Archivo

Posts Tagged ‘cristina morano’

DESPUÉS DE LA PRESENTACIÓN DE ‘LA ZARZA Y LA CENIZA’

Ayer presentaba Manuel Pujante su primer libro, ‘La zarza y la ceniza’; publicado por la cartagenera editorial Balduque. Acompañanado a Manuel Pujante estaban Cristina Morano y José Óscar López.

 

 

La presentación de Cristina Morano fue, sencillamente, excepcional. Y aquí dejo parte de la presentación en cuestión, que es el prólogo que se puede leer en el libro:

 

“No conozco al poeta. Conozco al que escribe: un tipo delgado, con el pelo largo color castaño que vive en mi barrio. Me pregunta cosas, por eso yo creo que es un ser curioso, de una cierta madurez, que quiereaprender aún más, que indaga y cuestiona. Pero después de mis respuestas me dice siempre: «Pero ¿por qué?» Entonces, me parece que es casi un niño.
xxA veces yo no tengo respuestas para sus preguntas y ahí nos quedamos los dos, un poco como se quedan los críos, pensando, callados, mirando al frente. Ambos quisiéramos, en esos momentos, tener delante un bosque o algún tipo de horizonte arbolado, pero tenemos un edificio de ladrillo o una plazuela con sillas de bar de plástico. (…)
Desconozco la razón (…) por la que un contemporáneo mío elige una imagen bíblica para explicar su desazón y a eso contrapone, para distorsionarla o añadirle contradicción, el caballo o el ciervo. Animales no bíblicos, o no completamente en esa tradición: ni el caballo ni el ciervo prosperan en los desiertos donde se gestó el oema que ahora llamamos Biblia, libro de libros.
xxAsí describe su edad:

xxxxlos caballos airados
xxxxque se ataban a un hombre
xxxxcorrían en distintas direcciones
xxxxhasta despedazarlo.

Porque es la edad del desasosiego. Y nos destrozamos en esa época, destruimos todo lo tranquilo que haya podido tener la infancia. (…)

El libro de Manuel —y, al enunciar esto, resuena una cierta manera bíblica— despliega una voz mezcla de muchas cosas, presenta un argumento, como gustan de decir muchos críticos, oscuro. Hay citas antiguas, hay imágenes prestadas, hay quiebros en el lenguaje, hay sufrimiento y hay, sobre todo, expiación.
xxEn el libro de Manuel expiamos una culpa que nadie salvo nosotros mismos ha puesto a nuestras espaldas. Una culpa primigenia, que parece nacer, casi, con cada uno de nosotros.Que vuelve nuestras acciones más inocentes, pecados, ofensas contra nosotros mismos.
xxY he usado la palabra pecado.
xxEntonces debe ser que tampoco yo estoy lejos de la tradición judeocristiana, esa que dice que el que desobedece al padre (que luego será la autoridad legal, o estatal, o como queráis llamarla) comete un delito, y que este delito no se expiará públicamente, con el castigo, sino que le perseguirá en la memoria el resto de la vida. (…)

Pero ¿de qué tenemos culpa?

Si lo único que hacemos es construir una vida, tratar de ser felices.
xxY para eso, ¿tenemos que abandonar familias, ciudades, países? De qué huimos cuando huimos de lo que nos hace. Por qué la madurez supone siempre —en el occidental blanco, de clase media, sano— un momento de rebelión antes de la normalización en uno u otro grupo social. La edad de la adolescencia, la primera juventud, se conforma como un tiempo de sacudirse las riendas de las leyes, buen gusto, lazos sociales, relaciones. (…)

Al que atraviesa la culpa y en ella no se reconoce y lucha, y huye, o trata de huir, le llamamos joven poeta. El autor de este libro me ha pedido un prólogo. Pero yo le conozco.
xxNo es tan joven.

Habla de su historia, pero no para ponerla en claro; no necesita eso. Él ya sabe lo que pasó. Lo escribe para ponerlo en oscuro. Para mezclarlo, diluirlo, ponerlo en abismo —y qué exacta es aquí esta cita de Gide, que no solo alude al abismo o vértigo, sino al punto central de la composición de un escudo, el sitio donde perdemos pie y a la vez re-componemos, re-ubicamos los datos—.
xxDecía la Pizarnik: «Para mí el jardín o el bosque es sobre todo el silencio». El ciervo, rey del bosque, representa la frescura de ese silencio. Y me gusta encontrar dentro del frescor de los árboles, la palabra cura. (…)

Lo malo es que aunque Manuel se cure seguirá diciéndome: «Pero ¿por qué?». Y yo: «Busca un trabajo». Porque soy una adulta, ya estoy acostumbrada a esa lucecita incómoda.

xxxxEsta luz velocísima
xxxxque alumbra con su histeria
xxxxrincones que querrías
xxxxdejar en sombra siempre
xxxxtambién está en constante
xxxxhuida de sí misma.

