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Posts Tagged ‘gregory corso’

ENTRE CHICAS FUGITIVAS Y PARÍS

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LA CHICA FUGITIVA

Desde que ella se escapó de casa
algo realmente raro la persigue;
ha sido su paranioa constante.
Como un insecto, se ciñe a la tierra.
Y no importa donde vaya, la sigue.

Detrás de ella, en la distancia
puede oír a su madre dando voces, dando voces;
pero no puede volverse atrás.

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UN FETICHE PASTORAL

El viejo Mac Donald lleva zapatos fuertes de trabajo
en su paseo a través del campo de lilas y dientes de león
Es un soldado de asalto, como una máquina temblorosa de Klee, da patadas en el suelo
Aplasta una lila aquí; aplasta otro diente de león allí,
aquí, allí, por todas partes (no tiene ni pizca de piedad)
crujido aquí y un crujido crujido allí
crujidos por todas partes…

Llega un momento en que tiene que parar
se quita los zapatos; se va a la cama…
ah, ahí es cuando el viejo Mac Donald está en la gloria.
La sangre verde y el cuero cubierto por una costra de barro eso es lo que más le gusta
Es su costumbre el dormir con su nariz junto a los dedos de los pies
para que toda la noche pueda roncar en el olor pegajoso
de lilas y dientes de león asesinados.
Es el mayor placer del viejo hijoputa.

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CAMBRIDGE, PRIMERAS IMPRESIONES

xxxxx5

Cansado de andar
Cansado de no ver nada
Miro desde una ventana
xxxque pertenece a alguien
xxxlo bastante amable para dejarme mirar

Y desde una ventana Cambridge no es demasiado horrible.
Es una gran sensación el saber
xxxque desde una ventana
Puedo llegar hasta libros hasta latas de cerveza hasta pasados amores,
Y de todos ellos sacar suficientes sueños
xxxcomo para escaparme por una puerta trasera.

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EL PUMA EN EL ZOO DE CHAPULTEPEC

Gato largo suave lento veloz blando
¿Qué partitura, de quién la coreografía que bailaste
xxxcuando dejaron caer el telón final?
¿Puede semejante gracia ponderosa permanecer
xxxaquí, en total soledad, en este escenario de 3 por 6?
¿Te darán tal vez otra oportunidad para recorrer
xxxlas sierras con tus danzas?
Qué triste pareces; mirándote
xxxpienso en Ulanova
xxxencerrada en alguna pequeña habitación amueblada
xxxde Nueva York, en el este de la Calle 17
xxxen el sector puertorriqueño.

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ECCE HOMO

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx—cuadro de Theodoricus—

Dentro de los pies y manos heridas
los fragmentos de heridas anteriores (casi curadas)
como negras almendras incrustadas
son suficiente respuesta—
los clavos entraron a través del hombre hasta Dios.

La corona de espinas (¡una idea soberbia!)
y la lanzada en el costado (¡una atrocidad!)
sólo penetraron al hombre

Yo he visto muchos cuadros de este tema;
los mismos sufrimientos,
materias de prueba: ecce signum
la misma cara triste;
los he olvidado a todos.
Oh Theodoricus, juventud, vaguedad, culpa mía; ¡pero también tuya!
¡Qué dolor! esto
imposible de olvidar.

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EN LAS PAREDES DE UNA TRISTE HABITACIÓN AMUEBLADA…

Cuelgo viejas fotos de las chicas de mi niñez—
Roto el corazón me siento, el codo en la mesa,
La barbilla en la mano, estudiando
xxxlos ojos orgullosos de Helen
xxxla boca débil de Jane
xxxel pelo dorado de Susan

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ECHO DE MENOS A MIS QUERIDOS GATOS

Mis manos de acuarela ya no tienen gatos
aquí sentado solo en la obscuridad
mi cabeza en forma de ventana se dobla por tristes colgaduras
ya no tengo gatos estoy casi cerca de la muerte
detrás mío cuelga de la pared mi último gato
muerto por mi bebida habitual hinchado
Y en todas mis otras paredes del ático al sótano
cuelga mi triste vida de gatos.

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TENGO 25 AÑOS

Con un amor una locura por Shelley
Chatterton xRimbaud
y el menesteroso parloteo de mi juventud
xxxse ha abierto de oreja a oreja:
xxx¡ODIO A LOS VIEJOS POETAS!
Especialmente los viejos poetas que se retractan
que consultan a otros viejos poetas
que hablan de su juventud en susurros
diciendo: —Yo hice de aquéllos entonces
xxxxxxxxxpero eso era entonces
xxxxxxxxxeso era entonces—
Oh yo querría tranquilizar a los viejos
decirles: —Soy vuestro amigo
xxxxxxxxlo que una vez fuisteis, a través de mí
xxxxxxxxlo seréis de nuevo—
Luego de noche en la confianza de sus hogares
arrancaría sus lenguas-para-disculpas
xxxxxxxy robaría sus poemas.

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TRES

xxxxx1

El cantor callejero está enfermo
acurrucado en el portal, aferrándose a su corazón.
Una canción menos en la noche ruidosa.

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xxxxx2

Fuera de la tapia
el envejecido jardinero planta sus esquilas
Un nuevo joven
ha venido para recortar el seto

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xxxxx3

La Muerte llora porque la Muerte es humana
se pasa todo el día en una película cuando muere un niño

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PARA MILES

Tu sonido es impecable
xxxpuro & redondo
xxxxxxsagrado
xxxcasi profundo

Tu sonido es tu sonido
xxxverdadero & de dentro
xxxuna confesión
xxxconmovedora & hermosa

Poeta cuyo sonido es tocado
xxxperdido o grabado
xxxpero oído
xxx¿eres capaz de recordar aquella noche del 54 en el Open Door
xxxcuando tú & bird
xxxos enrollasteis a las cinco de la mañana con una partitura
xxxasombrosa pero inimaginable?

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ANOCHE CONDUJE UN COCHE

Anoche conduje un coche
xxxsin saber conducir
xxxni tener un coche
Conduje y atropellé a
xxxgente que amaba
xxx…fui a 180 por un pueblo.

Me paré en Hedgeville
xxxy me dormí en los asientos traseros
xxx…excitado por mi nueva vida.

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PARÍS

Ciudad niña, ciudad abril,
Espíritus de ángeles acurrucados en los portales,
Poetas, gusanos en el pelo, maravillosos Baudelaire,
Artaud, Rimbaud, Apollinaire,
Mira la ciudad noche—
Informadores y conserjes,
Infortunio montparnassiano, Notre Dame de muerte,
Hacia el círculo de la noche miran, cúpula heredada desde generaciones atrás.
Hugo y Zola sepultados juntos
Trampa mortal de Arlequín
El Sena genera barro ominoso,
La Eiffel baja la vista —ve arrastrarse la hormiga Apocalíptica,
Ciudad sin Nueva York,
Ciudad de alemanes muertos mucho tiempo ha
Ciudad de muñecas de Mamá Guerra.

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Corso, Gregory. Gasolina y otros poemas de Gregory Corso (Trad. Diego A. Manrique). Barcelona; Producciones editoriales, 1980.

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REQUIEM POR “BIRD” PARKER

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REQUIEM POR “BIRD” PARKER,

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxSEGUNDA VERSIÓN

esta profecía llegó por correo:
en la última matanza de pájaros
un pájaro llegado de la nada sobrevivirá
y no se lamentará
y el pájaro llegado de la nada será un pájaro lento
un pájaro largo largo
en alguna parte hay una habitación
en una habitación
en la cual un viejo saxo

xxxdescansa en un rincón
como un puñado de arroz
pensando en BIRD

primera voz

hey, tío, BIRD ha muerto
han encerrado su saxo en algún sitio
pusieron su saxo en un rincón de algún sitio
¿dónde está el saxo, tío, dónde?

segunda voz

al cuerno el saxo
¿dónde está BIRD?

tercera voz

se fue
BIRD estaba más ido que el sonido
rompió la barrera con un arrullo del saxo
BIRD estaba más alto que la luna
BIRD también se sostenía por encima de un tejado
como un monje estrambótico descendió
el saxo en las manos, por encima de todos
mirando desde arriba a aquellos tipos
con estrambóticos ojos medio cerrados
diciendo para sí: “yeah, yeah”
como si nada importara nada en absoluto

cuarta voz

al principio de la borrachera nocturna
solo en el escenario de su ático
BIRD asió una flor negra en su mano negra
sopló con su saxo hacia el cielo
llegó hasta el cielo fantásticamente y a medio camino
del humanamente fatigado uso de las cosas
BIRD lanzó una efímera variación
una forzada rata rítmica
y las estrellas no sabían qué hacer
entonces llegó un pájaro de la nada

tercera voz

yeah, un pájaro de la nada—
mientras BIRD estaba soplando
otro pájaro llegó
un pájaro irreal
un pájaro de la nada de grandes alas arrastradas
BIRD no le hizo caso; simplemente siguió soplando
y el pájaro grimoso siguió acercándose

primera voz

exacto, eso es lo que yo he oído
el pájaro que arrastraba las alas aterrizó frente a BIRD
miró a BIRD directamente a los ojos
BIRD dijo “corta”
y siguió soplando

segunda voz

pues parece que BIRD dio el corte al pájaro carca

primera voz

sólo durante un rato, tío
el pájaro de la nada empezó a echar espuma por la boca
haciendo todo tipo de disonancias
“tío, hazlo en otra parte”, le rogó BIRD
pero el pájaro de la nada siguió arriba y abajo
como un viejo tacaño con un plan miserable

tercera voz

yeah, para entonces BIRD se había dado cuenta de que
aquello era una pasada
BIRD estaba a punto de marcharse, cuando de repente
el pájaro de la nada hundió su burbujeante cabeza
en el tubo del saxo de BIRD
cabreado, BIRD sopló una nota larga y loca

primera voz

fue su última nota, tío, la última
el pájaro que arrastraba las alas metió muerte en la garganta de BIRD
y todo el edificio tembló
cuando BIRD dejó caer su saxo
y el cielo se puso más negro… más negro
y el pájaro de la nada envolvió a BIRD con sus alas fangosas
hizo caer a BIRD
hasta el fondo

cuarta voz

BIRD ha muerto
BIRD ha muerto

voces primera, segunda y tercera

yeah, yeah

cuarta voz

llorad por BIRD
pues BIRD ha muerto

voces primera, segunda y tercera

yeah, yeah

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Corso, Gregory. Gasolina y otros poemas de Gregory Corso (Trad. Diego A. Manrique). Barcelona; Producciones editoriales, 1980.

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GASOLINA Y OTROS POEMAS DE GREGORY CORSO

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LA DAMA VESTAL DE BRATTLE

Dentro de unas delicadas ruinas grises
la dama vestal de Brattle
se levanta con el amanecer, tal como es su costumbre,
alzando un visillo.

Zapatillas de huesos de cisne renuevan sus envejecidos pies;
se escurre dentro de un cuarto exterior…
echa leche vieja para un gato viejo.

Fuerte y ocasionalmente joven, ella sube,
mira hacia abajo; se asoma a una tinaja llena de vino,
y con los brazos extendidos como alas,
se deleita con la imagen de niña que se forma abajo.

Desperanzada, introduce un dedo sin sol
a lo largo de los ojos líquidos; en la obscuridad
la niña desciende en espiral; se ahoga.
El dolor la hace abalanzarse hacia adelante —la cara absorbe todo—
la boca sobre la boca rota, ella bebe…

Dentro de unas delicadas ruinas grises
la dama vestal de Brattle
está despierta y moviéndose, tal como es su costumbre,
ebria de niña.

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SUICIDIO EN EL GREENWICH VILLAGE

Brazos extendidos
Manos aplastadas contra el marco de la ventana
Ella mira hacia abajo
Piensa en Bartok, Van Gogh
E los chistes del New Yorker
Ella cae

Se la llevan con un Daily News sobre su cara
Y un tendero echa agua caliente sobre la acera.

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EN EL DEPÓSITO

Recuerdo haber visto sus fotos en los periódicos;
Desnudos, ellos parecían más fuertes.
La bala en mi estómago probaba que estaba muerto.
Observé al embalsamador desatornillar la tapa de cristal.
Me examinó y sonrió ante mi diminuta-vida-muerta
Luego se volvió hacia los dos cuerpos al otro lado
Y siguió desatornillando.

Cuando estás muerto no puedes hablar
Pero sientes como si pudieras hacerlo.
Era divertido observar a aquellos dos gangsters
enfrente mío intentando hablar.
Abrían sus labios delgados y mostraban dientes grisazulados;

El embalsamador, todavía sonriente, regresó a mi lado.
Me agarró y como una madre haría con un niño
Me recostó en una mecedora.
Me dio un empujón y me mecí.
El estar muerto no significaba nada
Todavía sentía dolor por donde me atravesó la bala.

¡Dios! ¡el ver a los dos gangters desde este ángulo era realmente extraño!
No tenían la misma pinta en los periódicos.
Aquí eran jóvenes y estaban afeitados y bien formados.

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SALOMA DEL MAR

Mi madre detesta el mar
especialmente mi mar;
La avisé que no lo hiciera;
era todo lo que podía hacer.
Dos años más tarde
el mar se la comió.

En la orilla encontré una extraña
pero maravillosa comida;
Pregunté al mar si podía comerlo,
y el mar me dijo que podía.
—Oh, mar ¿qué pescado es este
tan tierno y tan dulce?—
—El pie de tu madre —fue su respuesta.

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LA SACUDIDA

Tejí la oración de otro hombre
con el viento de mis palabras
y el dios de otro hombre
me respondió con la muerte.

Vino en la forma de una boca
y besó mi boca con un aliento.
Aliento apasionado; aliento frío,
congelando mi cuerpo en nieve sin vida.

Flotó ante mí, sonriendo;
y pronto el sol apareció.
Me derritió,
y la boca se arrodilló para beber mi terrible flujo.

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HOMBRE DE NUEVA YORK

Ha venido a Cambridge
Está de pie tras mi puerta
Es un hombre de Nueva York;
tiene grandes ojos de neón
y su mirada derrama
jazz sobre el suelo
¿Pero está realmente allí?
Podría ser una radio,
un organillero
alucinando allí.

Podría muy bien ser yo mismo
visitándome en jazz
temeroso de llamar.

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A PRIMERA HORA DE LA MAÑANA

A primera hora de la mañana
xxxxxal lado de la chica que se ha escapado
xxxxxde casa mano-en-el-bolsillo silbando juventud
Veo al Deseador renqueante babeante
Sus piernas negras… la pipa de carozo y el bastón
El largo mugriento abrigo y las uñas
xxxxxmanchadas de sangre
Está esperando
xxxxxxxxxxxxxxxpegado contra los árboles.

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EL CABALLO ESTABA EXPRIMIDO

En una habitación una cucharilla sobre el fuego
estaba preparando su deseo secreto.

Cuando todo estuvo preparado agarró un cinturón
y se apresuró antes de que el caballo pudiera derretirse

Se ató el cinturón alrededor del brazo;
limpió la jeringa para que no hiciera daño

y apretó, apretó el cinturón en busca de una vena.
Tiró y el brazo comenzó a dolerle.

Afianzando su mano esperó al bulto—
esperó el sueño al cual se abandonaba.

Y llegó y la jeringa lo llenó de gozo.
Pero el caballo estaba exprimido y no hubo ningún gozo.

Cayó al suelo sin hacer ruido
y sacudió su cabeza como un tiovivo.

Luego se frotó y tembló y se tiró del pelo,
Y vomitó aire, nada más que aire.

En la obscuridad de la noche se revolvió y gimió.
Oh, nunca hubo un pobre hombre tan colocado.

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EL CRIMEN

Hacia el interior de un ardiente animal su crimen
rabió su amargada ocultación de humanidad
e hizo vacilar la risa de una joven
con un ensordecedor torrente de sangre animal

Juntos comieron una rosa
y juntos secaron sus lágrimas
sobre las cenizas y los restantes trozos de pieles

Se amaron y amaron
hasta que sus ojos se cayeron dentro de sus cuerpos
y sus caras enflaquecieron

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ESTO ES AMÉRICA

xxxxxxxxxxEsto es América y yo me divierto aquí dentro
xxxxxcon una abundancia de música y lunáticos
xxxxxcon una boca que no puede cantar
y amo a una mujer
xxxxxy odio al resto y lo haré
con cualquier cosa con faldas
xxxxxde diez a cincuenta años
xxxxxy si tienen cincuenta, mejor

xxxxxxxxxxEsto es América y hay mucha más
xxxxxdiversión aquí dentro
xxxxxy lunáticos
muchos que no cantan un pimiento
y muchos que lo hacen bien
xxxxxpero a quién le importa
xxxxxxxa mí

xxxxxxxxxxEn California yo canté
mi cultura del Este en el oído de un mexicano moribundo
xxxxxque no podía oír
y murió con una sonrisa en su cara
xxxxxEl hijoputa tenía tres dientes de oro
una onza de chocolate
un bolsillo lleno de peyote
y una mujer de catorce años.

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LA PIEZA

Hombre Diablo Mandril—
Sea la trinidad de esto tan…
Entonces perderé este juego
De muerte ante un profesional.
Estoy demasiado agotado para competir
con usted, señor;
Usted es un maestro y yo, un aficionado.
Reza sentado, no te muevas—
Me podría complacer tremendamente, aunque
No me aplacaría, el que usted pasara
Algún tiempo conmigo
Para que yo, la pieza, entendiera.
Así ¿estoy en lo cierto al asumir
que hay ciertas reglas establecidas?
¿Y que el juego nunca fue pensado
para que lo jugaran tontos?
Está bien. ¿Y debo también asumir
Que si por ventura yo pierdo
Es derecho suyo el quitarme
Cualquier cosa que usted decida elegir?
Es razonable. Ahora pues,
Comencemos.
Y con toda modestia,
Que gane el mejor hombre.

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EL HOMBRE SENTADO FUERA DE MI VENTANA

El tiempo en la quietud invernal de un jardín
no significa nada cuando descubres
que estás observando cómo las estaciones pasan solas;
no significa nada cuando descubres
tu dedo marcando tus pensamientos sobre una piedra.

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TÚ, CUYA MADRE FUE LA AMANTE DE LA HIERBA

Tú, cuya madre fue la amante de la hierba en la estación más verde
nacerás bastardo en sus cálidas manos verdes
y ella será efímera
y no tendrá tiempo suficiente para enseñarte el sol
xxxy la lluvia y el viento
pero tú te mecerás te mecerás en sus cálidas manos verdes
hasta que la estación celosa la asesine
¡y llega el invierno!
No serás lo bastante mayor como para andar
xxxpara aplastar la nieve que le entierra
tu madre te llevará sobre su cabeza
te sostendrá muy cerca del viento
y el viento se cobijará en tu oído
un lugar donde ninguna hierba crece.
las más lentas de las nubes serán las guías de tu madre
ella las seguirá
xxxllevada entre la niebla hasta un suelo de asfalto
donde, al final del viaje,
te dejarán como huérfano en una ciudad de asfalto…
y no crecerá ninguna hierba allí y no quedará ninguna nube.
Tu madre— tu madre volverá a otra estación,
a otro amante de hierba, y su amante no sobrevivirá.
El invierno persigue a tu madre, la quiere para él
sus celos hacen de todos nosotros bastardos.

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Corso, Gregory. Gasolina y otros poemas de Gregory Corso (Trad. Diego A. Manrique). Barcelona; Producciones editoriales, 1980.

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HOLA…

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HOLA…

Es desastroso ser un ciervo herido.
Soy el más herido, los lobos me acechan,
y también mis debilidades
¡Mi carne está atrapada en el Gancho Inevitable!
Cuando niño vi muchas cosas que no quería ser.
¿Soy la persona que no quise ser?
¿Esa persona que-habla-consigo-misma?
¿Esa persona de-la-que-se-burlan-sus-vecinos?
¿Soy aquél que, en las escalinatas de los museos, se duerme recostado?
¿Llevo la ropa de un hombre que ha fracasado?
¿Soy un hombre chiflado?
En la gran serenata de las cosas,
xxx¿soy el pasaje del que más se ha prescindido?

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Corso, Gregory. Gasolina y otros poemas (Trad. Diego A. Manrique). Barcelona; Producciones Editoriales, 1980.

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CLOWN

 

CLOWN

xxxxx1

La risa muere mucho después que el chiste
El bromista no se ríe de ninguna broma
Un clown en una tumba
Los guasones lloran en el Purgatorio
La risa muere mucho después que el chiste
Gozo
Bella, la memoria del corazón
Y aún así la cara es la de un bromista sin sonreír con broma alguna.

 

 

xxxxx2

Como el bufón que apaga los candiles
De puntillas con sus pies llenos de campanillas
para que su amo soñara victorias
—de igual forma me arrastro y soplo.
para que el gato y el canario duerman.

Yo no tengo casco emplumado, ni ropas blanquiazules;
y ningún antiguo bufón viene a animarme a seguir.
Yo mismo soy mi propio tonto feliz.

Dado que no hay campos para que yo libre de dragones
—es imposible que me arrodille ante las damas
y bese sus floreadas vestimentas.
No puedo hacer más que caminar de aquí para allá las manos a la espalda
soñando con calabozos y púas y potros chirriantes.

Para el vulgo, me pongo cosas en la nariz
Y ando de puntillas con la gracia del oro
Para aquéllos a quienes amo me siento triste junto a cristales emplomados
—toda mi faz el misterio de alguna broma.
Y para Dios estoy preparado con una bocanada de pingüinos.
¡Me encierro!
Lavo aves de mirto en el lavabo.
Sí, yo mismo soy mi propio tonto feliz
—rancio de bromas insomnes.

¿Me importa? Sí me importa. Quiero hacer risa.
O si tan sólo fuera un juguete de cuerda
o simplemente un conejo de invierno
xxxxxxen la inmensa empanada de algún imbécil.

¡Conozco la risa! ¡Conozco cantidades de risa!
Aun así sólo puedo caminar de aquí para allá, las manos a la espalda
Soñando con calabozos y púas y potros chirriantes.

 

 

xxxxx3

¿Y por qué dicen sé un hombre, no un clown?
¿Y cómo es ser un hombre?
Puedo bromear como un santo para mis necesidades,
ofrecer a cambio de una pata de ganso, un resplandor;
No necesito conocer jamás este gozo que engraso por la vida
o afirmar mi lamentable dieta sustancial en el dolor.
Gordo si es que quiero estar gordo!
Es tan fácil adornar el humor de uno
—abanicar el sol.
Es tiempo de que el idiota
Pose con una sonrisa y un pie sobre el león muerto
(la encarnación del hombre sin clown)—
Es tiempo de dejarse un mostacho; sorber ginebra;
Y conquistar a la difícil damisela.
Tiempo de volver del viaje por las estrellas
y fregar la tierra.
¿Dónde estoy en tierras salvajes?
¿Qué criatura trajo mis huesos a esto?
Aquí no hay Edén— esto es mi almacén:
¡Habitaciones! ¡Habitaciones! ¡Luces eléctricas!
Un océano gigantesco en cada playa.

Soy acaso el hombre que salta de la cajita de sorpresas
a cada desgracia del hombre, ya sea enfermedad
muerte o simplemente infelicidad?
¿Ese hombre? ¿Ese viejo clown
xxxxxxde sombrero doblado y barba entubada?
¿Ese loco que recuerda su
xxxxxxpelota arco iris?

¡No! Patead hasta el infierno a la sota de bastos!
¡Dad saltos mortales en el féretro-circo!
¡El Sr. Muerte tiene al héroe cogido por las pelotas!

—Yo también puedo conmemorar la risa negra.

 

 

xxxxx4

No sé aún si el clown debe morir;
Está aún el perro negro, la leonada hacha de batalla;
El campeón de los cielos apoyado en una nube
xxxxxxcentrado en la guerra del hombre.

Si no hubiera clown
sino demoníacos bigotes agitando flores azul pálido;
Si no hubiera sonrisa
no hubiera escalera de querubines con laúd y trompa
no hubiera baúl plateado, no hubiera copón acuñado por el sol, no hubiera estanque para cisnes
ni la propia delicada forja;
dudo que el premio del Paraíso
sea un lugar donde se encuentren, felices los viejos amigos.

Si el clown estuviera muerto
El mes de Agosto se vería cargado
xxxxxxde sacos de trigo agrio.

¡Muerto el clown, sería el caos!
¡El ábside enjoyado del ángel
xxxxxxcolisionaría

xxxxxxy aplastaría un rayo de palomas!
¡Los Faunos destrozarían el bosque
xxxxxxcon bebés masticados por faunos!
Accitosa melancolía se ajusta a la bota negra
ahora que el clown piensa en morir
Hombres del tamaño de islas
xxxxxxhunden su gozo en la impotente protección de la Muerte.

¡O qué totalidad la de tragedia! ¡su peso!
con quejas a la risa no llegada—
Hacedle entonces cosquillas al bufón para que se duerma ya que sueño necesita;
oscuros días desnuda la pobre América—
La vieja América podía hablar de la risa tan a menudo como los clowns—
¡Ben Franklin, W.C. Fields, Chaplin, lo magro del gozo!
¡Su luz de felicidad es una falange falsificada, al ataque!

La serpientes otean el cielo en busca de conejos voladores;
Monos bosquejan chaquetas— ¿ha muerto el clown?
Compadezco los futuros con una sonrisa de pescado,
Porque tal como yo soy veo oscuridad de historia.
¡Una cómica corrupción! ¡La inmortalidad de la Muerte!
El campaneo de hoz de la torre del reloj
Promete al dolor y a la vida del hombre la misma duración.

 

 

xxxxx5

¡Orgulloso y presumido bufón! a tope tus fantasías
se balancean rápidamente de añojoven a añoviejo.

¿Es para la muerte para la que arrancas negro beneficio,
esta pequeña vanidad me merecía?

Es la vida la que ha introducido fallas en mi dulce canción:

triste ejemplos de inteligencia mi secreto y rico comportamiento,
o primero de entre los médicos que están a mi lado en mi muerte

¡Buen truquista! Distingo tus suelos retorcidos
Tus muebles con cintas, tus angustiadas puertas.

¡Ho! ¡tu bendita peste loca de gozo!
No apuñalaré tus ojos con la noche,

ni pondré el gancho simiesco de un vigilante
para atraparte con su cosquilleo moral.

No eres cosa de risa
Jamás has sido cosa de risa
Tú siempre has sido tú, clown!
—un trasplante de locura en la diadema de los cielos.

Y aún así muero en ti;
llena tu corazón mi tumba—

Perdóname, adorable persona
¡o, está en mí aquello que desearía que cada risa
tejiera una eternidad de hilaridad!
No no atiborraré tu cerebral tumba;
es suficiente que ascienda tu alegre escalera
y que los planetas me arrojen polvo a los ojos.

No desesperes amable muchacho de alegría,
llegarás a Dios
y aflojarás su terrible dogal.

 

 

xxxxx6

Los puñetazos del invierno noquearon a un rebaño de ciervos.
El invierno dejó el bosque como un plato de huesos de pollo.
El clown desnudo tiembla junto al nevado torrente;
el oso durmiente despierta para hacer burla de sus huesadas piernas azules.
¡Aguanta clown!
Cada piedra es cosmos;
todos los árboles hechos de materia de risa.
¡Píntate una ancha boca blanca!
¡Improvisa unas orejas con hojas de olmo!
¡Enrojece tu nariz con lagartijas!
¡Estate presto!
Pronto la primavera saldrá de detrás de
xxxxxxun árbol
xxxxxxxxxcomo Eva del costado de Adán.

Tang-a-lang-boom! Fife feef! Toot
La primera bienvenida por un desfile Barnum despeja la melancolía atascada
—tráfico de una era sin risas,
Madres se rompen la espalda por sacar niños de invierno.
Los niños trepan osadamente
xxxxxxy se sientan en mangas de camisa sobre los hombros de las estatuas.
Flores de cerezo hinchan el gozo en los corazones de los ancianos.
Las niñas saltan, los muchachos se reúnen, los perros saltan, los gatos saltan—
¡Primavera!
Es bueno ir al East River
Y sentarse ante Brooklyn
xxxxxxcon conocimientos frescos de Hesiodo sobre cultivos;
Bueno estar inmerso en el Maiden Song de Alcman
sentarse a gusto durante horas re-aprendiendo
xxxxxxel oficio del verso clásico—
¡Bienvenida oda Epinicia!

¡Yo! ¡Yo! Mitos de calamidad
anuncian calor calor a la luz de mediodía
xxxxxxgrano y abejas de baya.
Los elfos traen brazadas de Primavera
xxxxxxal moribundo rey del invierno;
El viejo Crinch envenenado con bayas
xxxxxxpronto estará muerto
xxxxxxpronto estará muerto.

¡Sabía que vendrías, salvaje arquitecto!
¡Es a ti a quien quiero; o, río con entusiasmo!
¿Por qué continuar molestándose con el rescate profano de Roma
cuando estás tú aquí? que los Turcos y las narices que faltan de Grecia
se revuelvan en el fondo del pote de grasa del Otomano.

¡Yo! ¡Dios! idos vosotros perros de la nieve y fumigaciones!
Al contrario que los faunos de las riberas del Tíber
hay guarderías para los pies hendidos de esta era.

Invierno del que he sido el clown
del que he leído la gotosa escritura
—No te guardo rencor.
Mi gozo jamás podría salir libre
xxxxxxde la vieja grieta del dolor.

 

 

xxxxx7

Aférrate al unicornio, fracasando
No risible amante del hombre; tu roja nariz
es la anti-muerte—

Un zote de marzo es lo que eres—
Nacido en la burla, ¡o aquel loco mes!
Pero nacido en la burla como todos los hombres
xxxxxxde la ventruda cabeza de un cicatero,
un punzante ser repulsivo que consiguió grandes emociones
a base de no decirte cuándo cómo y por qué la vida.

Suficiente. Volvamos al unicornio
El salario de gozo del clown al hombre es inútil
El hombre está pegado al dolor y no hay escapatoria.
Todo tu oro bufonesco… inútil.

¡Vete! aférrate al unicornio con falsas orejas y peludos sombreros

—jamás conseguirás sacudirte la risa de misericordia de la Muerte, ¡pobre loco!

¡Clown!
¡Un Clown errante en serio!

 

 

xxxxx8

Por supuesto el unicornio morirá
de modo que no pienses que tu nariz roja
tu bocaza
tu risa de un millón de dólares no lo harán.

Por supuesto el circo se pondrá de luto.
La mujer gorda será menos llorada.

Haces reír a los niños para ganar dinero
de modo que no pienses que eres un clown de oro.
La ocasión en que maldijiste a un acróbata
la ocasión en que rechazaste a un mendigo
la vez en que lloraste.

Ah, no es al clown del circo al que yo canto;
no al trastabilleante enano ante el conquistador
xxxxxxobligado a bailar ante caballos,
ni al Bufón cuyo arsenal de dientes
xxxxxxse carcajea explosivamente hasta salirse de las encías;
no, tampoco es al Truquista en cuya mano termina la cuerda.

 

 

xxxxx9

¡A la comedia se ha vuelto loca!
Pobre clown, el clima del dolor.

¡La casa del clown está EN VENTA!
xxxxxxLlorosos ladrillos y porche
xxxxxxPodredumbre en la puerta y las ventanas
xxxxxxy cuidadas vertientes de campanillas.

Esta noche el clown acabado
sus muñones se agitan en la caravana de gitanos
La oscilante linterna objeta que se vaya de casa.
Él es un fantasma para el cristal;
para los oídos es una pasta peluda;
el vistazo al futuro de la vieja bruja
casi no le concede ni identidad.
Las vestimentas de la luna una nube;
el último carromato ceba dos árboles;
Él coje su arrugado cogote
— ¡Sooo! — ¡su meloso olor!
Las aves tragan sus amuletos sus chucherías y dijes.

¡El clown está muerto!
¡Pasad por las autopistas de 1959— todos los clowns están muertos!
Ved los grandes vertederos de ellos atiborrados de gaviotas;
xxxxxxsus peludos sombreros deshilachados
xxxxxxlas narices de sus caras y sus oídos echando humo
xxxxxxsus trajes a grandes lunares oscureciéndose
xxxxxxbajo el nocturno aguijón final del hada solar.

¡El infernal jefe de pista hace restallar su látigo!
¡La gran caridad del circo dispara fuego!
¡Los acróbatas roen sus alambres!
¡Esqueléticos monos retuercen plátanos sin carne!
¡La huesuda mandíbula del domador de leones
xxxxxxchoca contra la huesuda mandíbula del león!
¡Perros calientes y coca-cola para el osario!
¡Polvo para bromas de elefantes a escala de purga!
Cincuenta clowns envueltos en sudarios se apilan saliendo
xxxxxxde una tumba diminuta.

 

 

xxxxx10

Pero
yo soy un clown para siempre
y no necesito hacer gramática
xxxxxxel diámetro de la Muerte
La Muerte, como el rabo de un mono
se enrolla en espiral sobre un poste
xxxxxxsiempre creciente siempre creciente

Como poder trepar y sentarse en la torreta
lejos de la respiración de los enfermos
lejos de las almas que duermen
xxxxxxen la cilídrica patada de la Muerte—
Ah.
xxxxxxeste empacho de charlatanería
jamás abandonará mi píxide orgánico
xxxxxxgracias a Dios

 

 

 

Corso, Gregory. El feliz cumpleaños de la muerte (Trad. Antonio Resines). Madrid; Ed. Visor, 1978.

 

EL FELIZ CUMPLEAÑOS DE LA MUERTE

 

TRANSFORMACIÓN & ESCAPE

xxxxx1

Llegué al cielo y era almibarado.
Era opresivamente dulce.
Croantes sustancias se pegaban a mis rodillas.
De todas las sustancias la más pegajosa era S. Miguel.
Le agarré y me lo pegué a la cabeza.
Descubrí que Dios era un gigantesco papel cazamoscas.
Me mantuve apartado de su camino.
Caminé por donde todo olía a chocolate quemado.
Mientras tanto S. Miguel estaba ocupado con su espada
atacando mi pelo.
Encontré a Dante desnudo en medio de un pegote de miel.
Los osos lamían sus muslos.
Agarré la espada de S. Miguel
Y me trinché a mí mismo en un gran adhesivo circualr
Mi torso cayó sobre un equilibrio elástico.
Como disparado con una honda
mi torso silbó hacia el papel atrapamoscas Dios
Mis piernas se hundieron en algún cieno inimaginable.
Mi cabeza, aunque lastrada por el peso de S. Miguel,
no cayó.
Delgados hilillos de goma multicolor
la dejaron suspendida allí.
Mi espíritu detenido por mi torso entrampado.
¡Tiré de él! ¡volvía a tirar! ¡lo giré de izquierda a derecha!
¡Se magullaba! ¡se ablandaba! ¡no podía liberarse!
La pugna de una Eternidad
¡Una Eternidad de tirones! ¡de tirones!
Volví con mi cabeza,
¡San Miguel me había chupado el seso hasta dejarlo seco!
¡Cráneo!
¡Mi cráneo!
¡El único cráneo del cielo!
Fui hacia mis piernas.
¡S. Pedro estaba abrillantándose las sandalias con mis rodillas!
¡Cargué sobre él!
¡Machaqué su cara en azúcar en miel en mermelada!
¡Hui con mis piernas bajo cada brazo!
¡La policía de los cielos me seguía de cerca!
Me escondí en la sopa de S. Francisco
Jadeando en la confitería de su gentileza
Lloré, acariciando mis intimidades piernas.

 

 

xxxxx2

Me cogieron.
Se llevaron mis piernas.
Me sentenciaron en el firmamento de un asno.
¡La prisión de una Eternidad!
¡Una eternidad de trabajo! ¡de rebuznos!
Cargado de sucias vestiduras de santos
planeé la escapada,
cargando el relleno diario de las ampollas
planeé la escapada.
Planeé trepar montañas imposibles.
Planeé bajo el látigo de la Virgen.
Planeé al sol del gozo celestial.

Planeé al sol del gozo celestial.
Planeé el son de la tierra,
el llanto de los niños,
los gemidos de los hombres,
los golpes de los ataúdes.

Planeé escaparme.
Dios estaba ocupado cambiándose de mano las esferas.
El momento había llegado.
Me partí las mandíbulas
Me rompí las piernas.
Me derrumbé de tripa sobre el arado
sobre la horca
sobre la guadaña.
Mi espíritu goteó de las heridas.
Todo un espíritu se reunió.
Me alcé del cadáver de mi tormento.
Me alcé en el borde del cielo.
Y juro que aquel Gran Territorio tembló
cuando caí, libre.

 

 

 

 

YO TUVE EN MIS MANOS UN MANUSCRITO DE SHELLEY

(Escrito en la biblioteca Houghton, Harvard)

Mis manos quedaron dormidas ante la belleza
al extenderse hacia la muerte y apretarse!

¡O soberano fue mi tacto
sobre la frágil página de tinta tostada!

Rápidamente, mi ojos se movieron rápidamente,
¡Busqué olor,polvo, encajes
xxxxxxxxpelo seco!

¡Me hubiera llevado la página
respirando en el crimen
Dado que no he conseguido extraer evidencia alguna de los sueños—
y no obstante ¿qué triunfo hay en las creencias privadas?

A menudo en algún difícil libro ancestral,
cuando me encuentro envuelto en manzanas-leopardo
xxxxxxxxy setas antorchadas
mi madeja chipresiana desborda la era registrada
y yo, como el que inclina una jarra de leche,
vierto el secreto sobre la página moribunda.

 

 

 

 

DEDICADO A K.R., QUE SE SUICIDÓ
EN LA CÁRCEL DE CHARLES STREET

¡El día más cruel de la Muerte!
La noche coloca su caído tocado
xxxxxxen la balda de los cielos.
¡Calva confusión! ¡La nada empabellonada!
¿Por medio de qué luz se pueden seguir demonios cosechadores
xxxxxxHacia
xxxxxxxxxabajo
xxxxxxxxxxxxabajo
xxxxxxxxxxxxxxxsecretos catedralicios
xxxque iluminan la celda de húmeda paja donde
xxxxxxUna mujer muere en plena juventud?
¡Vejestorio de juventud! ¡Hueso de Infancia!
¡Abajo en la muerte recoge luz de ventanas humanas!
Los ojos están consumidos por sí mismos
La luz es el hueso de los ojos—

Las tetas de Lethe mamadas por aquel único poeta que conocí
Su iluminada rosa de dolor creció bajo semejante luz—

¡O arrancad las estrellas y cambalachead sus abalorios de luz!
¡Obligad a bajar al ángel de la humanidad
xxxxxxy bayonetead
xxxxxxxxxa plena luz!
Por la luz sigue, O hijo de la oscuridad, ¡abrázate en la luz!
xxxxxxToma
xxxxxxxxxToma mi mano eléctrica

 

 

 

 

FUERA DURANTE UN AÑO

Pienso en la ciudad de Nueva York perdida en las estrellas
olvidada como una mascota de pelo azul de amores infantiles—
Esta noche la noche es plena;
el silencioso Alcalde con su espléndida disciplina
se mueve en proporción como una gran joya con pies peludos;
golpea suavemente su larga y recta nariz a través de sus años de servicio,
un fantasma con preocupaciones —pensamientos de la ciudad—
Bajo el arco de Washington Square finge olvidar
las nuevas denuncias del día.
Este jamás ha sido el Alcalde de mi ciudad
detniéndose ocasionalmente en un área estéril
con magníficos cimientos en sus ojos.

No he prometido bendiciones al abandonar la puerta de Gotham;
en ciudades más bonitas me uno con mis sueños de cuyo cuidado dependo
aunque sin conocer ni una sola vez el amor hacia ciudad alguna que no sea la de mi corazón.
La Ciudad de Nueva York. Ahora es fiera; amarrada a un carro en los cielos
como un ciervo rascándose la espalda contra montañas.
Fiera como una lúgubre visión, otorgando lamentables gramos de piedad.
En los ojos Egipcios de un gato moribundo
el hermoso ratón es un hombre de sueños, al igual mi ciudad:
soñadora, solaz de ríos y puentes y brillantemente cubierta de piel de cebolla en la noche.

Muchas avenidas puerco-espín abajo
veo los días de mi ciudad haciendo crecer la barba en su cara.
su medida de esqueleto resonando como una estufa
la concha de la Muerte llegada para llevar navegando a una ciudad hasta la tumba.

 

 

 

 

EN EL PALATINADO

Vía Sacra te miro por encima del hombro
yo mismo tribunal
Ante el Saturno de seis columnas
y el triplemente agraciado Castor y Pollux
—Veo en onírico combate
en la Rostra llena de ecos de dolor
la toga plegada de un emperador
invadida por espinosos bichos que se arrastran
—En el estanque de la Vesta.

Veo una banda guerrera de Brooklyn
amontonada muerta y abandonada
—Tras de mí,
debajo de Tito relampagueado por el sol
un catequista de mi juventud
exige que vuelva a América
—¿Es aquel mi compañero de prisión
destrozando sus puños contra
los pilares de Júpiter?
—¡O Dios! ¡Dios!
¡Jamás veré las cosas como son!
Viciado de sueños
Mis ojos son impuros para ver;
No me atrevo a visitar Grecia.

 

 

 

 

DEDICADO A BUNNY LANG

Allí en la más intensa luz
en la temblorosa urgencia de la noche
Veo a una música muerta
xxxxperseguida por un oyente muerto

 

 

 

 

CASTIGO MORTAL

Pienso en Polifemo aullando su baja miseria
sentado en lo alto de un farallón
piernas tensadas por el sol balanceándose hasta el mar
sus torpes manos agarrando su ojo abrasado
Y creo que así permanecerá
porque para él es imposible morir—

Ulises está muerto
a estas alturas está muerto
¿Y hasta qué punto fue sabio
el que cegó una cosa inmortal?

 

 

 

 

DESDE OTRA HABITACIÓN

El estúpido genio sopla
débil respiración en mi habitación sin ventanas
El—el mundo sagaz
redoblando un código o el desastre
el borracho se lió a puñetazos con la pared para lograr su tormento!
¡A través de la grieta! ¡A través de la grieta!
Mi festejo estuvo en la fácil sangre que fluyó.

 

 

 

 

1959

Año poco comprometedor — no veo significado alguno a la vida.
Aunque este ser capacitado que soy esté aquí de todas formas,
Ya sea en comercio oro o en gramaticidad,
Dejo caer el sencillo principio del artesano fabricante de ruedas—
¿Por qué tejer la guirnalda? ¿Por qué repicar las campanas?

Carnicería de penuria estos años notoriamente humanos,
estos confiados nacimientos estas lúcidas muertes estos años.
La carne y los huesos de los sueños bajan a la realidad el misterio de la vida—
no hay misterio.
La fría historia no sabe de dinásticas Atlántidas.
El mito habitual está deseando dimitir.

No puede encontrársele significado alguno a la vida en este lenguaje sagrado
Ni más allá del tema inescapable del lírico fabricador
se encuentra el detestable hallazgo — no hay nada que encontrar.

¡Plan de muerte multitudinario! O este pobre sínodo—
Esperanzados y buscadores alegando significado al significado,
anexionando lo que pueda ser significativo, lo que puede no significar nada.

Pesadilla repetida, lachrymae lachrymae—
un fuego detrás de una gruta, una espesa niebla, mástiles destrozados
las redes echadas—y el indescriptible monstruo cazado.
¿Quién fue quien le dijo a aquella manga de roja carne estate quieta?
Ya que uno con manos hábiles con unas tenazas
le cortó el hocico—murió como un bostezo
Y cuando el hígado le fue arrancado
No pude seguirlo hasta la sartén.

No pude seguirlo hasta la sartén—
Me desperté a la realidad de automóviles; ¡Oh
el terrible privilegio de aquella visión!
No quedaba ni una sola de las antiguas facciones;
Egipto, Roma, Grecia,
y todos los sueños de pedigree semejante huyeron.
¡Los automóviles son reales! La Eternidad ha palmado.
La amenaza de la Nada se renueva.
Toco lo intocado.
Merezco el rango de la rosa militante.
Niego, reniego de los gustos y hábitos de la era
Yo soy su miserable debauché… Un fiero pasquín
buscando heredar lo que es necesario confiscar.

¡Mentiras! ¡Mentiras! ¡Mentiras! ¡Yo miento, tú mientes, todos mentimos!
No hay nosotros, no hay mundo, no hay universo,
no hay vida, no hay muerte, no hay nada—todo carece de significado,
y esto también es una mentira—¡O maldito 1959!
¿Debo acaso secar mi inspiración en este triste concepto?
¿Delinear la totalidad de mi estratagema?
¿Debo acaso asumir la fantasmagoría
y no decir que comprendo las cosas mejor que Dios?

 

 

 

Corso, Gregory. El feliz cumpleaños de la muerte (Trad. Antonio Resines). Madrid; Ed. Visor, 1978.

 

POEMAS DE ‘GASOLINA’, DE GREGORY CORSO, TRADUCIDOS POR ROGER WOLFE

noviembre 12, 2019 Deja un comentario

 

EN LA FUGAZ MANO DEL TIEMPO

En la escalinata del resplandeciente manicomio
oigo la campana cuyo son hirsuto reverbera por el bosque
y toca a muerto por mi mundo
Y trepando comparezco en una reunión de fogosos caballeros
que sin verme despliegan estrategias dibujadas en pieles de cordero
y con dedos protegidos por sus mallas datan mi llegada
tiempo atrás atrás atrás cuando en los negros escalones de la lírica Roma de Nerón viene a pararme
cargando entre mis brazos al filósofo de las endechas
y el postrero toque de diana de la loca historia
Ahora mi presencia es conocida
mi llegada la marcan iluminadas manchas
Abiertos los grandes ventanales del Paraíso
Convertidas en radiante polvo las cortinas del Pretérito
Entran volando estas bandadas de pájaros multicolores
La luz la luz alada oh maravilla de la luz
El tiempo me toma de la mano
nacido el 26 de marzo de 1930 me arrebata a más de cien por hora
para sobrevolar conmigo el vasto mercado de la elección
¿y qué elegir? ¿qué elegir?
Oh – – – y abandono mi cuarto anaranjado de los mitos
sin haber podido guardar mis juguetes de Zeus bajo llave
Elijo el cuarto de la calle Bleecker
Una madre aún bebé me embute en la boca un pálido pecho milanés
Mamo y me revuelvo y gimiendo exclamo oh madre del Olimpo
extraño es para mí este pecho
Nieves
Décadas de asfalto helado caballos condenados
Endebles sueños .Oscuros corredores del colegio público 42 .Tejados .Palomas con buches como cuellos de rata
Arrebatado a más de cien por hora volando por encima
de estas más que verosímiles calles de la Mafia
impío me desprendo de mis alas hermesianas
Oh Tiempo ten piedad de mí
arrójame debajo de esa humanidad de coches
entrégame como alimento a gigantescos rascacielos grises
ofrece a tus puentes mi exhausto corazón
pues desecho aquí mi lira de órfica inutilidad

Y en castigo por mi acto de traición he de subir ahora estos peldaños locos y radiantes
y penetrar en esta sala de luz paradisíaca
y efímera
El Tiempo
largo largo perro que de su propia cola la órbita persigue
se acerca y me agarra de la mano
y me conduce a una vida sometida a condiciones

 

 

 

 

EN LAS PAREDES
DE UN SOMBRÍO CUARTO DE ALQUILER

Cuelgo viejas fotos de mis novias de la infancia,
y me siento aquí, desconsolado, un codo en la mesa,
la barbilla en una mano, contemplando
xxxxxxxlos altivos ojos de Helen,
xxxxxxxla débil boca de Jane,
xxxxxxxel dorado pelo de Susan.

 

 

 

 

EL ÚLTIMO GÁNGSTER

Esperando junto a la ventana,
mis pies envueltos en cadáveres
de traficantes de licores en Chicago,
soy el último gángster, por fin seguro,
esperando aquí, junto a esta ventana blindada.

Miro a la calle y reconozco
a los dos matones de St. Louis.
Los he visto ir envejeciendo
con pistolas que se oxidan
en sus manos devoradas por la artritis.

 

 

 

 

ECHO DE MENOS
A MIS QUERIDOS GATOS

Mis manos del color de la acuarela ahora están sin gatos
y estoy aquí sentado a oscuras solo
mi cabeza en forma de ventana se inclina bajo el peso
de tristes colgaduras
Estoy sin gatos casi ya muy cerca de la muerte
a mis espaldas cuelga del tabique el que quedaba
muerto por mi mano entumecida por alcoholes
Y en todas las demás paredes desde el ático al subsuelo
cuelga esta triste vida mía de los gatos

 

 

 

 

ANOCHE ME DI UNA VUELTA CON UN COCHE

Anoche me di una vuelta con un coche
—aunque no sé conducir
ni soy propietario de automóvil—
y estuve circulando por ahí, y atropellando
xxxxxxxxa gente a la que quiero.
xxxxxxxxPor un sitio pasé a 180.

 

En Hedgeville me detuve
xxxxxxxxy me eché a dormir en el asiento
xxxxxxxxde atrás…, entusiasmado
xxxxxxxxcon mi flamante nueva vida.

 

 

 

 

LLEGASTE LA ÚLTIMA TEMPORADA

Llegaste y amasaste dulces de a penique con los dedos
Yo te robé y te deglutí
y mis pies aplastaron tu envoltorio en mil y pico calles
Me echaste los dientes a perder
Me sacaste granos en la cara
Nunca fuiste cosa saludable
Nunca fuiste lo que se dice vitamina
Me ensuciaste las manos
y como eras más pegajosa que el engrudo
no había manera de limpiarse…
Me manchaste bien manchado, desde luego.

 

 

 

 

SUICIDIO EN GREENWICH VILLAGE

Brazos extendidos,
manos asidas del alféizar,
una mujer mira al vacío
y —pensando en Bartok y en Van Gogh
y las tiras cómicas del New Yorker
pega el salto.

Se la llevan con un ejemplar del Daily News
tapándole la cara,
y un tendero echa agua caliente por la acera.

 

 

 

 

ESTABA CORTADO, AQUEL CABALLO

En un cuarto una cuchara en una llama
calentaba su deseo más oculto.

Cuando la mezcla estaba bien cocida echó de prisa
mano al cinturón, antes de que el jaco se perdiera.

El cinturón se lo enrolló en el brazo,
y limpió la aguja, para quitar la porquería.

Luego tiró del cinturón, buscándose una vena.
Siguió tirando hasta sentir que le dolía.

Con mano quieta esperó a que saliera el bulto,
y con él llegara el sueño que tanto deseaba.

Y asomó el bultito, y le enchufó el gozo de la aguja.
Pero estaba cortado, aquel caballo, y no hubo fiesta.

Se desplomó en el suelo sin que se oyera nada,
y la cabeza le giraba como si fuera un carrusel.

Y se rascó de arriba abajo, entre temblores, y se tiró del pelo,
y vomitó suspiros; otra cosa no llevaba dentro.

Se revolvió gimiendo en medio de la noche.
Pobre alma más colgada no pudo haberla nunca.

 

 

 

 

EL NÚMERO DOCE DE ASH STREET PLACE

Esa casa es un fantasma de lo que un día fue hermoso;

como a un pájaro haciendo un solitario

un aura de pena limpia la rodea.

x
Hay un viejo sentado siempre al lado de una vela.

Le veo mover las manos, de las que un goteo

de colores le chorrea; colores aplastados

como flores prensadas que de un libro cayeran.

x
Pasé junto a su ventana un día;

lo vi algo más de cerca…

¡Tenía como mínimo cien años!

Le pregunté si llovería,

y me dijo «No», dejando que un goterón de púrpura

cayera en una de mis manos.

x
Al marcharme le dije que no me parecía

que se hubiera comportado bien conmigo…;

porque aquel color ardía.

 

 

 

 

TÚ, DE CUYA MADRE EL AMANTE ERA HIERBA

Tú, de cuya madre el amante era hierba en la más verde estación,
nacerás, hijo bastardo, entre sus cálidas y verdes manos,
y serás quien le evite ser efímero,
y aunque no tenga tiempo de enseñarte el sol y la lluvia y el viento,
te mecerá y te volverá a mecer en sus cálidas y verdes manos
hasta que la estación, celosa, lo asesine.
¡El invierno siempre llega!
No tendrás años para hollar la nieve que lo entierra;
tu madre te llevará en la cabeza
y te alzará al viento
y el viento te ululará en los oídos,
en un lugar donde la hierba nunca crece.
Las más lentas nubes serán la guía de tu madre.
Y ella las seguirá, conducidas por la niebla, hasta dar con el asfalto,
y allí, al final del viaje,
serás un huérfano en el asfalto de la urbe…,
donde la hierba nunca crece, ni se demoran las nubes.
Y tu madre…; tu madre volverá a otra estación,
a otro amante de hierba, que tampoco durará.
El invierno persigue a tu madre, y la quiere sólo para él;
y sus celos nos convierten a todos en bastardos.

 

 

 

 

IGLESIA DE SAN LUCAS: MISA POR DYLAN THOMAS

El tabernero del White House
se reclinaba nervioso contra la vidriera,
moviendo los pies, y Cummings pasó penando.

Dos turistas se susurraban al oído.
Y entró entonces una mujer de Swansea…

Dos lugareños del Village —pueblo de neón—
la sujetaron por debajo de los brazos
y la ayudaron a sentarse en la primera fila.
La mujer alzó el rostro, esforzándose por ver…;
pero los restos mortales ya no estaban.

La misa terminó entre ilimitables bisbiseos.

El primero en marcharse fue un príncipe de Ceilán.
Se paró un momento junto a la verja de la iglesia
y allí se congregó a charlas algún grupillo.

Al otro lado de la calle los chiquillos del colegio
jugaban al balón.
La pelota rodó hasta los pies del tabernero,
que le dio un vigoroso puntapié
y regresó con lento paso a su taberna.

 

 

 

 

CAMBRIDGE: PRIMERAS IMPRESIONES

xxxxx1

No es fácil caminar
xxxxxxxxpor estas callejuelas de Cambridge.
Las mejores moquetas son a veces
las que hacen que te cueste andar.

Pero enmascarado me cuelo sin ser visto en el desfile
y avanzo con más facilidad.
¡Qué hermoso es caminar tras un heraldo!

Mis tretas, sin embargo, vuelven torpe mi marcha.
Perdido el paso, quedo en evidencia.
Los centinelas, de pies como ceniza,
xxxxxxxxmontan guardia demasiado adusta
xxxxxxxxen todas las esquinas del lugar.
Sus toques de trompeta alteran
los ritmos que intento escuchar mientras camino.

 

 

xxxxx2

Pero Cambridge no es todo boato y majestad;
al margen del desfile, observo cómo
xxxxxxxxla rítmica embajada
xxxxxxxx—calle Brattle y todos sus aditamentos—
interrumpe sus sones envarados,
abandona su marcha real,
enrolla todas las alfombras
y se retira.

Estoy en casa, pero estas calles son extrañas.
Mientras camino
sorprendo a Cambridge en raro jubileo:
xxxxxxxxVivaldi, Getz, Bach y Dizzy,
xxxxxxxxen melodía en conjunto contenida,
xxxxxxxxemergen como volutas de humo ensortijado
xxxxxxxxde los portales y los sótanos,
saltando entre castaños por Longfellow,
bajando a la carrera por Hawthorne,
retorciéndose de un extremo a otro de Lowell
y volando como locos sobre Dana.

 

 

xxxxx3

Llega la mañana, y es terrible caminar.
Una vez más, los centinelas montan guardia;
xxxxxxxxsus trompetas, como un flautista de Hamelín,
xxxxxxxxlimpian las calles de jubilosas ratas nocturnas,
y en seguida se extiende de nuevo la moqueta.

 

 

xxxxx4

Mentía, ese bellaco que me hablaba
de las supuestas visiones de Melville
cuando pululaba al alba por la calle Brattle,
alejado de moquetas y desfiles.
Yo llevo días paseándome por esta calle
xxxxxxxxy nunca he visto, entre lo oscuro,
xxxxxxxxni un rayo de luz.

Me dijo: «Recórrete esa loca vía revolucionaria, la vieja
xxxxxxxxcalle Brattle,
y vas a ver las más grandes visiones nunca vistas,
¡como el Melville viendo la visión de Moby Dick en Brattle!
¡Viendo la visión en plena calle!».

 

 

xxxxx5

Cansado de mis deambuleos
y de no ver nunca nada,
me asomo ahora a la ventana
xxxxxxxxxxxxde alguien lo bastante amable
xxxxxxxxxxxxcomo para dejarme mirar.

La verdad es que Cambridge, vista desde aquí,
no está nada mal.
Y está muy bien saber
xxxxxxxxxxxxque desde esta ventana puedo regresar
xxxxxxxxxxxxen busca de libros, latas de cerveza
y amores del pasado.
Y a todos ellos exprimirles sueños suficientes
xxxxxxxxxxxxcomo para marcharme a hurtadillas
por la puerta de atrás.

 

 

 

Corso, Gregory. Gasolina (Trad. Roger Wolfe). Barcelona; Ed. Huacanamo, 2010.

 

GASOLINA

 

EL PUMA DEL ZOO DE CHAPULTEPEC

Largo liso lento raudo suave gato,
¿qué partitura, qué coreografía interpretaste
xxxcuando hicieron descender el último telón?
¿Es posible que el peso de tu gracia
xxxquede aquí abandonada, en este escenario de tres metros por tres?
¿Te concederán quizás unas segunda oportunidad
para correr danzando por las sierras?
Qué triste se te ve; mirándote me acuerdo
xxxde Ulaniva,
xxxencerrada en un minúsculo cuarto de alquiler
xxxen Nueva York, en la calle 17 Este,
xxxen el sector portorriqueño.

 

 

 

 

VEINTICINCO AÑOS TENGO

Con este amor y esta locura
por Shelley Chatterton Rimbaud
y la cháchara ansiosa de mi juventud
lo exclamo abriéndome de oreja a oreja:
¡ODIO A ESOS POETAS VIEJOS!
Especialmente a los que se retractan
y consultan a otros de los suyos,
mascullando en baja voz sus años juveniles
mientras dicen: yo lo hacía eso entonces;
xxxxxxixxxxxxxxpero era entonces, eso;
xxxxxxixxxxxxxxera entonces.
Yo a esos viejos los aquietaría
diciéndoles que soy su amigo
y que lo que ellos fueron una vez
pueden volver a serlo sirviéndose de mí.
Luego, por la noche, aprovechando
la confiada hospitalidad de sus hogares,
arrancaría sus lenguas llenas de perdones
y les arrebataría todos sus poemas.

 

 

 

 

TRES

xxxxx1

El cantor callejero ha enfermado
y se acurruca en el portal, con el corazón en la mano.

Una tonada menos entre el bullicio de la noche.

 

 

xxxxx2

Al otro lado de la cerca
entierra sus tijeras el anciano jardinero.
Un muchacho nuevo
se ocupa de podar el seto.

 

 

xxxxx3

La muerte es humana; y por eso mismo llora
y se mete en el cine todo el día
cuando un niño fallece.

 

 

 

 

HOLA

Es desastroso ser un ciervo herido.
Yo de todos los heridos soy el que peor está,
y los lobos merodean;
y además tengo mis fallos.
¡Mi carne cuelga del Anzuelo Inevitable!
Muchas cosas vi de niño que no quería ser.
¿Soy ahora esa persona que no quería ser?
¿Ese hombre que habla solo?
¿Del que se ríen todos los vecinos?
¿Soy yo el que en los museos
duerme tirado en las escalinatas?
¿Llevo la ropa de un hombre fracasado?
¿Soy acaso el loco?
En la triunfante serenata de las cosas,
¿soy yo el pasaje tantas veces suprimido?

 

 

 

 

HOMBRE NEOYORQUINO

Ha venido a Cambridge
y está parado ante mi puerta.
Es un hombre neoyorquino;
tiene ojos grandes de neón,
y por el suelo vierte jazz
con la mirada.
Pero ¿está realmente ahí?
Podría ser la radio,
o un organillero
que estuviera alucinando.

O yo mismo,
parado ante mi propia puerta
envuelto en jazz
y tan asustado que no llamo.

 

 

 

 

ESTO ES AMÉRICA

Esto es América y me lo estoy pasando en grande

con cantidad de música y de locos

xxxxxxxcon bocas que no saben cantar

y esa mujer a la que amo

xxxxxxxy todas las demás a las que no, y me lo hago

con toda hembra de diez hasta cincuenta

xxxxxxx—las de cincuenta son lo más

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEsto es América y no veas si no queda

xxxxxxxpara divertirse

xxxxxxxy lunáticos en cantidad

Muchos no cantan un carajo

y otros muchos sí

xxxxxxx—pero a quién le importa eso

xxxxxxxxxxxxxxMe importa a mí

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEn California le vertí al oído el canto

de mi occidental cultura a un mejicano agonizante

xxxxxxxque no me oía

y se murió mirándome y en la cara una sonrisa

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEl hijoputa tenía tres dientes de oro

xxxxxxxtreinta gramos de maría

xxxxxxxel bolsillo lleno de peyote

xxxxxxxy una cría de catorce por mujer

 

 

 

 

EL NAUFRAGIO DEL NORDLING

Una noche cincuenta hombres se alejaron nadando de Dios

y se ahogaron.

Por la mañana Dios, abandonado,

metió en el mar el dedo,

sacó cincuenta almas,

y señaló a la eternidad.

 

 

 

 

HOMBRE SENTADO JUNTO A MI VENTANA

El tiempo posado en la invernal quietud de unos jardines

nada significa cuando caes en la cuenta

de que ves pasar las estaciones solo;

de que estás viendo tu dedo trazar tus pensamientos

en la superficie de una piedra.

 

 

 

 

UN VIEJO DIJO QUE VIO UNA VEZ A EMILY DICKINSON

Un rostro desgraciado —tensa cara blanca y opulenta,

como la de una hermosa dama muerta— se volvió hacia mí.

Con largas manos se aferraba el cuello,

y su sedosa cabellera negra

pendía como murciélagos dormidos.

Pero no era a mí a quien miraba.

.
Cuando me alejé la vi, mirando aún al mismo sitio…;

pero allí no había nada.

Nada, quiero decir, que pudiera ver yo.

 

 

 

 

LA FUGITIVA

Desde que se fugó de casa

alguien muy raro la persigue;

ha sido su constante paranoia.

Como un insecto, se aplasta contra el suelo.

Y la sigue a todas partes, vaya adonde vaya.

.
A sus espaldas, a lo lejos,

la voz de su madre, que no deja de llamarla:

pero no se puede dar la vuelta.

 

 

 

Corso, Gregory. Gasolina (Trad. Roger Wolfe). Barcelona; Ed. Huacanamo, 2010.

 

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