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Posts Tagged ‘idea vilariño’

INTERMINABLE, INCONSOLABLEMENTE

idea vilariño

 

HABERSE muerto tanto y que la boca
quiera vivir un poco todavía
y que el cuerpo, los brazos y la boca
y que las noches cálidas, los días
ciegos, y el frío sin sexo de la aurora…
Haberse muerto tanto y de tal modo
y sostener un nombre todavía
y una voz que se afirma y se alza en números.
Haberse muerto tanto y que los lilas,
y las tintas azules y las rojas
y las hojas, las rosas y las lilas…

 

 

 

 

NADIE podría decirte, árbol seco,
alta rama desnuda y azulada.
La melodía es triste y a lo lejos
en una vana luz desesperada,
yo, esta casa vacía,estos espejos,
este rodar por cuencas señaladas,
este caer de fruta, estar de fruta
y deshacerse al fin en tierra amarga.

 

 

 

 

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxA Manel Claps

xxxxxII

LOS cristales de un agua refinada y purísima
y el cielo azul combado, de un oriente perfecto,
se tendía en una serena, sostenida
alta calma de pájaro inmóvil contra el cielo.

La noche iba alargando sus raíces calladas
hacia el agua sombría que enterraba los árboles
en un silencio terso y arqueado que flotaba
esfumando las voces y oscureciendo el aire.

Llegué a creer eterna la tarde que moría
en tanto nuestras sombras con las frentes unidas
soñaban una vaga magnolia de dos pétalos.

Y cuando rojos últimos coronaron el cielo
de la ciudad absurda, como un halo de sangre.

 

xxxxxIV

EL día va creciendo hacia ti como un fuego
desde el alba desnuda demudada de frío.
El día va creciendo hacia ti como un fuego,
como una flor de carne celeste, como un río.

El día va creciendo hacia ti como un fuego
y cuando caes en mí los abismos me nombran.
El día va creciendo hacia ti como un fuego.

Mar de olvido, profundo océano de sombra,
tú me haces también noche absoluta y sin ecos,
mar de olvido, profundo océano de sombra.

Tú ciernes dulcemente sobre mi cuerpo herido
mar de olvido, profundo océano de sombra
y voy siendo a medida que borras mi destino
mar de olvido, profundo océano de sombra.

 

xxxxxVI

Rosa dulce, mi mano
de pana tibia es ruda sobre tus sienes pálidas,
mi honda ternura en vano me torna fina y cálida
al doblarme, celeste, sobre tu boca muda.
Te he hablado de mis dudas
sobre el metal lejano y candente de tu acento,
de lo inhumano en fuga por tus dientes, del lento
prestigio de tu frente, de la luz de tus manos.
Te canté, todo, en planos
escuetamente míos. Pero, óyeme, no alcanza.
Ya no sonrío ahora. La vida es una lanza
quebrada. La vida es vana y triste, amor mío,
y vaga un viento frío
que apagará estos astros que mueren de cansancio
y el débil rastro mío y el tuyo y el del rancio
perfume de estos días, grises piedras que gasto,
monótono balasto.
Pero tú tienes algo, no sé, esa luz inválida
que da en tus labios vagos. La vaga aristocracia
que desmaya las cosas bajo tus dedos largos,
ese resabio amargo
que tus más dulces besos me dejan en la boca,
el brillo denso que hace cristales de las rocas
cuando tú me las dices, la tensión de tu cuerpo,
su perfume secreto.
Milagro: barro y puro. Pero, óyeme, no alcanza.
Son tan duros los astros, las cosas son tan blandas,
y las piedras, las bestias, los árboles son mudos.
Y hay un resplandor crudo
que despoja a la vida de sus rosas más grávidas
o que gravita hastiando aun las bocas más ávidas
o que a su luz mortal ya las frentes transidas
no comprenden la vida.
Pero te amo, misterio, dulce enigma de barro.
Te amo y tal vez la noche. Pero, óyeme, no alcanza.

 

 

 

 

EN el lecho, fragante,
curvado como una tibia luna menguante,
el cuerpo ya en el ciego color del abandono,
va recordando ríos, matas color de otoño,
senderos deslumbrantes apenas insinuados,
ramas de vago vino, álamos de oro vago,
altos árboles solos
y cielos, mares blancos, pianos delicadísimos
al caer de la tarde, estrellas candorosas,
silencios macerados con hojas olorosas,
con sangre de los pinos negra, fragante, fuerte,
ascendiendo hondamente con un olor de muerte.
Un suave llanto de oro
terco, tenaz, dorado, callado, silencioso,
vuelca en el aire triste la pena de los árboles,
las mañanas les prestan su candor a las tardes,
a la luna de otoño, pero ahondando las pulcras,
frías noches desgarradas, tiemblan las hondas uvas
del deseo, que arden,
y la idea, el aliento sereno de la nada.
Entonces entre el ansia terrible de las cosas
y el aire que lo envuelve entre sus frías losas,
arqueado como una tibia luna menguante,
triste luna acabada, el cuerpo ya sin sangre
no comprende las rosas.

 

 

 

 

. Hay una mujer que a veces abre un piano
o se abraza a un violín melancólicamente
o que dibuja cardos o que tiene unas manos
pálidas y sufridas
que escriben al crepúsculo frases incoherentes
que peinan cada noche sus cabellos de bronce
y bañan cada día sin luz su cuerpo vano.
Ella habla con las gentes, ella ríe, hasta come
y también tiene un nombre que tal vez es un eco
pero nadie la paga su precio sobrehumano
cuando tiende a los hombres sus ofertas de fuego.
Ella misma se acepta con su forma y su vida
como un hecho sencillo, concreto, definido
y los hombres la buscan, la hieren o la olvidan,
sin verla, sin saberla,
aunque a veces la amaron hombres de ojos sombríos.
Sí. Existe una mujer, un nombre, una manera
de vestirse, de andar o de ordenar los versos,
una cosa que piensa en frías noches en vela
que si fuera un par de ojos
y no toda esa luna que devuelve el espejo…

 

 

 

 

ENVUELTA en la penumbra, taciturna, caída,
los ojos doloridos, las manos afiebradas,
pasando levemente como una flor subida
y prematuramente sentida y arrancada.

Siempre digo lo mismo.
Siempre digo lo mismo.

Echada aquí en la sombra que ya es casi tiniebla
voy llenando afiebrada las blancas hojas ávidas.
No me muevo, no sufro, no resisto, no lucho,
me abandono en silencio sin gritos y sin lágri-
mas.

 

 

 

 

QUIERO morir. No quiero oír ya más campanas.
La noche se deshace, el silencio se agrieta.
Si ahora un coro sombrío en un bajo imposible,
si un órgano imposible descendiera hasta donde.
Quiero morir, y entonces me grita estás muriendo,
quiero cerrar los ojos porque estoy tan cansada.
Si no hay una mirada ni un don que me sostengan,
si se vuelven, si toman, qué espero de la noche.
Quiero morir ahora que se hielan las flores,
que en vano se fatigan las calladas estrellas,
que el reloj detenido no atormenta el silencio.
Quiero morir. No muero.
No me muero. Tal vez
tantos, tantos derrumbes, tantas muertes, tal vez,
tanto olvido, rechazos,
tantos dioses que huyeron con palabras queridas
no me dejan morir definitivamente.

 

 

 

 

SI hubiera tiempo, el tiempo
podría ser un mar
y los días, las olas.
Si hubiera dios, si hubiera,
dios podría ser un mar
y sus gestos, las olas.
Si hubiera, si pudiera,
si aún pudiera llorar,
lloraría al tiempo, a dios
y a tantos otros muertos.

 

 

 

 

VERANO

xxxxxMediodía

Transparentes los aires, transparentes
la hoz de la mañana,
los blancos montes tibios, los gestos de las olas,
todo ese mar, todo ese mar que cumple
su profunda tarea,
el mar ensimismado,
el mar,
a esa hora de miel en que el instinto
zumba como una abeja somnolienta…
Sol, amor, azucenas dilatadas, marinas,
ramas rubias sensibles y tiernas como cuerpos,
vastas arenas pálidas.
Transparentes los aires, transparentes
las voces, el silencio.
A orillas del amor, del mar, de la mañana,
en la arena caliente, temblante de blancura,
cada uno es un fruto madurando su muerte.

 

 

 

 

LA SUPLICANTE

xxxxxI

Concédeme esos cielos, esos mundos dormidos,
el peso del silencio, ese arco, ese abandono,
enciéndeme las manos,
ahóndame la vida
con la dádiva dulce que te pido.

Dame la luz sombría, apasionada y firme
de esos cielos lejanos, la armonía
de esos mundos sellados,
dame el límite mudo, el detenido
contorno de esas lunas de sombra,
su contenido canto.

Tú, el negado, da todo,
tú, el poderoso, pide,
tú, el silencioso, dame la dádiva dulcísima
de esa miel inmediata y sin sentido.

 

xxxxxII

Estás solo, lo mismo.
Yo no toco tu vida, tu soledad, tu frente.
Soy para ti como otra oscuridad, otra noche,
anticipo de muerte,
lo que en el día frío el hombre espera, aguarda,
y llega y él se entrega a la noche, a una boca,
y el olvida total lo ciega y lo anonada.

Sin límites, la noche,
pura, despierta, sola,
solícita al amor, ángel de todo gesto…

Estás solo, lo mismo.
Ebrio, lúcido, azul, olvidado del alma,
concédete a la hora.

 

xxxxxIII

Esta sazón de fruta que tú me diste, esta
llamarada de luna, durable miel inmóvil,
te sitúa y te cerca,
amigo de la noche, sagrado camarada
de las horas de amor y silencio.

Sin luz, apenas, sin aliento,
sueño
ese incienso divino que me quemas,
sueño ascendiendo abismos con vértigos de sombra,
naufrago en la caricia, alta marea muda.
Ya velado tu rostro entre líneas de niebla
los ojos se te ahogan en climas de delicia
y rueda por la noche tu pensamiento inerte,
entonces el deseo sube como una luna,
como una pura, rara, melancólica,
clara,
luna definitiva, peldaño de la muerte.
Vas derramando oro,
vas alzando ceniza,
vas haciendo palomas de los tallos sensibles,
y hojas de oro caliente que se incorporan desde
y nubes de ceniza que se deshacen sobre
la caricia que crece.

 

 

 

 

TRABAJAR PARA LA MUERTE

El sol el sol su lumbre
su afectuoso cuidado
su coraje su gracia su olor caliente
su alto
en la mitad del día
cayéndose y trepando por lo oscuro del cielo
tambaleándose y de oro
como un borracho puro.

Días de días noches temporadas
para vivir así para morirse
por favor por favor
mano tendida
lágrimas y limosnas
y ayuda y favores
y lástimas y dádivas.
Los muertos tironeando del corazón.
La vida rechazando
dándoles fuerte con el pie
dándoles duro.
Todo crucificado y corrompido
y podrido hasta el tuétano
todo desvencijado impuro y a pedazos
definitivamente fenecido
esperando ya qué
días de días.
Y el sol el sol
su vuelo
su celeste desidia
su quehacer de amante de ocioso
su pasión
su amor inacabable
su mirada amarilla
cayendo y anegándose por lo puro de cielo
como un borracho ardiente
como un muerto encendido
como un loco cegado en la mitad del día.

 

 

 

 

EL MUÑÓN

En lo hondo
olvidado
late intacto
el muñón
doliendo sordamente.

 

 

 

 

CONSTANTE DESPEDIDA

Estos días
los otros
los de nubes tristísimas e inmóviles
olor a madreselvas
algún trueno a lo lejos.
Estos días
los otros
los de aire sonriente y lejanías
con un pájaro rojo en un alambre.
Estos días
los otros
este amor desgarrado por el mundo
esta diaria constante despedida.

 

 

 

 

VA RODANDO

Va rodando
rodando
fatal idiota y ciega.
Vamos rodando vamos
en un sueño
impotentes
fingiéndonos destinos.
Vamos rodando y nunca
sabremos
ni siquiera
tendremos una idea
puntos de referencia.

 

 

 

 

EN ESTA MISMA TARDE

Un charrúa aquí mismo
en este sitio
mira acabar la tarde de verano
el achatado sol
la arena rosa
la larga nube blanca
el aire verde
y la negrura
que alimentan los cielos
misteriosa.
Aquí
hoy
aquí mismo
en esta misma tarde que se acaba.

 

 

 

 

POR ALLÁ ESTARÁ EL MAR

Por allá estará el mar
el que voy a comprarme
que veré para siempre
que aullará llamará
extenderá las manos
se hará el manso el hermoso
el triste el olvidado
el azul el profundo
el eterno el eterno
mientras los días se vayan
la vida se me canse
el cuerpo se me acabe
las manos se me sequen
el amor se me olvide
frente a su luz
su amor
su belleza
su canto.

 

 

 

 

HAY POR QUÉ

No hay por qué odiar los tangos
ni el mar
ni las hormigas
no hay por qué abominar de la sonrisa
del sol
de los mandados
de los torpes cuidados de los hombres
no hay por qué estar asqueado de los diarios
de los informativos de la radio
de las concentraciones.
O hay por qué.
Hay.
Si habrá.
Vaya si habrá.
Sí. Pero.
Pero no hay que.
Supongo.

 

 

 

 

ESA ESTRELLA

Esa estrella qué quiere.
Se ha puesto en mi ventana
casi a la altura misma de mis ojos
y se está allí latiendo
o haciendo señas
o no sé
mirando
dejando que la vea
enorme como un puño
un puñado de luz
sobre la sombra suave de los pinos.
La miro con rencor.
Yo estoy aquí leyendo
un hermoso trabajo
sobre la Alegoría
y esa estrella alentando
jadeando en mi ventana
me instala de repente
en medio de la noche terrible del espacio
del espacio el abismo el infinito
como se quiera pero
me despoja y me deja
vagabundeando a ciegas
vagabundeando no
ah no
arrastrada
en una acelerada inmóvil pura
respiración de hielo.
Arrastrada llevada
sobre esta chispa cálida
y sucia y alocada
que silba por lo oscuro
lanzada como un jet
a la nada a la nada.
Y yo
pobre de mí
leyendo Alegoría.

 

 

 

 

LEJOS

Dentro del cuarto seco
ocre
callado
tan lejos ya del mar
de su latido
de su gusto salobre
su amatista.

 

 

 

 

ME VOY A MORIR

Me voy a morir
me voy a morir
devoro la sombra
los lampos el último
filo de oro el último
rosa con amor
sabiendo mirándolos
con el desapego
del que está de paso
sabiendo viviendo
la muerte que pronto
me quitará los ojos
para verlo olfato
para respirarlo
me quitará a mí
a mí de mi sitio.
Por eso lo miro
poniendo los ojos
la piel el amor
la horrible tristeza
y ese desapego
porque estoy de paso.

 

 

 

 

A GUATEMALA

Estabas en tu casa
eras una muchacha
moderna joven pura
arreglándote el pelo.
Eras para nosotros
los sudamericanos
vegetantes y muertos
la hermana que se lanza a la vida
la valiente
la de nuevo destino.
Y viéndote reír
las otras
las hermanas marchitas y sin sueños
se miraban en ti
cobraban fuerzas
y volvían a muertos ideales.
Pero no podía ser
y todos lo sabían.
Te siguieron de noche
te empujaron a un viejo
callejón sin salida
te golpearon la boca
te ataron y encerraron
qué digo
no te ataron
te tienen de sirvienta
sí señor sí señor
te pagan bien es claro
y a lavar pisos y a poner la mesa
para que coman otros
y a lustrar los zapatos
y a lustrar los zapatos
como si
siempre en la vida hubieras hecho eso
como si
nunca hubieras tenido otro destino
como si
no supieran que fuiste una paloma.
Y las pobres hermanas
marchitas y sin sueños
se dicen qué locura eran locuras
eran locuras sí. Nuestro destino
es decir sí señor
lavar los platos
sí señor sí señor
poner la mesa
para que coman otros
sí señor sí señor
zurcir las medias y lavar los platos
sí señor sí señor
sí señor sí señor
y lustrar los zapatos
y lustrar los zapatos.

 

 

 

Vilariño, Idea. Poesía completa. Barcelona; Ed. Lumen, 2008.

 

DIGO QUE NO MURIÓ

Che

 

DIGO QUE NO MURIÓ

Digo que no murió
yo no lo creo
‒no lo dejaron ver por el hermano
y lo dieron por muerto tantas veces‒
y además
cómo morirse el Che
cuando quedaba
tanta tarea por hacer
cuando tenía
que recorrer la América Latina
hermoso como un rayo
incendiándola
como un rayo de amor
destruyendo y creando
destruyendo y creando como en Cuba.
Qué iba a morirse el Che
qué va a morirse.
Pero esa foto atroz
aquella bota
cómo partía el alma aquella bota
la sucia bota y norteamericana
señalando la herida con desprecio.
No hay que creerlo. Hubo
tantas contradicciones
y lo dieron por muerto tantas veces.
Qué iba a morirse el Che.
Él nada menos
se iba a dejar cercar en ese valle
iba a salir a un claro
iba a quedarse
a estarse allí
a dejar
que le rompa las piernas la metralla.
Yo no voy a creerlo
aunque lo llore Cuba
aunque haga duelo
toda Latinoamérica.
No hay que creerlo. Un día
un buen día dirán está en Brasil
o se alzará en Colombia o Venezuela
a ayudar
a ayudarnos
y ese día
una ola de amor americano
moverá el continente
alzará al Che de América.
No creo que murió
no puedo creerlo
y no voy a creerlo
aunque lo afirme el mismo Fidel Castro.
Pero amigos
hermanos
no olvidarse
no olvidar nunca el rostro despreciado
el corazón más sucio que esa bota
ni la mano vendida
acordarse del rostro
de la mano
acordarse del nombre
hasta que llegue el día
y cuando llegue
cuando suene la hora
acordarse del nombre y de la cara
de ese teniente Prado.

 

 

 

Vilariño, Idea. Poesía completa. Barcelona; Ed. Lumen, 2008.

 

AGRADECIMIENTO

Bahía de cochinos

 

AGRADECIMIENTO

xxxxxxxxxxxxxxxEsto, que de poema tiene sólo la forma, es un
xxxxxxxxxxxxxxxagradecimiento a quienes nos están enviando
xxxxxxxxxxxxxxxfolletos con las fotos de los cadáveres de los gue-
xxxxxxxxxxxxxxxrrilleros muertos en Bolivia, enmarcadas, eso
xxxxxxxxxxxxxxxsí, por textos falaces y torpes que, como siem-
xxxxxxxxxxxxxxxpre, como hacen en Vietnam a cada rato,
xxxxxxxxxxxxxxxerran el blanco (1968).

Agradezco
agradezco de verdad
de todo corazón
esos pobres retratos de sus muertes queridas
sus muertes por nosotros
que hasta el día de hoy no habían tenido
sino un rostro
el del Che.
Agradezco
agradezco y si pudiera
retribuir con creces
si yo también tuviera
semejantes servicios de información
con gusto
más
con feroz pasión prepararía
algo más que un folleto
para retribuir
prepararía un álbum
con las fotos de veinte mil muchachos
también agujereados también rotos
también quemados
muertos
mientras los ocupaban en destruir Vietnam
que por allá se pudren.
Sí.
Uno está vivo
vivo
y algún día se muere
y
luego se pudre.
Y qué.
También el lindo Kennedy
y el pobre pastor King
sin que nunca hayan hecho la guerrilla.
Hay algunos
hay muchos
que mueren en la cama
‒no veo la ventaja‒
pero por conseguirlo
hay quienes por la vida
van meneando la cola hasta arrancársela.
Otros
si nacen negros y en Estados Unidos
o en países así
a veces son matados como perros
y también quedan por ahí tirados.
Si por acaso se nació en Vietnam
es posible morir ametrallado
asfixiado pateado
tajeado contagiado retorcido
asado envenenado destrozado
por los occidentales y cristianos
por los occidentales y cristianos
por los cristianos digo.
Si tienen más fotografías
y no es mucha molestia
por favor les pedimos
no dejen de enviarlas.
Nadie se asusta de una muerte al solo
cuando se da la vida por un sueño.
Aquí en el Uruguay
los venerados héroes
anduvieron también por las cuchillas
y dejaron sus huesos por ahí.
Y el que hoy va a la guerrilla en Sud América
no va como ese chico de Khe Sanh
que quería comprarse un grabador.
Y el pobre bestia se alquiló tan sólo
por cobrar unos dólares de más.
Pero Señores
esto es otra cosa.
Cómo no lo aprendieron en Vietnam.
Esto se llama libertad o muerte
y para muchos ésa
no es una linda frase y nada más
es Libertad o Muerte
y lo de libertad va contra ustedes
lo de muerte también va contra ustedes.
Y hay quienes por cumplirlo
van a la muerte.
Y qué.
Y hay además de ustedes
mercenarios
cipayos
vendepatrias
sicarios y malinches
y hay imbéciles
que también son el blanco de esa frase
que también tienen por opción la muerte.
Y hay ‒Señores‒
seguro
quién lo duda
hay que elegir con decisión porque hay
dos vidas y dos muertes posibles
y porque hay
diferentes maneras de pudrirse.
Y ustedes
sin quererlo
ayudan a elegir en todo el mundo.
Gracias por todo. Libertad o muerte.

 

 

 

Vilariño, Idea. Poesía completa. Barcelona; Ed. Lumen, 2008.

 

POR QUÉ NO VOLARÁ EN CIEN MIL PEDAZOS ESTA ESCORIA

KBKS

 

A RENÉ ZAVALETA

Por qué no volará en cien mil pedazos
esta escoria volante este puñado
de tierra y de dolor
aire y basura
si no habrá nunca paz
si no habrá nunca
una pura jornada de alegría.
A qué seguir rodando
tironeando de todo
ensuciando el planeta
y respirando junto con el aire
los aullidos de media humanidad
que no deja de aullar hasta la muerte
que no deja vivir porque entre aullidos
tenemos que comer
los que comemos
lavarnos la piel suave
los bañados
y leer poesía los leídos.
Eso es todo. O poco más.
Muy poco.
Atrapar retener lo que se pueda
lo que nos den de amor o lo que sea
mejores dividendos
televisores autos o fusiles
con mira telescópica
el renombre
el poder.
Es muy poco. No paga
la amargura el estorbo la molestia
de tantas privaciones
el silencio imposible
la soledad imposible
o la dicha imposible.
Por qué no volará en mil pedazos.
Si no habrá nunca paz
si lo obligado
lo que puede limpiarnos la conciencia
es salir a matar
limpiar el mundo
darlo vuelta
rehacerlo.
Y tal vez y tal vez
y tal vez para nada
tal vez para que a poco
vuelvan los puros a emporcarlo todo
a oprimir a vender
a aprovecharse
acorralandonós
cerrando las salidas.
Tal vez para que antes
de morir nos sintamos obligados
una vez más a oír
a levantarnos
otra vez otra vez
a hacernos cargo
y tengamos una vez más
de nuevo
que salir de limpieza.
Por qué no volará en cien mil pedazos.

 

 

 

Vilariño, Idea. Poesía completa. Barcelona; Ed. Lumen, 2008.

 

POR FIN

Fermin Muguruza

 

POR FIN

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxA Nicaragua

Di un puñetazo
dos
en la pared.
No pude respirar por un momento.
Dije una palabrota.
Dije otra.
Y al fin enmudecí
y al fin me quedé inmóvil contra un marco
tratando de vivir
de respirar
y me dije
por fin
dios
sucedió
por fin
hoy
diecinueve
del mes de julio del setenta y nueve.

 

 

 

Vilariño, Idea. Poesía completa. Barcelona; Ed. Lumen, 2008.

 

CON LOS BRAZOS ATADOS

Tortura oriental

 

Con los brazos atados a la espalda
un hombre
un hombre feo y joven
un rostro algo vacío
con los brazos atados a la espalda
lo hundían en el agua de aquel río
‒un rato nada más
lo estaban torturando no matándolo‒
con los brazos atados a la espalda.
No hablaban y lo pateaban en el vientre
con los brazos atados lo pateaban
le pateaban el vientre los testículos
se arrollaba en el suelo
lo pateaban.
Ahora mismo
hoy
lo están pateando.

 

 

 

Vilariño, Idea. Poesía completa. Barcelona; Ed. Lumen, 2008.

 

A UN POETA

Paz y libros

 

Pobre Rubén creíste
en todas esas cosas
gloria sexo poesía
a veces en América
y después te moriste
y ahí estás muerto
muerto.
Pobre pobre Rubén
te rodeaste de mitos
de cisnes de Parises y de Grecias
de cargos y de deudas
de amigos sinvergüenzas.
Te engañaron te hicieron
el cuento te robaron
te robaron Rubén
‒mira que fuiste tonto‒
o bien no te pagaban
aunque a veces tú mismo
derrochaste tus pesos
con la embriaguez de un niño.
Y escribiste bobadas
por encargo por juego
y hasta por compromiso.
Mira que fuiste tonto
casarte con Rosario
andar con presidentes
alternar con snobs
caer con cualquier pícaro.
No puedo respetarte
y ni siquiera ver
de dónde te brotaban
tus versos tus palabras
tu tremendo lirismo
tu canto tu increíble
belleza tu poesía.
No sé Rubén no sé
no sé pero brotaba
‒ritmo canción tormenta
río apacible sangre
dulce oscura que mana‒.
No sé. Acaso del pobre
corazón arrancado
‒eso dicen‒
o del pobre cerebro
que después disputaron
‒eso dicen‒
a punta de revólver.
No sé no sé Rubén
no sé pero qué hermosa
a veces tu poesía
qué grande que valiente
o qué honda qué humana
a veces tu poesía.
Vaya a saber. Tal vez
tú mismo no supieras.

 

 

 

Vilariño, Idea. Poesía completa. Barcelona; Ed. Lumen, 2008.

 

PLAYA GIRÓN

Los perros la carne

 

PLAYA GIRÓN

Siempre habrá alguna bota sobre el sueño
efímero del hombre
una bota de fuerza y sinrazón
pronta a golpear
dispuesta a ensangrentarse.
Cada vez que los hombres se incorporan
cada vez que reclaman lo que es suyo
o que buscan ser hombres solamente
cada vez que la hora de la verdad la hora
de la justicia suenan
la bota pega rompe ensucia aplasta
deshace la esperanza la ilusión
de simple dicha humana para todos
porque tiene otros fines como Dios
como dicen los curas que su dios
tiene otros altos fines misteriosos
otros planes en que entran Hiroshima
España Argelia Hungría y todo el resto
en que entran la injusticia la opresión
el abandono el hambre el frío el miedo
la explotación la muerte
todo el horror todo el dolor del hombre.
Va cambiando de pies según el oro
según la fuerza y el poder se mudan
pero siempre habrá alguna
a veces más de una
pisoteando los sueños de los hombres.

 

 

 

Vilariño, Idea. Poesía completa. Barcelona; Ed. Lumen, 2008.

 

NOCTURNOS

Directo

 

QUÉ FUE LA VIDA

Qué fue la vida
qué
qué podrida manzana
qué sobra
qué desecho.

Si era una rosa
si era
una nube dorada
y debió florecer
liviana
por el aire.

Si era una rosa
si era
una llama feliz
si era cualquier cosa
que no pese
no duela
que se complazca en ser
cualquier cosa
cualquiera
que sea fácil
fácil.

No pudo consistir en corredores
en madrugadas sórdidas
en asco
en tareas sin luz
en rutinas
en plazos.
No pudo ser
no pudo.

No eso
lo que fue
lo que es
el aire sucio de la calle
el invierno
las faltas varias las
miserias
el cansancio

en un mundo desierto.

 

 

 

 

SI NO QUIERO

Si no quiero
si no estoy esperando
si es mentira
si lo hago por vivir
por ir pasando
si estoy aquí sin sueños
sin esperanzas y
sin nada que me sirva
ni le sirva a la vida
y los miro sin asco
con paciencia
y me digo
se creen todo se
dedican a la vida
sufren
no dudan nunca
miran besan se ríen
y sin sospechar nada
aseguran que aman.

 

 

 

 

VEN

Si fuera un ángel negro
o una madre
si se pudiera hablarle
convocarla
como hacían los poetas
‒ven muerte ven que espero‒
si fuera un dios voraz
alguien que oyera alguien
que comprendiera
toda esta noche
toda
estaría invitando
estaría ofreciendo
estaría clamando
rompiendo el aire el techo el cielo
con mi voz
ven muerte ven
que espero.
Toda esta noche
toda
hasta que al fin
oyera.

 

 

 

 

ANDAR DICIENDO MUERTE

Si alguien dijera ahora
aquí estoy y tendiera
una mano cautiva que se desprende y viene
la tomaría
creo.
Si no estuviera aquí
si fuera adonde viven las gentes
a lugares violentos donde se vive o muere
y viviera o muriera de una vez
no diría
qué soledad
qué horrible soledad
cada noche.
Me callaría
a qué
andar hablando a qué
andar diciendo muerte
cuando la vida estalla
andar diciendo muerte
cuando vaya a encontrarla
al volver una esquina.

 

 

 

 

NOCHE DESIERTA

Noche desierta
noche
más que la noche todo
el vacío espantable de los cielos
cercándome mi noche
o mi cuarto mi cama
mis pocos años míos
de sangre piel respiración
de vida
quiero decir
mi vida fugaz
mis pocos años.
Y nadie a quien poder
abrazarse llorando.

 

 

 

 

SI MURIERA ESTA NOCHE

Si muriera esta noche
si pudiera morir
si me muriera
si este coito feroz
interminable
peleado y sin clemencia
abrazo sin piedad
beso sin tregua
alcanzara su colmo y se aflojara
si ahora mismo
si ahora
entornando los ojos me muriera
sintiera que ya está
que ya el afán cesó
y la luz ya no fuera un haz de espadas
y el aire ya no fuera un haz de espadas
y el dolor de los otros y el amor y vivir
y todo ya no fuera un haz de espadas
y acabara conmigo
para mí
para siempre
y que ya no doliera
y que ya no doliera.

 

 

 

 

LA OTRA

Si yo digo
me temo
por espanto
si digo
no me gusta
por horror
y no podré esta tarde
por dejarme morir
y nunca puedo
no
no quiero no soporto
decir verdad decir
exactamente
dónde encontrarme y quién
soy de noche en mi casa
con los ojos cerrados
o cuando va a sonar la hora de la muerte
y me quedo sin voz
enterrada en mi aire
invulnerable y ciega.

 

 

 

 

SE ESTÁ SOLO

Solo como un perro
como un ciego un loco
como una veleta girando en su palo
solo solo solo
como un perro muerto
como un santo un casto
como una violeta
como una oficina de noche
cerrada
incomunicada
no llegará nadie
ya no vendrá nadie
no pensará nadie en su especie de muerte
no llamará nadie
nadie escucharía sus gritos de auxilio
nadie nadie nadie
no le importa a nadie.
Como una oficina o un santo o un palo
incomunicado
solo como un muerto en su caja doble
golpeando la tapa y aullando
y en casa
los deudos ingieren neurosom y tilo
y por fin se acuestan
y al otro la muerte le tapa la boca
se calla y se muere y le arrecia la noche
solo como un muerto como un perro como
como una veleta girando en su palo
solo solo solo.

 

 

 

 

QUIÉNES SON

Alma, Azul, Poema, Numen

Quiénes son quiénes son
metidos en mi vida
imponiendo ternura
espectros como yo
momentáneos y vanos
iguales a las hojas que pudre cada otoño
y no dejan memoria.
Quiénes son quiénes son.
Son éstos y no otros
de antes de después
frutos de muerte son
sin remedio sin falta
irremisiblemente
antes o después
muertos
tan fugazmente cálidos alentando y erguidos
y amando por qué no
sin conjugarse nunca
amando sin pavor
la otra alma el otro cuerpo
la otra efímera vida.
Quiénes son quiénes son.
Qué camada de muertos para el suelo que pisan
qué tierra entre la tierra mañana
y hoy en mí
qué fantasmas de tierra obligando mi amor.

 

 

 

 

QUIÉN

Quién
yo
o esa estera caída
esa desalojada
yo ese fruto comido
yo esa alfombra arrumbada.
Quién
yo
aquélla o ésta
la entenada o la muerta
la ilesa o la acabada
la impúdica doncella
o este cascajo puro.
Yo cualquiera
yo enferma
yo nadie
ésta o aquélla
o qué sé yo
quién
nadie
cualquiera aquí muriéndose.

 

 

 

 

NO HAY NINGUNA ESPERANZA

No hay ninguna esperanza
de que todo se arregle
de que ceda el dolor
y el mundo se organice.
No hay que confiar en que
la vida ordene sus
caóticas instancias
sus ademanes ciegos.
No habrá un final feliz
ni un beso interminable
absorto y entregado
que preludie otros días.
Tampoco habrá una fresca
mañana perfumada
de joven primavera
para empezar alegres.
Más bien todo el dolor
invadirá de nuevo
y no habrá cosa libre
de su mácula dura.
Habrá que continuar
que seguir respirando
que soportar la luz
y maldecir el sueño
que cocinar sin fe
fornicar sin pasión
masticar con desgano
para siempre sin lágrimas.

 

 

 

 

CUANDO COMPRE UN ESPEJO

Cuando compre un espejo para el baño
voy a verme la cara
voy a verme
pues qué otra manera hay decidme
qué otra manera de saber quién soy.
Cada vez que desprenda la cabeza
del fárrago de libros y de hojas
y que la lleve hueca atiborrada
y la deje en reposo allí un momento
me miraré a los ojos con un poco
de ansiedad de curiosidad de miedo
o sólo con cansancio con hastío
con la vieja amistad correspondiente
o atenta y seriamente mirareme
como esa extraña vez ‒mis once años‒
y me diré mirá ahí estás
seguro
pensaré no me gusta o pensaré
que esa cara fue la única posible
y me diré ésa soy ésa es idea
y le sonreiré dándome ánimos.

 

 

 

 

ES NEGRO

Es negro para siempre.
Las estrellas
los soles y las lunas
y pingajos de luz diversos
son pequeños errores
suciedad pasajera
en la negrura espléndida
sin tiempo
silenciosa.

 

 

 

 

LO QUE SIENTE LA MANO

Lo que siente la mano
lo que carga
que sostiene
no es mi frente mi piel mi inteligencia
es el hueso gentil
la calavera
con sus tibios disfraces
con sus órbitas
por el momento llenas
con la suelta mandíbula que un día
remedará la risa
ese día en que deje tirados por ahí
mi esqueleto liviano
mi cráneo regular
y quede yo
mis labios y mis pies
mi pelo mis mejillas
mis ojos mi color
y todo lo que fui
lentamente
obviamente
pudriéndose
pudriéndose
volviéndose ceniza.

 

 

 

Vilariño, Idea. Poesía completa. Barcelona; Ed. Lumen, 2008.

 

POEMAS DE AMOR

diciembre 30, 2015 Deja un comentario

Cara en amarillo

 

UN HUÉSPED

No sos mío
no estás
en mi vida
a mi lado
no comés en mi mesa
ni reís ni cantás
ni vivís para mí.
Somos ajenos

y yo misma
y mi casa.
Sos un extraño
un huésped
que no busca no quiere
más que una cama
a veces.
Qué puedo hacer
cedértela.
Pero yo vivo sola.

 

 

 

 

LA PIEL

Tu contacto
tu piel
suave fuerte tendida
dando dicha
apegada
al amor a lo tibio
pálida por la frente
sobre los huesos fina
triste en las sienes
fuerte en las piernas
blanda en las mejillas
y vibrante
caliente
llena de fuegos
viva
con una vida ávida de traspasarse
tierna
rendidamente íntima.
Así era tu piel
lo que tomé
que diste.

 

 

 

 

ENTRO EN EL JUEGO

Entro en el juego
juego
hago de cuenta
voy
te sigo me sonrío
me desentiendo me
abandono me olvido
cuando estás
cuando me amas
pero cuando ya no
aún no
qué difícil
quererte.

 

 

 

 

ESCRIBO PIENSO LEO

Escribo
pienso
leo
traduzco veinte páginas
escucho las noticias
escribo
escribo
leo.
Dónde estás
dónde estás.

 

 

 

 

EL TESTIGO

Yo no te pido nada
yo no te acepto nada.
Alcanza con que estés
en el mundo
con que sepas que estoy
en el mundo
con que seas
me seas
testigo juez y dios.
Si no
para qué todo.

 

 

 

 

LA NOCHE

La noche no era el sueño
era su boca
era su hermoso cuerpo despojado
de sus gestos inútiles
era su cara pálida mirándome en la sombra.
La noche era su boca
su fuerza y su pasión
era sus ojos serios
esas piedras de sombra
cayéndose en mis ojos
y era su amor en mí
invadiendo tan lenta
tan misteriosamente.

 

 

 

 

TE ESTOY LLAMANDO

Amor
desde la sombra
desde el dolor
amor
te estoy llamando
desde el pozo asfixiante del recuerdo
sin nada que me sirva ni te espere.
Te estoy llamando
amor
como al destino
como al sueño
a la paz
te estoy llamando
con la voz
con el cuerpo
con la vida
con todo lo que tengo
y que no tengo
con desesperación
con sed
con llanto
como si fueras aire
y yo me ahogara
como si fueras luz
y me muriera.
Desde una noche ciega
desde olvido
desde horas cerradas
en lo solo
sin lágrimas ni amor
te estoy llamando
como a la muerte
amor
como a la muerte.

 

 

 

 

UN VERANO

Hago muecas a veces
para no tener cara de tristeza
para olvidarme
amor
para ahuyentar mis duros
mis crueles pensamientos.
Cómo he de hacer
amor
para vivir aún
para sufrir aún
este verano.
Pesa mucho
me pesa como si el mar pesara
con su bloque tremendo
sobre mi espalda
me hunde
en la más negra tierra del dolor
y me deja
ahí deshecha
amor
sola ahí
tu abandono.

 

 

 

 

NO TE AMABA

No te amaba
no te amo
bien sé que no
que no
que es la luz
es la hora
la tarde de verano
lo sé
pero te amo
te amo esta tarde
hoy
como te amé otras tardes
desesperadamente
con ciego amor
con ira
con tristísima ciencia
más allá de deseos
o ilusiones
o esperas
y esperando no obstante
esperándote
viendo
que venías
por fin
que llegabas
de paso.

 

 

 

 

DÓNDE

Dónde el sueño cumplido
y dónde el loco amor
que todos
o que algunos
siempre
tras la serena máscara
pedimos de rodillas.

 

 

 

 

ENTRE

Entre tus brazos
entre mis brazos
entre las blandas sábanas
entre la noche
tiernos
solos
feroces
entre la sombra
entre las horas
entre
un antes y un después.

 

 

 

 

NADIE

Ni tú
nadie
ni tú
que me lo pareciste
menos que nadie

menos que nadie
menos que cualquier cosa de la vida
y ya son poco y nada
las cosas de la vida
de la vida que pudo ser
que fue
que ya nunca podrá volver a ser
una ráfaga
un peso
una moneda viva y valedera.

 

 

 

 

ESTOY TAN TRISTE

Estoy tan triste como
si te hubieses muerto
no puedo sonreírme
pues
contigo
ni hablar de qué sé yo
ni dar detalles.
Puedo sólo sufrir
por los días perdidos
por lo imposible ya
por el fracaso.

 

 

 

 

TANGO

Yo vengo por la calle
compro pan
entro en casa
hay niebla y vengo triste
tu amor es una ausencia
tu amor digo mi amor
amor que quedó en nada.
Subo las escaleras
repasando esa historia
y me quedo en lo oscuro
tras de la puerta
amarga
pensando no pensando
en tu amor
en la vida
en la soledad que es
única certidumbre.

 

 

 

 

YA NO

Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.

 

 

 

 

PUEDE SER

Puede ser que si vieras Hiroshima
digo Hiroshima mon amour
si vieras
si sufrieras dos horas como un perro
si vieras
cómo puede doler doler quemar
y retorcer como ese hierro el alma
desprender para siempre la alegría
como piel calcinada
y vieras que no obstante
es posible seguir vivir estar
sin que se noten llagas
quiero decir
entonces
puede ser que creyeras
puede ser que sufrieras
comprendieras.

 

 

 

 

VIVE

Aquel amor
aquel
que tomé con la punta de los dedos
que arrastré por los suelos
que dejé que olvidé
aquel amor
ahora
en unas líneas que
se caen de un cajón
está ahí
sigue estando
sigue diciendomé
está doliendo
está
todavía
sangrando.

 

 

 

 

COMPARACIÓN

Como en la playa virgen
dobla el viento
el leve junco verde
que dibuja
un delicado círculo en la arena
así en mí
tu recuerdo.

 

 

 

 

CANCIÓN

Quisiera morir
ahora
de amor
para que supieras
cómo y cuánto te quería.
Quisiera morir
quisiera
de amor
para que supieras.

 

 

 

NO MIRASTE

Es verdad que entendés
o ése es tu juego
comprender
ver
saber
o de verdad podés ver con mis ojos
y si ves con mis ojos
cómo no lo ves todo
no seguís hasta el fondo
no llegás hasta el fin
hasta tocar la nada
y si ves con mis ojos
y si tanto entendés
cómo no viste en ellos
cómo cómo no viste
no miraste
un pequeño animal que pedía aire
que ardía
se asfixiaba
se moría.

 

 

 

 

QUÉ LÁSTIMA

Qué lástima
que sea sólo esto
que quede así
no sirva más
esté acabado
venga a parar en esto.

Qué lástima que no
pudiéramos
sirviéramos
que no sepamos ya
que ya no demos más
que estemos ya tan secos.

Qué lástima
qué lástima
estar muertos
faltar
a tan hondo deber
a tan preciada cita
a un amor tan seguro.

 

 

 

 

O FUERON NUEVE

Tal vez tuvimos sólo siete noches
no sé
no las conté
cómo hubiera podido.
Tal vez no más que seis
o fueron nueve.
No sé
pero valieron
como el más largo amor.
Tal vez
de cuatro o cinco noches como ésas
pero precisamente como ésas
tal vez
pueda vivirse
como de un largo amor
toda una vida.

 

 

 

 

CARTA III

Querido
no te olvides
de que te espero siempre
cada noche te espero
estoy aquí
no duermo
no hago nada sino eso
te espero
te espero.
Da la una.
Cierro entonces la puerta
el amor
la esperanza
y en la sombra
en la noche
con los ojos desiertos
miro sin ver
sin quejas
sin pena
la pared.
Duramente la miro
hasta que viene el sueño.

 

 

 

 

ADIÓS

Adiós.
Salgo como de un traje
estrecho y delicado
difícilmente
un pie
después despacio
el otro.
Salgo como de bajo
un derrumbe
arrastrándome
sorda al dolor
deshecha la piel
y sin ayuda.
Salgo penosamente
al fin
de ese pasado
de ese arduo aprendizaje
de esa agónica vida.

 

 

 

 

ADIÓS

Adiós
no quiero nada.
Adiós adiós. No puedo
repetir más los gestos
las palabras.
Adiós.
Ni siquiera tu vida aceptaría.
Menos esa difícil
sonrisa
que me muestras.

 

 

 

 

DESPUÉS

Es otra
acaso es otra
la que va recobrando
su pelo su vestido su manera
la que ahora retoma
su vertical su peso
y después de sesiones lujuriosas y tiernas
se sale por la puerta entera y pura
y no busca saber
no necesita
y no quiere saber
nada de nadie.

 

 

 

 

VERTE REÍR

Verte reír tocarte con las manos
vivir contigo un día un año tres semanas
compartir vida seria vida mansa contigo
encontrarte en la cama
vistiéndote en el cuarto
oliendo a alcohol fumando
sudando en el verano
o en el amor cerrando
tus ojos distraídos.

 

 

 

 

SABÉS

Sabés
dijiste
nunca
nunca fui tan feliz como esta noche.
Nunca. Y me lo dijiste
en el mismo momento
en que yo decidía no decirte
sabés
seguramente me engaño
pero creo
pero ésta me parece
la noche más hermosa de mi vida.

 

 

 

 

POR QUÉ

Por qué
aún
de nuevo
vuelve el viejo dolor
me rompe el pecho
me parte en dos
me cubre de amargura.
Por qué
hoy
todavía.

 

 

 

 

NO ES ESO

Si te digo que lo que añoro no es eso
que un cuerpo vale otro cuerpo
que cualquier abrazo sirve
que no me acuerdo cómo era.

 

 

 

 

SUEÑO

Qué estás haciendo vos
gastado y destrozado
por todas las materias desgarrantes
el pelo encanecido
miope el ojo
repitiendo mi nombre siete veces
abrazado a mi espalda
como un náufrago.

 

 

 

 

LA METÁFORA

Quemame dije
y ordené quemame
y llevo llevaré
‒y es para siempre‒
esa marca
tu marca
esa metáfora.

 

 

 

 

NO HAY NADIE

No estoy
no esperes más
hace tiempo me he ido
no busques
no preguntes
no llames que no hay nadie.
Es una loca brisa de otros días
que gime
es un pañuelo al viento
que remeda señales.
No llames
no destroces tu mano
golpeando
no grites no preguntes
que no hay nadie
no hay nadie.

 

 

 

 

EL AMOR

Amor amor
jamás te apresaré
ya no sabré cómo eras.
No habré vivido un día
una noche de amor
una mañana
no conocí jamás
no tuve a nadie
nunca nadie se dio
nada fue mío
ni me borró del mundo con su soplo.
Lo que hubo fue dolor
lo solo que hubo
que fue colmado atestiguó fue cierto
pero dónde quedó
qué consta ahora.
Hoy el único rastro es un pañuelo
que alguien guarda olvidado
un pañuelo con sangre semen lágrimas
que se ha vuelto amarillo.
Eso es todo. El amor
dónde estuvo
cómo era
por qué entre tantas noches no hubo nunca
una noche un amor
un amor
una noche de amor
una palabra.

 

 

 

Vilariño, Idea. Poesía completa. Barcelona; Ed. Lumen, 2008.

 

EN LA NOCHE DE LUNA

diciembre 24, 2015 Deja un comentario

Tolky Monkys 4

 

En medio de esta enorme noche blanca
entre pinares médanos y luna
‒hoy llegaron los hombres a la luna‒
frente al mar que otra vez acuesta su ola
formidable en la playa abandonada
‒hay miedo en Almería dice el diario
no encontraron aún las bombas hache
caídas en su mar por accidente‒
en el silencio blanco y estruendoso
de esta soledad plena y una y pura
‒ochocientos vietcongs muertos anoche
hambre en la India hambre en el Brasil‒
en la melancolía y la belleza
de la noche de luna entre los pinos
con la luna ocupada y el miedo en Almería
y la aldea arrasada y con el hambre.

 

 

 

Vilariño, Idea. Poesía completa. Barcelona; Ed. Lumen, 2008.

 

SÓLO PARA DECIRLO

diciembre 19, 2015 Deja un comentario

Dark Spiderman

 

Qué hijos de una tal por cual
qué bestias
cómo decirlo de otro modo
cómo
qué dedo acusador es suficiente
qué anatema
qué llanto
qué palabra que no sea un insulto
serviría
no para conmoverlos
ni para convencerlos
ni para detenerlos.
Sólo para decirlo.

 

 

 

Vilariño, Idea. Poesía completa. Barcelona; Ed. Lumen, 2008.

 

NO

diciembre 17, 2015 Deja un comentario

Idea Vilariño'

 

xxxxx1

Ni con delicadeza
ni con cuidado.
Acaso
tiene delicadeza
vivir
romperse el alma.

 

 

 

 

xxxxx2

Uno siempre está solo
pero
a veces
está más solo.

 

 

 

 

xxxxx4

Quiénes somos
qué pasa
qué extraña historia es ésta
por qué la soportamos
si es a nuestra costa
por qué nos soportamos
por qué hacemos el juego.

 

 

 

 

xxxxx5

Alzar los ojos
al misterio abismal de las estrellas
que será a no dudarlo
algo tan sucio
tan mezquino y tan sucio
como esto.

 

 

 

 

xxxxx7

Cómo olvidarse cómo
desalojar el crudo
recuerdo de la muerte
esa desgarradora memoria
esa herida.
Si es el precio increíble
el altísimo orgullo.

 

 

 

 

xxxxx8

Es mentira.
Sin duda.
Pero qué
pero cómo
pero de qué otro modo
con qué cara
seguir vivo
seguir.

 

 

 

 

xxxxx9

Tuve que ir
sin dudas
sin reproches
sin asco
y entregada
sin nombre
ya sin mí
ya sin nada
poner de buena gana
la cabeza en el tajo.

 

 

 

 

xxxxx10

Decir no
decir no
atarme al mástil
pero
deseando que el viento lo voltee
que la sirena suba y con los dientes
corte las cuerdas y me arrastre al fon-
do
diciendo no no no
pero siguiéndola.

 

 

 

 

xxxxx11

La vergüenza
el bochorno
de no tener excusas
porque esto esto
maldita sea
esto
es gratuito
gratuito.

 

 

 

 

xxxxx12

Por ahora
en lo oscuro
como un perro despierto.
Por ahora.
Después
igual
sin mí
seguirá hacia su fin
la larga historia.

 

 

 

 

xxxxx14

Sólo esperar que caigan
que se gasten
que pasen
los días
los minutos
los segundos que quedan

 

 

 

 

xxxxx16

Qué asco
qué vergüenza
este animal ansioso
apegado a la vida.

 

 

 

 

xxxxx19

Alguno de estos días
se acabarán las bromas
y todo eso
esa farsa
esa juguetería
las marionetas sucias
los payasos
habrán sido la vida.

 

 

 

 

xxxxx22

Si te murieras tú
y se murieran ellos
y me muriera yo
y el perro
qué limpieza.

 

 

 

 

xxxxx23

Si solos
qué
estemos solos.
Estemos solos
pues
dejémonos de cosas.

 

 

 

 

xxxxx24

Y diré que estoy triste
qué otra cosa decir
nada más
que estoy triste.
Estoy triste.
Eso es todo.

 

 

 

 

xxxxx25

Estoy
y arrecia el viento
y truena
y llueve
y canta el mar
y estoy aquí
nadie
sin nadie.

 

 

 

 

xxxxx26

Quiero morir. No quiero
oír ya más campanas.
Campanas ‒qué metáfora‒
o cantos de sirena
o cuentos de hadas
cuentos del tío ‒vamos‒.
Simplemente no quiero
no quiero oír más nada.

 

 

 

 

xxxxx27

Qué gran cosa la vida
qué gran cosa qué don
qué carga qué viaje
de arena gruesa qué
roca de Sisifó
por emplear alguna
aunque mal acentuada
‒la métrica la métrica‒
metáfora elegante.

 

 

 

 

xxxxx28

Ya no tengo
no quiero
tener ya más preguntas
ya no tengo
no quiero
tener ya más respuestas.
Tendría que sentarme en un banquito
y esperar que termine.

 

 

 

 

xxxxx29

Que no sirve para nada
ni tiene pies ni cabeza
que no quiero
que no acepto
y que no hay obligación
y qué me importa.

 

 

 

 

xxxxx32

Qué horror
si hubiera dios
y si esas dos estrellas
pequeñas parpadeantes y gemelas
fueran los dos ojitos
mezquinos
acechantes
malévolos
de dios.

 

 

 

 

xxxxx34

No sé quién soy.
Mi nombre
ya no me dice nada.
No sé qué estoy haciendo.
Nada tiene que ver ya más
con nada.
Tampoco yo
tengo que ver con nada.
Digo yo
por decirlo de algún modo.

 

 

 

 

xxxxx35

xxxxxYO

Yo quiero
yo no quiero
yo aguanto
yo me olvido
y digo no
yo niego
yo digo será inútil
yo dejo
yo desisto
yo quisiera morirme
yo yo yo
yo.
Qué es eso.

 

 

 

 

xxxxx36

Se cerraron las puertas
sin ruido se cerraron
sonaron las trompetas
o sólo un bocinazo
y nos quedamos fuera
arañando sin fuerzas
dando débiles golpes
con las frágiles uñas doloridas.

 

 

 

 

xxxxx37

En el fondo del pozo
oliendo el agua sucia
los miasmas nauseabundos
con la cara pegada
a las últimas heces
sin más remedio que
comerse la resaca
que dejó al retirarse
la espléndida marea.

 

 

 

 

xxxxx38

La miel amarga
el cielo blanco
el mar asqueante
el perro
desgarrándome el cuello
y tú
un hacha en la mano
amenazándome.

 

 

 

 

xxxxx39

Me cortan las dos manos
los dos brazos
las piernas
me cortan la cabeza.
Que me encuentren.

 

 

 

 

xxxxx40

xxxxxLa metamorfosis

Entonces soy los pinos
soy la arena caliente
soy una brisa suave
un pájaro liviano delirando en el aire
o soy la mar golpeando de noche
soy la noche.
Entonces no soy nadie.

 

 

 

 

xxxxx42

Llueve a cántaros
llueve
tantos años
que llueve
que en la habitación triste
sin luz
escucho
miro.

 

 

 

 

xxxxx43

Como un jazmín liviano
que cae sosteniéndose en el aire
que cae cae
cae.
Y qué va a hacer.

 

 

 

 

xxxxx44

Como un perro que aúlla interminable
que aúlla inconsolable
a la luna
a la muerte
a su tan breve vida.
Como un perro.

 

 

 

 

xxxxx45

Como el que desvelado
a eso de las cuatro
mira con ojos tristes
a su amante que duerme
descifrando la vieja eterna estafa.

 

 

 

 

xxxxx46

Como aquel que se saca los zapatos y suspira
y se deja caer con ropa y todo
y sin mirar
sin ver
fija en el techo
anchos ojos vacíos.

 

 

 

 

xxxxx47

Como un disco acabado
que gira y gira y gira
ya sin música
empecinado y mudo
y olvidado.
Bueno
así.

 

 

 

 

xxxxx48

Cómo aceptar la falta
de savia
de perfume
de agua
de aire.
Cómo.

 

 

 

 

xxxxx49

Uno vive
con los muertos
que están ahí
con los sufrientes vive
y con los despistados
y con los presos
vive.

 

 

 

 

xxxxx50

Pasa se va se pierde
no se detiene
fluye
mana incansablemente
se escapa de las manos
corre vuela a su fin
se desliza
se apaga
se aniquila
se extingue
se deshace
se acaba.

 

 

 

 

xxxxx51

xxxxxEpitafio

No abusar de palabras
no prestarle
demasiada atención.
Fue simplemente que
la cosa se acabó.
¿Yo me acabé?
Una fuerza
una pasión honesta y unas ganas
unas vulgares ganas
de seguir.
Fue simplemente eso.

 

 

 

 

xxxxx52

Silba y silba
hilo de oro
¿de plata?
silba y silba.
Y los oros la luz
y el sol se van
se van.
Silba feliz.
No sabe.

 

 

 

 

xxxxx57

Tanto que estuve amando
tanto tiempo
tanto que amé
que tuve
y que ya dejo
porque este mundo mío
ya no es mío
porque ahora abandono
y resigno
y me voy
y doy la espalda.

 

 

 

 

xxxxx58

Inútil decir más.
Nombrar alcanza.

 

 

 

Vilariño, Idea. Poesía completa. Barcelona; Ed. Lumen, 2008.

 

IDEA VILARIÑO

diciembre 13, 2015 Deja un comentario

Idea Vilariño

 

NO SÉ QUÉ HAY en la tarde, en la luz, en el alma,
no sé si fue esa música dolorosa y fantástica
o si es este silencio perfumado y oscuro
o esta luz de crepúsculo perfumada y callada.

Me faltan tantas cosas que me duelen las manos
que se alargan dolientes, pálidas y vacías.
Da hasta miedo seguir
si con tan pocos años pesa tanto la vida.

Nunca tan cerca de la vida. Nunca.
Nunca tan grande como hoy la muerte,
sobre todo, ante todo, al fin de todo,
y yo, sintiéndome ir trágicamente.

La tarde que se muere se agiganta.
Yo me siento perdida.
Da hasta miedo seguir
si con tan pocos años pesa tanto la vida.

 

 

 

 

AHORA SOY una mano,
una mano tendida,
una mano vacía,
abierta, azul y helada.

Para qué las violetas
y para qué la vida.
Para nada.

Ahora soy unos ojos,
unos ojos sin llamas
que se alargan vacíos
en la luz desolada.

Para qué los jazmines
y para qué la vida.
Para nada.

¿Y las claras estrellas
y las hojas caídas
y los libros azules
y las cuerdas del arpa
y los brazos en alto
y las manos transidas
y los gritos del cuerpo
y los gritos del alma?
Ah, no sé, ya no sé.

He quemado mi frente,
he quemado
los candores más íntimos,
la más alta esperanza,
he quemado mis panes
y he quemado mis trigos,
he quemado mi tierra
y he quemado mi agua.

Y ahora qué.
Ah, los ojos,
estos ojos sin nada.

 

 

 

 

OYE,
te hablo a duras penas,
con la voz destrozada.
Hace frío, estoy vieja
y nada vale nada.

Yo tenía un rosal lleno de rosas
y un vaso de miel clara
pero pensé pensé pensé,
y no me queda nada.

Yo me hundí en los días hondos, cálidos,
en mi alma perfumada,
en las noches absurdas y serenas.
Hoy me hundo en la nada.

Yo era tanto, tan bien, tan plenamente,
tan armoniosamente modelada,
y me deshice en piezas sin sentido
y casi no soy nada.

Ya no soy yo ni nadie.
Estoy deshecha, muerta,
no soy nada.

Pensé pensé pensé
y hoy ya no queda
más que esta pobre cosa destrozada.

 

 

 

 

UNA LLUVIA pausada, alargada, serena,
envolvente, inquietante, sostenida, perfecta.
He dejado la música, ahogué todas las voces
para escuchar la suya que suena tenazmente
como un hilo de plata dentro de un viejo odre.

Y me digo, rendida, sin voz, pausadamente,
que la lluvia cayendo hace un ruido de gente
cayendo sobre el mundo a lo ancho de los siglos
acompasadamente.

Dentro de mí no hay ruidos.
Hay cántaros vacíos, campanarios en ruinas,
hogueras apagadas, hay agotadas minas
blancos ojos de estatua, grandes estrellas huecas,
relojes sin agujas y libros sin palabras
y violines sin cuerdas.

Y un silencio espantoso en que cae la música
armoniosa, cansada, perfecta, de la lluvia
con un ruido de perlas contra el fondo de un cofre,
con un ruido de alas, de dedos; con un ruido
monótono, angustioso, ancestral, monocorde.

 

 

 

 

DESPUÉS de haber amado tanto todo
y de haberlo tenido y de saberlo,
después de haber andado lentamente
con los ojos cerrados, o corriendo,
y de haber dicho cosas inefables
o deshechas y turbias, o amarillas,
de haber sido de todos y de nadie,
qué en la luz con las manos heridas.
Después del ala tensa y el descenso,
del sueño en re y el despertar dolido,
de la rosa de plata y la hoja seca,
de las voces azules y del grito,
con los ojos espléndidos quebrados
y las horas repletas ya vacías
y los pobres pies mudos desgarrados,
qué en la luz con las manos heridas.

 

 

 

 

TAL VEZ no era pensar, la fórmula, el secreto,
sino darse y tomar perdida, ingenuamente,
tal vez pude elegir, o necesariamente
tenía que pedir sentido a toda costa.
Tal vez no fue vivir este estar silenciosa
y despiadadamente al borde de la angustia
y este terco sentir debajo de su música
un silencio de muerte, de abismo a cada cosa.
Tal vez debí quedarme en los amores quietos
que podían llenar mi vida con un nombre
en vez de buscar al evadido del hombre,
despojado, sin alma, ser puro, esqueleto.
Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto,
sino amarse y amar, perdida, ingenuamente.
Tal vez pude subir como una flor ardiente
o tener un profundo destino de semilla
en vez de esta terrible lucidez amarilla
y de este estar de estatua con los ojos vacíos.
Tal vez pude doblar este destino mío
en música inefable. O necesariamente…

 

 

 

 

ESTE DOLOR, raíz, esencia de este
pobre cuerpo que habito, que soy,
que me hace ser,
este dolor sin ecos,
de pétalo arrancado,
que a veces totalmente se vacía en mi forma,
que es como una ventana cerrada al infinito.
Este dolor oscuro, rasgado, delirante,
este dolor que a veces tiene mi misma forma,
que me hace creer que soy,
sin cuerpo, sin sentidos, sin dolor,
sólo un grito en la sombra.
Este dolor de fuego quemando mis paredes,
consumiendo mis noches en su llama amarilla,
este dolor de grito desgarrado,
de luna destrozada.
Este dolor, mi vida, esta agonía.
Este dolor, mi cuerpo.

 

 

 

 

SOMBRA LLANTO

De luz intensa por volver
aún y tú y antes que el día
y que la noche y que
y sin milagro alguno
sin otra vez
campana blanda
aire macizo y dulce lleno de llanto
no se encuentran se encuentran
sin miradas
lleno de llanto todo aire macizo
boca de piel de ah de vida hastiada
renegada de cuanto no le es boca
llena de hastío y de dolor y de
vida de sobra
dada tirada así llena de llanto
de música o lo mismo
de materia de aire pesado y dulce
de canto temblor pánico
de hastío sí
de espanto sí de miedo triste.

 

 

 

 

LOS CIELOS

Se cae de los árboles
se cae la del otoño
la lenta primavera que sube por setiembre
y se mira los dedos
las rosadas señales
el viejo simulacro de fuegos y paredes.

Se cae la del otoño
le cae un encendido
el aire amargo del
el aire amargo
la sospecha de un ángel devorante
una fruta de horror
un signo ardiente.

El mundo cae en sí
la cara cae
hincan los dientes en
piden muy poco
pero cuesta ya cuesta dar entonces
recoger el amor que cae de los árboles
que cae la el dolor
tener silencio
o tocar las inmensas bolsas solas
y salir dando voces por los cielos.

 

 

 

 

HASTA CUÁNDO

Hasta cuándo los gestos
las señas las palabras
la sabida comedia
la mascarada atroz
esta triste aventura
de ser cálido y fuerte
y andar entre las cosas
inanimadas frías
a cuyo estado un día
llegaremos sin duda.

 

 

 

 

ESO

Mi cansancio
mi angustia
mi alegría
mi pavor
mi humildad
mis noches todas
mi nostalgia del año
mil novecientos treinta
mi sentido común
mi rebeldía.
Mi desdén
mi crueldad y mi congoja
mi abandono
mi llanto
mi agonía
mi herencia irrenunciable y dolorosa
mi sufrimiento
en fin
mi pobre vida.

 

 

 

 

NOCHE DE SÁBADO

Todo el aire
los cielos
el vasto mundo ebrio
dan vueltas y más vueltas y más alrededor
de este cuarto esta cama
esta luz esta hoja.
Toda la vida
toda
vibra frágil y densa
o brilla por ahí
o se rompe en lo oscuro.
Toda la vida vive
toda la noche es noche
el mundo mundo
todos
están afuera están
fuera de aquí
de mi ámbito
para todos es sábado
es la noche del sábado
y yo estoy sola sola
y estoy sola
y soy sola
aunque a veces
a veces
un sábado de noche
me invada a veces una
nostalgia de la vida.

 

 

 

 

VOLVER

Quisiera estar en casa
entre mis libros
mi aire mis paredes mis ventanas
mis alfombras raídas
mis cortinas caducas
comer en la mesita de bronce
oír mi radio
dormir entre mis sábanas.
Quisiera estar dormida entre la tierra
no dormida
estar muerta y sin palabras
no estar muerta
no estar
eso quisiera
más que llegar a casa.
Más que llegar a casa
y ver mi lámpara
y mi cama y mi silla y mi ropero
con olor a mi ropa
y dormir bajo el peso conocido
de mis viejas frazadas.
Más que llegar a casa un día de éstos
y dormir en mi cama.

 

 

 

 

DE NUEVO

De nuevo está la muerte
rondando y como antes
escrupulosamente
me roe todo apoyo
me quiere fiel y libre
me aparta de los otros
me marca
me precisa
para mejor borrarme.

 

 

 

 

Y SEGUIRÁ SIN MÍ

Y seguirá sin mí este mundo mago
este mundo podrido.
Tanto árbol que planté
y versos que escribí en la madrugada
y andarán por ahí como basura
como restos de un alma
de alguien que estuvo aquí
y ya no más
no más.
Lo triste lo peor fue haber vivido
como si eso importara
vivido como un pobre adolescente
que tropezó y cayó y no supo
y lloró y se quejó
y todo lo demás
y creyó que importaba.

 

 

 

 

TODO ES MUY SIMPLE

Todo es muy simple mucho
más simple y sin embargo
aun así hay momentos
en que es demasiado para mí
en que no entiendo
y no sé si reírme a carcajadas
o si llorar de miedo
o estarme aquí sin llanto
sin risas
en silencio
asumiendo mi vida
mi tránsito
mi tiempo.

 

 

 

 

LA NOCHE

La noche pozo suave
y atorado de sueños
soporta aun la cuota
de otro y la rebasa.
La noche que es eterna
que ignora el sol y el bárbaro
simulacro del día
que perdura intocada.
Su tinta como un ácido
destruye las miserias
que a la hora veinticuatro
cada día le arroja.
La noche pozo suave.

 

 

 

 

NO

No debiera escribirlo
no debiera quedarme
sufriendo aquí
sintiendo
el horror del vacío
dejando que yo
que esto
se haga vértigo
náusea.
Tendría que volverme
tendría que reírme
y de una vez
dejarlo.

 

 

 

 

BASTA

No más
no más castigo
no más la costra del odio
golpeándonos la cara
no más chorros de espanto
de basura
cada suave mañana
cuando abrimos al mundo
apagados oídos ojos limpios
diciéndonos que no
que nunca a nadie más
que nunca a nadie
nos tocará les tocará
nos volverá a golpear la boca.
Pero ahí está esa voz.
Pero ahí está la náusea.
No despertarse más
volverse a la pared
basta
basta
morirse.

 

 

 

 

QUÉ TENGO YO QUE VER

Si pudiera saber
qué diablos tengo yo
que ver con todo esto
si no se me acosara
acorralara
a toda hora a toda voz
en todas circunstancias y momentos
y pudiera saber
pensar un poco
aplicada y serenamente en qué
en qué demonios en
qué diablos tengo
yo
que ver con todo esto.

 

 

 

 

LA ÚLTIMA PALABRA

Que no me importa
digo repito explico
que no me importa
grito
que no me importa.
No me importa
no quiero
diré otra vez que no
retraeré la mano
no volveré a aceptar.
Digo que no me importa
y aunque me desdijera
seguiría siendo esa
la única verdad
la última palabra.

 

 

 

 

A CALLARSE

Qué puedo decir
ya
que no haya dicho
qué puedo escribir
ya
que no haya escrito
qué puede decir nadie
que no haya
sido dicho cantado escrito
antes.
A callar.
A callarse.

 

 

 

 

ESTO

Esto que va que viene
que llevamos traemos
de un lado a otro
huesitos ganglios médulas
la voz el tacto dulce
el cristalino
el pubis
esto que cada noche
guardamos
frágil cosa
todo esto
qué es esto
sangre
aliento
piel
nada.

 

 

 

 

LOS ADIOSES

Morirse
no morirse
y estar triste repartiendo adioses
moviendo
adiós
apenas
el pobre corazón como un pañuelo.

 

 

 

Vilariño, Idea. Poesía completa. Barcelona; Ed. Lumen, 2008.

 

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