Inicio > Poesía > EL GESTO DEL ESCRIBA (ANTOLOGÍA 1999-2007)

EL GESTO DEL ESCRIBA (ANTOLOGÍA 1999-2007)

.

[Para siempre y por siempre]

Para siempre y por siempre
sin una alternativa, sin un porqué
a mano, o sin una mano que oprima,
que deslice y hunda con certeza un cuchillo
en la carne del verso entregado.
No siempre así, pero en cierta manera.
Que sangren las palabras.
Que se desangren hasta ya no más nunca,
hasta caer por su propio peso
como hojas muertas, enteramente muertas,
pálidas, casi transparentes, secas,
sobre el folio en blanco de nuestra dicha,
gélida piel del invierno
en lo más crudo del crudo invierno.

.

.

.

.

.

COMO EL TEMBLOR DEL VINO

Como el temblor del vino
es el escalofrío
que recorre mi espalda
cuando alzo la copa
y brindo por los años
que esperan, todavía,
Besarnos en los labios
con su leve caricia.

.

.

.

.

.

APOLO PERSIGUIENDO A DAFNE

Yo te persigo, amor, aunque tú sabes
la maldición que pesa en nuestra contra.
Yo te persigo, amor, y al alcanzarte
tu carne será un tacto de madera.
El Amor es así, su sino es ése.
Es el Amor una categoría
del amplio espectro de las ilusiones.
Nada más alcanzarlo se transforma.
O, puede ser peor, se desvanece.

.

.

.

.

.

LA VIDA EN UN ACTO

Hay un prólogo que apenas interesa
y un epílogo que ya no nos importa.
Entre ambos, la vida en un acto.
El texto, además de borroso, enrevesado.
El desarrollo, previsible y monótono:
cada día es igual y distinto a cada día.
El decorado es siempre lo de menos.
No es mucho, pero basta para ir improvisando.
Si prescindimos de ciertos detalles,
parece una comedia, pero no hay que fiarse.
El autor tiene apego a la tragedia
y a los golpes de efecto en momentos puntuales.
Aunque el ritmo nos parezca pausado,
todo sucede demasiado deprisa.
No hay tiempo para irse por las ramas
ni para preguntar lo que parece obvio:
el porqué, los motivos, las razones.
Es fácil, disfruta de la obra mientras dure.
Vive la vida a fondo, no hay tiempo para ensayos.

.

.

.

.

.

EL FUGITIVO

Con los brazos abiertos te recibe
una nueva ciudad desconocida.
Eliges un hotel para el olvido
y sabes que será como las otras.
La vida es un ritual que se repite
y es el hombre animal de costumbres.
Habrá vino, amantes de una noche,
y ocasiones para cantar victoria.
Mas un día cualquiera en una esquina
volverás a cruzarte con tu sombra
y emprenderás el viaje nuevamente.
Otra ciudad vendrá cuando abandones
esta nueva ciudad donde persigues
escapar del intruso que te habita,
aunque sabes lo inútil del empeño.
Escapar de nosotros es un sueño
que desemboca siempre en pesadilla.
Mas, de momento, la ciudad es nueva
y te recibe con los brazos abiertos.

.

.

.

.

.

REGRESO A LA CIUDAD EN SOMBRAS

Después de tanto tiempo, un ángel
de piedra ilumina el regreso.
Olmos del olvido, álamos altivos.
La ciudad, silencio de campanas
y murmullo de hiedra por los muros.
Calles donde la soledad parece otra.
Plaza con fondo de catedral gótica,
serena y mayestática y agónica,
en el tedio provinciano. Algunas
mesas vacías a primera hora. Sol
de otoño que entibia los recuerdos
como agua dormida en un estanque.
Qué extraño sentir lo que siento.

.

.

.

.

.

TODO LO QUE TENGO

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxTodo lo que he perdido
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxlo perdí a sabiendas
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxy lo que no gané
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxfue por pereza.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCristina Peri Rossi

La realidad y el deseo, un porvenir incierto,
un aire decadente, tímido, hipocondríaco,
un padre que no estaba nunca satisfecho,
una madre que habla por los codos, un afán
desmedido por juntar palabras y hacer versos,
una infancia perdida, una muerte segura,
un espejo que miente lo justo y necesario
cada vez que pregunto y me contesta,
una pluma de garza para escribir mis sueños,
un billete de ida a cualquier parte,
un mapa del tesoro, una agenda con nombres
de amigos que hace siglos que no llamo,
un libro de aventuras y otro de desventuras,
una cuenta corriente con números en rojo,
un cuaderno de notas donde anotar olvidos,
un recuerdo prestado y otro nuevo,
unos años de más y unos kilos de más,
algunos sueños menos, menos pretensiones,
y muchas menos ganas de comerme el mundo,
un clavel y una espada, un laurel y una sierpe,
y una lista imposible de amantes de una noche,
un cuerpo astral y otro que han de comerse los gusanos,
la piel a tiras, pájaros en la cabeza,
los pies de barro para andar por casa,
una licenciatura que adorna mi despacho,
diplomas, premios, trofeos, condecoraciones,
una mesa y seis sillas que compré en las rebajas,
un corazón cansado de latir en silencio,
dos manos, un reloj que da la hora, veinticuatro
horas al día, doce mese al año para perder
el tiempo y todo el tiempo del mundo
para perderlo, un amor desmedido por la noche,
mil y una noches sin preguntas y mil y una
preguntas sin respuesta, la eternidad a mano,
una sonrisa (siempre la misma) para dar las gracias,
un juego de lágrimas de repuesto,
un juego de llaves para abrir el recuerdo,
un ángel de la guarda que sufre mal de altura,
un suicidio pendiente, una cuenta pendiente,
un oso de peluche independiente y contestatario,
una lengua de fuego para quemar el bosque
de tu cuerpo, el sándalo nuevo de tus ojos,
fotografías de alguien que fui, pero que desconozco,
palabras que me ayudan a nombrar el mundo,
la historia secreta de una estatua en un parque
susurrada al oído por el viento de marzo,
el azul de la nostalgia, el verde de los celos,
el verano que cabe por la ventana de atrás,
el mar que entra por la ventana abierta,
la huella de tu ausencia entre las sábanas,
los libros donde escondo la vida, los versos
donde a veces la busco, y la vida, la vida,
esa falsa moneda arrojada a la fuente
donde muere el deseo ahogado en la derrota.

.

.

.

.

.

[sobre un tema de borges]

alquilar una vida ajena
y en un hotel una habitación
con vistas al patio interior
de la mala conciencia guardar
la culpa en los cajones beber
las horas a la espera del final
adecuado y en eso que llamen
a la puerta los sicarios

.

.

.

.

.

EL ÁGAPE

Llegan los invitados
al ágape del gozo.
Música de violines
o cuarteto de cuerda.
Leve rumor de velas,
que encendidas titilan.
La mesa está servida
para los comensales.
Sobre el mantel de encaje,
en fina porcelana,
las mejores viandas.
Y en las copas talladas,
escancia el camarero
el vino de la vida.
Disfruta del instante,
del vino y la comida.
Acabada la cena,
pasarán la factura.

.

.

.

.

.

BALADA DEL CAFÉ TRISTE

De noche nunca cierra.
Algunos clientes tienen horarios fijos,
otros parecen haber nacido allí.
En la barra, si levantas un vaso
deja pintado en ella un beso de agua.
De muerte prematura, se agotan las botellas.
Grotescos rostros, maquillados por Ensor,
envejecen a razón de diez años por hora.
Esperan. No saben qué ni a quién.
No a Godot, desde luego.
Es moneda corriente la tristeza.
Se bebe a cortos sorbos y, al acabarla,
en la copa brilla el hielo obsceno de un mal pensamiento.
En el juke-box suena mi corazón
en forma de Old man river.
Se juega a parecer lo que no somos.
Punto y aparte es, aquí, el tiempo. Oculta Shangri-La.
Por una copa ganas o pierdes
el cielo o el infierno.
Incluye el precio regresar mañana.

.

.

.

.

.

AL MODO DE EUGENIO MONTALE

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxIncierto es el destino de la obra de arte.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxAlberto García Ulecia

Encomiendo a mis posibles
herederos literarios (siempre
los hay a nuestro pesar) que pongan
uno sobre otro cada uno de mis versos
y cada uno de los segundos de mi vida
y les prendan fuego. Mejor arder
hasta la ceniza que el viento del olvido
dispersa que malvivir en el recuerdo
del porcentaje de mis sueños.

.

.

.

.

.

EL GESTO DEL ESCRIBA

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxTraslada estaciones de un lugar a otro
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxsin importarle el gesto del escriba.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxJenaro Talens

El escriba es esclavo de sus gestos.
Anota silencioso todo cuanto
le dictan reyes y legisladores.
No cuestiona las leyes ni los hechos
aunque sean injustos. No protesta
contra nada. Ni siquiera se opone
a la pena de muerte ni a la firma
de tratados de guerra denigrantes.
Ejerce su trabajo sin dejarse
arrastrar por la turbia corriente
de las emociones. Nada perturba
sus noches y sus días. Nada altera
los rasgos de su rostro. En su gesto,
de clara indiferencia por los hechos
y por la vida ajena, se percibe
el profundo egoísmo de los hombres.

.

.

.

.

.

AHORA que la muerte me escribe cartas,
ahora que ya tengo edad para recibir mensajes y congregar
xxxmultitudes,
ahora que nieva sobre los templos y sobre las sombras de los
xxxtemplos que el tiempo alarga antes del crepúsculo de los
xxxespejos donde nadie se mira,
donde nadie se doblega ni sufre en sus ojos la compasión del
xxxotro reflejado, del otro igual,
donde nadie es dos veces uno mismo y distinto, ave y reptil,
xxxdonde fui,
xxxdonde soy,
xxxdonde seré,
o donde espero ser el niño que no fui, siempre soñando, soñando
xxxsiempre parques con senderos de musgo y estatuas de
xxxcristal y fuentes donde el agua bendita del deseo se bebe
xxxa tragos cortos, a cortos tragos,
sin compasión ya para quien soy ahora que la muerte me escribe
xxxcartas y tengo edad para congregar multitudes en los
xxxtanatorios y en los recitales,
sin compasión para el adolescente de los domingos perdidos y
xxxlos lunes disciplinados y los martes tranquilos, tediosos y
xxxperfectos,
sin compasión ni pena para quien ha malgastado los días del
xxxfuturo en las estancias del tedio,
para quien ha dormido en los sótanos del mar,
para quien ha dormido dentro de una botella arrojada por la
xxxborda, arrojada por la ventana de la ciénaga de la desidia,
para quien escribe en las servilletas del recuerdo versos y
xxxletanías que el tiempo alarga antes del crepúsculo de la
xxxvejez, antes de la aurora del nunca ya, del ya nunca seré
xxxcomo ahora soy,
que es una forma de no ser nunca, de nunca ser ahora que la
xxxmuerte ha decidido mandarme cartas de recomendación,
xxxcartas de amor, cartas de despedida, de bienvenida, de
xxxbueno ya veremos,
pero la muerte no ve más allá de las tumbas blanqueadas por el
xxxdinero de la mala conciencia,
más allá de los mausoleos familiares, de los sepulcros de
xxxencargo y de los plácidos cementerios de la luna,
más allá de los espejos que desdoblan y multiplican la realidad,
más allá del más allá del más allá de un ahora mismo que ya no
xxxes ahora mismo ahora mismo
porque ahora mismo el instante se pudre al pronunciarlo dos
xxxveces seguidas en un mismo presente.

.

.

.

.

.

LAS TARDES de Baudelaire se filtran a través de la ausencia
xxxde los pliegues de tu piel.
Bebo los vientos inhóspitos en tu boca de óxido y nicotina,
bebo agua mineral y vino de la discordia en la palma de tu mano
xxxmientras Narciso me promete suicidios de un minuto
xxxdesde el suplemento literario de una revista del corazón,
bebo aguardiente
y trago saliva en cada beso tuyo,
y me trago el orgullo y las palabras y los remordimientos y el
xxxpasado que siempre vuelve de la mano de las fotografías
xxxy los viejos diarios que escribí en un tiempo sin bordes,
xxxen un tiempo borroso, en un tiempo de lluvia en los
xxxjazmines,
y me trago de golpe aquella adolescencia de parques disolutos,
xxxde noches como cuervos picoteando la herida de los
xxxastros, de versos y resaca a la luz de un secreto que
xxxmordía las sombras,
como muerdo tu cuello cada vez que me das ala espalda de tu
xxxausencia en este lecho de horas que se enfrían y sábanas
xxxheladas por el miedo,
mientras llueve en septiembre y llueve en el pasado, en los
xxxjazmines, en las tumbas y en los museos,
y la lluvia difumina las formas del paisaje,
los rasgos de los rostros de los seres queridos,
la tinta de los versos mojados escritos en los bordes de mis
xxxlibros de texto, en los bordes de la piel de mis amantes de
xxxentonces, en las cortezas de los árboles, en el yeso de las
xxxparedes de mi cuarto,
en todas partes y en ninguna parte, entonces.

.

.

.

.

.

NO HA DE PERDURAR la sangre aunque la sangre se vierta
xxxde padres a hijos.
No ha de perdurar el fulgor de la porcelana en la mesa de la
xxxhumillación cotidiana.
No perdurará el nombre del profeta.
Callará el oráculo sus profecías.
La sibila permanecerá muda por los siglos.
Ni en el agua ni en el fuego levantará el hombre su voz.
El silencio alzará sus manos, clamará en el desierto inesperado,
xxxsujetará la columna central del templo de los sueños.
El hombre habitará el silencio de las correspondencias
y beberá el licor de las noches frías, de las noches que se alargan
xxxpor el desierto sin nombre del profeta,
y comerá los alimentos de la emancipación, los alimentos
xxxprohibidos por el código de los traidores, por el código
xxxde los prisioneros y las normas sociales establecidas,
comerá el cadáver del enemigo admirado,
comerá el corazón de la noche profanada,
comerá los ojos del ciego que no veía más allá del aburrimiento
xxxde los calendarios,
devorará las entrañas del poema y beberá la sangre que no ha de
xxxperdurar aunque se vierta de padres a hijos.

.

.

.

.

Bascuñana, Ramón. El gesto del escriba (Antología 1999-2007). Barcelona; Ed. Huacanamo, 2009.

.

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

Daftar Harga Mobil Bekas

Literatura, música y algún vicio más

El lenguaje de los puños

Literatura, música y algún vicio más

Hankover (Resaca)

Literatura, música y algún vicio más

PlanetaImaginario

Literatura, música y algún vicio más

El blog tardío de Elena Román

Literatura, música y algún vicio más

Del verso y lo adverso 9.0

Literatura, música y algún vicio más

DiazPimienta.com

Literatura, música y algún vicio más

El alma disponible

Literatura, música y algún vicio más

Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

Literatura, música y algún vicio más

Las ocasiones

Literatura, música y algún vicio más

AJUSTES Y OTRAS CUENTAS

Literatura, música y algún vicio más

RUA DOS ANJOS PRETOS

Blog de Ángel Gómez Espada

PERIFERIA ÜBER ALLES

Literatura, música y algún vicio más

PERROS EN LA PLAYA

Literatura, música y algún vicio más

Funámbulo Ciego

Literatura, música y algún vicio más

pequeña caja de tormentas

Literatura, música y algún vicio más

salón de los pasos perdidos

Literatura, música y algún vicio más

el interior del vértigo

Literatura, música y algún vicio más

Luna Miguel

Literatura, música y algún vicio más

VIA SOLE

Literatura, música y algún vicio más

El transbordador

Literatura, música y algún vicio más

naide

Literatura, música y algún vicio más

SOLIPSISTAS DEL MUNDO

Literatura, música y algún vicio más

MANUEL VILAS

Literatura, música y algún vicio más

El fin de las siestas

Literatura, música y algún vicio más

Escrito en el viento

Literatura, música y algún vicio más

un cántico cuántico

Literatura, música y algún vicio más

Peripatetismos2.0

Literatura, música y algún vicio más

Hache

Literatura, música y algún vicio más

A %d blogueros les gusta esto: