Inicio > Poesía > JULIÁN CAÑIZARES MATA. TRAVIS POEMAS (III)

JULIÁN CAÑIZARES MATA. TRAVIS POEMAS (III)

Travis poemas''

 

XXIX (ANÓNIMO)

travis está en la otra habitación
travis está  en la otra calle
travis está en el otro futuro
travis está en el otro pretérito imperfecto
travis está en el otro recuerdo de la vida absoluta
travis está en los otros ojos
travis está en la otra chica sentada sobre un taburete de locura
travis está en la otras coordenadas geográficas
travis está en la otra conversación
travis está en el otro encanto
travis está en la otra madre
travis está en el otro ejemplo a una hora de aquí
travis está en las otras piernas alegres
travis está en la otra locura
travis está en el otro dinero que salva la vida material
travis está en la otra cama con la mujer de sus sueños
travis está en la otra caldera, con los enamorados de la comunicación a mil millas por hora
travis está en la otra vagina, con los pecadores reiterativos en busca de un semen colectivo
travis está en la otra salida, oyendo a los iluminados morder la velocidad de los acontecimientos
travis está en la otra repetición
travis está en el otro universo conocido
travis está en el otro hermano que ha hablado mil veces de ti
travis está en la otra idea
travis está en la otra mirada que no piensa
travis está en el otro ticket
travis está en la otra calidad de la leche antes de ser envasada al vacío
travis está en las otras manos
travis está en las otras tijeras
travis está en el otro espejo
travis está en la otra bicicleta
travis está en la otra bofetada
travis está en el otro teléfono
travis está en la otra suspicacia
travis está en la otra manía
travis está en el otro verbo ser
travis está en el otro poema.

 

 

 

 

XXX (TAXI)

el astronauta llegó a la luna
y vio que no era la luna;
– es la luna —gritaron los operadores desde la tierra;
– no es la luna —pensó él desde la luna;
el astronauta no quiso clavar la bandera en la luna;
la civilización lo había engañado, su madre, su compañero de escalera,
su cuarta novia, el escritor que leía por las noches;
lleno de absoluta calma paseó diez minutos por la superficie de la luna;
– no es la luna —gritó— (es un satélite: gira alrededor de la tierra, agua congelada,
un aire extraño);
– es la luna —gritaron los operadores desde la tierra;
– es la luna —gritaron su madre, su cuarta novia, su profesor, su largo etcétera…

 

 

 

 

XXXI (ANTOLOGÍA)

adiós a las armas y adiós a las campanas,
como el hermano bastardo del olvido,
el otro olvido, la pequeña presencia
del imperio del otro nuevo nocturno,
situación límite o equilibrio ciclista,
nada
que no se pueda generar, tu gracia,
la filial, el rechazo sencillo,
la marcha certera hacia el recuerdo
colectivo,
la capacidad creadora del suicidio
durante la miseria, la partida
sucia de los márgenes de la antología.

 

 

 

 

XXXII (FAMILIAR)

qué futuro
qué síntomas
qué calma
el médico de la experiencia
sube las escaleras del futuro;
cuando tenga un hijo (un hijo)
no tendrá síntomas;
no sé si hablaremos, no pongo la mano
en el fuego;
nadie me ha comentado que yo no hablo:
yo no lo sabía.

 

 

 

 

XXXIII (DESAYUNO)

yo no hablaba
en medio de lo posible,
yo no hablaba. No hablaba
con manos de obediencia,
no hablaba con la destrucción metafórica de las palabras
ni mirando a los ojos ni mirando a tu vida.
No hablaba cuando pedías el azúcar
ni cuando tenías un mal año de recuerdos.
Yo no hablaba terriblemente,
no hablaba del sonoro corazón de los días,
no hablaba de la tesis doctoral de tu conocimiento.
El azúcar es una piedra preciosa,
y yo no hablaba de la situación real de nuestra vida.
La mesa —oh veinte años— tenía —oh veinte años—
una taza de leche y unas galletas.

 

 

 

 

XXXIV (DOS)

estoy seguro que nunca has tomado en brazos
ni restaurado un juguete preferido;
de esta forma los marcos de las puertas bajarán muchos metros
y las patas de nuestras sillas subirán muchos metros;
y yo diré si quieres más azúcar
y tú dirás que yo no hablo.

 

 

 

 

XXXV (GRECOLATINO)

los poemas son buenos si tú eres bueno
la civilización grecolatina desde pequeño
ese modelo de casa desfasada y antigua
la civilización grecolatina desde pequeño
porcentaje poco más que nada en el recuerdo de mi madre
y la siguiente estrofa de mi vida
no reconocerán lo aburrido de un amanecer
pero sí la maravilla ojerosa del recuerdo
oh tus ojos
oh tus manos
cuando sean las siete encenderé el fallo literario
de este día indirecto
y me terminaré el rayuela de cortázar
animado por una nueva edición mil de mi ventana
las veces que he tenido que mirarte
para que nadie me mire
la civilización grecolatina atropellada
por la civilización grecolatina
oh tus ojos
oh tus siete horas de la tarde.

 

 

 

 

XXXVI (LISTA)

1: he soñado varias veces con esto:
2: que te ibas
3: que volvías
4: que te ibas
5: que volvías
6: que tenía dinero
7: que no tenía dinero
8: que me mordías en la boca
9: que no me mordías en la boca
10: que pintabas
11: que no pintabas
12: que no sonaba el despertador

 

 

 

 

XXXVII (TESIS)

algunos cientos de cerrojos, unas puertas (algo tras ellas),
algunos cientos de secretos; mientras no haya cerrojos habrá grandes asaltos,
revoluciones periódicas, y muchas, millones de pérdidas;
puerta, cerrojo, secreto, por este orden, por este maldito orden
y por esta necesaria presencia se estructurarán los diferentes modelos de amor
y anonimato, por esta maldita necesidad pondremos orden en nuestras vidas secretas.

 

 

 

 

XXXVIII (FRIGORÍFICO)

no tiene sentido que digas eso cuando sabes que llegamos tarde al concierto
debido al tráfico y que la gente se marchó de la cafetería por temor a una espera muy larga
y que mis brazos estaban grapados y no pude abrazarte y que mi boca tenía visita
y no pudo elevarte y que mi cabeza era un frigorífico y que mi alma era un frigorífico
y que mis ojos eran una batidora a mil millas por minuto y que no había películas
en el cine y que el periódico era el de ayer y que mis zapatillas tenían la sensación
de estar aburridas del mismo piso y que mis estrofas no se habían vendido como el recibo
de la luz y que mis palabras acentuadas no tenían futuro digno de una mínima tesis doctoral
y que mi viaje prometido tuviera problemas económicos dentro incluso de los sueños
y que tu vestido se retrasara por la lluvia y que mi café costara menos de un euro.

 

 

 

 

XXXIX (CIUDADANÍA)

ojo por ojo y diente por diente tiene dos años más que yo; es angelical con sus bienes materiales y gasta bromas telefónicas como si tuviera derecho; ha renacido varias veces de sus dolores de cabeza y defendió la extraña teoría de que los capitalistas ya sólo temían al sida; quiere ser bestial y analizar las situaciones con una visión de doscientas pesetas; está aburrido de la sociedad contemporánea (está celoso) y en público da una impresión equivocada de lo que realmente es; se equivocó de familia una noche de navidad y terminó en el cuartel de la pereza comiendo lágrimas y remordimientos de segunda mano; encontró una estupenda idea que murió en accidente de tráfico pero él se encontraba en casa con su vida desconectada; realmente su extraña melancolía es sólo un ejemplo complaciente de películas europeas, aunque hace días que no compra ninguna y su vida desconectada no depende eléctricamente de ninguna filial conocida, en todo caso nadie ha encontrado nunca su estrella en la ducha como nadie ha encontrado nunca la calidad de la leche.

 

 

 

 

XL (HUMO)

vamos a explicar la diferencia entre calidad y cantidad:
si tú te vas de viaje y pierdes el tren es cantidad.
Si piensas lo que has perdido es calidad.
Pero quizá no resulte satisfactorio el empleo de ambos términos.
Necesitamos comprender algo más que el hecho de calidad* y cantidad:
por ejemplo, la estrechez de las vías, la dirección del viento, la eficacia del despertador,
la pureza del desayuno o el futuro tras los éxitos de todas las calidades.
Otra palabra, otro término que nos asegure en los andenes de las estaciones.

 

 

 

 

XLI (*)

cogió a Travis y lo colocó sobre una balanza.
Anotó el peso con cuidado. Luego encendió a Travis
y se lo fumó tranquilamente, sin prisa,
con cuidado de ir depositando las cenizas sobre la misma balanza.
Cuando hubo terminado colocó a Travis
junto con esas cenizas y anotó nuevamente el peso. La diferencia
de ambos pesos es el peso del humo.
El único valor de Travis es el peso del humo.
Ese humo que siempre asciende y se pierde y parece que nunca pesa.

 

 

 

 

XLII (BIOGRAFÍA)

en esta playa la gente pasea tranquilamente.
Mientras te bañas yo sigo observando e intento no pensar.
Observo las olas que llegan a la orilla pero también llegan al faro.
Observo el socorrista que mira al horizonte pero también mira a la playa.
Observo la canción de la radio que llega hasta el límite de la arena
pero también llega a las primeras líneas del mar.
Si escribiera mi biografía tendría que poner todo esto,
pero el recuerdo no da para tanto.
El recuerdo está lo suficientemente jerarquizado como para imponer lo importante,
lo que se supone que es importante en la escasa memoria del recuerdo.
El recuerdo no es creativo, el recuerdo no es pagano,
el recuerdo no cabe nunca en la verdadera biografía.

 

 

 

Cañizares Mata, Julián. Travis poemas. León: Diputación de León, 1999.

 

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

LOS QUE VIVEN CONMIGO

Literatura, música y algún vicio más

Hankover (Resaca)

Literatura, música y algún vicio más

PlanetaImaginario

Literatura, música y algún vicio más

El blog tardío de Elena Román

Literatura, música y algún vicio más

Del verso y lo adverso 9.0

Literatura, música y algún vicio más

DiazPimienta.com

Literatura, música y algún vicio más

El alma disponible

Literatura, música y algún vicio más

Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

Literatura, música y algún vicio más

Las ocasiones

Literatura, música y algún vicio más

AJUSTES Y OTRAS CUENTAS

Literatura, música y algún vicio más

RUA DOS ANJOS PRETOS

Blog de Ángel Gómez Espada

PERIFERIA ÜBER ALLES

Literatura, música y algún vicio más

PERROS EN LA PLAYA

Literatura, música y algún vicio más

Funámbulo Ciego

Literatura, música y algún vicio más

pequeña caja de tormentas

Literatura, música y algún vicio más

salón de los pasos perdidos

Literatura, música y algún vicio más

el interior del vértigo

Literatura, música y algún vicio más

Luna Miguel

Literatura, música y algún vicio más

VIA SOLE

Literatura, música y algún vicio más

El transbordador

Literatura, música y algún vicio más

Como no iba diciendo

Literatura, música y algún vicio más

SOLIPSISTAS DEL MUNDO

Literatura, música y algún vicio más

MANUEL VILAS

Literatura, música y algún vicio más

El fin de las siestas

Literatura, música y algún vicio más

Escrito en el viento

Literatura, música y algún vicio más

un cántico cuántico

Literatura, música y algún vicio más

Peripatetismos2.0

Literatura, música y algún vicio más

Daftar Harga Mobil Bekas

Literatura, música y algún vicio más

Hache

Literatura, música y algún vicio más

A %d blogueros les gusta esto: