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LA LUZ, DE OTRA MANERA

La luz, de otra manera

 

agosto, 31

SUCEDE ALGUNAS VECES, CONTEMPLAMOS
la pared, nuestra sombra, el bulto
que ha dejado su realidad sin consultarnos,
dos gatos destrozándose, así el deseo,
una apuesta perdida desde siempre en la memoria,
o derramar aceite entre los días,
llamar triunfo a lo que otros dicen dejadez,
aprender la lección y abandonarse. La vida
nos ha cerrado ya el cajón de los secretos.

 

 

 

septiembre, 22

ME DICES QUE ES ABSURDO TODO ESTO,
que no tiene sentido la vida si la piensas.
Mas no es un fin lo que yo busco,
cualquier explicación o una promesa,
sino el estar aquí y a la deriva,
una botella que en la playa
aguarda la marea, ningún camino o ansiedad,
el completo abandono sobre el agua,
en el mar, siendo parte de las olas
únicamente, la absoluta plenitud en el océano,
no la venda que vuestra meta lleva ante mis ojos
porque ese fin supone una renuncia.
Nada parece ajeno si respira,
mas no te engañes, el absurdo sólo existe
desde la aceptación de un paraíso imaginado.

 

 

 

septiembre, 30

NO HA SIDO FÁCIL DESCUBRIR EL MAR,
las rocas, el volumen, su peso o consistencia,
la concreción del tiempo en la materia
más real, la verdad del mundo en el vaivén
de la marea, en la quietud del arrecife,
en el fragor o en el silencio de lo eterno
innumerable, el mar que se resiste
al adjetivo, no definiciones o abstracción
para su enigma, nuestra duda ante la muerte
de la carne, su infinitud que nos confirma
nuestra muerte. Sí, el mar, sin adjetivos,
y esta noche sin luna ni tormenta,
sin viento, sin veleros o gaviotas.
El mar únicamente y yo, aquí,
esta íntima sorpresa ante mis pasos,
tan sólo un extranjero en el camino
que se ha encontrado al fin y está desnudo.

 

 

 

octubre, 14

LA VIDA SE CONCRETA EN NUESTRO CUERPO,
movimiento o quietud de igual manera,
intensidad y tacto del espacio,
la plenitud carnal que se comparte
y nos aísla, nos eleva y se derrama
sobre la cima orgánica de un ser
que se domina, que se crea y se destruye
en su materia. No las dimensiones
aéreas que ignoramos, espíritu,
resurrección, el alma o el vacío
que nadie asume sin un nombre encubridor.
Quien mira el mar se olvida de sí mismo,
pero después un cuerpo le recuerda
su poder, la potencia de dos seres
unidos un instante y solos antes el mundo,
y siendo mundo, mundo sólo, ser a solas,
suficentes y plenos en su carne,
en su muerte de tierra nada más.

Todo hombre es un dios que se descree.

 

 

 

octubre, 26

HAY DÍAS EN QUE EL CUERPO NOS SORPRENDE,
nos obliga a rincones, luces, ritos y presencias.
Se delata, un olor intenso lo descubre,
un sentirse animal que vibra y que respira,
bajar hasta ti mismo y ensuciarte
de materia, de mundo y de calor,
bajar hasta ti mismo y ensuciarte
de muerte, de una muerte lenta y obsesiva,
fango vivo y verdad al fin de carne sola,
luz, pálpito mortal y lento fuego
de un ser que así se sabe en lo más alto
junto al polvo, lentísimo y salado
como una lágrima bebida con lascivia,
mano lenta o frenesí que me arrebata
y me abandona, cuerpo mío
borracho de calor y de existencia,
misterio al que me arrastra otro misterio,
tú, templo irrenunciable entre pasiones
y renuncias.

 

 

Gallego, Vicente. La luz, de otra manera. Madrid; Ed. Visor, 1988.

 

MAPAS

vetusta-morla-mapas

 

Aún no he podido hacerme con ‘Mapas’, el último disco de Vetusta Morla, pero sólo porque no me lo permiten las circunstancias. Ojalá ya estuviera en mi discoteca particular porque llevo unas cuantas semanas enganchado a tres temas de este disco.

 

 

 

 

UN DÍA EN EL MUNDO

Después de ver el video que les comentaba ayer muchos nos descargamos el disco para ver qué tal era. Lo que ya no sé es cuánta gente, después de escucharlo y alucinar con él, se lo compró. Yo fui uno de ellos.

 

Vetusta Morla

 

Pero es que si aun con el impresionante diseño del cd y de las letras uno no tuviera bastante, Vetusta Morla nos regaló tres videos que para algunos se convirtieron en banda sonora de unos cuantos meses de nuestra vida. Éstos:

 

 

 

 

 

Y es bueno saber que uno no está solo cuando piensa, grita o canta ‘Hay tanto idiota ahí fuera‘…

 

OTRO DÍA EN EL MUNDO

La traigo a colación porque hoy hace, como pueden ver abajo en el video, cinco años que se grabó.

Es cierto que ya llevaban una buena temporada tocando (algunos años, de hecho), pero fue este video el que los colocó en lo más alto del panorama musical nacional porque la “puesta en escena”, la versión que llevan a cabo de ‘Un día en el mundo’ es, sencillamente, gloriosa.

 

Vetusta Morla 1

 

Vetusta Morla 2

 

Vetusta Morla 4

 

Vetusta Morla 5

 

Vetusta Morla 6

 

Vetusta Morla 7

 

Vetusta Morla, con este video y esta canción se convirtieron en un pelotazo musical y en un soplo de aire fresco. Si aún no la han escuchado, háganse un favor y disfrútenla.

 

 

UN DÍA EN EL MUNDO

Por el día nos encierran en sus jaulas de cemento
y aprendemos del león.
Por las noches atrapamos corazones asfixiados
y disparos en su honor.

Mírame, soy feliz, tu juego me ha dejado así.
Consumir, producir, la sangre cubre mi nariz.
No sé dónde quedó el rumor que nos vio nacer,
pago la jaula al domador.

Dilatamos las pupilas en encuentros con sirenas
con las piernas de neón.
Y blasfemamos por dios,
prometemos por vos.

Machacamos nuestros cuerpos prietos por un sueño de cartón.
Mírame, soy feliz, tu juego me ha dejado así.
Disfrazar, seducir, ponerme guapo para ti.

No sé dónde quedó el rumor que nos vio nacer,
pago la jaula al domador.
Mírame, soy feliz.

Mírame, tu juego me ha dejado así.
Mírame, ¿qué hago aquí?
Mírame, tu juego me ha dejado así.

No sé qué fue de aquel rumor que nos vió crecer
siendo la carne del león.
Mírame, soy feliz, tu juego me ha dejado así.
Engañar, seducir, ponerme guapo para ti.

No sé dónde quedó el rumor, pago la jaula al domador.
Mírame, soy feliz.
Mírame, tu juego me ha dejado así…

 

LECTURA DE CRISTINA MORANO EN EL MUSEO RAMÓN GAYA

abril 10, 2013 4 comentarios

Todo comenzaba el viernes, cuando Soren Peñalver publicaba el texto que pueden leer a continuación.

 

Soren Peñalver - Cristina Morano

 

Así que lo de ayer –es sólo una opinión personalísima– es algo que uno se pregunta cómo los que dicen amar la poesía son capaces de perderse. Tras una acertadísima presentación a cargo de Bea Miralles, Cristina repasó sus dos últimos libros y nos deleitó con poemas inéditos de tres colecciones que ya tiene acabadas. De vez en cuando de escuchaba un ‘qué grande’ y se veían bocas abiertas ante lo afilado y lo acertado de sus poemas. Y el mejor resumen de cómo impresionaron cada uno de sus versos fue la ovación que el público le dió una vez terminado el recital, ya que si no ha sido la más larga de las que se han dado allí ha sido una de las más largas (alguien contabilizó treinta segundos de ovación). Es una pena que esta ciudad no sepa cuidar a sus poetas. Sin embargo, fue un gustazo que, entre otros, se encontraran entre el público asistente José Antonio Martínez Muñoz, Soren Peñalver, Sebastián Mondéjar, Mamen Piqueras, Antonio Marín Albalate, José Luis Martínez Valero, Ángel Manuel Gómez Espada o Manuel Pujante.

Y aquí tienen algunas de las fotos que saqué de la lectura.

 

Cris Gaya 1

 

Cris Gaya 2

 

Cris Gaya 3

 

Cris Gaya 5

 

Cris Gaya 4

 

Cris Gaya 6

 

En el díptico que publicó el Museo Ramón Gaya con motivo de la lectura se podía leer, además, uno de los poemas inéditos que leyó Cristina:

 

FIESTA

Se ha secado la tierra,
pero más nuestros huesos:
suenan como la caña
que se toca en las romerías
y los que asisten callan y beben
sin creerse del todo la bienaventuranza.

 

ARTES Y RITUALES

Cris'

 

Ya les comentaba ayer que esta tarde estará Cristina Morano leyendo en el Museo Ramón Gaya de la ciudad de Murcia. Por si aún no saben quién es Cristina Morano aquí les dejo una pequeña nota bio-bibliográfica:

Cristina Morano (Madrid, 1967). Escritora y diseñadora gráfica.
Ha publicado los libros ‘Las rutas del nómada’, Aula de Poesía de la Universidad de Murcia, 1999; ‘La insolencia’, Madrid, Universidad Popular José Hierro, 2001; ‘El arte de agarrarse’, Ed. La Bella Varsovia, Córdoba; con prólogos de Julia Otxoa y Pablo Gª Casado, ‘El ritual de lo habitual’, Ed. Amargord; y el artículo sobre las mujeres de Cartagena, dentro de la serie “Radiografía de la mujer española” de la revista “Yo Dona”. Ha sido antologada en “La manera de recogerse el pelo. Generación blogger”, del antólogo David González, Madrid, Bartleby Ediciones 2010; y en “Esto no rima” antología de poesía indignada del 15M, recopilada por Abel Aparicio. Como diseñadora gráfica trabajó durante 14 años (1998-2012) en la agencia Tropa, colaborando en el diseño de, entre otros, los catálogos ‘Desde el puente de los años’, sobre Paul Celan y su esposa en el Círculo de Bellas Artes de Madrid; el libro conmemorativo del Centenario de Carmen Conde para el Ministerio de Cultura; el catálogo de ‘Sutura, hibridación y reciclaje’, colaboración entre David Delfín y ORLAN para el Espacio AV; y en la serie de libros del Centenario de Ramón Gaya.

 

Y aquí tienen un par de poemas de sus últimos dos libros publicados.

 

LEONES DE BOLSILLO

Antes de que derriben las antiguas
últimas tiendas de la calle Platería,
los gatos y los perros las ocupan,
familias al completo de esas bestias sin dueño
marcan la calle y luego juegan
o duermen al primer sol del verano,
hasta que los pequeños habitantes
y sus coches invaden la ciudad
sin que su suelo deje de ser su territorio.

Amo la obligación de madrugar
a tales horas, el dolor de espalda,
la náusea hasta el primer café con leche
de la jornada, cada sensación
que me distingue como predador
famélico buscando su alimento;
antes de que las cosas agoten la mañana,
y nos vuelvan un ser pensante y aturdido.
El único momento en que el futuro
descansa por entero en mis colmillos.

 

 

 

10. RIPLEY: LA GATA DE LA AUTORA

Les concedo la puerta blanca,
no la transpongo nunca. Pero mi hogar
es mucho mayor que eso:
su horizonte sónico comprende
desde los semáforos de Gran Vía
hasta el pobre río con sus árboles
y esas flechas de pájaros
que cruzan de súbito el paisaje.

Porque no entienden la casa
me encuentran Misterio.
Porque me ajeno calculando
la trayectoria del mirlo
después de la ventana,
o en la medianoche alcanzo la polilla.
Porque sus ojos necesitan luz
me llaman Arcano.
Como si fuera uno de sus dioses
–el Divino Cazador del Insecto–
me alimentan.
xxxxxxxxxxxxxMe dan
sueño. Y el sueño es también la casa,
sus medidas comprenden mis fauces,
la musculatura exacta y las vibrisas
por donde reverberan ellos
a través del asfalto y de los parques.
Porque tengo mi sueño en mis manos
me suponen Sensualidad.

 

POETAS EN EL MUSEO

Cris

 

Mañana, dentro del ciclo que ha organizado el Museo Ramón Gaya y que han llamado ‘Poetas en el Museo‘, disfrutaremos de una lectura de Cristina Morano. Dejo hoy, para abrir boca, un par de poemas suyos. El primero pertenece a ‘Las rutas del nómada’ el libro que en 1999 le publicó el Aula de Poesía de la Universidad de Murcia, y el siguiente es de ‘La insolencia’, el libro con el que Cristina se convirtió en la primera mujer en ganar el Premio de Poesía ‘José Hierro’ de la Universidad Popular de San Sebastián de los Reyes.

 

UN SOLO DE GUITARRA

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxel de J. M. Cascón, of course

Entramos en un bar de las afueras
y tú estabas tocando con el grupo
una canción que hablaba de amor
y de muerte, de perderlo todo
por ser leal hasta el fin consigo mismo.
El blues era tan triste,
que las parejas jóvenes se abrazaban, buscando
en la luz del escenario
una especia de protección;
pero allí sólo había un hombre
dolorido, diciendo suavemente,
que no habría ningún cielo
para ninguno de nosotros;
y un largo, largo solo de guitarra
capaz de llevarnos a todos

directamente hasta el infierno.

 

 

 

PASEO EN EL PORVENIR

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx(Avenida El Porvenir, Alcázar, 1-1-00)

Por la calle empedrada pasa un hombre a caballo,
la estela de un avión señala el horizonte.

Pasa, niebla,
absuélvenos de nuestro pasado.

 

JOSÉ MANUEL GALLARDO

José Manuel Gallardo

 

Releía hace unos días ‘Límites’, el primer libro de José Manuel Gallardo, del que tuvo a bien regalarme un ejemplar, y tres poemas se me han quedado clavados. Éstos:

 

ACCIDENTE EN EL RECUERDO

Me toco la cabeza, pero no me duele nada.
Quizá la sangre de mis manos proceda de tu cuerpo
allá a lo lejos.

 

 

 

DZIDZI KOVAC

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxSarajevo, 2002

Hay restos humanos bajo el parque.
Donde jugaban los niños
juegan niños de nuevo.
Después de tanto dolor
nada ha valido la pena.

 

 

 

LA INFANCIA

A mí también me enseñaron a no gritar,
a no escuchar las conversaciones de los vecinos,
a cerrar bien las cortinas y, por la noche, las persianas,
a guardar el miedo dentro y no mostrar nada,
a sentir siempre para dentro.
Me mintieron
y la infancia feliz que no viví
es irrecuperable.

 

 

Gallardo Parga, José Manuel. Límites. Madrid; Talavera de la Reina, Ediciones del Ayto. de Talavera de la Reina, 2003.

 

UN PAÍS COMO ÉSTE NO ES EL MÍO

José Antonio Gabriel y Galán

Sí, ya sé que hay libros mucho más antiguos y mucho más ácidos, pero me ha gustado mucho repasar el libro ‘Un país como éste no es el mío‘ de José Antonio Gabriel y Galán y encontrarme con fragmentos como los siguientes:

 

 

 

El pueblo catatónico:
“No moverse es la fuerza.”

Las antesalas de los despachos abarrotadas,
las antesalas innombrables.
El olvido
juega en la muerte
el papel de rufián.

 

 

 

 

Os negamos toda esperanza
podemos controlar la sangre y el antojo,
plantaros soledad de cipreses y alerces,
desecar vuestros pueblos súbitamente,
nuestro representante en cada aldea o barrio
es un representante de la guerra.

 

 

 

 

Primero la arbitrariedad,
luego las leyes,
un enjambre de leyes, remolinos
engullendo sospechas,
impuestos y tributos.

 

 

 

 

No encuentro más motivo de venganza
que cada mujer nueva
que se rinde y que llora.

 

 

 

 

Gabriel y Galán, José Antonio. Un país como éste no es el mío. Madrid; Ed. Hiperión, 1978.

 

DESTRUCCIÓN DE LA MAÑANA

Fonollosa''

 

Termino hoy el pequeño repaso que quería hacer por los libros que tengo de J. M. Fonollosa con ‘Destrucción de la mañana‘. Aquí tienen algunos poemas del libro.

 

xxxxx6

Ando con mi otro cuerpo por la calle.
Me detengo un instante junto a un grupo.
Unos muchachos jóvenes discuten
con gestos impacientes. –”Que hagan sitio.
No nos deben negar facilidades”.

Asiento interiormente y me dan ganas
de sumarme a sus voces. Les escucho.
Son míos sus anhelos. Soy como ellos.
Me siento entre los míos nuevamente.

Como esa casa sola en un camino
que al tener compañía de otras casas
experimenta orgullo de ser pueblo.
–”Debemos reclamar nos abran paso
para así demostrar nuestra valía”.

Con la sonrisa apruebo sus palabras.

Mas noto que me escrutan hostilmente.
Y entonces me doy cuenta de que no soy
sino lo que revela el yo fingido.
Que mi sitio ha cambiado con mi aspecto.
A mí también incluían sus palabras.

Mas no sé qué ceder si nada guardo.
Si a nada yo he accedido todavía.
Si al igual que ellos grito a los mayores:
–”Hacedme sitio, ineptos”. Pero en balde.

No hay sitio para nadie en parte alguna.
Apretujados todos maldecimos
pidiendo amor, dinero y gloria a toda costa
de quien sea y lo tenga. De regalo.
O a cambio de qué sea. A cualquier precio.

 

 

 

xxxxx7

Es la angustia, la angustia de existir.
La angustia de pensar todos, cada uno,
que en torno hay enemigos sólo y fuera
del alcance de nuestras manos todo.

Es una muda angustia la que fluye
inagotable sobre las aceras.
La que entra, desbordándose, en las casas
e inunda los hogares de silencio.

 

 

 

xxxxx8

Entro en un cine. Al fondo, la pantalla
ilumina los sueños de la gente.
Uno se aísla en héroe unos minutos.

Uno vive en la vida que desea.
Uno vive en azares, en amores,
aventuras… Y vence todo obstáculo.
Qué agradable es vivir de esa manera.

Los personajes logran triunfo, amor…
Todo resulta fácil y sencillo.
Conmigo nada fue de esa manera.

 

 

Fonollosa, J. M. Destrucción de la mañana. Barcelona; DVD Ediciones, 2005.

 

CIUDAD DEL HOMBRE: BARCELONA

Fonollosa'

 

No a la transmigración en otra especie.
No a la post vida, ni en cielo ni en infierno.
No a que me absorba cualquier divinidad.

No a un más allá, ni aun siendo el paraíso
reservado a islamitas, con beldades
que un libro garantiza siempre vírgenes.

Porque esos son los juegos para ingenuos
en que mi agnosticismo nunca apuesta.
Mi envite es al no ser. A lo seguro.

Rechaza otro existir, tras consumida
mi ración de este guiso indigerible.
Otra vez, no. Una vez ya es demasiado.

 

 

 

RAMBLA DE SANTA MÒNICA 4

La ciudad está llena de caminos.
Todos son buenos para escapar de ella.

No importa adónde vaya. En cualquier lado
hay sendas que conducen a otra parte.

El lugar nunca importa. Es otro sitio
–otro siempre– el objeto de mi viaje.

 

 

 

RONDA DE SANT ANTONI 3

Está la muerte en mí. Yo la cobijo.
Está ya trabajando en mi organismo
como abeja tenaz, infatigable.

Y aún nadie lo sabe. Yo camino
llevándole la muerte a los demás.
La muerte, viva en mí, pasa a su lado.

Qué agradable es llevar su dulce peso,
como lleva una rama su manzana.

Yo porto la semilla de la muerte
y la siembro en los campos de otras vidas:
amigos, conocidos y mujeres.

Yo reparto la muerte como un dios.
Y reparto la vida con mi ausencia.
Está la muerte en mí. Yo la cobijo.

 

 

 

PLAÇA DE MOSSÈN JACINT VERDAGUER

Somos los más. Los fuertes por el número.

Y hacemos el vacío en torno tuyo
aislándote en un muro de silencio.
O de burlas hirientes si tus gritos
se asoman a las tapias que te encierran.

Trituraremos tu obra mientras vivas.
Dejaremos, no obstante, para ti,
el mañana, el futuro. Es nuestro obsequio.
Sueña en él en tus noches marginadas.

Mas no olvides que el hoy nos pertenece.

Y nos lo repartimos. Este trozo
de honores y dinero para aquél.
Para éste y para mí nuevas prebendas…
Ocupamos los puestos importantes.

Nunca permitiremos que se premie
tu originalidad. Ser diferente
a nosotros resulta intolerable,
pues somos los normales: los mediocres.

Somos los más. Los fuertes por el número.

 

 

 

PASSEIG DE GRÀCIA 5

No reconozco a aquel que era yo mismo.
El que encontraba al mundo fácil presa
de su ambición enorme y su talento.
Porque ya no me importa haber quedado
tan lejos de la meta que trazara.

No quiero proseguir hacia adelante.
Estoy cansado –”¿Para qué –me digo–
querer ser el primero? Moriré
como aquellos que fueron también unos
y no gustan del bien que merecieran”.

¿Es esto ser vencido? ¿Es darme cuenta
que sobrevaloré mi escaso mérito?
Es igual lo que sea. Estoy cansado
de hallar a cada paso un nuevo obstáculo.
No hay nada que merezca tanto esfuerzo.

 

 

 

RAMBLA DE SANTA MÒNICA 5

Debo estar saturado. No me gustan
las obras de los genios del pasado,
por mágico que suene cualquier nombre
que avale con su firma una obra maestra.

Son débiles ladrillos, imperfectos
–sólo aciertos parciales– los que elevan,
no muhco, el edificio de las artes
que el hombre ha construido sobre el tiempo.

Si quiero encontrar algo de mi gusto
tengo que hacerlo yo, pues está visto
que incluso los que llegan a última hora
no traen nada nuevo ni importante.

Y trabajo, retoco, afino, pulo…
Pero estoy saturado. Es indudable.
No me gustan las obras de los otros,
ni me gusta tampoco mi propia obra.

 

 

 

CARRER D’ARAGÓ 1

Os prohibirán un día conocerme,
saber de mí. En prisiones silenciosas
me aislarán con los otros: los malditos
que antes que yo y después hayan expuesto
su verdad sin temor. Sinceramente.

Dirán que soy un ser insolidario,
asocial, pernicioso a la salud
de la mente oficial de aquel momento.
Que la euforia, el estímulo, el placer
de vivir –lo importante– en mí es hollado.

Pero alguien hallará siempre la llave.
Penetrará en la cárcel que me encierre
y buscará entre sombras mis palabras.
Y reconocerá que hablo de él mismo,
de su fracaso, el mío, del de todos.

 

 

Fonollosa, J. M. Ciudad del hombre: Barcelona. Barcelona; DVD Ediciones, 2002.

 

 

 

 

 

P.D. ¿Habrá alguna editorial en este país que tenga la decencia –de una puñetera vez– de publicar el texto completo de Ciudad del hombre de Fonollosa?…En fin, esperaremos…

 

CIUDAD DEL HOMBRE: NEW YORK (y II)

Fonollosa

 

Con la entrada de ayer creo que no hay suficiente para apreciar hasta qué límites llega esta obra maestra de Fonollosa, así que hoy dejo algunos poemas más.

 

WEST 32ND STREET

No quiso comprender que había acabado.
Se cansa hasta la rosa de ser rosa.
Se cansa la botella de su vino.

Esperaba en la calle cada noche
que saliese al balcón y la llamase.
Entonces traje a casa otra mujer.

La sacaron del río un mediodía
cuando el sol sudoroso caminaba
pegándose a la sombra de las casas.

Tumbado en la colina vi su entierro.
Y me sentí tan leve y descansado
como esa nube ociosa de la tarde.

 

 

 

FIFTH AVENUE

Me niego a hacer sonetos. Su estructura
–dos anchos ataúdes de cuartetos
y otros dos más delgados de tercetos–
los muestra adustos, serios de figura.

O semejan barrotes de una dura
prisión de endecasílabos sujetos
por rimas consonantes; obsoletos
modelos del rigor. ¿Poesía pura?

Mayormente son versos preparados
a medida del molde y presentados
con un burdo remedo de la música.

Abjuro de sonetos donde sobra
o falta espacio para expresar la obra
en su justa extensión, la exacta, la única.

 

 

 

WEST 42ND STREET

Las mujeres, comida, porros, coches
y honores se consiguen con dinero.
El dinero es, por tanto, lo importante.
Lo que hay conseguir de inmediato. Ahora.

No voy a ser como esos que recogen
pedacitos de dicha poco a poco
y al cabo de los años han reunido
un mísero caudal. Yo lo quiero ahora.

De una vez. Mi ración entera, aprisa,
para ya consumirla y disfrutarla.
Mariscos, coches rápidos, botellas
de whisky y bellas chicas para mí. Ahora.

El porvenir –mañana– es la esperanza
del fracasado de hoy. Yo triunfaré ahora.
No me preguntéis cómo. No me importa
el cómo sino el cuándo. Y cuándo es ahora.

 

 

 

TIMES SQUARE

xxxxxIII

Pobre muchacha hermosa que deprisa
hacia mí vienes al cruzar la calle
y pasas por mi lado, sin saber
que yo soy la razón de tu existencia.

Ni siquiera me ves. Y te sonrío.

Admiro tu cabello, culo y piernas.
Estás buena. Te haría muy dichosa.
Pero tú te lo pierdes con tu prisa.
Pobre muchacha hermosa apresurada.

 

 

 

TIMES SQUARE

xxxxxIV

No me reconocéis. Y sin embargo
soy uno de vosotros. Ese mismo.

 

 

 

EAST 47TH STREET

Nunca acaba esta noche. Nunca acaba.
Ya pasa poca gente por la calle.

Todos duermen, malditos, y descansan.
Las ventanas, los párpados cerrados,
reposan a su vez en las paredes.

Sólo yo voy sin rumbo por la calle
seguido por el ruido de mis pasos.

Todo parece estar en paz, tranquilo,
con la preocupación diaria arrojada
a un rincón, como ropa que se ha usado.

Y no acaba esta noche. Debería
llegar en este instante el fin del mundo.

 

 

Fonollosa, J. M. Ciudad del hombre: New York. Barcelona; Quaderns Crema, 1997.

 

CIUDAD DEL HOMBRE: NEW YORK

Fonollosa

 

A Fonollosa, como muchos de mi generación, llegué gracias a Albert Pla. Pero es que, además, este libro tiene un prólogo de Pere Gimferrer que él solo valdría para que ‘Ciudad del hombre: New York‘ estuviera en cualquier biblioteca que se precie de tener tal nombre. Y algunos de los poemas son auténticos ejercicios maestros de técnica y de poesía de la mayor altura.

Aquí dejo unos cuantos poemas del libro.

 

HELLO, NEW YORK

No hay nada bueno en ti. Por eso te amo.

 

 

 

 

WATER STREET

El mundo nos resulta ajeno, inhóspito.
Debiera ser destruido por completo.
Construir un nuevo mundo sin sus ruinas.

Y estrenar una vida diferente.

Pero al pasar el tiempo el nuevo mundo
tampoco hallarán propio nuevos hombres.
También ellos querrán un mundo nuevo.

Mejor fuera destruirlo y no hacer otro.

 

 

 

 

NASSAU STREET

Alguien desaparece cada día.

Abandona el hogar o los amigos
y parte a otros lugares donde ser
de él y de los demás desconocido.

Debiera yo también hacer lo mismo.

 

 

 

 

CANAL STREET

Han de cambiar las cosas algún día.
Un día ha de cambiar mi mala suerte.

Conseguiré, por fin, dar un buen golpe
que llene de billetes mis bolsillos.

Han de cambiar las cosas algún día.
La gente de mi barrio, con respeto
me escuchará y vendrá a beber conmigo.

Engulliré comidas, las más caras
e iré con prostitutas de gran clase.
Y todos querrán ser amigos míos.

Hasta me sonreirán los edificios
que ven ahora mi paso desconfiados.

Seguro que las cosas cambiarán.
Un día ha de acabar la mala racha.

 

 

 

 

KENNAMORE STREET

Yo quiero que tú sufras lo que yo sufro:
aprenderé a rezar para lograrlo.

Yo quiero que te sientas tan inútil
como un vaso sin whisky entre las manos;
que sientas en el pecho el corazón
como si fuera el de otro y te doliese.

Yo quiero que te asomes a cada hora
como un preso aferrado a su ventana
y que sean las piedras de la calle
el único paisaje de tus ojos.

Yo deseo tu muerte donde estés.
Aprenderé a rezar para lograrlo.

 

 

 

 

BROOME STREET

El adjetivo “bueno” se utiliza
para calificar a las personas
y cosas que en principio me disgustan.

El adjetivo “malo” se utiliza
para calificar a las personas
y cosas que en principio a mí me gustan.

 

 

 

 

SULLIVAN STREET

Tener hijos es cosa de mediocres,
ineptos sensualmente, analfabetos
sexuales o de gente irresponsable.

O es un pobre y mezquino agarradero
para dejar constancia de su paso
por el tiempo en la vida. A través de otros.
La adopción de este medio deshonesto
delata su estulticia y su ignorancia.

Pues un vidrio no puede ser el sol
por sólo reflejarlo algún momento.

El hijo de verdad que dignifica
nuestro paso en la vida por el tiempo,
es la obra personal, la de cada uno,
sin vientre, ni pulmones, ni miradas
de odio a quien le ha traído a la existencia.

Es la obra de la mente que se yergue
desafiando políticas y edades.
Y uno perdura en ella por los siglos.

 

 

 

 

WEST 13TH STREET

Esperé aquel momento muchos días.

Fue fácil deslizarme hasta su cuarto.
Su ventana cedió con on gruñido.
Mis pies no despertaron las alfombras.

Fue fácil deslizarme hasta su cama
y verla respirar. Hasta las sábanas
sentían el calor aquella noche.

No perjudica a nadie el acostarse.
Un poquito de amor no daña a nadie.
No le costaba nada haber cedido;
dejarse acariciar unos minutos.

No quise hacerle daño. Se lo dije
tapándole la boca con la mano.
Le dije que iba sólo a acariciarle.

No tenía por qué asustarse tanto.
Tuve que ahogar el grito de sus ojos.
Apreté demasiado. Lo lamento.

Estuvo bien, no obstante, aun tan inmóvil.

 

 

 

Fonollosa, J. M. Ciudad del hombre: New York. Barcelona; Quaderns Crema, 1997.

 

APRIL FOOLS’ DAY

April Fools' Day

 

Hoy se celebra en muchos países el April Fools’ Day –algo parecido al Día de los Inocentes del ámbito castellano– y, no me pregunten por qué, me ha venido inmediatamente a la cabeza la imagen de Daniel Higiénico.

 

 

FLIPANDO EN COLORES

 

Si hablo de cariño
de caricias y de amor
me tratan de poeta
y también de señor.
Si por el contrario
hablo de follar
me dicen que soy un guarro
y me miran mal.

No se lo que pasa
con esto del hablar.
Si entiendes lo que digo
cómo lo diga que más da.

Somos todos actores
flipando en colores.

Cuidado con el uso
de verbos como chupar,
joder, sobar, pringar,
mamar, parir y acojonar.

Cagar, flipar, lamer,
oler y masturbar.
Pelones, culos, drogras
no las debes ni nombrar.

Pero el sexo contrario
sale a relucir
y si no digo coño
qué coño voy a decir.

Tengo amigos maricones
flipando en colores.

Y es que el diccionario
hay que revisar
llaman buenos modales
a la puta falsedad.

Y la enciclopedia
no es universal.
La historia no son guerras
a las que hay que numerar.

Algunos gilipollas
nos quieren engañar
y a este manicomio va
y le llama sociedad.

Encima van de faraones.
Flipando en colores.

Llamarte cabronazo
y capullo es muy normal.
Decirte hijo de puta
no siempre es insultar.

Hay quien ve fantasmas
donde nunca habrán
una mierda es una mierda
aquí y en Madagascar.

Quien dice que está bien,
quien dice que está mal,
quien tiene la patente
quien es dueño del hablar.

Cura tus represiones…
Flipando en colores.

 

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