Un poco de algo nuestro, pedimos. Tenernos.”

 

 

 

El libro, que para mí tiene momentos muy altos, tiene su punto fuerte en el cierre: dos poemas de magnífica factura y de una gran altura poética, sobre todo el último: un endecasílabo para quitarse el sombrero. Aquí dejo una selección de los mismos (incluidos los dos últimos, por supuesto).

 

 

Con su recomenzar,
su claridad de círculo,
todo el polvo y su danza
de muerte sobre el soplo
de luz que la persiana
entrecerrada enhebra,
cada mañana
toda la mañana
se hace nudo.

 

 

 

 

IGUAL que se abre fuego o como se abre
una grieta o un hueco o una herida,
cada mañana hay algo que se abre
por encima del sueño
y que un instante espera,
desdibujado, ciego,
a que un rayo
quebrado
de memoria
ordene en su regazo sin aristas
las sombras de los árboles,
el eco de su forma,
disuelva en la torpeza de los ojos
su distancia y sus nombres
para asumir el bosque,
para decir
xxxxxxxxxxYo soy
con toda la ceniza del mundo en la garganta.

 

 

 

 

INCLUSO los remotos
relatos del origen
ya recogen la trampa:
se nos hizo de barro
para habitar diluvios.

 

 

 

 

QUISE cegar al ciervo
de una vez para siempre,
que el punzón en sus ojos
limpiara de los míos
el fractal oscuro.
Y decirme en la luz,
en una luz distinta.

Después se aprende ardiendo
que el fuego que se afana
en arrasar el bosque,
sus ecos y sus sombras,
se extingue con el bosque
y al final solo quedan
caminos de ceniza.

 

 

 

 

La zarza ardió,
hay ceniza en lo que fue la voz de nuestro padre y un campo inmenso
xxxxx[de higueras sin fruto y de semillas muertas por exceso de luz.
No quiero pozos dentro de los pozos, conozco bien el sótano del
xxxxx[sótano del sótano:
la noche ocupa oscura como música litúrgica el aire y lo enrarece con
xxxxx[ese olor a muerte del jabón en los ancianos.

 

 

 

 

ADEMÁS, a diario
la blanca calma fúnebre
inunda con su luz
espesa, macilenta,
el silencio e inflama
el recuerdo del fuego.
Esa calma angustiosa
del rostro del cadáver,
esa calma de muerto
que lenta nos impregna
como entumece el polvo
las cortinas, despacio.

 

 

 

 

CON ese vuelo roto
del pájaro lisiado,
otro
xxxxdía.

 

 

 

 

LAS lenguas de fuego
dejaron un día
de sobrevolarnos,
de arder,
se apagaron.

Volvió renacido
aquel miedo sordo
que trajo el silencio
la noche remota de la primera muerte.

 

 

 

 

DE la zarza
solo sobrevivieron al incendio
las espinas.

 

 

 

 

DICHOSOS
los que enfrentan la noche
con los ojos cerrados
pues es suya
y no de afuera
la oscuridad que abrazan.

 

 

 

 

QUIEN tenga oídos
para oír
que huya.

 

 

 

Pujante, Manuel. La zarza y la ceniza. Cartagena; Ed. Balduque, 2018.

 

CRISTINA MORANO. CONTRA.

Hace aproximadamente tres meses estuve subiendo algunos de los poemas que forman parte de ‘Contra. Poesía ante la represión’, antología publicada por la Coordinadora anti-represión de la Región de Murcia.
El libro, que ha sido diseñado por Cristina Morano, tiene algunas ilustraciones hechas por ella basadas en versos de algunos de los autores que participan en la antología en cuestión. Aquí tienen algunas de ellas.

 

1

 

2

 

3

 

4

 

5

 

6

 

7

 

(P.D. Se me olvidó subirlas en su momento, pero ¿no creen que hoy es un día magnífico para subir estas ilustraciones al blog?)

 

CRISTINA MORANO – (TRAS)LÚCIDA

tras(lúcida) cristina morano

 

xxxxx04

Déjame que te diga
cuál fue mi última casa.
Me lavé la cabeza para despejarme
porque había llorado,
pero seguí llorando y me cubrí
el pelo y la cara con una toalla.
Entonces alguien me abrazó en silencio
y esperó al silencio.
Mi cabeza cubierta por la toalla blanca
como un sudario recliné en su hombro.
Esa fue mi última casa.

 

 

 

VV.AA. (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). [Marta López Vilar ed.] Madrid; Bartleby editores, 2016.

 

EL MAR DE FONDO DE BARTLEBY

Hace unas semanas, uno de los responsables de Bartleby editores nos envió un mensaje a varias personas solicitándonos un texto en el que recomendáramos algún libro de su fondo editorial.

Pues bien, hace un mes aparecía el primero de los textos, firmado por la grandísima Rosa Lentini

 

Bartleby - Rosa Lentini

 

y hace unos días aparecía el texto que escribí yo, un texto sobre dos magníficos poetas españoles que han publicado en Bartleby: Cristina Morano y José Antonio Martínez Muñoz.

 

Bartleby - Héctor Castilla

 

CANCIONES PARA BEBER

Pessoa Rubaiyat

 

Acaba de publicar la vasca El gallo de oro los rubaiyat de Pessoa.

Khayyam es uno y muchos, como Homero, como el propio Pessoa. Y estos rubaiyat nos muestran lo poliédrico del autor lisboeta, tomando como referente al poeta iraní.

La maravillosa edición bilingüe que ha llevado a cabo la editorial vasca por mano de Beñat Arginzoniz cuenta, además, con una soberbia portada diseñada por la poeta y diseñadora Cristina Morano, a partir de unos azulejos portugueses.

Aquí tienen una selección de los poemas.

 

 

EL FINAL del largo e inútil día se apaga.
La misma esperanza que hubo se derrumba,
generosa… La vida es un mendigo ebrio
que extiende la mano a su propia sombra.

 

 

 

 

VENIMOS de la nada sin saber hacia dónde,
preguntamos, y nada nos responde.
La verdad y la mentira son hermanas:
¿Qué es lo que lo evidente nos esconde?

 

 

 

 

CADA día me trae con qué esperar
lo que ningún día podrá dar.
Cada día me fatiga la esperanza…
Pero vivir es esperar y no descansar.

 

 

 

 

QUÉ noble venganza contra el hado
me da el verso para decirla, y el dado
ha rodado bajo la mesa. Oculta su cifra
no lo buscó el jugador cansado.

 

 

 

 

PARA unos el Hado es maestro, para otros niño.
Nadie sabe lo que hace o de lo que es digno.
Toma agradecido lo que cae de las manos del azar,
y mira con firmeza tu fatal destino.

 

 

 

 

NO pienses, no medites, no emplees
un solo esfuerzo en lo que niegues o ames.
Nada es nuestro ‒ni nosotros‒, un Hado extraño
manda. No vas por el camino: sólo lo sigues.

 

 

 

 

ES inútil del todo decir lo que se piensa.
La frase floja es nada, y es vana si es intensa.
Cada uno comprende sólo lo que siente,
y entre alma y alma la estupidez es inmensa.

 

 

 

 

LO que fue Troya y lo que fue mi perro
en la misma tierra la misma cosa son.
Cuanto fue son despojos, y lo que es hoy
en los despojos sustenta la ilusión.

 

 

 

 

LOS sonidos de la campana graves son.
Me entran ganas de pedir perdón,
pero no es a Él a lo que recuerdan estos sonidos:
Es otra cosa la que busco sin solución.

 

 

 

 

¡SERÍA bueno si la infancia se pudiera guardar!
¡Sería bueno si la vida se pudiera parar!
Pero bueno sin sería sólo es el vino que se bebe
sin ninguna intención de tener o de estar.

 

 

 

 

NO digas que, enterrado, ya no siente
el cuerpo, o que el alma vive eternamente.
¿Qué sabes tú de lo que no sabes? ¡Bebe!
Sólo tienes por todo la nada del presente.

 

 

 

 

DESCANSA de ti, alégrate de tener,
al menos, mundo externo para ver.
Pan para la boca, vino para el alma
Y unos versos que recuerde quien los lee.

 

 

 

 

SIN deseo o esperanza, amor o fe,
la vida se colma de rechazo, hasta que
llegue la hora de recoger los juguetes
e ir a la cama. Todo es lo que no es.

 

 

 

 

HAS muerto y lloro, lloro porque sé
de qué saudade lloro y lloraré.
No es la saudade de lo que ya no eres:
Es la saudade de cuanto no seré.

 

 

 

 

EN Naishapur las voces son hermosas.
Hay fiesta donde hay felices. Dichosas,
las carcajadas hierven en los grupos.
Y cae la noche sin saber de las rosas.

 

 

 

 

APENAS te veo, de embriagados que siento
el alma y el cuerpo en que me miento.
Pero tu figura es de una gracia que quisiera
si el querer en mí quisiese. El vino es tinto.

 

 

 

 

DEVOTO de lo que de mí he ignorado
me dirigí al templo de buen grado.
Y vi que el templo era una taberna.
Y allí me quedé: por la fe embriagado.

 

 

 

 

NO seas curioso del amplio mundo.
Tiene menos de extenso que de hondo.
Y lo que tú no sabes ni sabrás nunca:
Eso es lo más real y lo más profundo.

 

 

 

 

VIENDO el tumulto inconsciente en que anda
la humanidad girando de una a otra banda…
¿No te entran grandes ganas de dormir?
¿No crece tu desprecio por quien manda?

 

 

 

 

DOS veces al año, dice quien lo sabe,
en Nishapor, donde mi mundo cabe,
florecen las rosas. ¡Que sobre mi sepulcro
ese doble milagro nunca acabe!

 

 

 

 

ESPERAR cansa. Pensar no cansa menos.
Y corren monótonos, serenos,
sin pensar ni esperar, los días nulos,
cada vez más fatales y más pequeños.

 

 

 

 

EN el azul del cielo no está establecido
si he de ser feliz o desgraciado.
Es sólo un color que pinta un vacío inmenso.
Igual que mis versos son lo que no he realizado.

 

 

 

 

HABLO mucho. Ya es tarde. Pero mira
que mi inútil voz nunca termina.
¡Qué placer poder hablar a solas!
Embellece la vida lo que no es vida.

 

 

 

 

DICEN que Khayyam yace donde las rosas
de Naishapur son saludables y hermosas.
Mas quien yace allí no es Khayyam,
es aquí donde yace; y él es las rosas.

 

 

 

 

TU magia, oh Khayyam, es tanta
que tu voz aún ahora nos encanta.
Aunque no diga aquello que dijiste,
por ti el ruiseñor aún canta.

 

 

 

Pessoa, Fernando. Rubaiyat. Canciones para beber (trad. Beñat Arginzoniz). Bilbao; Ediciones El Gallo de Oro, 2015.

 

CUANDO DIJISTE NO, ¿QUERÍAS DECIR NUNCA?

diciembre 25, 2015 Deja un comentario

fani papageorgiou bartleby

 

xxDice Agustín Fernández Mallo en el prólogo de este primer libro de Fani Papageorgiou en España, traducido por Luis Ingelmo, con portada de Cristina Morano, e impecablemente editado por Bartleby editores: “Fani Papageorgiou recoge [un] pulso [que] suma a la complejidad de nuestra época: conjunción de discursos que van de los cuentos clásicos a las teorías acerca de la materia, de los instrumentos domésticos a los materiales propios de la sublimación. Para ello se vale de un estilo sintético, nada sobra y nada falta, y al mismo tiempo una sensación de despreocupación que, por paradoja, acerca lo abstracto a la escala humana. En los poemas de Cuando dijiste no, ¿querías decir nunca? ‒primer poemario de la autora‒, se concitan multitud de elipsis conceptuales que no llaman a la fractura sino todo lo contrario, a su entrelazamiento en una vasta red, a la visión de una complejidad: como un De rerum natura en miniatura, o como si de La soñadora materia que nos dejó Francis Ponge se tratara.
Como toda buena poesía, no busca cosas extrañas sino lo que de extraño hay en las cosas. Una intención de narrar la sentimentalidad del mundo desde el punto de vista de la anomalía, intención que por un breve instante de tiempo une la intención de la poeta con la del científico.

 

Y aquí tienen algunos poemas.

 

EL ACERTIJO

Allá por la década de 1840, un viajero danés, el Conde Schimmelmann, se topó de camino a Hamburgo con una pequeña colección itinerante de animales salvajes y quedó prendado de ella. Un día, el Conde Schimmelmann se hallaba absorto contemplando la hiena, cuando el dueño de la colección se le acercó para hablar con él:
xx‒Su Excelencia hace bien en mirar la hiena ‒le dijo‒. Es extraordinario contar con una hiena en Hamburgo, donde hasta la fecha no se había disfrutado de ninguna. Ha de saber que las hienas son hermafroditas y que en África, de donde proceden, en las noches de luna llena se agrupan y ayuntan formando un círculo en el que todas copulan, adoptando cada individuo el doble papel de macho y hembra. ¿Lo sabía usted?
xx‒No ‒dijo el Conde Schimmelmann con cierto gesto de disgusto.
xx‒¿Consideraría su Excelencia, así pues ‒dijo el empresario‒, que, de acuerdo con estos hechos, debería resultarle menos soportable encontrarse enjaulada en soledad a una hiena que a otros animales? ¿O por contra, ya que reúne en sí misma las cualidades complementarias de la creación, se satisface consigo misma y se encuentra en armonía?
xx“En otras palabras, puesto que no somos sino prisioneros en vida, a mayor número de talentos que disfrutamos, ¿somos más felices o más desgraciados?

 

 

 

 

OVIDIO

Se cuenta la historia
de que un día le visitaron sus amigos
para suplicarle que borrara
tres versos infames de su extensa obra.

“Así haré”, les dijo,
“mas hay tres versos
que jamás borraré”
y los que escogió,
por descontado, fueron los mismos.

No preguntes cuánto camino has recorrido.
En su lugar, pregunta cuánto te resta.

 

 

 

 

HÁPAX

Una palabra que aparece una sola vez
en los registros escritos de una lengua
o en el conjunto de la obra de un autor.

“Estoy a la espera de que algo suceda”,
pensó Cordelia,
y entonces sucedió.
Lear menciona un bosque umbrío y ríos en abundancia
mas nunca revela dónde encontrar su palacio.
Nos imaginamos la leña recién cortada,
un cielo azul de porcelana.

Siempre hay alguien que busca tu rendición,
pensó Cordelia,
siendo ella incapaz de abandonar su caminata.

Oh cielos, dadme paciencia,
tanta como sea preciso, dice Lear,
todo un rey de los pies a la cabeza.
“Venga, hagámonos la vida imposible”,
dice Cordelia.

 

 

 

 

SEÑALAR LO EVIDENTE

El cielo es de color azul durante el día debido a un proceso conocido como dispersión de Rayleigh. Llega hasta nosotros mayor cantidad de luz azul que de cualquier otro color del spectro.

La gente ve lo que siente reflejado en aquello que les rodea: en las casas y los árboles y los postes y los cables de la luz y sobre todo en el cielo.

Casi todo ocurre en el lenguaje.

 

 

 

 

MANCHAS DE TÉ EN LAS TAZAS

Sal espolvoreada en un trapo,
eso es todo lo que necesitas,
le dijo a la chica su abuela.
Algún día tendrás que aprender a limpiar la casa.

No dejes manchas en los objetos.
Recuerda Virgilio, le dijo su madre,
que hay lágrimas en las cosas.

 

 

 

 

RAZONAMIENTO VERBAL

¿Qué es lo que va cuesta arriba y cuesta abajo
pero no se mueve?
Vamos, no te des por vencido tan pronto.
Un camino.

Los puentes se alargan ligeramente
al calentarlos la luz del sol.
El calor puede volvernos locos.
Los que tienen ojos marrones
pueden tener hijos de ojos azules.

Este es el dolor que nos saca a todos de quicio.
Una vida es una vida es una vida.

 

 

 

 

REDUCCIÓN

En química sucede
cuando una sustancia pierde oxígeno.
En cualquier otra circunstancia
se da cuando algo disminuye en tamaño
o en cantidad.

Al amor se le aplican los dos.

 

 

 

 

CÓMO PLANCHAR UNA CAMISA

Cuello, canesú, puños, mangas, espalda y pecho.
Cuándo aprenderás a ser una buena esposa, le preguntaron.

Tenemos un riñón de más,
un pulmón de más,
dientes de más
pero una sola
forma de ser.

 

 

 

 

MEJOR CON LAS GRIETAS

Los virus de la gripe proceden de las aves, no de los humanos;
incluso los lagos helados enferman por su culpa.

El hombre que fue por el periódico
y ya no regresó a casa
vive en nuestro interior.

 

 

 

 

LA MANIOBRA DE HEIMLICH

Ponte detrás de la persona
y rodéale la cintura con los brazos.
Cierra un puño y ponlo por la parte del pulgar
contra la región superior del abdomen de la persona,
por encima del ombligo y por debajo de la caja torácica.
Es entonces cuando puede pasar de todo.

Agárrate el puño con la otra mano
y dale un fuerte empujón ascendente.
Repítelo hasta que expulse el objeto que le bloquea
las vías respiratorias.

La única forma de ir a casa es anhelándolo
así que bien podría ser de este modo

No nos invaden confusión y desorden
hay un lugar que nunca abandonamos
nada de esto nos agota
y estás hablando conmigo.

 

 

 

 

¿CÓMO TERMINA EL AMOR?

Con cientos de bolsas de la compra llenas de aire.

El aire helado que dicen que las ballenas llevan en la cola,
arrastrando el frío con ellas desde el océano Ártico.
El apretar de una mano,
la rodilla que no se aparta.

Demócrito de Abdera se arrancó los ojos en un jardín
para que el espectáculo de la realidad no le distrajera.

La lluvia
guardar la bicicletas
cerrar la puerta del garaje
llamar a los niños para que entren.
Todo lo que sucede pero no permanece.

 

 

 

 

LA CICATRIZ

Juntos buscamos oro en el lecho del arroyo.
Me dijiste que en invierno no hay truenos,
que los baobabs almacenan agua en el tronco
yo dije que veo una hondura alicatada en los sentimientos,
de un azul muy intenso.

Dijiste que el calor hace crecer el maíz y yo dije
que dedicaría el resto de la vida
a observar cómo crecían las cosas
y porque estaba contenta
dijiste que el ahogo me abultaba
en los ojos hasta hacerse un adusto pinar.

Cuenta los días de mi ausencia, replicaste.
Traté de deshacer el tiempo
mientras la luz caía sesgada sobre el hielo.

Estos días has estado diciendo
que tú y yo somos imperfectos
que haremos lo que sea para seguir viviendo
y eso me anima, cariño,
eso me anima.

 

 

 

 

ADIÓS, KAREN

Óscar, Yanqui, Eco
Charlie, Alfa, Romeo, India
Yanqui, Alfa
Noviembre, Óscar
Papa, Uniforme, Eco, Delta, Óscar
Sierra, Eco, Golf, Uniforme, India, Romeo
Charlie, Óscar, Noviembre
Eco, Sierra, Tango, Óscar

 

 

 

Papageorgiou, Fani. Cuando dijiste no, querías decir nunca? (Trad. Luis Ingelmo). Madrid; Bartleby editores, 2015.

 

HOY ES EL DÍA: CRISTINA MORANO EN ‘LOS LUNES LITERARIOS’

Pues ya saben: si quieren, nos vemos allí esta noche.

 

Cartel Cris 5

 

Categorías:Poesía Etiquetas: ,
El lenguaje de los puños

Literatura, música y algún vicio más

Hankover (Resaca)

Literatura, música y algún vicio más

PlanetaImaginario

Literatura, música y algún vicio más

El blog tardío de Elena Román

Literatura, música y algún vicio más

Del verso y lo adverso 9.0

Literatura, música y algún vicio más

DiazPimienta.com

Literatura, música y algún vicio más

El alma disponible

Literatura, música y algún vicio más

Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

Literatura, música y algún vicio más

Las ocasiones

Literatura, música y algún vicio más

AJUSTES Y OTRAS CUENTAS

Literatura, música y algún vicio más

RUA DOS ANJOS PRETOS

Blog de Ángel Gómez Espada

PERIFERIA ÜBER ALLES

Literatura, música y algún vicio más

PERROS EN LA PLAYA

Literatura, música y algún vicio más

Funámbulo Ciego

Literatura, música y algún vicio más

pequeña caja de tormentas

Literatura, música y algún vicio más

salón de los pasos perdidos

Literatura, música y algún vicio más

el interior del vértigo

Literatura, música y algún vicio más

Luna Miguel

Literatura, música y algún vicio más

VIA SOLE

Literatura, música y algún vicio más

El transbordador

Literatura, música y algún vicio más

Como no iba diciendo

Literatura, música y algún vicio más

SOLIPSISTAS DEL MUNDO

Literatura, música y algún vicio más

MANUEL VILAS

Literatura, música y algún vicio más

El fin de las siestas

Literatura, música y algún vicio más

Escrito en el viento

Literatura, música y algún vicio más

un cántico cuántico

Literatura, música y algún vicio más

Peripatetismos2.0

Literatura, música y algún vicio más

Daftar Harga Mobil Bekas

Literatura, música y algún vicio más

Hache

Literatura, música y algún vicio más