Inicio > Poesía > POEMAS DE ÁNGELA FIGUERA AYMERICH

POEMAS DE ÁNGELA FIGUERA AYMERICH

 

BEGOÑA

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxA la muerte de una joven madre
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxque dejó tres niños.

Begoña, junco verde, rama erguida
en el dorado azul de tu verano,
tres veces llena de impaciente grano,
tres veces desdoblada y frutecida.

Te madrugó el amor pidiendo vida;
temprano amaneciste, mas fue en vano:
la muerte anduvo más, tendió su mano,
no hubo perdón. Temprana fuiste herida.

Tres juncos, hoy, tres ramas se levantan
sobre la misma tierra en que caíste.
Al ritmo de la sangre que les diste,

tres diminutos corazones cantan
y a la desnuda soledad del hombre
ciñen tu voz y el eco de tu nombre.

 

 

 

 

EXHORTACIÓN IMPERTINENTE
xA MIS HERMANAS POETISAS

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxA Carmen Conde

Porque, amigas, os pasa que os halláis en la vida
como en una visita de cumplido. Sentadas
cautamente en el borde de la silla. Modosas.
Dibujando sonrisas desvaídas. Lanzando
suspirillos rimados, como pájaros bobos.

Pero ocurre que el mundo se ha cansado de céfiros
aromados, de suaves rosicleres o lirios,
y de tantos poemas como platos de nata.

Levantaos, hermanas. Desnudaos la túnica.
Dad al viento el cabello. Requemaos la carne
con el fuego y la escarcha de los días violentos
y las noches hostiles aguzada de enigmas.
No os quedéis en el margen. Que las aguas os lleven
sobre finas arenas o afilados guijarros.
Que os penetren las sales. Que las zarzas os hieran.
Y, acerando la quilla, remontad la corriente
hacia el puro misterio donde el río se inicia.

Id al húmedo prado. Comulgad con la tierra
que se curva esponjada de infinitas preñeces,
y dejad que la vida poderosa y salvaje
os embista y derribe como un toro bravío
al caer sobre el anca de una joven novilla.

No queráis ignorar que el amor es un trance
que disloca los huesos y acelera las sienes;
y que un cuerpo viviente con delicia se ajusta
al contorno preciso donde late otro cuerpo.

No queráis ignorar que el placer es el zumo
de las plantas agrestes que se cortan con prisa;
y el pecado una línea que subraya de negro
lo brillante del goce.

No queráis ignorar que es el odio un cuchillo
de agudísimo corte que amenaza las venas;
y la envidia una torva dentadura amarilla
que nos muerde rabiosa cada fruta lograda.

No queráis ignorar que el dolor y la muerte
son dos hienas tenaces que nos pisan la sombra
y que el Dios de las cándidas estampitas azules
es un alto horizonte constelado de espantos
que en la oculta vertiente de los siglos aguarda.

Eva quiso morder en la fruta. Mordedla.
Y cantad el destino de su largo linaje
dolorido y glorioso. Porque, amigas, la vida
es así: todo eso que os aturde y asusta.

 

 

 

 

XAUEN

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx(En un día de lluvia
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx19 de febrero de 1955)

En blanco puro y en añil violento
—recóndita espiral de caracola—
dormida entre naranjos, quieta, sola,
sellada de ritual recogimiento.

Un aplomado cielo, un rudo viento
te mandan lluvia y lluvia de ola en ola
mientras los siglos muérdense la cola
girando en ti con ritmo soñoliento.

Sin casi verte, sin pisarte apenas,
bella me hieres, dulce me enajenas;
aunque me vaya, quedo entre tus muros

—larga chilaba y garbo de palmera—
gustando el dátil de tu primavera,
sorbiendo tu licor de ojos oscuros.

 

 

 

 

POETA PURO

Tras de tu ensueño quieres esconderte
haciéndote agorero de lo oscuro.
Tu labio es joven, tu decir maduro;
pero es la vida un vino rojo y fuerte.

Has de beberlo al fin o has de perderte;
y has de pisar sin miedo barro impuro
o, cuando creas verte más seguro,
te asombrará el tamaño de tu muerte.

Hombre serás si habitas con los hombres.
Ven a llamar las cosas por sus nombres;
no estés en soledad; entra en el coro.

Pon tierra, llanto y sangre en tu poesía;
rima tu canto con la luz del día
y se alzará más bello y más sonoro.

 

 

 

 

xxxxEN EL HOMENAJE A CARLOS ÁLVAREZ
QUE HA PUBLICADO UN LIBRO SIN CENSURA
xxxxxxxxxxxxxxEN DINAMARCA

Hoy, cuando se reúnen tus amigos,
querido Carlos, somos dos ausentes.
Ni estoy ni estás. Y, sin embargo, hablamos;
seguimos con la voz y la palabra;
(pues ya lo dijo Blas —punto redondo—
que la palabra nadie nos la quita).

Por eso, contra el viento y la marea,
salvando la distancia y otras cosas
mi voz se ha de escuchar cuando la tuya
ha dado a luz un hijo en Dinamarca.
Un hijo, un libro: enhorabuena, Carlos,
y un gran abrazo lleno de alegría
porque, al nacer un libro, nace un hombre,
nace un amor, una esperanza, un sueño,
nace una fuerza, una verdad, un mundo.

 

 

 

 

iA MIGUEL HERNÁNDEZ
MUCHOS AÑOS DESPUÉS

Todavía.
Ya ves Miguel, estamos todavía
en esta misma cárcel donde fuiste
ganándote la muerte día a día.
Por ella alzaste el vuelo y te evadiste
de la ruindad del plomo y de las rejas.
En ella te sembraste y te creciste.
Pájaro libre, vuelas y nos dejas
en este sacrosanto estercolero
donde las penas se nos hacen viejas.
Ya ves Miguel: el mismo carcelero;
la misma espuela hiriendo los ijares
del pueblo despojado y prisionero…

Rezamos día y noche tus cantares
para guardar el corazón entero…
¿Sabes tú el fin del odio y de las penas?
¡”Compañero del alma, compañero”!

 

 

 

 

A CARMEN CONDE, “MUJER SIN EDÉN”

Tú, Carmen Conde, sabes qué sepultados ojos
acechan horizontes del misterio celeste.
Tú sabes cómo el plomo pesa sobre la nube
y qué sucia cortina de telarañas cierra
las trémulas gargantas en profético trance.
Tú sabes que, a despecho de los lúcidos raptos,
setenta veces siete puertas sin cerradura
custodian el recinto de la Verdad. Y cantas.

Porque tú, desterrada del Jardín, sacudida
por la lluvia y el cierzo, calcinada por soles
implacables, doblada por antiguos cansancios,
con tus dos pies desnudos sobre piedras hostiles,
con tus manos ligadas por remotos decretos,
tenazmente deslindas tus caminos y buscas
aquel rayo sin sombra que brilló en el principio.

(Oh nostalgia del limpio Paraíso, del Hombre
recién hecho que hallaste respirando a tu lado
cuando flores y bestias se te daban sumisas.
Y tus hijos, tus únicos, tus auténticos hijos,
Caín y Abel doliéndote como dos llagas tórpidas
en la férvida carne.)

Tú, mujer en exilio, sumergida en mareas
seculares y amargas, no renuncias. Inquieres.
Tú, vencida, disuelta, resurrecta, juzgada,
clamas alto con grito de agudísimo vuelo
por tu amor, tu pecado, tu ignorancia y tu sino.

Porque Eva no sabía. La Serpiente sabía.
Dios sabía y callaba consintiendo. La fuerza
del Varón no detuvo ni cortó aquella mano.
Y la culpa fue nuestra. Nuestra culpa. Eso dicen.

 

 

 

Figuera Aymerich, Ángela. Obras completas. Madrid; Ed. Hiperión, 1999.

 

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

Daftar Harga Mobil Bekas

Literatura, música y algún vicio más

El lenguaje de los puños

Literatura, música y algún vicio más

Hankover (Resaca)

Literatura, música y algún vicio más

PlanetaImaginario

Literatura, música y algún vicio más

El blog tardío de Elena Román

Literatura, música y algún vicio más

Del verso y lo adverso 9.0

Literatura, música y algún vicio más

DiazPimienta.com

Literatura, música y algún vicio más

El alma disponible

Literatura, música y algún vicio más

Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

Literatura, música y algún vicio más

Las ocasiones

Literatura, música y algún vicio más

AJUSTES Y OTRAS CUENTAS

Literatura, música y algún vicio más

RUA DOS ANJOS PRETOS

Blog de Ángel Gómez Espada

PERIFERIA ÜBER ALLES

Literatura, música y algún vicio más

PERROS EN LA PLAYA

Literatura, música y algún vicio más

Funámbulo Ciego

Literatura, música y algún vicio más

pequeña caja de tormentas

Literatura, música y algún vicio más

salón de los pasos perdidos

Literatura, música y algún vicio más

el interior del vértigo

Literatura, música y algún vicio más

Luna Miguel

Literatura, música y algún vicio más

VIA SOLE

Literatura, música y algún vicio más

El transbordador

Literatura, música y algún vicio más

naide

Literatura, música y algún vicio más

SOLIPSISTAS DEL MUNDO

Literatura, música y algún vicio más

MANUEL VILAS

Literatura, música y algún vicio más

El fin de las siestas

Literatura, música y algún vicio más

Escrito en el viento

Literatura, música y algún vicio más

un cántico cuántico

Literatura, música y algún vicio más

Peripatetismos2.0

Literatura, música y algún vicio más

Hache

Literatura, música y algún vicio más

A %d blogueros les gusta esto: