Archivo

Archive for 14 enero 2017

LOS REGALOS DE LOS AMIGOS (XLVIII)

img_20170115_195417

 

Me ha llegado a casa este absoluto regalo de uno de esos grupos de gente que está enamorado hasta el tuétano de la poesía.
Sí, los miembros de Fractal Poesía me han hecho llegar un ejemplar de ‘Movilidad exterior’, el libro con el que Carlos Mazarío se ha convertido en el ganador del IV Premio de Poesía “Asociación Cultural Fractal”.

En un par de días les cuento.

 

BEN CLARK EN EL MUSEO RAMÓN GAYA

Esta tarde, y gracias a La Galla Ciencia, Ben Clark -presentado por Noelia Illán- ha estado por primera vez leyendo sus poemas en Murcia.
Además de leer poemas de su último libro, ‘Los últimos perros de Shackleton’ -publicado por la editorial Sloper, de Palma de Mallorca-, ha repasado algunos textos de sus libros anteriores. Un magnífico recital en el que ha ido combinando su buen humor presentando los poemas contrastado con el tono triste de los mismo, y que ha hecho -como él mismo decía- de pie, como le gusta leer.

 

ben-clark-1

 

ben-clark-2

 

ben-clark-3

 

Y aquí tienen el poema que le da título a ese último libro de Ben Clark.

 

LOS ÚLTIMOS PERROS DE SHACKLETON

El dolor de este zumo de naranja no es dolor. Hotel sin par
y sábanas revueltas.
¿Dónde estuve? No sé: surcando el hielo.
He matado estos perros con mis manos.
He matado estos perros con mi lengua, con cada orgasmo ha muerto
uno y lo sé, lo sé: tarde o temprano voy a pagar por cada gemido.
Pero este desayuno no es dolor,
y la luz nos explora y nos conquista
tan suave, tan despacio.
Y mientras tanto tú,
esperando el regreso,
fracturándote poco a poco, tú
que todo lo entregaste. ¿Dónde estuve?
Estuve asesinando a nuestros perros.

 

MAÑANA, BEN CLARK EN EL MUSEO RAMÓN GAYA

ben-clark-museo-ramon-gaya

 

Si pueden, no se lo pierdan.

 

Categorías:Poesía Etiquetas: ,

POESÍA IMPURA

ivan-tubau-poesia-impura

 

PATRIA

Nací
en un tiempo triste y en un triste país
donde las cosas bellas tenían nombres feos
donde pecado
era el nombre que daban al amor y donde
tristes gentes hablaban de la guerra y se tocaban
el sexo en las tinieblas y con prisas furtivas
en la noche del sábado tras haber contraído
matrimonio buscando
patrimonio y remedio
a la concupiscencia o a la sífilis.

Nací en un tiempo triste
y en un triste país
donde la gente iba vestida
de negro casi siempre
y llevaba bigotes cuadrados en el alma. Donde
ya no servían los nombres de las cosas
porque las cosas estaban prohibidas
o eran obligatorias: levantar el brazo
con la mano extendida
para que los brazos no pudieran
abrazar y las manos
llegaran siempre tarde a la caricia.

Nací en un tiempo triste y en un triste
país
donde los niños se llamaban flechas
o pelayos cuando ya eran mocitos
y llevaban camisa
azul y la cabeza
rapada por la parte de dentro y por defuera:
mitad moje y soldado les decían
que tenían que ser cuando crecieran
y hubieran de avanzar gallardamente
por Dios hacia el Imperio o viceversa.

Nací en un tiempo triste y en un triste país
donde las niñas
se llamaban Begoña y aceptaban
mansamente un futuro
de monjas o matronas gordezuelas
cuando la superiora colocaba
duros sostenes sobre sus tetas tiernas
y más duros aún sobre la parte
más tierna del cerebro para que las ideas
no desbordaran nunca el límite preciso
de su destino de mujer: virgen o madre
y si fuera posible las dos cosas.

Nací
en un tiempo triste y en un triste país:
abjuro para siempre
jamás de aquella patria
donde un millón de muertos velaban el cadáver
de los supervivientes.

 

 

 

 

MENDIZÁBAL

Como me lo contaron os lo cuento:
nace el protagonista de esta historia
en mil novecientos treinta y siete,
en el distrito quinto de Barcelona,
en la calle hoy llamada de Junta del Comercio
xxxxxx—pues el nombre anterior era non grato—,
en el piso primero de una casa
vieja pero provista —ojo al detalle—
de seis balcones que dan a la calle:
dos a San Pablo y cuatro a Mendizábal.

Es un barrio
bueno para nacer el barrio chino:
pan, flores, butifarra, churros, preservativos.
Es un barrio
caliente y sucio
xxxxxx—acogedor por tanto—,
lleno de vida húmeda
hasta la madrugada
y de huellas recientes de disparos
en antiguas paredes de ínclitos burdeles
y tiendas menestrales.

Cuando nace Liberto bombardean
xxxxxx—bajo el signo de Leo y primogénito—
la ciudad desde el mar.
Muy cerca
xxxxxx—en Santa Margarita,
xxxixxxxque comienza en Unión
xxxixxxxy termina en San Pablo—,
la madre de la madre de Liberto tiene
una peluquería
donde las putas del contorno oyen por radio
discursos de Companys y de la Pasionaria
mientras tiñen su pelo de amarillo
canario o guardan turno
para la permanén.

Un poco más arriba
xxxxxx—Rambla de los Estudios—,
el padre da lecciones de esperanto
por Radio Asociación
xxxxxx—hoy Radio España—
y al salir cojea levemente,
bajando hacia su casa rodeado de pájaros,
con un traje rayado de pantalones anchos y la estrella
verde de Zamenhof
prendida en la solapa:
de vez en cuando un rubio americano
de las Brigadas Internacionales le saluda
xxxxxx—suele ocurrir en Rambla de las Flores—
y habla con él un rato (de las cosas que pasan)
en la prefabricada jacarandaina universal
xxxxxxde los cien mil ilusos
xxxxxx—idealistas se autodenominan—
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxfraternales.

 

 

 

 

LA ROSA Y LA METÁFORA

xxxxx1

Aunque seas aún
una metáfora,
xxxxxxxxxxxxxRosa,
me place tocar
tu muslo con la mano.

 

xxxxx2

xxxxxxxxxxxxx“El poema”
xxxxxxxxxxxxxxxxxA JRJ

Te toco una vez más,
que así eres Rosa.

 

xxxxx3

En el exacto centro
de tus muslos
xxxxxxxxxxxxxsuntuosos
tienes una metáfora,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxRosa,
peludita y tan tierna.

 

xxxxx4

Antes de tragar sapos
cada mañana
ingiero tres metáforas
y cuento,
xxxxxxxxxRosa,
xxxxxxxxxxxxxxxtodos
los pelos de tu pubis
angelical.

 

xxxxx5

xxxxxxxxxxxxx“A rose is a rose is a rose is a rose”
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxGertrude Stein

Eres Rosa la rosa más rosa
de todas las rosas de aquí y de París
Rosa por delante rosa por detrás
con pezones rosa y mejillas rosa
con labios de rosa bajo nariz rosa
y labios de rosa bajo ombligo rosa
un agujerito de color de rosa
una blusa rosa y unas bragas rosa
un alma de rosa bajo la piel rosa
y una voz de Rosa de color de rosa.

 

xxxxx6

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx1984

Hube de conocerte,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxRosa,
para saber lo que era
un ser equidistante
del propio nacimiento
y del fin del milenio.

 

xxxxx7

xxxxxxxxxxxxxLénine, Trotsky, Rosa, Mao…
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxEdgar Morin
xxxxxxxxxxxiixxxxxxxxxJournal de Californie

Rosa,
xxxxxxla más perfumada
de los jardines
de Luxemburgo.

 

 

 

 

POESÍA

No te quiero pura
ni purificada o purificadora
ni purista
xxxxxxxxxdioses
xxxxxxxxxxxxxxxni depuradora
ni depurativa

El amor existe si haciéndolo estamos
mientras mestizamos
salivas mezclamos
cunilingüizamos y felacionamos

Yo te quiero impura
y verde y madura
promiscua y cachonda
y dulce lesbiana puta sabihonda

Yo te quiero impura
mojándolo todo
y haciendo el amor
como yo te hago.

 

 

 

Tubau, Iván. Poesía impura. Barcelona; Ed. Plaza & Janés, 1998.

 

LA QUIJADA DE ORCE

ivan-tubau-la-quijada-de-orce

 

LA CLAU QUE OBRE EL PANY

Escribo poemas
para que constates
que no soy el mismo
que escribe poemas.

 

 

 

 

NO ERES LO QUE DICES

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxLo que eres me distrae de lo que dices.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxPedro Salinas

Lo descubrí hace años en Ibiza: no eres
la que habla conmigo como las profesoras,
la que dice palabras como estratigrafía,
sobredimensionar y propósitos lúdicos,

sino la que recorre mis recovecos tibios
con una mano sabia y amable siempre húmeda,
la que impregna mi lengua con sus zumos secretos,
la que gime muy suave, la que grita muy fuerte.

 

 

 

 

DEAN MORIARTY YA NO VIVE AQUÍ

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxIn memoriam Jack Kerouac.

Es una bomba el corazón, y un día
estallará en tus manos sin remedio.

 

 

 

 

TANKA DE ALBERT Y MAX

Asusta pensar
que Dios juega a los dados.
Pero asusta más

un universo eterno
hecho de orden y ley.

 

 

 

 

SOROLLA

xxxxx1

Fuiste, dicen los hondos castellanos sombríos,
un pintor luminoso, fácil, superficial.
Dicen que hiciste un pacto con el azul del mar
y la arena dorada, con las barcas y el sol.

Dicen que lo dejaste resbalar suavemente
por las pieles mojadas de mujeres hermosas
y por los linos leves de sus vestidos blancos
y por las velas ocres y los niños desnudos.

También dicen que diste de la realidad
una imagen alegre, de engañoso esplendor.
Te traicionó tu mano, dicen, tu puso firme
que a cada pincelada lograba una emoción.

 

xxxxx2

Eras sensible, dicen, y sabías mostrar
la corteza del mundo, pero nunca querías
penetrar en la entraña de la vida, en aquello
que llaman trascendencia.

Creen, unamunillos graves y amojamados,
que la verdad y el alma no habitan en las playas
y debemos buscarlas con bisturí en quirófanos
o acaso en casquerías.

 

xxxxx3

No saben, supongo que sabes que sé,
que el reino de la piel es lo que importa
xxxxxxxxxxxxxxx—lo dijo otro poeta valenciano—,
que hay otros mundos pero están en este
xxxxxxxx—lo recuerda el anuncio de un perfume—
y que es en la epidermis donde moran
todas las dimensiones de lo humano.

No saben, supongo que sabes que sé
xxxxxxxxxxxxxxx—os perderá la estética, dijeron—,
que es impropio de gentes educadas
a la orilla del mar Mediterráneo
mostrar al vecindario sin recato
el entresijo crudo, el sentimiento
trágico de la vida dicen ellos.

 

 

 

 

TOP LESS

Diré solo
xxxxxxxx—Dios me libre
xxxxixxxxxde ser melodramático o poeta
xxxxixxxxxsocial o cura
xxxxixxxxxcomunista—
que servir cocacolas, cubalibres,
ginfizes y licores de garrafa
entre los decibelios y los cueros sintéticos
de un bar americano muy bien refrigerado
con los pezones a la vista y tiesos
xxxxx—por mor de la temperatura—,
es cuanto menos
un modo asaz curioso
de ganarse la vida.

 

 

 

 

WALKMAN

Un barco, el mar
cuando anochece
xxxxxxxxxxx—¿cómo
xxxxxixxxxxxxdecir cuando anochece que anochece
xxxxxixxxxxxxsin decir que anochece?—
y el saxo de John Coltrane estallando
directamente en tu cerebro:
¿Queréis droga más dura?

¿Cómo es posible
que aún sean legales
el mar, la muerte lenta
del sol,
los barcos
grandes como el mundo,
Miles Davis
xxxxxixxxxxxxy la cinta magnética, los Aiwa
xxxxxixxxxxxxportátiles baratos, las pilas
xxxxxxixxxxxxxxde todos los timbres que vos apretás
y sobre todo
los demoníacos auriculares?
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxProhibid
la música y el mar y los atardeceres:
dan placer.

 

 

 

Tubau, Iván. La quijada de orce. Barcelona; Ed. Lumen, 1997.

 

VENDRÁN MESES CON ERRE

ivan-tubau-vendran-meses-con-erre

 

CINCO, SIETE, CINCO: HAIKU

2

Como una mano,
la blusa de algodón
roza el pezón.

 

3

En tu piel clara,
las dos manchas oscuras
de tus pezones.

 

5

Piel de gallina:
pasan tus tetas tiernas
sobre mi espalda.

 

 

 

 

RUBAIYYAT DE CAMBRIDGE

1

El cielo eres tú ahora,
tus labios y mis labios
que se buscan, se encuentran,
se mojan y se muerden.
No hay ningún otro cielo
fuera de este lugar,
y es bueno que al morir
lo hayamos visitado.

 

3

Muérdeme, lame, liba
y dame queso tierno
y cobijo y perfume
debajo de tu axila.
Si los dioses nos llaman,
diles: vuelvan mañana;
todavía nos quedan
ostras y vino blanco.

 

4

La hora que ha de venir
está lejos aún,
pero en este minuto
ya pensamos en ella.
De la vida sabemos
que terminará un día
y a cada dentellada
nos queda un trozo menos

 

12

Detectad si queréis
un tufo metafísico
en mi terco deseo
de gozar de la vida:
sé que cada placer
que me doy o me dais
será el último acaso.
Otro vaso de vino.

 

 

 

 

SEXO DE ÁNGELES

2

En tu boca recuerdo
el olor del tabaco
y tu aliento me trae
los aromas del vino
y el sabor marinero
de la ostra y su perla
si lentamente lamo
tu oscura flor mojada.

 

 

 

 

LA PIEL

2

Sabe la piel que es piel
cuando toca otra piel.

 

4

Hoy estreno mi piel
sólo para tu mano.

 

6

Cuán terrible la vida
de un hombre cuya piel
nadie toca jamás.

 

 

 

 

LA HUELLA DE TU CUERPO EN MI MEMORIA

2

La memoria de todo tu cuerpo
horada el mío de tarde en tarde
como cuando de pronto en invierno
el recuerdo preciso de un instante de estío
tare la bocanada cálida que ya anuncia
la primavera.

 

 

 

 

MAITHUNA EN EL VALLE DE ULZAMA

1

Antes de que dijeras
una palabra
toda tu piel lo había
dicho ya todo.

 

 

 

 

OCCIDENTALIA

LA CASADA INFIEL

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxA Rita

Era noche de San Juan
y casi por compromiso
te dije que no tenía
prisa y tú me contestaste
que no me tenías miedo.

 

HIDROGRAFÍA

Me agrada ver có-
mo te gusta que
resbale el agua por
todo tu cuerpo cuan-
do sales de la du-
cha.

 

 

 

Tubau, Iván. Vendrán meses con erre. Madrid; Ed. Hiperión, 1991.

 

NATURALEZA

aurora-saura-si-tocamos-la-tierra

 

SURREAL Y MEMORIA

I

Hay una rosa que crece en la cocina.

Si hay una rosa, no es
de invernadero. También puede que sea
un naranjo en flor, aunque
¿cómo podría entonces
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxocultarse?

A veces nos parece que es un olor
confuso, de alhelí,
de jazmín,
o incluso de romero.

Con todo, me inclino por la rosa,
porque, aunque hace mucho que las rosas
no huelen,
y hemos medio olvidado su esencia verdadera,
queremos dar su nombre a esta fragancia
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxrara,
por si recuperamos con él
nuestra memoria.

 

II

No es Mozart
—suena a Mozart—
esta voz que se adentra.
Los mirlos han callado, pero
pudiera ser su canto
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxesto
que repercute.

¿Es la lluvia quien llama
como si fueran pájaros?
Tal vez el oleaje
constante que no cesa, aunque el mar
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxestá lejos,
o algún árbol en que tiembla el otoño.

Intento hacer memoria y
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxaclarar
si es el viento el que me bate dentro.

No todos los sonidos
saben acompasarse al corazón.

 

(a Consuelo)

 

 

 

 

FÍSICA (Y QUÍMICA) ELEMENTAL
(“De la misma materia que el olivo…”)

El ser que yo soy
—si decir esto
tiene algún sentido—
se compone de mínimas
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxpartículas que,
misterios apenas desvelados,
forman otras
mayores,
xxxxxxxxxy así
xxxxxxxxxsucesivamente.
Lo cual, por otra parte,
pasa con todos los seres:
la amatista, el perro, la palmera
y el insecto que la mata,
o los olivos,
compuestos de la misma
materia, estelar
como la mía.

Al menos
reconforta
tener esta certeza:
saberse
de la misma materia que
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxel olivo.

 

(a Manuela y a Jean-Paul)

 

 

 

Saura, Aurora. Si tocamos la tierra. Barcelona; Ed. El bardo, 2012.

 

IMÁGENES DEL CONSUELO Y PARADOJAS

aurora-saura-si-tocamos-la-tierra

 

A PROPÓSITO DE UNOS VERSOS DE STEVENSON
(a mis hermanas)

De aquellos juegos
a que nos entregábamos
—yo siempre era el príncipe
que montaba a caballo.
Vosotras, dóciles,
aceptabais otro papel—,
quedan estas palabras
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxy otras
no mostradas y más
que seguramente vendrán.

Tomadlas también
como tales
y venid a jugar conmigo:
en el juego no importa si
lo que pasa
es más real o menos,
lo que importa es que se juegue
completamente
xxxxxxxxxxxxxxxen serio.

 

*Los versos de Stevenson, citados por Javier Marías, dicen lo
que sigue: “No digáis de mí que, débil, decliné/ los trabajos
de mis mayores y que huí del mar,/ de las torres que erigimos
y las luces que encendimos,/ para jugar en casa, como un
niño, con papel”.

 

 

 

 

VERMEER
(MUJER LEYENDO JUNTO A LA VENTANA)

La luz te pertenece.
No los paños sobre la mesa
—¡aunque son tan hermosos!—,
ni el rico vestido,
ni la atención del rostro.
Ella lee una nota
—¿cuántas mujeres sabían leer en tu siglo?—:
¿son nuevas del marido en la guerra,
del parto de la hermana,
o del amante que no puede
acudir a la cita?
Quizá sólo repasa la lista
de la compra, los gastos excesivos,
o es su propia carta, que acaba
de escribir, contando su desdicha.

Todo es posible ahora,
a tu merced estamos, porque
la luz es tuya
y todo lo que vemos existe
en esta luz.

 

 

 

 

CALBLANQUE PARA MIGUEL

Te regalo
estas palabras enmaradas,
las apenas
xxxxxxxxxxsobrevivientes flores,
las aguas en apariencia
intocadas.
Te regalo también
la belleza de estas
conchas que en otros lugares nuestros
no se ven ya nunca.
Acarícialo todo, es decir,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxnómbralo.

Y después, te lo ruego,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxvuelve a entrar en el mar.

 

 

 

 

A PROPÓSITO DE GONZALO ROJAS
(Correspondencias)

Por unas palabras dichas —escritas—
para mí (como si fueran)
también yo me dejaría —me dejé—
nombrar
xxxxxxxxsin pedir más a cambio.

Quienes pidáis
voces para juntar dispersas
que os abran paso al mundo;
quienes busquéis algún lugar
—no importa
si amable o desolado—
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxpara tomar aliento;
si, en fin, queréis
palabras
con que encontrar a los durmientes,
para recordar a los desconocidos,
con las que amar a los deseados,
venid a remover en los hondos,
rubíes, cristalinos abismos
en donde crecen,
xxxxxxxxxxxxxxxxjunto a Gonzalo Rojas,

Vallejo y Haendel, Goya,
Stravinski y Dante, Gauguin
en torno a Schumann,
Baudelaire
y Tiziano (haced correspondencias)
Brueghel junto a Neruda,
y Bach el Infinito, a quien soñaba
Turner,
xxxxxxxxy Celan,
xxxxxxxxxxxxxxxxy Ravel.

 

 

 

 

TOMBA DEI LEONI

Y ahora no
xxxxxxxxxxsueño
ya con los leones.
Ya no les tengo
miedo e iría a verlos.
Los admiraría, como mi padre,
deslumbrado,
y les inventaría otras historias.

Pero la arena de los días
los ha borrado
definitivamente
xxxxxxxxxxxxxxxde esta tumba.

Ahora que no tengo aquel
miedo de la niñez,
cuando voy olvidando
el placer de ir y no
acercarse
—el padre, que sí llegaba,
me protegía de lejos—,
ahora que puedo tocar el dintel,

precisamente
xxxxxxxxxxxxxno hay leones.

 

(al profesor Benedetto Zapicchi
y a mis compañeros de viaje del Viaje a los Etruscos)

 

 

 

 

ENCUENTRO

Eras joven entonces y,
sobre todo, hermoso.
Yo hubiera enredado en tu pelo
mis dedos e imaginaba
a veces en la nuca tus labios. La caricia
que pensé que iniciabas
la completé yo luego en otro mar
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxdistinto.
El amor que no hicimos
enfebreció mis sueños.

Hoy, el saludo que tranquila-
mente nos hacemos,
nuestro modo de mirarnos,
de hablar, de rozarnos apenas,
no nos devuelven al tiempo en que fuimos
deseo.
Sólo nos hacen cómplices de lo que otros
ignoran, del milagro
que entonces
—nunca nos lo hemos dicho—
pudimos haber sido.

 

 

 

 

A PROPÓSITO DE JUAN

Mientras
en un lugar austero, casi inocente,
firmas un papel comprometido
y te dejas enredar en este
juego que no te corresponde
—te arrepentirás luego—,
otros te creen —te quieren, eso
es lo que pasa— limpio
como te conocieron,
ingenuo y generoso, como
te conocieron.
Otros te recuerdan como el niño
que fuiste, como el adolescente de ojos
asombrados, como
el amigo, como el enamorado,
como el muchacho que buscaba el camino
en que orientarse.

Tal vez lo eres todavía
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxy queda
algo de aquello que los demás amaron.

Si pudieras abandonar este otro
sueño oscuro, no los olvides: ellos
aún esperan poder
xxxxxxxxxxxxxxxxxreconocerte.

 

(a Paco)

 

 

 

 

“LOS HIJOS SON DE CRISTAL”

I

Tenemos miedo
cuando ellos tienen pocos meses,
un año, tres o siete.
Tenemos miedo. Pero
hay que vestirlo de ternura,
y ponerle
un sobrevestido de seguridad.
Y después, cuando
se van
xxxxxxxdesprendiendo
de nosotros, también tenemos miedo;
cerramos los ojos, “adelante” —decimos—
y los dejamos ir
con nuestro miedo a cuestas.
Ahora, cuando ya son adultos
que a veces nos protegen,
cuando creemos habernos liberado
de este temor de siempre,
viene un gesto afligido,
unas palabras tensas
o un cansancio que alarma
y surge el miedo antiguo,
rescoldos de la hoguera que nunca
se ha apagado,
más fuerte que nosotros,
porque los hijos siempre,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxsiempre,
son de cristal.

 

II

Y he aquí que llega el día
en que nos descubrimos
haciéndonos los fuertes
con el padre o la madre,
conmovidos por esta otra certeza:
también ellos se resquebrajan con el viento,
los padres
también son de cristal.

 

(a Juana Salabert, de quien tomo la hermosa
metáfora principal, con mi agradecimiento)

 

 

 

Saura, Aurora. Si tocamos la tierra. Barcelona; Ed. El bardo, 2012.

 

LOS SUEÑOS PARA AFRONTAR EL OLVIDO

aurora-saura-si-tocamos-la-tierra

 

EL JOVEN TERRORISTA

Hoy, en cualquier lugar, ahora,
son asesinados un niño,
alguna muchacha,
el hombre que acaba de pasar,
la gente en el café o en el mercado.

Aquel que mata
fue en otro tiempo niño,
se apegó al cuerpo de su madre,
tuvo por padre, tal vez,
a un campesino, a un comerciante
o a un soldado, como aquellos
a los que quita
xxxxxxxxxxxxxla vida.

Tú, en quien no se puede pensar
sino con horror,
¿no sientes cómo tu infancia
muere también con ellos?,
¿cómo ahoga tu mano
a los seres que amaste?

¿Qué sinrazón dará cuenta de tu odio?
¿Quién nos dirá
xxxxxxxxxxxxxxxde quién eres hijo?

 

 

 

 

PRESAGIO
(A Brecht: pequeño homenaje)

Las primeras maldades:
la papelera que vuelcas o que quemas,
el dibujo arrancado al compañero,
el escarabajo pisoteado
que muestras por trofeo.

Me estremecen los días por venir :
en las horas de hoy,
en la boca y en las manos
que hieren,
¿se prefigura
xxxxxxxxxxxxla sombra
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxque trazarán tus pasos?

 

 

 

 

NIGHTMARE
(“Quien duerme es como un niño…”)

Pero los niños a veces
tienen miedo,
miedo a la oscuridad
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxen la que todo
desaparece sin consuelo,
miedo al sueño en que el grito,
el abandono, el empujón,
la pérdida
se agigantan, arrebatándoles
la dulce confianza.

Deben asegurarse
la entrada en la noche
con la caricia de la madre
o la mano del padre,
con los muñecos que los sustituyen
dócilmente
o la voz familiar que les canta
y los abraza en la música.

Quien duerme es así,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxcomo un niño,
si, como el niño, puede
dejar de tener miedo, entrar
con pie seguro
en el pantano del sueño.

 

 

 

 

ENTRE LAS MUJERES

SUEÑO I

A veces me despierto
con un niño en los brazos
y llamo al hombre que me arrebataron,
y busco un poco de mijo
y busco agua.
pero el sol inmisericorde
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxnos abrasa.

A veces me despierta el amo
a gritos, y voy al campo de café
con ojos entornados
y llamo al hombre que me arrebataron
para la guerra.
Entonce me ahoga la lluvia o
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxla luz que me quema.

A veces un desconocido
me despierta, y me golpea o
me acaricia. Mi ternura lo acoge mientras
recuerdo al hombre que no regresará.
Y es el pago del extranjero
quien me hace vivir y quien
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxme mata.

Esto sucede
cuando ella despierta. Pero
también sucede
xxxxxxxxxxxxxxxcuando sueño.

 

SUEÑO II

Fui esclava de la princesa persa
y una noche dormí con Alejandro.
Como no fue brutal, lo soñé
por esposo. Y lo lloré, porque él
nunca
xxxxxxvolvió tras la batalla.

Muchas veces serví la mesa de Antinoo.
Aunque me conmovió su belleza,
fue el rostro
encendido de Adriano
el que pesó sobre mis párpados.
Sin embargo,
él me entregó a otro
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxa quien jamás amé.

Alguna vez puede que fuera Dama, Amiga
o Reina: recuerdo apenas una Cançó
de la corte de Leonor de Aquitania
y el ceñidor
xxxxxxxxxxxde Cristina de Suecia.
(¿o era tal ves de la reina Brunilda?)

De las pocas ocasiones en que fui
mujer libre —quiero decir
con libertad semejante a lo que llaman
libertad los varones—,
me acompañan los nombres de Virginia, María,
Marie, Aurore, Marguerite,
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxFlora, Mary, Isadora.

Pero lo que más sueño —mejor diré me sueñan
son los lavadores junto al río
—a veces cantamos, incluso reímos—,
los cuencos que lleno al caer la tarde,
las caminatas en busca del agua,
la siembra y las flores del té.

Y me sueñan
los hijos que he parido
sin que el esposo
me admire o deje de buscar otras mujeres,
los padres que he velado,
los vecinos que me violaron,
las amigas que me abrazaban sabiendo
que no volvería
porque me casaban
xxxxxxxxxxxxxxxxxxcon un hombre de otra aldea.

He muerto en la desolación innumerables veces.

Ayer, en esta ciudad que he ido soñando mía
por el amor de un extranjero,
el hermano al que acuné
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxde niño,
gritando una vez más “vergüenza”,
me ha quitado la vida.

 

 

 

 

EL MUCHACHO DE LA FLAUTA

Aquella mañana
se interrumpió la melodía
bruscamente.
La compañera no tuvo tiempo de advertirte.
Ni nosotros,
que tantas veces te miramos sin verte:
vivías en la calle
y no tenías para ofrecer
más que música.

(La luz anunciaba un día largo,
era dulce acogerse a esa sombra)

Bajo la hermosa cornisa
hoy derruida,
queda un lugar vacío,
y este recuerdo
xxxxxxxxxxxxxxa destiempo
de tu humilde vida,
que no quiso
proteger ningún dios.

 

(a Soren Peñalver)

 

 

“TODA A TERRA É DOS HOMES”
(Rosalía de Castro)

Hay este mar cruzado de gaviotas,
esta pendiente
de helecho y zarzamoras.
Hay este cielo con veladuras
de bruma en las que
se demora la luz. Hay amigos,
y gestos, miradas de las gentes,
y pescado en las mesas de madera.
Oigo mi lengua y otras:
la tuya, Rosalía, y la que fue
de los míos, la que hablaron
—Bakaikoa, Navarra—
los antiguos abuelos de mi casa.
Esta es la patria que conozco:
las lenguas y la tierra
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxde los hombres.

Digo aquí, fin del mundo,
la vida de quien vive,
la que se ama y nos cansa, la vida
que conozco. No sé
de cuál habláis vosotros,
guerreros sin presente,
los que empuñáis la muerte
con la palabra
xxxxxxxxxxxxxpatria.

 

(en Fisterra, a 12 de julio. A Pablo y a Mari Luz)

 

 

 

Saura, Aurora. Si tocamos la tierra. Barcelona; Ed. El bardo, 2012.

 

EPIGRAMA ATRIBUIDO A PLATÓN

platon-safo

 

1 (16 D)

Que son nueve las Musas afirman algunos, ¡cuán torpes!
Además está Safo de Lesbos, que es la décima.

 

SIMÓNIDES DE CEOS

simonides-de-ceos

 

2 (9D)

De los humanos pequeño es el poder,
e inútiles los propósitos y cuitas.
En la breve vida hay pena tras pena.
Y la muerte ineluctable siempre espera.
Porque igual porción de ella reciben
los valerosos y quien es cobarde.

 

 

 

 

3 (6D)

Siendo humano, jamás digas qué va a pasar mañana,
ni, al ver a alguien dichoso, por cuánto tiempo lo será.
Porque ni el moverse de la mosca de finas alas
es tan rápido.

 

 

 

 

5 (7D)

Pues ni siquiera aquellos que antes hubo
y fueron héroes, hijos de los dioses
soberanos, a su vejez llegaron
tras vivir sin pesar, sin riesgo ni ruina.

 

 

 

 

6 (12 D)

Pero alcanza la muerte también al que huye del combate.

 

 

 

 

8 (36 P)

…El humo es vano y el oro no se mancha,
pero es en todo la verdad vencedora.
Mas a pocos les dio un dios la virtud
hasta el fin. Que no es fácil ser digno
Porque a uno, a su pesar, le domina
la codicia invencible o el aguijón
poderoso de la taimada Afrodita,
y las rivalidades muy impulsivas.
Quien no pueda durante toda la vida
avanzar por un impecable sendero,
bastará que sea, en lo posible, bueno.

 

 

 

 

14 (57 D)

Pues, sin el placer, ¿qué vida humana
es deseable, o qué clase de poder?
Sin él, hasta la existencia de los dioses
no nos parecería envidiable.

 

 

 

 

18 (93 P)

El parecer incluso a la verdad doblega.

 

ALCEO DE MITILENE

alceo-de-mitilene

 

15 (39D)

Ahora hay que emborracharse y beber
hasta el colmo, ¡que ha muerto Mírsilo!

 

 

 

 

16 (104 D)

El vino, pues, es el espejo del hombre.

 

 

 

 

17 (91 D)

No hay que abandonar el ánimo a los males.
Pues nada avanzaremos con apenarnos,
oh Bicquis, y no hay mejor remedio
que mandar a por vino y embriagarnos.

 

 

 

 

18 (97 D)

No plantes ningún árbol antes que la vid.

 

 

 

 

22 (134 D)

Si vas a decir lo que quieres, también vas a oír
lo que no quieres.

 

 

 

 

30 (66 D)

El vino, caro amigo, es también la verdad.

 

 

 

 

33 (63 D)

¡Coronada de violetas, sonrisa de miel, santa Safo!

 

TÚ ODIABAS ESPAÑA

tu-odiabas-espana

 

TÚ ODIABAS ESPAÑA

xxxxxxxxxxxxxxxxEspaña te atemorizaba. España
Donde yo me sentía como en casa. La luz cruda, sanguinolenta,
Los rostros color anchoa, los perfiles negroafricanos
De todas las cosas te atemorizaban. En cierta manera,
Tu educación escolar había obviado España.
La reja de hierro forjado, la muerte y el tambor árabe.
Desconocías el idioma, tu alma estaba vacía
De signos, y la luz fundidora
Te agostaba la sangre. El Bosco
Te tendió su pata de araña y tú la asiste
Tímida como una colegiala estadounidense.
Observaste detenidamente la mueca fúnebre de Goya
Y la reconociste, y luego retrocediste estremeciéndote
Igual que tus poemas en su escalofrío, igual que tu pánico
Volvía a aferrarse al college, a Estados Unidos.
Como buenos turistas asistimos a una corrida,
Toros aturdidos, sacrificados en una torpe carnicería,
El matador de cara gris, en la barrera
Justo debajo de nosotros, enderezando el estoque
Y vomitando su miedo. Y el cuerno
Que fue a ocultarse en el vientre del moscardón
Del picador caído ya perforó entonces
Lo que aguardaba por ti. España
Era la tierra de tus sueños: el cadáver rojo-polvo
Con el que temías despertar, los costurones de las amputaciones
Que ningún curso de literatura había podido embellecer.
La tierra del yuyu tras tus labios africanos.
España era aquello de lo que intentabas despertar
Y no podías. Aún puedo verte, bajo la luz de la luna,
Paseando por el muelle vacío de Alicante
Igual que un alma esperando el ferry,
Una nueva alma que aún no comprende lo que le pasa,
Pensando que sigues en tu luna de miel
En el mundo feliz, y que tienes toda tu vida por delante,
Feliz, y todos tus poemas por hallar.

 

 

 

Hughes, Ted. El azor en el páramo (Trad. Xoán Abeleira). Madrid; Bartleby editores, 2010.

 

Daftar Harga Mobil Bekas

Literatura, música y algún vicio más

El lenguaje de los puños

Literatura, música y algún vicio más

Hankover (Resaca)

Literatura, música y algún vicio más

PlanetaImaginario

Literatura, música y algún vicio más

El blog tardío de Elena Román

Literatura, música y algún vicio más

Del verso y lo adverso 9.0

Literatura, música y algún vicio más

DiazPimienta.com

Literatura, música y algún vicio más

El alma disponible

Literatura, música y algún vicio más

Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

Literatura, música y algún vicio más

Las ocasiones

Literatura, música y algún vicio más

AJUSTES Y OTRAS CUENTAS

Literatura, música y algún vicio más

RUA DOS ANJOS PRETOS

Blog de Ángel Gómez Espada

PERIFERIA ÜBER ALLES

Literatura, música y algún vicio más

PERROS EN LA PLAYA

Literatura, música y algún vicio más

Funámbulo Ciego

Literatura, música y algún vicio más

pequeña caja de tormentas

Literatura, música y algún vicio más

salón de los pasos perdidos

Literatura, música y algún vicio más

el interior del vértigo

Literatura, música y algún vicio más

Luna Miguel

Literatura, música y algún vicio más

VIA SOLE

Literatura, música y algún vicio más

El transbordador

Literatura, música y algún vicio más

naide

Literatura, música y algún vicio más

SOLIPSISTAS DEL MUNDO

Literatura, música y algún vicio más

MANUEL VILAS

Literatura, música y algún vicio más

El fin de las siestas

Literatura, música y algún vicio más

Escrito en el viento

Literatura, música y algún vicio más

un cántico cuántico

Literatura, música y algún vicio más

Peripatetismos2.0

Literatura, música y algún vicio más

Hache

Literatura, música y algún vicio más