Inicio > Poesía > COLOCA UN PÁJARO EN LA MESA Y CIERRA LAS PUERTAS

COLOCA UN PÁJARO EN LA MESA Y CIERRA LAS PUERTAS

Isabel Bono 'Coloca un pájaro...'

 

 

Estuve segura de que olía mi miedo cuando dijo:
xxxxxx‒¿Qué quieres que te traiga?
xxxxxx‒Algo que te encuentres en el suelo.
Me regaló unas sandalias.
Él no comprendía que para mí las ciudades
fueran lo que sus habitantes pierden o tiran.

Tiene que ser raro verla por la ventana
desde dentro del bar
sentada con otro aunque ese otro sea su marido.
Sobre todo si te has bebido unos whiskys
y deseas tocarla. Porque aunque la noche anterior
haya estado desnuda en tu cama, verla ahora
con el vestido azul y las piernas juntas
remediando una visión que te sabes de memoria
no comprendes estos ratos muertos sin ella.
Hay que disimular. El peor de los verbos:
más que esperar, más que perder:
disimular. El peor de todos.
Si sales y te sientas con ellos
quizá puedas encender tu cigarrillo con el suyo.
Lástima que ella no fume.
Compartir su vaso sería arriesgar demasiado.
Sales y te sientas. Se estrechan manos.
Os vieron juntos muchas veces y todas llegaron a mis oídos.
xxxxxx‒¿A qué has venido?
Una vez me habló del miedo que sentía
cuando pensaba que tarde o temprano
acabaría por hartarse de algo.
Supongo que quería decir de alguien.
Supongo que quería decir de mí.
Él sólo quería un lugar en el mundo
y no este lodazal que era mi vida.

Hago la maleta mientras me miras.
Fumas sin ganas (entonces).
Ahora me imagino que me miras
y se me hace más llevadero levantarme a las siete
fregar los platos o limpiar el piso.
Ojos que secuestran mis pensamientos más dulces.

Cuando ya no me queda nada en la cabeza para amarte
uñas negras de tu mirada negra
entran por mi costado como perchas untadas en naftalina.
No me corrijas. Doblo las sábanas
por donde pasearon las hormigas feroces, carnívoras
de tus dedos con diez ojos cada dedo
y cada ojo diez pupilas y cada pupila diez miradas diferentes.
Continúo. El vestido azul hecho jirones.
Yo visto de blanco para que los pájaros me confundan
y atraviesen como antes me atravesabas tú
(sin rozarme siquiera). Una vida, una maleta.
Nunca te vi dormido.
Eras un pez persiguiendo las sombras de las paredes
día tras noche tras día después del último grito (mío).
No te detengas.
xxxxxx‒Si no sabes vivir solo no pretendas vivir con alguien.
Yo no tengo miedo y tú tienes un reloj.
Yo tuve un sueño triste en el que encontraba
la carta que nunca me enviaste.
Los viajeros de verdad nunca envían postales con noticias
ni besos ni promesas.
No, no está bien que un viajero lleve reloj de pulsera
pero los viajeros no deben explicaciones a nadie,
así que camina.
Ya habrás cruzado la frontera.
Ya habrá tiempo de hablar, de mirarse.

No puedo contar la verdad. Lo he intentado.
He querido decir: Te quiero, no hay más.
Imposible. Soy incapaz de nombrarte
de señalar tu espalda con el dedo
y gritar: Tú.
Cambiar apellidos, ciudad, el gesto.
Tender tu ropa aunque esté seca.
No me digas qué he de hacer con mis recuerdos
pero tampoco te alejes demasiado, debí decir.
He deseado muchas veces abrirme el corazón
y rellenarlo con cilantro, servirlo con nueces.
Tu nuez a la altura de mis ojos era un fruto seco
(mojado sólo por mi saliva, quise escribir) (entonces)

He de recordar aquí, que nada de lo que cuente
ha de ser tenido en cuenta puesto que mis recuerdos
en el momento de ser vividos
ya estaban siendo falseados por mi propia imaginación.
Nunca creas una sola palabra.
No soy más que una mente colapsada
un cerebro comprimido
por tormentas y aguaceros que nunca tuvieron lugar.
Soy el historiador perfecto.

Tengo dos manos, lo juro,
pero nunca he montado ni puesto brida a mis sueños
(caballos de ajedrez) esculpidos en jabón.
Tampoco construí diques
contra el pacífico animal que soy, obstáculos (tentáculos)
para abrir la realidad que no me pertenece.
No demuestro nada, lo sé, sólo pretendía explicarte.
Por eso comprendo que me odies
cuando invento frases como:
xxxxxx‒Yo no tenía sueños y tú tenías un mapa.
Paul Eluard ya lo dijo. Que cerrara las puertas
y que el hombre ha de adentrarse en
los profundos caminos del conocimiento
para saber olvidar y recordar.
También dijo que el amor es el hombre inacabado.
Desaloja el miedo: ha llegado la rutina.
Muchas veces yo también me levanto sin hacer ruido
me pongo un jersey de lana (negra) gruesa
y caliento leche. Es lo más lejos que llego.
Las noches se suceden.

Otra noche: aparcar bar de tapas vino vino
saludos bar gintónic otro bar
servicio de señoras ocupado
preservativos de látex música diseño
hablar con alguien que no eras tú
en otro bar sin saber qué pensó. Pero sí.
Me da dos besos al salir él y entrar yo
y se confunde al nombrarme.
Quién lo hubiese imaginado. Otro gintónic y otro, eso es.
¿De quién las manos que me rozan la espalda?
Bailando sin ganas con los ojos cerrados.
Desde detrás de la barra te tocaría
con la punta de los dedos por encima del Levis
como diciendo: amor voy a besarte
hasta que se me duerman los labios. Pero no.
Coche: curva recta curva semáforo puto semáforo
recta: dos curvas más y estaré en casa
curva recta curva control remoto
ventanilla luz garaje marcha atrás ascensor llaves.
xxxxxx‒Sólo puedo compararte con los demás.

El día que te marchaste pinté un cuadro.
Un cuadro lleno de letras doradas sobre fondo negro.
Quisiera deshacer todas las maletas tirando de un hilo
hablar pausadamente con la mujer que grita
para despertarme todas las mañanas
desayunar despacio para no quemarme la lengua.
Si pudiera elegir, si no fuera
tan complicado desde que te has ido, preferiría
salir de los bares por mi propio pie
y habiendo pagado todas las cervezas
dejar de escribir, dejar de ducharme, dejar de nombrarte.
Mis deseos son simples.
xxxxxx‒Me da igual que te mueras o me mates.
Desde la ventanilla sucesión de pintadas y advertencias:
Dios es negra, Verano en interior, Atención bandas sonoras.
Esto no es un entretenimiento, para eso ya está el mar
o los charcos que dejó la última tormenta. Mis pasatiempos
no van cuadriculados en ningún diario.
Mi pasatiempo es la muerte, dijo.
Si el mar es el mismo, ¿por qué no descanso?
Si estas nubes descargarán sobre tu casa,
¿a qué tanta tragedia?
Escucha: si el mar es siempre el mismo
debes saber que me duché antes de invadirte.
xxxxxx‒Es verdad que los días siguen pasando.
Yo no sabía guisar y tú no eras vegetariano.
Aprendí que los huevos explotan
los tomates explotan, los calamares
en salsa americana explotan.
Y dije: Supongamos que todo consistiera
en explosión y erosión. Te reías.
Explosión: tú. Erosión: yo.
Arenas movedizas bajándome por el esófago.
Corazón vegetariano: aprende a ser una piedra.
Tú piensas en alto. Yo pienso por escrito.
Mala solución tiene lo nuestro, dije.
Esta vida que vivimos no es para mí.
Tres canciones más y me largo, dije.
Porque mi vida sigue, aunque
después te busque en cada boca que entre.
Lo peor es que es fácil hablarte a oscuras.
Como si ya lo supieras todo y bastara con sonreír.
Siempre a oscuras, el amor, en bares o calles
siempre de paso, siempre
sin tener que explicar la letra de la canción
que suena dentro, siempre la misma
cada vez que te miro, siempre
apoyados en cualquier barra, codo con codo.
No como ayer, que decíamos
con las manos dentro de un cuerpo y otro.
xxxxxx‒Prométeme que me sacarás de allí.
Cabecita loca, dices y desapareces.
Que a las dos nos vemos, amor
no pienso faltar a esta cita. Desorganízame la vida, amor
agárrame de la cintura
que estoy entrando en un hueco espacio temporal
y quiero poder cerrar los ojos confiada.
Sácame de allí (repito), amor (repito)
cuando lo creas conveniente. No confío en nadie más.

 

 

 

Bono, Isabel. Pan comido. Madrid; Ed. Bartleby, 2011.

 

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

LOS QUE VIVEN CONMIGO

Literatura, música y algún vicio más

Hankover (Resaca)

Literatura, música y algún vicio más

PlanetaImaginario

Literatura, música y algún vicio más

El blog tardío de Elena Román

Literatura, música y algún vicio más

Del verso y lo adverso 9.0

Literatura, música y algún vicio más

DiazPimienta.com

Literatura, música y algún vicio más

El alma disponible

Literatura, música y algún vicio más

Vicente Luis Mora. Diario de Lecturas

Literatura, música y algún vicio más

Las ocasiones

Literatura, música y algún vicio más

AJUSTES Y OTRAS CUENTAS

Literatura, música y algún vicio más

RUA DOS ANJOS PRETOS

Blog de Ángel Gómez Espada

PERIFERIA ÜBER ALLES

Literatura, música y algún vicio más

PERROS EN LA PLAYA

Literatura, música y algún vicio más

Funámbulo Ciego

Literatura, música y algún vicio más

pequeña caja de tormentas

Literatura, música y algún vicio más

salón de los pasos perdidos

Literatura, música y algún vicio más

el interior del vértigo

Literatura, música y algún vicio más

Luna Miguel

Literatura, música y algún vicio más

VIA SOLE

Literatura, música y algún vicio más

El transbordador

Literatura, música y algún vicio más

Como no iba diciendo

Literatura, música y algún vicio más

SOLIPSISTAS DEL MUNDO

Literatura, música y algún vicio más

MANUEL VILAS

Literatura, música y algún vicio más

El fin de las siestas

Literatura, música y algún vicio más

Escrito en el viento

Literatura, música y algún vicio más

un cántico cuántico

Literatura, música y algún vicio más

Peripatetismos2.0

Literatura, música y algún vicio más

Daftar Harga Mobil Bekas

Literatura, música y algún vicio más

Hache

Literatura, música y algún vicio más

A %d blogueros les gusta esto: