
xxxxxxxxxxxxxxx[ha alcanzado una cifra escandalosa,
fue una subasta,
esta vez y siempre,
una subasta más como esas que organiza
el señor de corbata para poder pagarle a sus doncellas,
para poder robar unas monedas
a unos infelices que pagan lo que digan.

Y esa cifra ha sido tan escandalosa
que el locutor de turno
se ha confundido al decir que Van Gogh era expresionista
y ha dicho “impresionista”,
en fin,
la impresión más o menos no es lo suyo.

 

 

 

 

YO TENÍA en mi cuarto la reproducción de un cuadro de Van Gogh
xxxxxxxxxxxxxxxxxx[titulado “Campo de lirios y vista de Arlès”,
y quise venderlo,
pero no me dieron más que para comprar
un paquete de tabaco rubio,
y tan rubio era el tabaco
que acabé fumándome los lirios
y la vista de Arlès opté por regalársela a mi madre,
le hacía tanta ilusión,
ya se sabe,
el primer sueldo,
la primera novia,
el primer paquete de tabaco
que uno se fuma a escondidas en el cuarto de baño
mientras mastica el chicle
sabor a Coca Cola.
Ya se sabe,
la primera madre
y la única.

 

 

 

 

EN EL IMPRESIONISMO fallan todas las cosas,
todas,
como en mí también fallan las impresiones
si corro hacia tu casa
y tu padre o tu madre,
la única,
me dice que has marchado a la clínica.

En el impresionismo se pierde la expresión,
se pierde hasta el deseo de estar reconocible
al pintarte los labios
y usar una colonia tan fuerte
que llamas la atención vayas por donde vayas.

Y voy hacia tu casa para comunicarte
que un cuadro de Van Gogh
es una gran impresión,
una gran inversión
si algún día queremos tener una fortuna,
y queremos también
vivir de las fortunas
o vivir de las rentas,
porque de la filosofía no come nadie,
nadie,
ni esos que son filósofos
y no mastican chicles,
pero sí filosofan cuando nadie los ve,
en el cuarto de baño.

 

 

 

Sánchez Menéndez, Javier. También vivir precisa de epitafio (edición de José Luis Morante). Albacete; Chamán ediciones, 2018.

 

EL JARDÍN EVAPORADO

noviembre 24, 2018 Deja un comentario

 

EL JARDÍN entre la niebla de la mañana
parece algo más que un jardín
porque estás tú
que no eres una sombra,
no emerges de los árboles
ni de los rascacielos.

 

 

 

 

POLÉMICA Y EXPECTACIÓN

Suelo llevar encima algo a los entierros,
llevar tu sombra siempre pegada a los talones,
sentir tus pasos siempre.
Ilusionarme a veces de tu mensajería
es eso, ilusionarme.

Se ha evaporado el amor de mis sentidos.

 

 

 

Sánchez Menéndez, Javier. También vivir precisa de epitafio (edición de José Luis Morante). Albacete; Chamán ediciones, 2018.

 

LOS REGALOS DE LOS AMIGOS (LXIV)

noviembre 16, 2018 Deja un comentario

 

Ayer tuve el lujo de que llegaran a mi biblioteca los dos libros que pueden ver en la imagen: ‘Breve historia del circo’, de Pablo Cerezal y ‘También vivir precisa de epitafio’, de Javier Sánchez Menéndez.
Públicamente quiero darle las gracias al poeta gaditano por regalarme un ejemplar de esta antología poética que le ha publicado Chamán ediciones, y al responsable de la editorial por regalarme el ejemplar del escritor madrileño.

En nada les muestro por aquí cosas de los dos libros.

 

PRESENTACIÓN DE ‘TAMBIÉN VIVIR PRECISA DE EPITAFIO’, DE JAVIER SÁNCHEZ MENÉNDEZ EN MURCIA

noviembre 15, 2018 Deja un comentario

 

Esta tarde, en la librería ‘Colette leTRAs y TRAgos’, se presenta la antología ‘También vivir precisa de epitafio’, de Javier Sánchez Menéndez, publicada por Chamán ediciones.
No se lo pierdan.

 

DE CUNA Y SEPULTURA

 

Como afirma Santos Domínguez en esta entrada de su blog, con Parra, Rosales, Eliot, Pound, Rilke o Claudio Rodríguez al fondo, poetas que hicieron de la palabra una forma de conocimiento y de la poesía un método de indagación en la realidad, De cuna y sepultura explora “lo oculto y lo visible, idea fundamental de la poesía” y defiende la idea de que “el poeta es un apóstol, un propagador del misterio.”

 

Y aquí dejo una selección de textos del libro.

 

PERMANENCIA

Es la poesía lo que llena la vida del poeta las veinticuatro horas del día, el alimento que crece y vuela como el pájaro. Y no se escribe para nadie aunque son los lectores los dueños de las obras, aunque sigan teorizando los otros y justificando su propia impotencia. Hay poco tiempo y la mudez avisa, debemos prepararnos, la llamada se repite en el centro de tu propia cabeza, ese bosque del yo en el nosotros.

El laberinto, a pesar de disponer de una coqueta entrada, es un círculo cerrado, la estancia del silencio, la mansedumbre de la soledad. Es la permanencia, siempre es la permanencia. Perseverar en la constancia, habitando el secreto, en la casa de la separación. Sí, es la permanencia. ¿Y quiénes son los otros?

 

 

 

 

TEORÍAS

Nos siguen teorizando. Que si el distanciamiento o la argumentación, discordia y permanencia. Hay poesía contemporánea que tiene menopausia. Sus autores —creyendo haber llegado al climaterio— cesan de la verdad y sus recursos.

Ocurre en todas partes, no hay que preocuparse. Algunos cortan orejas y en casa, en sosiego y clausura, acaban con el rabo entre las piernas. Leer y releer. Escribir y corregir.

 

 

 

 

ESCAPARATES

Los poetas que manifiestan sus intenciones aburren a Barrie. Un poeta es un sueño. Entre él y la vida las causas segundas nunca se consiguen.

El anhelo es ilusión. Imaginar y recordar se superponen y confunden.

¡Hay tanto lúcido suelto! Por ejemplo, en los escaparates de las librerías.

 

 

 

 

BÉCQUER

La noche es muerte, eternidad, grandeza. El paso necesario a la poesía. En el castillo de Duino he encontrado a Bécquer (Yo soy el invisible / anillo que sujeta / el mundo de la forma / al mundo de la idea).

Todo lo que uno sabe está en un estado de provisionalidad, pero no es relativo, es susceptible de una mayor profundización, y eso sí es relativo. Nunca cambies la gracia por la esencia. No fingirán los sabios aquello que desconocen.

En esta oscuridad se acaba el tiempo. Pasan los días veloces sin menosprecio. Las horas son ideas y no definen, corren en la apariencia. Los segundos dan frío. Los minutos temblores. Las horas condicionan. Los días son referencias. Las semanas títulos. Los meses abismos. Los años oscuridad. Se acaba el tiempo.

El cenicero se cubre de colillas. Las llamas de las velas bailan en la respiración. A menudo veo el cuarto de intimidad animado. Es Rilke. Amo la oscuridad, las ventanas cerradas, las persianas bajadas, las cortinas corridas, las luces apagadas. La noche es muerte. Es la vida y el misterio.

La luna viene por un poco de azúcar y permanece un rato. Leo a Schlegel. No tengo a Sophie von Kühn para amar la noche. Las sombras me abandonan.

Leo y no escribo. Nada sale. Es una referencia. Hace años que no me visita el verso. Es un abismo.

Bécquer permanece en Duino. Junto a los grandes.

 

 

 

 

NECESIDAD

El entretenimiento. Un ejercicio vacío que ocupa las horas. Una pérdida de duración y de oportunidad motivada por los propios hombres y sus costumbres. ¿Es tan bueno ese libro? No paran de hablar de él, hacen comentarios, reproducen poemas que leo y releo y, nada. Es el entretenimiento. La ignorancia. La falta de visión, de inteligencia. La ausencia de conocimiento. ¿Hay algo extraordinario? Nada. Todo está lleno de flaquezas. No confundas la lectura con el azar (Sofista, Filebo). El arte rige el producir de la naturaleza: la poesía.

La poesía es el tiempo permanente, la creación del artesano cósmico: el demiurgo. Lo decía Platón en el Timeo. El poeta es el artesano de los artefactos (don Nicanor), y nunca para el hombre, ya que el hombre no posee inteligencia ni atemporalidad. La poesía es ese tiempo permanente, teniendo la mirada pendiente del todo (Leyes, 903).

Lo universal, eterno y cósmico nunca será entretenimiento.

Ningún libro de ahora otorga plenitud (plerosis, Timeo). Y eso ocurre porque debe ser una constante del universo, el movimiento que nos conduce de lo vacío a lo lleno.

El entretenimiento no es deslumbramiento. En el entretenimiento no hay nada extraordinario.

La naturaleza es el brotar mágico, la inspiración. Pero debe ser tratada con técnica (demiurgia o arte). Toda naturaleza humana está abierta a la posibilidad, lo que la convierte en defectuosa. No permanezcas ahí, es el entretenimiento.

Nunca te empeñes en recuperar lo que no puedes recuperar, ni tiene sentido ni conduce a ningún sitio. Si no lo aceptas arderás como tantos en salones con olor a lavanda. Si en cambio redimes las flaquezas alcanzarás el tiempo permanente.

La palabra, no olvides la palabra. La única, la auténtica. La que está escrita con la ciencia del alma. Apartarse del mundo para conseguir el mundo; la carencia o la privacidad. No seas como Penía, la madre de Eros (Banquete). Nunca te acerques a la necesidad, es el entretenimiento.

Contemplar, atender y entender. Nada más. Nada menos.

 

 

 

 

DESCONCIERTO

No se escribe para un tiempo. Aristóteles resolvía el argumento de Parménides. Las desviaciones viajan a las causas y acaban siendo los motivos. Hace mucho escribí que este tiempo que corre no es el mío. Las luchas permanentes con los desvíos y la búsqueda de los matices argumentaron el nacimiento de Una aproximación al desconcierto. Pretendía centrarme en la palabra, buscar las verdaderas y alejar las que no lo son. Logré acercarme a la sustancia. Una aproximación, nada más.

En el desconcierto se generan los sentidos, y los sentidos acercan a las categorías. Pero la producción natural era imposible. El hombre es limitado, es cualidad, lo falso nos inunda. Y la naturaleza está llena de palabras fingidas, simuladas, inciertas.

Lo que es y lo que no es se presentaban en los versos, como demostraciones de un accidente gramático. Deseaba el mayor bien, la plenitud, la felicidad o la añoranza completa. Pero todo lo realizaba involuntariamente. La orfandad del misterio se apodera de la aproximación.

La forma de poseer las riquezas manifestadas en poesía eran cualidades opuestas. Un desconcierto. El propósito se convirtió en retroceso y el tiempo en irreverencia.

Todo es uno y hacia todo marchamos, en el mismo camino de las almas, de los honores, de los excesos. Enemistades, discusiones, ausencia de crédito. Da igual. La verdad es una y se contempla, aunque no se haya alcanzado. Y puede que nunca se consiga.

La poesía no es una ley, es la ley. Un complejo sin tiempo, verdadero e inmortal.

 

 

 

 

LA OPORTUNIDAD

Todos los versos que un poeta escribe en su vida se limitan a dos. Uno de agradecimiento, otro de cortesía.

De los dos versos que escribes mana toda tu producción. Fluida, generosa, escasa o tal vez incompleta. Pero en ellos se establece la esencia, la disconformidad con el mundo y su entorno.

 

 

 

 

NADA DE ENTENDIMIENTOS

Con el paso de los días y de las circunstancias, he descubierto que no soporto el mundo. Antes lo sobrellevaba, ahora me supralleva. Lo espeso me confunde, el amor desconcierta, los paisajes los miro como quien mira un cuadro sin entender de arte.

Y así paso los días, entre la aventura y el misterio. Si alguien pregunta por la vida me alejo, si otro se interpone en el camino tomo un taxi.

Para vivir preciso voluntades, nada de entendimientos.

 

 

 

 

SÍMBOLOS

Hoy día se fabrican símbolos, pero símbolos sin matices. Los autores se han acostumbrado a aceptar los desvíos. Pero el tiempo, nuestro tiempo, pone a las personas en su sitio, a los autores en sus tumbas, y a sus libros en mercadillos de viejo.

No sé si llegaré a entender alguna vez las obras de esos que denominan grandes. ¿Hace falta? Con Novalis, con Rilke, con Eliot, Pound, Juan Ramón y con Parra, tengo intereses personales hasta el día de mi muerte.

 

 

 

Sánchez Menéndez, Javier. De cuna y sepultura. Bilbao; Ediciones El Gallo de Oro, 2018.

 

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