Inicio > Poesía > HORACIO – ODAS – LIBRO III

HORACIO – ODAS – LIBRO III

 

xxxxxIX

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEsta oda es la única en toda la obra del poeta cons-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxtruida en forma de diálogo amebeo, en el que el segundo
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxinterlocutor recoge los sentimientos expuestos por el pri-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxmero, manifestándole los suyos con la misma estructura
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxformal. Lidia, antigua amante de Horacio, tenía como
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxamigo, ahora, a Calais de Turio; Horacio, a la rubia
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCloe. En la oda, de clara influencia helenística, Horacio
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxcelebra su reconciliación.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas asclepiádeas 3. ª.

xxxxxxxxxxHoracio:
Mientras te fui grato
y ningún joven a mí preferido echaba los brazos
a tu blanquísimo cuello
fui el favorito, más feliz que el rey de los Persas.

xxxxxxxxxxLidia:
Mientras no te apasionaste por otra más que por mí
ni Lidia fue postergada a Cloe
—la Lidia de tanta fama—
fui la favorita, más renombrada que la romana Ilia.

xxxxxxxxxxHoracio:
Manda en mí ahora la tracia Cloe, conocedora de suaves melodías
y hábil con la cítara,
por la que no temería morir
si los hados concediesen a su alma sobrevivirme.

xxxxxxxxxxLidia:
Me hace abrasar de amor, con fuego recíproco,
Calais de Turio, hijo de Ornito,
por quien moriría dos veces
si los hados concediesen a ese muchacho sobrevivirme.

xxxxxxxxxxHoracio:
¿Y qué pasará si vuelve la antigua Pasión
y, separados ahora, nos vuelve a unir con su yugo de bronce?
¿Si la rubia Cloe es desechada
y se abre la puerta a la rechazada Lidia?

xxxxxxxxxxLidia:
Aunque él es más hermoso que las estrellas
y tú, en cambio, más liviano que el corcho
y más iracundo que el furioso Adriático,
desearía vivir contigo; gustosamente moriría a tu lado.

 

 

 

 

xxxxxX

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxOda amatoria, dirigida a Lice, en la que Horacio le
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxreprocha su crueldad, ya que, al no querer abrirle sus
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxpuertas, lo tiene expuesto a las inclemencias del tiempo.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEs, probablemente, una imitación de las odas griegas de
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxese mismo tipo.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas asclepiádeas 4. ª.

Aunque bebieras, Lice, del lejano Tanais,
casada con un cruel marido,
aun así llorarías al exponerme,
tirado en el suelo ante tus severas puertas,
a los Aquilones que aquí moran.
¿No oyes con qué estrépito las puertas,
con qué estrépito a causa del viento brama el bosque
que crece en medio de tu hermosa casa,
y cómo Júpiter vuelve hielo la nieve caída
por su serena voluntad?
Depón tu soberbia, molesta a Venus,
no sea que al correr la rueda al revés se escape la cuerda.
Tu tirreno padre no te engendró una Penélope
reacia a los pretendientes.
¡Oh, aunque ni los regalos, ni las súplicas,
ni el pálido rubor de los amantes,
ni tu marido enamorado de una concubina Pieria te dobleguen,
compadécete de los que te suplican,
no más blanda que la dura encina
ni más amable en tu ánimo que las serpientes mauras;
no siempre estará mi cuerpo dispuesto a soportar tu umbral
o el agua del cielo.

 

 

 

 

xxxxxXV

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxOda de carácter irónico dirigida a Cloris en la que el
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxpoeta le reprende porque, siendo ya madura, intenta
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxcompetir en frivolidades y amoríos con su hija Fóloe.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas asclepiádeas 3. ª.

Mujer de infeliz Ibico,
pon ya un límite a tu desenfreno
y a tus conocidos menesteres;
cercana ya a una próxima muerte,
deja de retozar entre las vírgenes
y de esparcir niebla entre las brillantes estrellas.
No porque algo le esté bien a Fóloe
te está bien a ti, Cloris:
con más razón asalta tu hija las casas de los jóvenes,
excitada como una bacante cuando ha sonado el tambor.
El amor de Noto le obliga a triscar
semejante a una cabra traviesa:
a ti te está bien la lana
cortada cerca de la noble Luceria,
no las cítaras, ni la flor purpúrea del rosal
ni, ya vieja, las jarras apuradas hasta las heces.

 

 

 

 

xxxxxXXVI

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxHoracio renuncia con esta oda a sus antiguos deva-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxneos amorosos y dedica a Venus, en su templo, como un
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxsoldado sus armas, los instrumentos del amante y la lira
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxque tantos combates amorosos le hizo ganar. Pero, hu-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxmorísticamente, termina pidiendo a Venus que cambie,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxen su favor, los sentimientos de su amada Cloe.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas alcaicas.

Hasta hace poco he vivido complaciente con las jóvenes
y he combatido no sin gloria;
ahora, sostendrá mis armas y mi lira,
que han terminado su combate,
este muro que defiende el lado izquierdo de la Venus marina.
Aquí, colocad aquí las lucientes antorchas
y las palanquetas y los arcos amenazantes
para las puertas que se resisten.
Oh diosa que gobiernas la feliz Chipre
y Menfis, libre de nieve sitonia;
oh reina; toca una vez, alzado el látigo,
a la arrogante Cloe.

 

 

 

 

xxxxxXXVIII

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxOda dirigida a la citarista Lide, en cuya casa se en-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxcuentra Horacio durante las fiestas de Neptuno. Le pide
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxque saque su mejor vino y le invita luego a cantar a Lato-
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxna, a Diana y a Venus.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxCompuesta en estrofas asclepiádeas 3. ª.

¿Qué es lo mejor que puedo hacer
en el día de la fiesta de Neptuno?
Saca, diligente, Lide, el escondido Cécubo
y quebranta tu precavida cordura.
Ves que el mediodía declina y,
como si el tiempo fugaz se detuviese,
te cuesta sacar de la bodega el ánfora
que envejece desde el cónsul Bíbulo.
Por turno, yo cantaré a Neptuno
y a las verdes cabelleras de las Nereidas,
tú celebrarás con tu lira curvada a Latona
y los dardos de la veloz Cintia;
con el último canto, a la que gobierna Cnidos
y las lucientes Cícladas
y que visita Pafos con sus uncidos cisnes.
También la Noche será cantada con lúgubre canto.

 

 

 

Horacio. Odas-Epodos-Arte poética (Trad. Alfonso Cuatrecasas). Barcelona; Ed. Bruguera, 1984.

 

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

Daftar Harga Mobil Bekas

Literatura, música y algún vicio más

El lenguaje de los puños

Literatura, música y algún vicio más

Hankover (Resaca)

Literatura, música y algún vicio más

PlanetaImaginario

Literatura, música y algún vicio más

El blog tardío de Elena Román

Literatura, música y algún vicio más

Del verso y lo adverso 9.0

Literatura, música y algún vicio más

DiazPimienta.com

Literatura, música y algún vicio más

El alma disponible

Literatura, música y algún vicio más

Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

Literatura, música y algún vicio más

Las ocasiones

Literatura, música y algún vicio más

AJUSTES Y OTRAS CUENTAS

Literatura, música y algún vicio más

RUA DOS ANJOS PRETOS

Blog de Ángel Gómez Espada

PERIFERIA ÜBER ALLES

Literatura, música y algún vicio más

PERROS EN LA PLAYA

Literatura, música y algún vicio más

Funámbulo Ciego

Literatura, música y algún vicio más

pequeña caja de tormentas

Literatura, música y algún vicio más

salón de los pasos perdidos

Literatura, música y algún vicio más

el interior del vértigo

Literatura, música y algún vicio más

Luna Miguel

Literatura, música y algún vicio más

VIA SOLE

Literatura, música y algún vicio más

El transbordador

Literatura, música y algún vicio más

naide

Literatura, música y algún vicio más

SOLIPSISTAS DEL MUNDO

Literatura, música y algún vicio más

MANUEL VILAS

Literatura, música y algún vicio más

El fin de las siestas

Literatura, música y algún vicio más

Escrito en el viento

Literatura, música y algún vicio más

un cántico cuántico

Literatura, música y algún vicio más

Peripatetismos2.0

Literatura, música y algún vicio más

Hache

Literatura, música y algún vicio más

A %d blogueros les gusta esto: